Con una historia forjada en los años del entonces embajador Marcelo Torcuato de Alvear, la Casa Argentina es una residencia ubicada en la Ciudad Universitaria de París. Inaugurada en 1928, cuando Alvear ocupaba la Presidencia de la República, fue el cuarto edificio construido en esa zona, luego de los de Francia, Canadá y Bélgica. Cuenta con 57 habitaciones individuales, 10 habitaciones dobles y cinco estudios.
- Te puede interesar: Crisis financiera de la ONU: Argentina pagó su deuda con el organismo internacional
Históricamente, esta institución dependía del Ministerio de Educación, que en la actualidad es una Secretaría bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano. Cada año, la Casa Argentina en París realiza una convocatoria abierta a académicos y estudiantes que acrediten experiencia en el campo científico, tecnológico, artístico o deportivo, y otras personalidades que, en misión oficial o en forma privada, contribuyan a difundir la cultura argentina en Francia. La sede está igualmente destinada a dar alojamiento a graduados o estudiosos extranjeros, preferentemente franceses e hispanoamericanos.

Entre sus huéspedes, a lo largo de una historia casi centenaria, se encuentran figuras de la talla de los escritores Julio Cortázar, Manuel Puig y Arnaldo Calveyra; artistas plásticos como Gyula Kosice, músicos como Ariel Ramírez y Miguel Ángel Estrella, entre otros.
Casa Argentina en París: qué pasó con su último director y quién es su reemplazante
La renuncia del polémico abogado Santiago Muzio, quien había sido designado como director en 2024 por el gobierno de Javier Milei, estuvo envuelta en polémica. “Quiero liberar este lugar de las garras de la extrema izquierda y de la ideología woke”, había manifestado el ahora extitular de esta institución a un periódico de la derecha francesa, Le Journal du Dimanche, pocos días antes de presentar su dimisión. Allí había cuestionado el mal uso del presupuesto por las gestiones anteriores y el deterioro de las instalaciones.
Ya en el arranque de su gestión, Muzio se había negado a comprometerse con la Carta de Valores de la Ciudad Universitaria de París. “No puedo en conciencia firmar un documento que reconoce la igualdad de género y orientación sexual”, dijo en su momento.

Finalmente, por resolución firmada por la ministra Sandra Pettovello este martes 15 de septiembre, se aceptó la renuncia de Santiago Muzio y, en su lugar, se designó a su sucesor, quien ocupará el cargo por el término de tres años, como establece el reglamento de la Casa Argentina en París.
De esta manera, el nuevo director, Alfredo Mario Soto, es un jurista experto en Derecho Internacional Privado, doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales por la Universidad Católica Argentina (UCA) y fue vicedecano de la Universidad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
- Te puede interesar: Charlie Kirk: los casos más impactantes que reflejan la cultura de la violencia política en EE. UU.
Qué dice el Reglamento de la Casa Argentina sobre las funciones del director
Según el Reglamento de la Fundación Argentina, que gestiona la sede de la Casa Argentina en París, compete al director la programación de las actividades de la Fundación, procurando que los residentes se interesen y colaboren en ellas, que serán “de carácter social y cultural organizadas”.

“La participación activa de los residentes en las manifestaciones de la vida de la Fundación Argentina será un indicador de efectiva integración y sana convivencia, motivo por el cual se procurará que todos intervengan en las mismas”, enuncia otro de los artículos.
En los últimos tiempos, sin embargo, proliferaron las irregularidades y la propia Municipalidad de París denunció que durante su gestión se había expulsado, al menos, a una decena de estudiantes por sus opiniones políticas, lo que desencadenó la crisis que llevó a la salida de Muzio.




