El precio del petróleo alcanzó precios récord y Donald Trump apuntó hacia Ucrania como el culpable, en un intercambio que tensa las relaciones entre ambos países. En las vísperas de las elecciones de medio término, Estados Unidos busca conciliar la opinión pública y sacar la atención del conflicto en Irán.
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En las últimas semanas, la Casa Blanca atribuyó la escasez de combustibles a la guerra ruso-ucraniana, mientras crecían las críticas por el aumento sostenido del diésel. El pasado 5 de octubre, Trump reforzó esa postura en su red social Truth Social. Sostuvo que lo que empuja hoy los precios ya no es el Estrecho de Ormuz, sino las refinerías, y culpó tanto a Ucrania, por destruir las rusas, como a los demócratas de los “estados azules” por cerrar las estadounidenses.

“Lo que está haciendo subir el precio de la gasolina ya no es el estrecho de Ormuz —dado que ahora salen cantidades récord de barriles casi a diario—, sino la cuestión de las refinerías: las de Rusia están siendo destruidas por Ucrania, mientras que las nuestras están siendo cerradas en estados demócratas, como California, por los «Dumócratas»”, dijo el presidente Donald Trump vía Truth Social el 5 de octubre de 2026.
Crisis energética: la verdadera razón del aumento en el precio del petróleo
Si bien el conflicto en Europa golpeó fuertemente los precios del petróleo a nivel internacional, no es la única razón y, según muchos analistas, tampoco la principal. Se estima que el barril estaba un 40% más barato antes de que iniciara el conflicto en Irán, en febrero, y desde entonces los precios superaron los 100 dólares por barril.
Si bien bajaron durante el alto el fuego en Irán, volvieron a subir con la reanudación de los combates, hasta casi 108 dólares para mediados de septiembre. En EE. UU. el diésel subió cerca de 65% desde febrero, hasta unos 6,20 dólares el galón, y la nafta aumentó alrededor de 45%. Como barcos, trenes y camiones funcionan con diésel, el alza ya empuja el costo de los bienes cotidianos y presiona a Trump de cara a las elecciones de medio término en noviembre.
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El Estrecho de Ormuz movía cerca de una quinta parte del petróleo mundial, mientras que Rusia produce el 10% del suministro global. Ormuz sigue atrapado en el pulso entre EE. UU. e Irán, y el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita quedó fuera de servicio tras un ataque con drones.

Sobre ese golpe se suma el de Ucrania, ya que sus ataques a refinerías rusas y las restricciones que impuso Moscú a sus propias exportaciones dejaron las ventas rusas de diésel un 81% por debajo de su promedio de cinco años. Por eso, Trump pidió a Zelenski que frene esos ataques.
Ucrania: la respuesta de Zelenski ante las acusaciones de Donald Trump
Tras la presión de Trump, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dijo que su país está dispuesto a frenar los ataques a las refinerías rusas si Moscú hace lo mismo, y sostuvo que la infraestructura energética crítica y las exportaciones de alimentos ucranianos deben dejar de ser blanco de Rusia.
Después de reunirse con Trump, el 22 de septiembre en la Asamblea General de la ONU, Zelenski repitió que Kiev acepta cualquier formato de tregua energética, pero aclaró que no se discutió que Ucrania frene los ataques a las refinerías. Mientras tanto, los bombardeos continuaron y ese mismo día, el presidente de Ucrania informó que sus fuerzas habían dañado otras dos refinerías rusas.

Actualmente, los conductores estadounidenses que cargan nafta pagan en promedio unos 67 dólares más por mes que hace un año, y los que usan diésel, al menos 139 dólares más. Al respecto, lejos de relativizar el golpe al bolsillo, Donald Trump pidió en un acto en Carolina del Norte el 7 de octubre, que los consumidores lo vean como un “precio razonable por frenar el programa nuclear iraní” y dijo que es un costo “muy barato” para lo que se hizo.
Con las elecciones de medio término a pocas semanas, la pregunta es si ese argumento alcanza para quienes pagan las cuentas.




