El plan piloto de Pan American Energy (PAE) para evaluar el potencial del shale de la formación D-129, en el Golfo de San Jorge, genera optimismo en la industria. El objetivo es relanzar una cuenca madura, compartida por Chubut y Santa Cruz, que ha experimentado una merma significativa de su producción en la última década.
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En 2025, PAE verificó la presencia de shale gas y, desde entonces, está llevando adelante un programa de perforación de cinco pozos y está implementando técnicas de recuperación terciaria en más de 50 pozos, con una inversión cercana a los 250 millones de dólares.

Otras operadoras que explorarán esta formación son la Compañía General de Combustibles (CGC), que forma parte de la Corporación América y es liderada por Hugo Eurnekián; y Crown Point, petrolera de capitales canadienses que realizará tres pozos exploratorios en el segundo semestre de este año. También Quintana Energy tiene previsto realizar un pozo exploratorio en 2027.
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Petróleo: las características de la formación D-129 y su potencial en la región
Un informe de cuatro geólogos de CGC recoge los primeros pasos en el desarrollo de la formación, también conocida como Pozo D-129. Señala que la roca madre de la cuenca está “compuesta principalmente por lutita con intercalaciones de toba”.
La lutita, denominada shale en inglés, es la roca sedimentaria compuesta en gran parte por minerales arcillosos, cuarzo y materia orgánica. La toba, por su parte, es una roca ligera y porosa formada por la acumulación y compactación de cenizas o polvo de origen volcánico. Para extraer el hidrocarburo, que no fluye naturalmente debido a la baja permeabilidad de la roca, se recurre a técnicas como la perforación horizontal y la fractura hidráulica, tal como ocurre en Vaca Muerta.

Entre 2023 y 2025 se perforaron diez pozos exploratorios, que fueron completados de manera exitosa. “Fueron fracturados hidráulicamente en varias etapas para probar y evaluar diferentes objetivos potenciales de producción”, señala el trabajo, presentado en el simposio de la sección argentina de la Sociedad de Ingenieros en Petróleo (SPE) de EE.UU.
En la parte oriental del campo Cañadón Seco, en la provincia de Santa Cruz, las intercalaciones se comportan como “reservorios de baja permeabilidad que producen gas y petróleo ligero”, señala el informe. “El rendimiento de la producción lograda con las técnicas de terminación implementadas dio lugar a pozos económicamente rentables”, afirman.




