La crisis de seguridad y la penetración de organizaciones criminales en la vida pública de Perú alcanzaron un punto crítico. La reciente ola de violencia que azota diversas regiones del país no solo se cobró la vida de postulantes a cargos públicos en pleno contexto electoral, sino que también comenzó a asfixiar el periodismo de investigación que busca desenmascarar el lavado de activos y el crimen organizado.
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Crímenes contra candidatos: Los trágicos casos de Susy Aponte y Virgilio Asto García
El amedrentamiento hacia actores políticos ha dejado huellas irreparables en las últimas semanas. Los asesinatos de candidatos en distintas zonas del país evidencian un escenario donde el crimen busca influir en el proceso electoral a través del terror:
El asesinato de Susy Aponte (“La China Polo”): La candidata fue víctima de un ataque mortal que destapó serias alertas sobre la vulnerabilidad de los políticos locales. Previo a su deceso, existían denuncias públicas e investigaciones sobre presuntas irregularidades e inacción policial en la zona, lo que ha generado una fuerte indignación social y exigencias de justicia hacia las autoridades del Ministerio del Interior.

Hallazgo sin vida de Virgilio Asto García: En la región La Libertad, la violencia criminal sumó otra víctima con el hallazgo del cuerpo de Virgilio Asto García, candidato a regidor. El aspirante fue encontrado sin vida dentro de un saco en una acequia del distrito de Laredo. El macabro hallazgo conmocionó a la comunidad local y confirmó que las bandas delictivas operan con total impunidad en la provincia de Trujillo y sus alrededores.
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Amenazas al periodismo: N60 Trujillo suspende investigación sobre Los Pulpos
La intimidación criminal no se limita al ámbito político. En una drástica decisión que evidencia el nivel de riesgo que enfrentan los comunicadores en el norte del país, Jaime García, director del medio local N60 Trujillo, anunció en un programa en vivo la suspensión de una investigación sobre presunto lavado de activos vinculado a la organización criminal ‘Los Pulpos’.

“Tengo miedo que me maten“, expresó el periodista al fundamentar la postura del medio de comunicación.
García detalló que la decisión fue tomada tras recibir continuas amenazas de muerte, llamadas intimidatorias y reglajes. Según afirmó, la gravedad de los seguimientos ponía en riesgo inminente su vida, la de su familia y la de su equipo periodístico. Este hecho sienta un grave precedente para la libertad de prensa en La Libertad, zona altamente golpeada por la extorsión, el sicariato y el crimen organizado.
La convergencia entre el asesinato de candidatos locales y el silenciamiento forzado de medios de comunicación pone en evidencia la urgencia de medidas extraordinarias por parte del gobierno de Keiko Fujimori, que hasta el momento se limitó a desplegar las Fuerzas Armadas en distritos sensibles como Trujillo para apoyar a la Policía Nacional.




