Las elecciones presidenciales de Perú mantienen al país en suspenso. El escrutinio de la segunda vuelta entre Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú, se desarrolla en un escenario de extrema paridad que podría demorar varios días, e incluso semanas, en resolverse.
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Balotaje en Perú: una elección voto a voto
Con más del 93,83% de los votos contabilizados, la diferencia entre ambos candidatos es mínima y el resultado permanece abierto. Mientras el escrutinio oficial mostraba una leve ventaja para Fujimori durante buena parte de la madrugada, diversos conteos rápidos y proyecciones estadísticas ubicaban a Sánchez ligeramente por delante, dentro del margen de error.
La consultora Ipsos difundió un conteo rápido que otorgó al candidato de izquierda el 50,07% de los votos frente al 49,92% de Fujimori. Sin embargo, debido a la estrechez del margen, aún no es posible declarar un ganador.

La elección refleja la fuerte polarización política que atraviesa Perú. Keiko Fujimori, que busca llegar a la presidencia en su cuarto intento, centró su campaña en la lucha contra la inseguridad y el crimen organizado, uno de los principales problemas que preocupan a la población. La dirigente conservadora prometió aplicar medidas de mano dura inspiradas en parte en las políticas implementadas durante el gobierno de su padre, Alberto Fujimori.
Por su parte, Roberto Sánchez construyó una candidatura apoyada en las regiones rurales y del interior del país. Exministro durante el gobierno de Pedro Castillo, intentó moderar su discurso durante la campaña para captar sectores de clase media y generar confianza entre actores económicos. Su propuesta incluye reformas institucionales y una mayor participación del Estado en áreas estratégicas.
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Cuándo se conocerán los resultados definitivos
Uno de los factores que explican la incertidumbre es la distribución geográfica de los votos pendientes de contabilizar. Fujimori mostró un mejor desempeño en Lima y en los grandes centros urbanos de la costa, cuyos resultados suelen ingresar primero al sistema electoral.
En cambio, Sánchez obtiene sus mejores cifras en las regiones andinas y rurales, donde el procesamiento de las actas suele ser más lento. Por esa razón, los analistas locales consideran que el avance del escrutinio podría modificar la tendencia observada en las primeras horas del conteo.
Las autoridades electorales peruanas advirtieron que el escrutinio definitivo podría extenderse durante varios días debido a la escasa diferencia entre los candidatos y a la necesidad de revisar actas observadas y votos provenientes del exterior. Tanto Fujimori como Sánchez afirmaron que respetarán el resultado final y llamaron a sus seguidores a esperar con calma el cierre del proceso.
Mientras continúa el conteo, Perú sigue pendiente de una elección histórica que podría definirse por apenas unas decenas de miles de votos y que marcará el rumbo político del país para los próximos cinco años.




