DEF siguió se cerca a los tanquistas del Ejército Argentino. ¿Quiénes están detrás de esta misión de riesgo? En diálogo con ellos, cómo se vive dentro de una tripulación y cómo se trabaja en un Regimiento de Caballería.
Durante la ceremonia de entrega del segundo escuadrón de tanques TAM 2C-A2 al Regimiento de Caballería de Tanques 8, el jefe del Ejército Argentino, teniente general Zarich, destacó que la modernización del sistema de armas forma parte de un proceso sostenido de transformación.
La presentación de los nuevos blindados incluyó una demostración de las capacidades de la versión modernizada del Tanque Argentino Mediano: el TAM 2C-A2, con una prueba de tiro. La actividad marcó un nuevo paso en el proceso de recuperación de capacidades del Ejército Argentino.
Tras la renuncia del coronel Ariel Guzmán, a cargo de la transición de IOSFA a OSFA, una buena noticia para los afiliados: el Ministerio de Defensa y el Poder Ejecutivo comenzaron a negociar para sacar adelante a la obra social de las Fuerzas Armadas.
“Fuimos derrotados por una potencia superior, pero no vencidos en nuestro espíritu”, sostuvo el general Nazar a 44 años del conflicto. El Veterano revivió la guerra, las condiciones en las que combatieron y el difícil momento en que llegó la orden de cesar el fuego.
Cuando el agua comenzó a subir, el soldado Ariza, de la IIIra División de Ejército, lo perdió todo. Aun así, pudo salvar a su familia y, prácticamente sin saber cómo navegar, tomó un kayak y, en más o menos 40 viajes, pudo evacuar a cientos de bahienses.
El 7 de marzo marcó un antes y un después para la Compañía de Comandos 603. Ante el peligro que acechaba la ciudad, decidieron -por primera vez en la historia de esta unidad- salir con sus botes y vehículos tácticos. Salvaron a decenas de familias y hasta evacuaron el hospital Penna.
El general Jorge Luis Díaz, del Ejército Argentino, recibió al equipo de DEF en Bahía Blanca para profundizar los detalles de una operación de apoyo a la comunidad, sin precedentes, en el sur de la provincia de Buenos Aires.
Desde la Brigada Aérea I, de El Palomar, un Hércules C-130 despegó con material del Ejército Argentino hacia Bahía Blanca. Arriba de la aeronave, equipamiento y personal especializado para colaborar con los damnificados por las inundaciones.
Cuando la fuerza del agua lo destruyó todo, el Hospital Militar de Bahía Blanca se convirtió en el único al que pudieron acceder los bahienses. Ancianos, heridos y hasta una mujer a punto de dar a luz fueron los protagonistas de historias conmovedoras relatadas por los médicos militares.
La fuerza del agua arrastró y debilitó varios puentes de la ciudad. Fue el Ejército Argentino el que se puso al hombro la difícil tarea del armado de la infraestructura necesaria para unir a los bahienses.