En el cerro Bagual, en la localidad patagónica de Sarmiento, provincia de Chubut (a 150 km de Comodoro Rivadavia), los disparos resuenan en las milenarias mesetas patagónicas. Detrás del rugir del armamento, los hombres y mujeres del Ejército Argentino, efectivos que desafían al viento, a las temperaturas bajo cero y a la adversidad del terreno para probarse en combate: sólo así se podrán conocerse a sí mismos para cuando la Patria los convoque para su defensa.
- Te puede interesar: Teniente general Presti en el ejercicio Kekén: “Queremos unas Fuerzas Armadas modernas”
¿El motivo del movimiento? El ejercicio Keken, el megaoperativo militar organizado por el Ejército para comprobar el nivel de alistamiento y adiestramiento. En definitiva: la capacidad de combate de la Fuerza.
El detalle, nada menor: en esta oportunidad, las autoridades militares elevaron la apuesta y sometieron a examen la musculatura logística de la institución con un despliegue multimodal de enorme envergadura (que incluyó varias formaciones de ferrocarriles, miles de kilómetros recorridos con vehículos a través de las rutas argentinas y medios aéreos, como el Hércules C-130) para poder decir presente en un punto neurálgico del país en el que abundan los recursos, fundamentalmente hidrocarburos no renovables, como el petróleo y el gas butano. En esa realidad se revela una verdad elemental:¿cómo no iban a probarse en combate para custodiar la soberanía en un lugar estratégico de Argentina?

Quien siguió de cerca los movimientos de los efectivos, en cada una de las etapas del Keken, fue el teniente general Oscar Santiago Zarich, jefe del Ejército Argentino. En una breve pausa, dialogó con DEF en el escenario del combate.
El Kekén y el regreso de los grandes despliegues del Ejército Argentino
“El hecho de haber estado destinado acá y haber pisado este terreno antes, es como volver 10 o 15 años atrás. Aunque, ahora con mayor intensidad, ya que se logró el despliegue de un número de efectivos y vehículos muy importante y superior a lo que uno estaba acostumbrado en la Brigada Mecanizada X, que tiene asiento en Comodoro Rivadavia, y la responsabilidad sobre esta zona”, reconció el titular del Ejército desde el terreno, durante el ejercicio Kekén.
A propósito del despliegue, la máxima autoridad de la Fuerza recordó que, como miembro de la Institución, la última vez que fue testigo de un despliegue de medios y tropa de estas características fue durante su primer destino como oficial del Ejército, en Comodoro Rivadavia: “Ocurrió en el año 1988. En esa oportunidad, la actividad se desarrolló en Pico Truncado, en la provincia de Santa Cruz, el ‘Ramón Lista II’. Desde entonces, no registro que haya existido una ejercitación de esta magnitud”.

Ejercicio Kekén: “Es mérito del personal”.
¿Por qué decidió llevar adelante el Kekén, sabiendo lo difícil que es trasladar a los medios y a los efectivos a este punto del país? “Creo que ese era el desafío, traer gran cantidad y un volumen importante de efectivos y medios, a lugares tan distantes del centro del país. Hay que tener en cuenta que losTAM 2C-A2 tienen asiento en la localidad de Magdalena, provincia de Buenos Aires, e hicieron un gran esfuerzo y largo recorrido para ir, primero hacia Santos Lugares, donde fue el lugar inicial de carga en transporte ferroviario. Desde ahí, fueron hacia el Sur de la provincia de Río Negro, donde se los volvió a colocar en transportadores para ir desde Darwin hasta este lugar, en Chubut”.
En esa línea, el oficial reconoció sentirse orgulloso del trabajo realizado por sus hombres y mujeres. Además, señaló: “No solo yo, sino todos los que trabajaron de forma directa e indirecta, porque hay que tener en cuenta que para que estemos viendo esta actividad, hubo un equipo de personas que no está presente pero contribuyó con su trabajo y puso empeño para que esto sucediera. Es mérito del personal”.
La Patagonia como campo de prueba para el Ejército Argentino
Por sus características, ¿este terreno puede volverse un enemigo hostil? “La Patagonia tiene una característica particular, es una zona de fuertes vientos y con bajas temperaturas”, reconoce el teniente general Zarich, no sin antes señalar que el Ejército Argentino siempre fue una Fuerza en movimiento y que jamás se detuvo: “Cada vez nos animamos un poco más, siempre hacia adelante”.

“El hecho de que los jóvenes tengan esta experiencia los va a animar a que, el día de mañana, la vuelvan a repetir. Creo que estamos recién comenzando el año, seguimos apostando a incorporar nuevos sistemas de armas y a lo largo del transcurso del 2026 lo vamos a hacer efectivo. Seguramente, el año que viene repitamos la operación con más volumen de medios y tropa”, concluyó el teniente general Zarich desde el cerro Bagual.




