La captura en Bolivia de Jhonsson Smith Cruz Torres, conocido en el mundo criminal como “Jhonsson Pulpo” y máximo cabecilla de la organización ilícita Los Pulpos de Trujillo, marca un hito crucial en la lucha contra la delincuencia transnacional en América Latina. Sin embargo, analistas en seguridad advierten que su detención representa solo un golpe a la cúpula y no el fin de la estructura extorsiva que azota al norte de Perú.
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El historial delictivo y la cadena perpetua que le espera a “Jhonsson Pulpo”
“Jhonsson Pulpo”, por quien el Gobierno peruano ofrecía una recompensa de 500.000 soles, retornará al Perú para cumplir una condena firme de cadena perpetua. La sentencia responde a su implicancia directa en el homicidio de una comerciante en el año 2020.
A esta condena se suman diversos expedientes judiciales acumulados por graves delitos cometidos en Trujillo y en el ámbito transnacional. Al líder criminal se le adjudican cargos como secuestro agravado, extorsión, sicariato, homicidio calificado, y la responsabilidad directa en la minería ilegal que llevaban a cabo Los Pulpos.

Su detención en La Paz fue el resultado de un operativo coordinado entre la Policía de Bolivia, la Policía Nacional del Perú (PNP), el FBI y la DEA.
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¿Por qué la captura de “Jhonsson Pulpo” no destruye a la organización criminal?
A pesar de la magnitud de la intervención policial, el especialista en seguridad Mario Medrano señala que el modelo operativo de Los Pulpos garantiza la continuidad de sus actividades delictivas.
“La caída de Jhonsson Smith Cruz Torres, alias ‘Jhonsson Pulpo’, en Bolivia representa un paso muy importante en la lucha contra la criminalidad organizada en la región, pero también hay que considerar que solo es una pieza más dentro de la estructura criminal”.
Medrano sostiene que “esta captura no desarticula a la organización por completo, ya que se manejan en base a una línea horizontal bien estructurada, reorganizan sus franquicias y siguen operando“.
El análisis de Medrano pone en evidencia la evolución del crimen organizado en Perú. Los Pulpos de Trujillo dejaron de depender de un único liderazgo autocrático para adoptar un modelo de franquicias criminales y células autónomas.
Tras su expulsión de Bolivia y puesta a disposición de las autoridades peruanas en el paso fronterizo de Desaguadero, se prevé el traslado de ‘Jhonsson Pulpo’ a Lima bajo estrictas medidas de seguridad, evaluándose su reclusión en un penal de máxima seguridad como Challapalca.




