Los líderes del Mercosur se reúnen en Asunción para una nueva cumbre del bloque regional, en la que Paraguay cederá la presidencia semestral a Uruguay. El eje central de las discusiones pasará por la implementación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que pese a estar en vigencia provisional desde hace dos meses todavía no resolvió un punto clave: cómo se reparte entre los socios el cupo de exportaciones que la UE habilitó con arancel preferencial.
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Los temas a tratar en la Cumbre del Mercosur
Aunque la lógica inicial del acuerdo preveía un reparto equitativo entre los países del bloque, las asimetrías económicas entre las economías complican la definición. Un caso testigo es el de la cuota de exportación de carne de pollo, fijada por la UE en 180.000 toneladas: Paraguay reclama el 25% de ese cupo pese a no tener capacidad productiva para cubrir un envío anual de 45.000 toneladas, según había adelantado semanas atrás el ministro de Industria y Comercio paraguayo, Marco Riquelme.
Cada socio del bloque llega a la cumbre con una foto distinta del impacto del acuerdo. Argentina fue el país que más rápido capitalizó los beneficios arancelarios: ya en marzo envió un primer cargamento de miel natural a Alemania bajo el régimen de arancel cero, que reemplazó al gravamen previo del 17,3%. Ese impulso inicial hizo que los exportadores argentinos agotaran en pocas semanas las cuotas preferenciales asignadas al Mercosur para miel, huevos y arroz.

Brasil, por su parte, registró en mayo un crecimiento del 8,8% en sus exportaciones globales a Europa, hasta los 4.908 millones de dólares, aunque buena parte de ese aumento corresponde a productos como petróleo y minerales que ya gozaban de arancel cero antes del acuerdo. La industria de la carne de pollo brasileña sí se vio directamente beneficiada por las nuevas condiciones comerciales.
La situación de Uruguay y la ausencia de Milei
El panorama uruguayo es más complejo: el país continúa concentrando sus exportaciones en China, su principal socio comercial, y el acuerdo con la UE todavía no logró traducirse en un repunte de envíos. De hecho, en mayo las exportaciones uruguayas cayeron un 3% interanual y totalizaron 1.142 millones de dólares, con la carne bovina, la celulosa y la soja como principales rubros.
Ante la falta de un acuerdo regional para el reparto del cupo europeo, Uruguay terminó operando bajo el régimen FIFO –primero llegado, primero servido– para acceder a los beneficios arancelarios.
De todas formas, desde el gobierno uruguayo remarcaron que la situación no los preocupa. La vicecanciller Valeria Csukasi sostuvo esta semana que el país “está haciendo muy bien las cosas” pese al escenario inicial desfavorable, y destacó que el sector privado uruguayo conoce bien al mercado europeo y que los negocios, sobre todo en el rubro cárnico, ya empezaron a concretarse este mes.

En este contexto llega la cumbre, que tendrá como anfitrión a Paraguay y marcará el traspaso formal de la presidencia pro témpore del bloque a Uruguay. Argentina no estará representada por Javier Milei, quien se ocupará de asuntos internos respecto al nuevo Jefe de Gabinete, Diego Santilli; en su lugar asistirá el canciller Pablo Quirno.




