De una infancia humilde en el sur de la India a la cima de una de las empresas más influyentes del mundo, la vertiginosa historia de Sundar Pichai es una de esas que definen el espíritu de la era tecnológica. Con una combinación de talento, formación académica de élite y liderazgo sereno, Pichai pasó de ser un joven ingeniero fascinado por la electrónica a convertirse en el CEO de Googley, más adelante, de su empresa matriz, Alphabet Inc.
Sundar Pichai nació en la ciudad de Madurai. Su nombre completo es Pichai Sundararajan y su infancia transcurrió en un modesto departamento de dos ambientes en Chennai (entonces Madrás), donde convivía con sus padres y su hermano.
Su padre, ingeniero eléctrico, trabajaba en la firma General Electric Company y fue él quien introdujo a Sundar en el mundo de la tecnología, despertando desde temprano su fascinación por los aparatos electrónicos y los sistemas complejos.
A pesar de las limitaciones económicas, su talento académico lo llevó a estudiar en el prestigioso Instituto Indio de Tecnología de Kharagpur, donde se graduó como ingeniero en metalurgia y física.
Sundar Pichai se reunió con Javier Milei.
Su desempeño fue tan destacado que obtuvo una beca para continuar sus estudios en Estados Unidos. Primero hizo una maestría en Ciencia de Materiales e Ingeniería en la Universidad de Stanford, y luego completó un MBA en la Escuela de Negocios Wharton, de la Universidad de Pensilvania. Allí fue distinguido como un “Siebel Scholar” y un “Palmer Scholar“, dos de los más altos reconocimientos académicos de la institución.
Los logros de Sundar Pichai en Google
En 2004, Sundar Pichai se unió a Google, en ese momento una empresa en rápido crecimiento, pero aún centrada principalmente en su buscador. Comenzó trabajando en el equipo que desarrollaba Google Toolbar, una extensión que permitía integrar el buscador en navegadores como Internet Explorer y Firefox. Su trabajo fue clave para impulsar el crecimiento de Google en los primeros años, ya que facilitaba el acceso al buscador sin necesidad de ingresar al sitio web.
Pero su mayor aporte vendría poco después, cuando lideró el desarrollo de Google Chrome, el navegador que se lanzó en 2008 y rápidamente se convirtió en el más utilizado del mundo. Su visión fue clara: un navegador rápido, seguro y liviano, diseñado para la nueva era de aplicaciones web. Chrome se volvió un eje central en el ecosistema de productos de Google, y su éxito catapultó a Pichai dentro de la organización.
Sundar Pichai es el responsable de llevar adelante iniciativas como Gmail, Google Maps, Google Drive y Android.
Durante los años siguientes, Pichai asumió roles cada vez más relevantes. Fue responsable de productos como Gmail, Google Maps, Google Drive y Android, el sistema operativo móvil más usado del planeta. Su estilo de liderazgo, marcado por la humildad, la claridad técnica y la capacidad para construir consenso, lo hizo destacar en un entorno altamente competitivo.
En 2015, tras una gran reestructuración interna, Larry Page y Sergey Brin, cofundadores de Google, decidieron crear una nueva empresa matriz: Alphabet Inc. En ese movimiento, Google quedó como una subsidiaria y Sundar Pichai fue nombrado CEO de Google.
Para 2019, cuando Page y Brin se alejaron de sus cargos ejecutivos, Pichai asumió también como CEO de Alphabet, convirtiéndose en el principal responsable de todo el conglomerado.
En los últimos años, los astrónomos han comenzado a mirar al cielo con una nueva certeza: nuestro sistema solar no es un espacio cerrado, sino un escenario atravesado por visitantes provenientes de otras estrellas. Objetos como ʻOumuamua en 2017, el cometa Borisov en 2019 y, más recientemente, 3I/ATLAS, detectado por telescopios de última generación, demostraron que fragmentos de otros sistemas viajan por la galaxia y, en ocasiones, se cruzan en nuestro camino con posibilidad de ser nuevos planetas.
Cómo funciona la nueva teoría de formación de planetas
Lo novedoso es que investigaciones recientes sugieren que estos cuerpos no son simples curiosidades pasajeras, sino que podrían desempeñar un papel crucial como “semillas” en la formación de futuros planetas.
En la última Reunión Conjunta del Congreso Científico Europlanet (EPSC) y la División de Ciencias Planetarias de la Sociedad Astronómica Estadounidense (DPS), científicos liderados por Susanne Pfalzner, del Centro de Supercomputación de Jülich, en Alemania, simularon como asteroides y cometas interestelares pueden quedar atrapados en discos protoplanetarios, las regiones de gas y polvo que rodean a las estrellas recién nacidas.
Investigaciones recientes sugieren que estos cuerpos no son simples curiosidades pasajeras, sino que podrían desempeñar un papel crucial como “semillas” en la formación de futuros planetas.
Una vez capturados, estos objetos acumulan material y pueden transformarse en planetesimales, cuerpos sólidos de más de un metro de diámetro que actúan como los ladrillos básicos para levantar planetas.
El hallazgo es significativo porque resuelve un problema central de la teoría clásica de formación planetaria. Según los modelos tradicionales, los pequeños fragmentos de polvo de un disco estelar deberían chocar entre sí hasta formar cuerpos más grandes. Sin embargo, en las simulaciones dinámicas se observa que esos choques suelen producir rebotes o fragmentación, más que fusiones.
Ahí es donde entra en juego la hipótesis de los objetos interestelares: al incorporarse al disco, estos visitantes funcionarían como núcleos listos para acelerar el proceso de crecimiento planetario, una especie de motor cósmico que haría más eficiente la creación de nuevos mundos.
El caso de 3I/ATLAS resulta especialmente revelador. Observado por el telescopio espacial Hubble y, más recientemente, por el James Webb, este cometa mostró una composición química distinta a la de los cometas del sistema solar. Su coma, la nube que rodea al núcleo, contiene principalmente dióxido de carbono, en una proporción inusual.
Además, los sensores detectaron que estaba liberando material a distancias donde debería permanecer inerte, lo que indica que ha tenido un recorrido marcado por radiaciones intensas o que su núcleo posee características únicas. Estas anomalías son una prueba más de que los objetos interestelares traen consigo una química distinta, capaz de enriquecer los entornos donde puedan quedar atrapados.
Los sensores detectaron que estaba liberando material a distancias donde debería permanecer inerte.
El impacto del descubrimiento y el futuro de la astronomía
Las simulaciones de Pfalzner apuntan a que los discos protoplanetarios alrededor de estrellas masivas son los más eficientes a la hora de capturar este tipo de cuerpos. De hecho, se calcula que podrían atrapar millones de asteroides y cometas de hasta 100 metros de longitud. Eso explicaría por qué los planetas gigantes se forman más rápidamente alrededor de estrellas de gran tamaño: la llegada de estas semillas acelera un proceso que, de otro modo, sería demasiado lento.
Implicaría que la formación planetaria no ocurre en compartimentos estancos, sino que depende de un intercambio constante de materia entre sistemas estelares. En ese sentido, la galaxia funcionaría como una gran red de reciclaje cósmico, donde fragmentos de un mundo en gestación terminan contribuyendo a la creación de otros.
Es una visión que cambia la manera en que entendemos la diversidad de exoplanetas y que refuerza la idea de que los ingredientes básicos para la vida podrían dispersarse mucho más lejos de lo que se pensaba.
Con telescopios más potentes y sistemas de alerta temprana para detectar visitantes interestelares, los astrónomos sueñan con enviar sondas que intercepten uno de estos objetos antes de que abandone el sistema solar. Analizar su composición en detalle permitiría comprobar si, efectivamente, transportan la materia prima necesaria para sembrar planetas.
El avance de la era espacial trajo consigo enormes beneficios para la humanidad: comunicaciones globales, monitoreo climático, observación de la Tierra y proyectos de exploración inéditos. Sin embargo, también generó un problema creciente que ahora amenaza con transformarse en una verdadera catástrofe: la basura espacial.
Más de medio siglo después del lanzamiento del Sputnik-1, los desechos acumulados en la órbita terrestre se multiplican, convirtiendo al espacio en un potencial cementerio de satélites. Fragmentos de cohetes, piezas desprendidas y restos de antiguas misiones circulan sin control, poniendo en riesgo la seguridad de las telecomunicaciones y la exploración futura del espacio.
Al respecto, DEF analizó esta problemática con Cecilia Valenti, magíster en Desarrollos Informáticos de Aplicación Espacial por CONAE, y actual integrante del grupo Guiado, Navegación y Control de la Gerencia Satelital en la empresa argentina de telecomunicaciones ARSAT.
-En las últimas décadas, se lanzaron al espacio toneladas de satélites, sondas y naves espaciales que ahora orbitan sin uso alrededor del Planeta.¿Existe alguna clasificación de esta basura espacial?
-Sí, se clasifican por tamaño: pequeños (menos de 10 cm), medianos (entre 10 cm y 1 metro) y grandes (más de 1 metro). La mayoría son pequeños, lo que dificulta su rastreo individual y muchos de ellos solo pueden estudiarse estadísticamente para entender su distribución. Los más grandes son las estaciones espaciales (como la Estación Espacial Internacional), los objetos de mayor tamaño creados por humanos en órbita.
Órbitas bajas vs. geoestacionarias, ¿diferentes alturas, distintos problemas?
-Los satélites orbitan a diferentes alturas. ¿Hay alguna relación entre la cercanía a la superficie terrestre, el tipo de basura espacial presente en cada una y el tiempo que permanece allí?
-Las órbitas bajas terrestres, denominadas LEO (Low Earth Orbit), situadas entre 200 y 2.000 km de altitud, son las más congestionadas y albergan satélites meteorológicos, de observación de la Tierra y la Estación Espacial Internacional. Por otro lado, ubicada a 35.786 km, se encuentra la órbita geoestacionaria (la que permite que los satélites, como nuestros ARSAT I y II, permanezcan fijos sobre una región del planeta, posibilitando las telecomunicaciones). A diferencia de las órbitas LEO, los satélites GEO pueden permanecer en su posición durante siglos.
Sin embargo, de los cientos de miles de objetos que orbitan la Tierra, se estima que entre 7.000 y 13.000 están operativos y pueden ser maniobrados para evitar colisiones. El resto, un alarmante 94%, es basura espacial: satélites fuera de servicio, restos de cohetes, fragmentos de colisiones y otros desechos creados por el ser humano que permanecen a la deriva. Muchos de estos objetos se desintegran al reingresar a la atmósfera, a 200 kilómetros de altura, pero otros permanecen en órbita durante largos períodos y representan una amenaza para las misiones espaciales futuras.
Acerca de si es factible que un desecho espacial dañe a una persona, lo cierto es que es un riesgo bajo que está aumentando, por lo cual es crucial gestionar el tráfico espacial, para asegurar que el espacio siga siendo un recurso accesible y seguro para todos.
-¿Existe diferencia en la gestión de esta chatarra entre las órbitas bajas y las geoestacionarias?
-En las órbitas bajas, los satélites pueden ser dirigidos hacia la Tierra para que se desintegren en la atmósfera y caigan, preferentemente, en el océano. Pero de las órbitas geoestacionarias, que están a 36.000 kilómetros de distancia, es muy costoso traer un satélite de regreso. Por eso, se los mueve a una órbita más alta todavía, llamada “cementerio”. Cuando un satélite deja de funcionar, ya sea porque terminó su vida útil o por problemas técnicos, en vez de dejarlo abandonado en su órbita, se lo traslada allí para que no estorbe y se pueda seguir usando esa órbita para nuevas operaciones.
Basura espacial: entre la persistencia y la falta de soluciones
-¿Cuáles son los principales obstáculos para desarrollar tecnologías efectivas de limpieza de chatarra espacial?
-Para mitigar el problema de los desechos, se considera la posibilidad de ‘limpiar’ el espacio. Sin embargo, hay una cuestión clave que es la falta de control sobre esta basura, de la que se desconoce estado y desplazamiento. Recogerla presenta desafíos tecnológicos importantes ya que cualquier objeto en el espacio gira y se mueve a altas velocidades.
-Sin dudas, más allá de las acciones de “limpieza” es clave no seguir generando basura. ¿Qué regulaciones internacionales podrían implementarse para asegurar que los operadores de satélites sigan las prácticas de no proliferación de desechos espaciales?
-Hay varios aspectos a tener en cuenta. Uno de ellos es el proceso de pasivación que consiste en asegurarse, al finalizar la misión de un satélite, que esté vacío de combustible y sus baterías desconectadas de los paneles. Esto evita explosiones internas que generarían más desechos. Por otra parte, también es fundamental prevenir desprendimientos: por ejemplo, en una misión para arreglar el telescopio espacial Hubble, los astronautas reemplazaron un panel solar y soltaron la pieza antigua.
En resumen, necesitamos ser más ordenados y evitar choques en el espacio, que podrían causar el “Síndrome de Kessler” (experto en basura espacial de la NASA), una serie de colisiones que harían que ciertas áreas del espacio no se puedan usar. Las consecuencias de un colapso espacial serían devastadoraspara servicios esenciales como el GPS, Internet satelital, sistemas de navegación, pronósticos meteorológicos y la obtención de imágenes satelitales, de los cuales la humanidad depende cada vez más.
La acumulación de desechos y su impacto en las futuras misiones espaciales
-¿Cómo se podría mejorar el rastreo de objetos espaciales y de qué modo afectaría esto a la gestión de la basura espacial y la seguridad de los satélites?
–El rastreo es un aspecto crucial, ya que es fundamental conocer qué hay allá arriba, en especial los objetos no operativos. La capacidad de hacerlo depende de las órbitas. En las bajas (LEO), se pueden rastrear con radares objetos de más de 10 centímetros (en la actualidad se siguen cerca de 29.000 de estos tamaños, de los cuales solo unos 7.000 están operativos) y existen catálogos y bases de datos en Internet con información sobre ellos. Para aquellos que se encuentran en órbitas más lejanas (GEO), se utilizan telescopios.
-Antes mencionaste el impacto de los desechos espaciales en la seguridad de las misiones, ¿qué implicancias a largo plazo puede tener esta acumulación de basura?
– Las redes de rastreo espacial, distribuidas globalmente, calculan la órbita de la Estación Espacial Internacional para predecir posibles colisiones, enfocándose en áreas críticas con radares de alta precisión. El espacio es hostil y las misiones tripuladas son las que corren mayor riesgo. Ante un alto peligro de colisión, los astronautas deben refugiarse en la zona más protegida de la estación. Si un desecho es grande, se maniobra para esquivarlo, pero los pequeños pueden causar daños imprevistos.
Por ejemplo, si existe el riesgo de que una partícula dañe los trajes, no se permiten las caminatas espaciales. Dado el aumento exponencial de la basura, se están desarrollando blindajes para proteger las naves de impactos de partículas a hipervelocidad y se analizan los objetos que regresan a la Tierra para evaluar los efectos del ambiente espacial. Además, se utilizan proyectos con inteligencia artificial e imágenes para monitorear y evaluar la situación en el espacio.
-Por último, ¿cuán lejos estamos de una regulación internacional?
-La regulación internacional del espacio está influenciada por la geopolítica. Empresas como SpaceX se ven afectadas por la competencia y la realidad es que los grandes actores espaciales (China, Rusia, EE. UU, Francia) son los que dictarán las condiciones de acceso al espacio, que incluyen regulaciones sobre prevención de riesgos y desintegración de satélites. Creo que no se está lejos de una regulación, pero que desgraciadamente se centrará más en intereses que en la protección del ambiente espacial.
En los últimos años, las celebridades, e incluso el presidente Donald Trump, encontraron un nuevo terreno para invertir y ampliar sus negocios: la telefonía móvil. El caso más reciente es el de Jimmy Donaldson, más conocido como MrBeast, uno de los youtubers más exitosos del planeta. Según reportes, planea lanzar su propia compañía de celulares, siguiendo un modelo que ya utilizaron otras figuras públicas.
Telefonía móvil: cómo funcionan los servicios de famosos como MrBeast
El proyecto se estructuraría como un operador móvil virtual (MVNO, por sus siglas en inglés), es decir, una empresa que no necesita construir antenas ni redes propias, sino que alquila capacidad a gigantes como AT&T, Verizon o T-Mobile, y la revende bajo su propia marca.
Para MrBeast, por ejemplo, este paso tiene lógica: su canal de YouTube y reality show implicaron pérdidas millonarias, mientras que sus líneas de chocolates, restaurantes y juguetes muestran que puede convertir su popularidad en negocios rentables. Con un servicio de telefonía, busca diversificar ingresos y capitalizar su enorme base de seguidores, que podría contratar un plan solo por afinidad con su marca.
MrBeast planea lanzar su propia compañía de celulares.
El movimiento de MrBeast no es aislado. Ryan Reynolds, el reconocido actor de Hollywood, es quizás el ejemplo más exitoso: en 2019 se asoció a Mint Mobile, un MVNO que ofrecía planes de bajo costo. El actor utilizó su carisma y habilidades de marketing para posicionar la marca con campañas virales y, en 2023, T-Mobile compró la empresa por 1.350 millones de dólares.
Reynolds, con alrededor del 25% de las acciones, se llevó unos 300 millones de dólares, demostrando que el modelo puede ser altamente rentable.
Otro ejemplo reciente es el trío de actores Jason Bateman, Sean Hayes y Will Arnett, conductores del podcast SmartLess, que lanzaron “SmartLess Mobile”, orientado a planes accesibles y simples. Su objetivo es captar usuarios que consumen pocos datos, reforzando la idea de que estos negocios funcionan mejor cuando se dirigen a nichos específicos.
Pero el desembarco de celebridades en la telefonía móvil no siempre se centra en la innovación. En el caso de Donald Trump, el negocio tiene un fuerte componente político y simbólico. Bajo el sello “Trump Mobile”, acompañado del lanzamiento de un teléfono llamado “T1” y planes con nombres como “47 Plan”, la apuesta busca seducir a una base de seguidores leales a través de un discurso patriótico.
Este año, Trump también lanzó su línea móvil.
Según analistas, más que un proyecto tecnológico competitivo, se trata de un negocio de identidad política, en el que el consumidor compra no solo un servicio, sino la marca de un líder con peso ideológico. El caso genera polémica por los posibles conflictos de interés: Trump impulsó este negocio mientras en su rol político nombraba reguladores que afectan a la industria de telecomunicaciones.
Entonces, ¿por qué tantas celebridades se meten en telefonía móvil? La respuesta está en la combinación de bajo costo de entrada y alto potencial de retorno. A diferencia de otros sectores, no hace falta infraestructura propia: basta con licenciar la red de un operador, armar un plan atractivo y usar la marca personal como imán.
“En Tartagal desplegamos la Operación Roca. Estoy orgulloso de ver a nuestros soldados entrenados, capacitados y equipados para custodiar las fronteras y defender a los argentinos en una misión que honra su historia”, sostuvo elministro de Defensa, Luis Petri, al presentar los avances concretados por las Fuerzas Armadas en la frontera Norte del país.
Para supervisar las acciones, el titular de la cartera de Defensa se trasladó a la localidad salteña de Tartagal. Allí, además de presenciar el despliegue de las tropas militares, se dirigió a las Fuerzas Armadas y se refirió a los logros colectivos.
Las Fuerzas Armadas incorporaron drones y tecnología para observar, en tiempo real, el desenlace de las operaciones (Foto: Ministerio de Defensa)
Un dato: según lo que dio a conocer el Ministerio de Defensa, la operación “Julio Argentino Roca” pretende reforzar la vigilancia y el control terrestre, fluvial y aeroespacial en la “Zona de Seguridad de Fronteras” en el Norte del país.
Controlar el territorio con “profesionalismo, tecnología y decisión política”
El titular de la cartera castrense, explicó que, así como Roca (en el Sur), Güemes y San Martín entendieron que la Patria se defiende “controlando el territorio”. Por eso, en el presente el Ministerio apuesta a hacer lo propio, fundamentalmente con profesionalismo, decisión política y tecnología.
Además, el ministro mostró el equipamiento utilizado por el personal militar y sobrevoló la zona de operaciones.
En Salta, el ministro Luis Petri sobrevoló el despliegue operacional de las Fuerzas Armadas (Foto: Ministerio de Defensa)
Cabe destacar que, a la hora de dirigirse a los militares, Petri destacó el apoyo del presidente de la Nación Javier Milei y sostuvo: “Ustedes van a custodiar las fronteras. Esta operación cuenta con tecnología, radares, sistemas de comunicación, drones, body cam y cascos de protección individual. Ustedes cuentan con el respaldo de un gobierno”.
El papel de las Fuerzas Armadas en la operación “Roca”
Tiempo atrás, DEF dialogó con el brigadier general Xavier Julián Isaac, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, quien contó que el Ejército Argentino es la Fuerza que llevará el mayor peso de la operación “Roca”.
En ese sentido, la máxima autoridad militar del país, adelantó que las unidades están desplegadas en zonas alejadas a las poblaciones y en espacios geoestratégicos coordinados con Gendarmería, ya que es esta Fuerza de Seguridad la que tiene a su cargo la función de controlar los puestos fronterizos legales. “Las Fuerzas de Armadas van a complementar y van a hacer vigilancia y control”, reconoció.
“Esta operación cuenta con tecnología, radares, sistemas de comunicación, drones, body cam y cascos de protección individual”, dijo Luis Petri.
Además, sobre la responsabilidades y misiones de los actores militares, fue contundente: “Vamos a controlar las fronteras con todas las precauciones del caso. Que no quede ninguna duda: no habrá ningún tipo de infracción a las leyes vigentes. Incluso, el Ministerio de Defensa tuvo reuniones con fiscales y jueces para poder actuar dentro de la legalidad”.
El proyecto GNL Argentina, encabezado por YPF, podría ponerse en marcha de aquí a tres años.Con la participación de 215 oradores y 33 expositores, se realizó en la localidad rionegrina de San Antonio Este la audiencia pública para la instalación del segundo buque licuefactor en el golfo de San Matías, clave para acentuar el perfil de nuestro país como exportador de energía.
En palabras del ministro provincial de Gobierno, Trabajo y Turismo, Horacio Gatti, el desarrollo del puerto exportador de gas natural licuado (GNL) en Punta Colorada marcará “un antes y un después en la historia de Río Negro, porque nos inserta de lleno en una de las principales fuentes de energía del mundo, el gas, transformando no solo la matriz productiva provincial, sino también la del país”.
El ministro de Gobierno, Trabajo y Turismo de Río Negro, Horacio Gatti, destacó el consenso social en el proyecto de GNL.
El funcionario señaló que se escucharon “voces a favor y en contra”, pero “quedó ratificado el consenso social” a la llegada del MK II, el buque licuefactor de gas, que comenzará a operar en 2028. Actualmente se encuentra en fase de construcción en el astillero chino CIMC Raffles. Con 392 metros de eslora -longitud- y 61 de manga -ancho-, tendrá una capacidad de producción de 3,5 millones de toneladas de GNL.
En diciembre del año pasado, había tenido lugar la anterior audiencia pública, que dio luz verde a la llegada del Hilli Episeyo, la primera instalación de ese tipo, que arribará en 2027, en el marco del otro proyecto de exportación de GNL liderado por Pan American Energy (PAE). Ambas iniciativas recibirán los beneficios del Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones (RIGI).
GNL en Río Negro: quiénes son los socios de YPF y cualés son las críticas de los ambientalistas
Hace un mes, la Secretaría de Energía dio luz verde a la libre exportación de GNL por parte de la empresa Southern Energy, que integran Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Wintershall (15%) y Golar LNG (10%). La autorización es por un máximo de 548.900 millones de BTU (unidad térmica británica) por día, que equivalen a poco menos de 15 millones de metros cúbicos diarios.
Los dos buques licuefactores de Golar LNG llegarán al golfo de San Matías en 2027 y 2028, respectivamente.
La licuefacción consiste en la transformación del gas natural a líquido (GNL) para facilitar su almacenamiento ytransporte. En el caso del proyecto, que se instalará en la costa atlántica rionegrina, las terminales flotantes o buques licuefactores serán los encargados de ese proceso y luego el GNL será transportado por buques metaneros rumbo a los mercados de consumo. Los buques licuefactores Hilli Episeyo y MK II, que llegarán a nuestro país, forman parte de la flota de la noruega Golar LNG y han sido contratados para operar durante 20 años, iniciando sus actividades respectivamente en 2027 y 2028.
Las principales objeciones de las asociaciones ambientalistas apuntan a la afectación de las especies marinas. “Se pone en juego la biodiversidad y las actividades económicas actuales de nuestra costa como el turismo, la pesca, la recolección de mariscos y pulpos”, afirmaron, en un comunicado, la Asamblea por la Tierra y el Agua de Las Grutas, la Multisectorial Golfo San Matías y el Observatorio Petrolero Sur.
Las asociaciones ambientales cuestionaron la afectación de la biodiversidad de la zona por el impacto del proyecto.
“Según el propio estudio de impacto ambiental (EIA), dada la inflamabilidad del gas, si existieran fugas o derrames de GNL o colisiones entre barcos, las consecuencias serían de ‘graves’ a ‘críticas’ y no hay planes de evacuación para emergencias de esta magnitud”, añadieron estas organizaciones.
Por último, advirtieron que “los posibles derrames de hidrocarburos podrían llegar a las costas y afectar áreas protegidas, donde arbitrariamente trazaron un lugar de afectación, dejando áreas naturales protegidas dentro del mismo golfo. Además, las ballenas, lobos marinos, toninas, delfines se verían afectados significativamente por la navegación y por los ruidos ocasionados por los buques e instalaciones”.
En el corazón de los océanos existe un organismo diminuto, invisible al ojo humano, pero absolutamente esencial para la vida en el planeta: Prochlorococcus. Se trata de una cianobacteria que, a pesar de medir apenas una millonésima parte de un metro, es considerada el fotosintetizador más abundante de la Tierra.
Su importancia radica en que produce una fracción significativa del oxígeno que respiramos y constituye la base de la red alimentaria marina. Sin embargo, un estudio reciente publicado en Nature Microbiology advierte que este microbio podría estar en serios problemas debido al cambio climático.
Cómo afecta el cambio climático a estos microorganismos
Los científicos de la Universidad de Washington, que monitorearon durante más de una década grandes extensiones del Pacífico tropical y subtropical, descubrieron que la capacidad de Prochlorococcus para sobrevivir está limitada por su sensibilidad a las temperaturas del agua.
Si bien su tasa de división celular aumenta con el calor hasta un umbral cercano a los 28°C, a partir de allí ocurre un colapso abrupto: cuando el agua supera los 31°C, la multiplicación de estas bacterias se reduce hasta tres veces. Este rango térmico ya se observa en ciertas regiones tropicales y se proyecta que, para finales de siglo, se expandirá a vastas áreas oceánicas como consecuencia del calentamiento global.
Científicos que monitorearon durante más de una década grandes extensiones del Pacífico tropical y subtropical, descubrieron que la capacidad de Prochlorococcus para sobrevivir está limitada.
La magnitud de la amenaza es significativa. Los modelos climáticos utilizados en la investigación prevén que la biomasa y la productividad de Prochlorococcus podrían disminuir entre un 17% y un 51% en los trópicos, hacia el año 2100, dependiendo de si el escenario es de calentamiento moderado o alto. A nivel global, la caída oscilaría entre un 10% y un 37%.
Esta reducción no solo afecta a las propias bacterias, sino también al carbono y los nutrientes que sostienen a otros organismos marinos, desde el plancton herbívoro hasta los grandes peces y mamíferos. En otras palabras, su declive pondría en jaque el equilibrio de las cadenas tróficas y el ciclo del carbono en los océanos.
Uno de los aspectos más preocupantes es que Prochlorococcus parece tener poca capacidad de adaptación al calor. Durante millones de años, evolucionó en aguas cálidas y pobres en nutrientes, simplificando su genoma al punto de perder genes que podrían haberle permitido responder al estrés térmico. Hoy, esa aparente ventaja evolutiva se convierte en una vulnerabilidad frente a un planeta que se calienta cada vez más rápido.
Uno de los aspectos más preocupantes es que Prochlorococcus parece tener poca capacidad de adaptación al calor.
Las dudas que genera el estudio
El estudio también abre interrogantes sobre el futuro de los ecosistemas marinos. Es posible que otra cianobacteria, Synechococcus, expanda su presencia y ocupe parte del espacio perdido por Prochlorococcus.
Sin embargo, los expertos advierten que no está claro si podrá desempeñar el mismo papel ecológico ni si los organismos superiores de la red alimentaria se beneficiarán de la misma manera. Además, los modelos climáticos sugieren que el hábitat de Prochlorococcus se desplazará hacia latitudes más altas, alterando la estructura de los ecosistemas oceánicos.
A pesar de la alarma, los científicos no descartan que puedan existir cepas de Prochlorococcusmás resistentes al calor que aún no hayan sido identificadas. Si se confirmara su existencia, podrían ofrecer un respiro para la especie y para la estabilidad de los océanos. Pero, por ahora, la evidencia señala que este microorganismo clave, del que depende buena parte de la vida en el mar y fuera de él, enfrenta un futuro incierto en la era del cambio climático.
Por primera vez, Rusiaavanzó sobre las defensas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con las incursiones de drones en Poloniay Rumania. La guerra de Moscú sobre Ucrania ya excedió los límites de Kiev y se encendieron las alarmas en Europa ante una posible respuesta del bloque militar.
OTAN vs. Moscú: las motivaciones de un largo conflicto
Durante años, la OTAN y Moscú, bajo la Unión Soviética y ya en la modernidad con la Federación Rusa, intentaron equilibrar fuerzas para evitar un conflicto a gran escala.
A raíz de la Guerra Fría y el rearme de Alemania Occidental, la URSS creó el Pacto de Varsovia en 1955, junto a las repúblicas socialistas de Europa del Este, como respuesta al progresivo alineamiento de Europa con Estados Unidos, Reino Unido y Francia.
En este sentido, el Kremlin constituyó en distintos momentos el Bloque del Este como un límite a las potencias occidentales. Ya sea en 1955 o en 1990, con el acuerdo de palabra entre el secretario de Estado de Estados Unidos, James Baker, y el presidente de la Unión Soviética, Mijaíl Gorbachov, que establecía que la OTAN no se expandiría hacia oriente.
Tanto la Unión Soviética, como Rusia como sucesor político, interpretaron a Europa del Este como espacio de contención frente al crecimiento de la OTAN.
Sin embargo, este pacto fue abandonado ante el deterioro del poder central de la URSS. En 1991, se concretó la reunificación alemana y Alemania del Este abandonó el lado soviético para formar parte del bloque occidental. Este fue el punto de partida para la posterior adhesión de países como Polonia, Hungría, la República Checa y Eslovaquia bajo el grupo de Visegrado.
De la misma forma sucedió con Albania, Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Macedonia, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia, países que previamente habían estado bajo la esfera de poder de Moscú o directamente constituidas como repúblicas soviéticas.
La redefinición de la línea roja por parte de Rusia resultó ser Ucrania, que desde que anunció su pretensión de unirse a la OTAN fue objeto de presiones militares como la anexión de la Península de Crimea en 2014 y la invasión que inició el 24 de febrero de 2022 con foco en el Donbas, región históricamente vinculada a Moscú debido a la importante población de rusoparlantes en el este ucraniano.
Artículo 5 o energía rusa, los dos escenarios para frenar a Vladímir Putin
La reciente agresión del Kremlin sobre Polonia y Rumanía, dos miembros de la OTAN, abre el juego para una reacción directa en el marco de la Alianza Atlántica. La organización militar había evitado ejercer medidas directas sobre Moscú por la guerra en Ucrania y eligió otras entidades como la Unión Europea para sancionar económica y financieramente a Vladímir Putin.
La incursión de drones rusos sobre territorio polaco provocó la invocación del artículo 4 de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que establece un marco de reuniones de los 32 miembros de la entidad para discutir una respuesta contra Rusia. Esto permitiría la aplicación del artículo 5, que establece el mecanismo de defensa colectiva ante la agresión de un Estado miembro.
La guerra fría entre la OTAN y Rusia ya excede la guerra en Ucrania y alcanza a miembros de la Alianza Atlántica como Polonia y Rumania
Sin embargo, es improbable que la OTAN se embarque en un conflicto directo con una potencia mundial como Rusia, sobre todo porque no lo hizo durante la invasión a Ucrania que ya cursa su tercer año y tuvo consecuencias profundas sobre su población.
La otra vía es el endurecimiento de las sanciones, pero esta vez con otro foco. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, señaló que está dispuesto a imponer sanciones conjuntas sólo si los países de la Alianza Atlántica dejan de comprar el petróleo y gas ruso.
Países como Eslovaquia siguen dependiendo de la importación de energía e incluso Moscú constituyó un esquema para exportar crudo a través de terceros y así garantizarse un ingreso frente al aislamiento que le imponen los gobiernos de Estados Unidos y Europa.
Si logra constituirse una alternativa a la energía rusa en Europa, Trump podría abandonar las conversaciones que había iniciado con Putin en Alaska o al menos ejercer mayor presión sobre la economía de guerra de Rusia, que ya no se centra sobre Ucrania sino sobre Europa del Este.
“Con el objetivo de cumplir con el cronograma de entrega previsto en el contrato celebrado entre Argentina y Dinamarca, el Servicio de Mantenimiento para la Defensa (Forsvarets Vedligeholdelses Tjeneste – FVT), finalizó el proceso de pintado de las primeras seis aeronaves F-16destinadas a la Fuerza Aérea Argentina(FAA)”, difundieron los militares argentinos desde el edificio Cóndor, sede de las máximas autoridades de esta institución militar.
Además, la Fuerza Aérea reveló las primeras imágenes de los aviones que, si todo sale bien, llegarán al país el día 5 de diciembre de este año.
Cabe destacar que, a partir de esa fecha, el resto de los 24 aviones comprados a Dinamarca aterrizará en Argentina de forma escalonada.
Las fotografías revelan el esquema de pintura pensado por la Fuerza Aérea Argentina para el F-16 (Foto: Fuerza Aérea Argentina)
F.-16: últimos detalles en Dinamarca
En este momento, un equipo del Programa F-16 de la Fuerza Aérea Argentina se encuentra en Dinamarca para avanzar en lo que respecta al traslado por modo aéreo (operación de ferry) de cara al arribo de los aviones en el mes de diciembre.
Desde la Fuerza Aérea Argentina contaron que esos primeros F-16 llegarán al país acompañados por aviones reabastecedores KC-135R y un Hércules C-130 nacional para brindar apoyo logístico.
Un dato: los primeros F-16 que vuelen el cielo argentino irán al Área Material Río Cuarto, unidad de la Fuerza Aérea Argentina que funcionará de forma transitoria hasta que estén listas las obras que se realizan en la VI Brigada Aérea de Tandil (desde donde operarán, de forma definitiva, los aviones comprados a Dinamarca).
¿El detalle de la fotografía?, la matrícula M-1001 (Foto: FAA)
Se espera que, durante las próximas semanas, el personal militar de Argentina y Dinamarca pueda avanzar en la fase final que incluye el ensamblado, preparación, pruebas de vuelo y documentación técnica.
¿Por qué los F-16 no irán a Tandil?
En este momento, en la VIta Brigada Aérea de Tandil se están haciendo obras de gran magnitud y relevancia para que, en un futuro no muy lejano, los F-16 puedan operar desde allí.
Lo cierto es que, para la Fuerza Aérea, esta Base tiene una mística clave: es conocida como la “cuna de héroes”, porque desde allí salieron los aviones Mirage y los pilotos que defendieron nuestra soberanía en la Guerra de Malvinas.
De hecho, desde este punto de la provincia de Buenos Aires, operaron los Mirage antes de ser desprogramados en el año 2015. Cabe señalar que, desde aquel momento, Argentina dejó de contar con aeronaves de caza que estuvieran a la altura de los desafíos que exige nuestra soberanía aérea. Para contrarrestar ese vacío en la aviación de caza, desde la Fuerza Aérea continuaron volando los A4-AR y los Pampa. ¿Qué obras se realizan en Tandil? Básicamente, se están construyendo modernos (y monitoreados) hangares y hangaretes, se está levantando un avanzado centro de instrucción para pilotos y técnicos, y se avanza en la instalación de simuladores de vuelo. Un detalle, no menor: la pista aérea también está siendo mejorada para facilitar el despegue y aterrizaje de los F-16.
“Tres cazas rusos MIG-31 entraron en el espacio aéreo de Estonia. Cazas de la OTAN respondieron y los aviones rusos se vieron obligados a huir. Tal violación es totalmente inaceptable”, afirmó el premier del país báltico, Kristen Michal.
La intervención de los cazas F-35italianos disuadió a los jets rusos, que se retiraron de la zona. Las aeronaves italianas estaban desplegadas en la base estonia de Ämari, como parte de la Misión de Policía Aérea del Báltico de la OTAN.
Las aeronaves que sobrevolaron el espacio aéreo de Estonia no tenían planes de vuelo y sus transpondedores estaban apagados. Según informó el gobierno de esa república báltica, tampoco mantenían comunicación por radio con los servicios de tráfico aéreo de Estonia.
Rusia había probado el misil supersónico Zircón en el mar de Barents, pocos días atrás, en un claro desafío a la OTAN.
Violación del espacio aéreo estonio
“Rusia ya ha violado el espacio aéreo de Estonia en cuatro ocasiones este año, lo cual es inaceptable en sí mismo. Pero la incursión de hoy, que involucró a tres aviones de combate entrando en nuestro espacio aéreo, es descaradamente sin precedentes”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores del país, Margus Tsahkna.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó que la Alianza Atlántica interceptó los cazas rusos MIG-31 en el marco de la nueva iniciativa militar “Centinela Oriental”.