Lo que parecía un pacto que pondría fin al conflicto no fue más que un nuevo colapso del diálogo. Los ataques de Israel al Líbano fueron la principal causa de la debacle.
El acuerdo estableció que la nación escandinava formará parte de esta iniciativa que busca reforzar la seguridad colectiva del continente en un contexto de tensión con Rusia.
El presidente colombiano rechazó los resultados preliminares y señaló anomalías, después de que De la Espriella y Cepeda avanzaran al balotaje del 21 de junio.
Las guerras en Medio Oriente ya no se libran únicamente con armas convencionales ni bajo lógicas tradicionales. Drones, inteligencia artificial, ciberataques y sistemas de comunicación descentralizados comenzaron a integrarse a una nueva forma de confrontación donde la tecnología se convierte en una herramienta estratégica al servicio de causas ideológicas y religiosas.
La potencia militar retomó el impulso de una alianza con Australia, India y Japón, que tiene como foco la seguridad marítima, energía e infraestructura en el Indo-Pacífico.
Frente al anuncio del presidente de Estados Unidos, la comunidad científica cuestionó sus dichos y advirtió que no hay pruebas concluyentes que respalden esa relación.
El presidente venezolano enmarca las sanciones económicas, las presiones diplomáticas y las campañas mediáticas como parte de un enfrentamiento no convencional.
El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes aprobó las primeras enmiendas para avanzar con la iniciativa. ¿De dónde saldrían los fondos?