El presidente de China, Xi Jinping, arribó a Estados Unidos para sostener un nuevo cara a cara con su par estadounidense, Donald Trump, en el marco de una visita de Estado que se extiende por tres jornadas. Se trata del regreso del mandatario chino a suelo norteamericano después de más de una década, ya que su última visita a la Casa Blanca se había producido durante la administración de Barack Obama.
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El encuentro llega en un momento de fuerte tensión entre las dos principales potencias económicas del mundo, con la guerra arancelaria, el conflicto tecnológico sobre la Inteligencia Artificial (IA) y el futuro de Taiwán como los temas fundamentales en agenda.
Además, la cita se da apenas meses después de que Trump viajara al gigante asiático, lo que convierte a este nuevo encuentro en la segunda cumbre entre ambos líderes en el año. Ambos gobiernos buscan sostener el vínculo de “estabilidad estratégica constructiva” que habían acordado meses atrás.
Xi Jinping en Estados Unidos: un recibimiento inusual y una agenda cargada de tensión
Xi Jinping aterrizó en una base aérea cercana a Washington a bordo de un avión de la aerolínea estatal china. Donald Trump se trasladó hasta ese punto para recibirlo en la pista, un gesto que la Casa Blanca reservó únicamente para esta visita y que subraya el peso que Estados Unidos le otorga al vínculo con China, su principal rival estratégico.

La jornada central del encuentro tiene previsto desarrollarse en la sede del Poder Ejecutivo estadounidense, con honores militares, un diálogo de trabajo entre las delegaciones diplomáticas de ambos países. También se espera una cena de gala en el Salón Este de la Casa Blanca, considerada la máxima distinción protocolar que otorga la presidencia norteamericana a un mandatario extranjero.
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Entre los temas centrales que ambos líderes abordarán se destacan:
- La extensión de la tregua comercial vigente entre las dos economías.
- Las tensiones en torno a Taiwán.
- El control de tecnología de inteligencia artificial.
- Las restricciones que Estados Unidos mantiene sobre determinadas empresas chinas.
La reunión bilateral entre ambos presidentes todavía no se realizó y su horario exacto no fue confirmado públicamente hasta el momento.




