Elon Musk demanda a Sam Altman y OpenAI por traición a la misión sin fines de lucro con la que fue fundada la compañía en 2015. El juicio comienza este lunes 27 de abril de 2026 con la selección del jurado en California, y promete ser el proceso judicial más relevante de la historia de la inteligencia artificial.
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Por qué están en juicio Altman y Musk
OpenAI fue fundada en 2015 por Musk, Altman y un grupo de colaboradores como una organización sin fines de lucro con el objetivo de crear inteligencia artificial “en beneficio de la humanidad”, libre de las presiones de los accionistas y la lógica del profit. Musk fue uno de sus principales impulsores y financistas iniciales. El magnate invirtió alrededor de 38 millones de dólares en OpenAI entre diciembre de 2015 y mayo de 2017.
Pero la relación se quebró cuando OpenAI dio un giro radical. Musk alega que fue engañado cuando Altman transformó OpenAI de una entidad sin fines de lucro en un gigante con fines de lucro. Gracias al éxito viral de ChatGPT, la compañía tiene hoy una valuación que se acerca al billón de dólares y está preparando su salida a bolsa.

La respuesta de Sam Altman frente a las acusaciones
La acusación de Musk es contundente. En su demanda de 134.000 millones de dólares, Musk sostiene que OpenAI, Altman y el presidente de la compañía, Greg Brockman, incumplieron el compromiso de mantener al laboratorio de IA como una organización sin fines de lucro de manera permanente. Sus abogados describieron la conducta de Altman como “una larga estafa” y escribieron en un escrito judicial que “la perfidia y el engaño son de proporciones shakespearianas”.
OpenAI, por su parte, rechaza de plano las acusaciones. La compañía calificó la demanda de “infundada” y la describió como “una campaña de acoso motivada por el ego, los celos y el deseo de frenar a un competidor”. La empresa también señala que Musk era consciente de la necesidad de virar hacia el modelo con fines de lucro, y que abandonó OpenAI porque no pudo asumir el control total de la organización.
Cómo será el juicio y cuándo habrá una definición
El juicio tiene una duración estimada de cuatro semanas, con sesiones de lunes a jueves, y los alegatos de apertura están previstos para el martes. Tanto Musk como Altman declararán bajo juramento, al igual que varios directores de OpenAI y posiblemente Satya Nadella, CEO de Microsoft, la cual también figura como codemandada, acusada de haber facilitado la supuesta conducta irregular de OpenAI.

De los 26 cargos que Musk presentó contra OpenAI, Altman y Brockman en noviembre de 2024, solo cuatro permanecen activos: enriquecimiento ilícito, fraude, fraude constructivo e incumplimiento de la obligación fiduciaria de una entidad benéfica. La jueza a cargo es Yvonne Gonzalez Rogers, del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California, quien será quien decida los remedios en caso de que el jurado determine responsabilidad.
Las implicancias del fallo son enormes. Musk quiere que el juez revierta la estructura de OpenAI a su forma original sin fines de lucro, que se remueva a Altman y Brockman de sus cargos, y que se le paguen más de 130.000 millones de dólares en daños, aunque aclaró que cualquier compensación debería ir al brazo benéfico de OpenAI y no a él personalmente.
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El juicio también supone riesgos para Musk, quien el mes pasado fue declarado responsable por otro jurado de haber defraudado a inversores durante su adquisición de Twitter por 44.000 millones de dólares en 2022. Cualquier detalle comprometedor sobre sus tácticas empresariales podría afectar la inminente salida a bolsa de SpaceX.




