La empresa china Moonshot AI presentó Kimi K3, el modelo de inteligencia artificial de código abierto más grande del mundo, con 2,8 billones de parámetros.
El CEO de OpenAI y el magnate sudafricano se enfrentan en un tribunal federal de Oakland en el juicio más explosivo del mundo tecnológico: $134.000 millones en juego, el futuro de la IA y una traición que, según Musk, tiene "proporciones shakespearianas".
La creación de video con inteligencia artificial (IA) demanda una infraestructura compleja y un consumo masivo de recursos. La gran incógnita es si podrá sostener su rentabilidad en el tiempo.
OpenAI acaba de mover una ficha que buscará redefinir la competencia tecnológica mundial: ChatGPT Atlas promete un internet sin necesidad de buscadores.