En un giro clave para las políticas de seguridad en la Argentina, el Ministerio de Seguridad de la Nación oficializó la creación de la nómina “Los más buscados de Argentina“, un sistema inspirado en el histórico modelo de clasificación que utiliza el FBI en Estados Unidos para acelerar la localización de criminales de alta peligrosidad.
La medida busca poner orden a la búsqueda de prófugos con pedido de captura activo en el país, estableciendo una jerarquización clara según el perfil criminal y el nivel de riesgo que representan para la sociedad.
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“Los más buscados de Argentina”, ¿cómo funcionará el nuevo sistema de prófugos?
El pilar central de esta iniciativa radica en la clasificación por peligrosidad. Hasta ahora, los pedidos de captura ingresaban a las bases de datos de forma homogénea, lo que dificultaba el despliegue eficiente de recursos para dar con los evadidos más peligrosos.

Con el nuevo esquema presentado por las autoridades de Seguridad:
- Categorización prioritaria: Los prófugos serán organizados en listas de prioridad según el tipo de delito (homicidios, narcotráfico, crimen organizado, entre otros) y su grado de reincidencia o capacidad operativa.
- Optimización de recursos: Permite orientar de manera focalizada el trabajo de las fuerzas federales y de inteligencia en las capturas de mayor impacto social.
- Visibilización e incentivos: Se busca refrescar el alcance del Fondo Permanente de Recompensas para incentivar el aporte de información ciudadana determinante.
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Inspiración internacional y contexto nacional
El modelo toma como referencia directa la icónica lista de los Ten Most Wanted Fugitives del FBI, que opera desde mediados del siglo XX como una herramienta no sólo operativa, sino también de difusión pública masiva.
La implementación de este registro responde a la necesidad de actualizar los mecanismos de cooperación interjurisdiccional en Argentina. De esta forma, las alertas y fichas de búsqueda se unificarán con criterios homogéneos para que las policías provinciales, las fuerzas federales y los organismos de fronteras actúen bajo la misma prioridad táctica sobre los prófugos más buscados.
Con esta decisión, la cartera de Seguridad de Alejandra Monteoliva apunta a incrementar la tasa de capturas efectivas y reducir los tiempos de respuesta ante los prisioneros fugados o acusados con pedido de detención firme en el territorio nacional.




