Durante un evento coordinado por la embajada de Estados Unidos y el Ministerio de Defensa, las autoridades de la Fuerza Aérea Argentina se refirieron a sus desarrollos y necesidades. En definitiva, no todo es F-16.
Los desafíos de Kamala Harris, la vicepresidenta que podría competir con Donald Trump
Kamala Harris, la actual compañera de fórmula de Joe Biden, debe ganarse el apoyo de los Demócratas y construir su candidatura en tan solo dos meses para hacerse con la presidencia de los Estados Unidos.
La militarización del espacio desencadena una nueva carrera armamentista
El escenario de una competencia en el espacio no es nuevo. Ya lo había sido en épocas de la Guerra Fría, pero ahora alcanza dimensiones nunca antes vistas. La rivalidad en este campo de batalla es cada vez más acentuada. Las naciones más poderosas del planeta invierten recursos en nuevas y poderosas armas.
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EE.UU., Rusia y China han estado expandiendo sus capacidades militares en el espacio, lo que les permite controlar sus activos estratégicos. También están desarrollando tecnología que puede ser empleada para atacar satélites. La capacidad para neutralizarlos puede dar una ventaja decisiva en un potencial conflicto entre superpotencias.
EE.UU., de la vieja “Guerra de las Galaxias” a la nueva fuerza espacial
Los primeros proyectos militares espaciales estadounidenses datan de finales de los años 50 del siglo pasado, en plena Guerra Fría, cuando Washington lanzó un programa secreto de satélites de espionaje tripulados.
Hay una fecha clave: en 1983, el entonces presidente Ronald Reagan lanzó su Iniciativa de Defensa Estratégica, popularizada como “la Guerra de las Galaxias”. Los expertos lo definieron como un programa propagandístico destinado a sentar a la contraparte soviética en la mesa de negociaciones sobre armas estratégicas, que se tradujeron en los tratados SALT I en 1972 y SALT II en 1979.

En diciembre de 2019, durante la administración Trump, EE. UU. creó su Fuerza Espacial como una nueva rama de las FF. AA dedicada exclusivamente a la defensa y operación en este ámbito. La unidad está equipada con satélites avanzados y sistemas de alerta temprana para detectar y neutralizar amenazas.
El Plan de Desarrollo Estratégico del Mando Espacial, lanzado en 2020, declaró la necesidad de dominar el espectro completo del conflicto mediante “el control sobre el espacio”, lo que incluía, en caso de ser necesario, la capacidad de las fuerzas estadounidenses de privar a otros países del “uso del espacio”.
Rusia y sus capacidades para destruir satélites en órbita
Desde las épocas de la Unión Soviética, Moscú ha sido un actor protagónico de la competencia en el ámbito espacial. Entre los años 60 y 80 se pusieron en órbita hasta diez estaciones tripuladas que desempeñaron misiones de reconocimiento fotográfico y radar, así como de inspección de satélites de otros países, con la posibilidad de inutilizar aparatos adversarios.
Hoy, con el gobierno de Vladimir Putin enfrentado a Occidente y sometido a sanciones tras la invasión a Ucrania, comenzaron a activarse algunas señales de alarma. Trascendidos periodísticos y analistas especializados advierten sobre las capacidades desarrolladas por la Federación Rusa, que incluirían la posibilidad de destruir satélites enemigos y desplegar armamento espacial. Aunque hay quienes desestiman esta información, existen serias preocupaciones en cuanto a las comunicaciones, la navegación y la vigilancia del espacio.

China también está al acecho en el espacio
En su competencia global contra Washington, el gigante asiático también avanza en el terreno espacial. El gobierno de la República Popular de China ya lanzó numerosos satélites militares y está desarrollando tecnologías que podrían utilizarse para cegar o destruir satélites adversarios, en caso de conflicto. El ámbito espacial será uno de los terrenos clave en su objetivo de superar a EE.UU. y convertirse en la principal potencia del planeta en las próximas dos décadas.
En su alianza cada vez más estrecha, refrendada en el acuerdo sin precedentes firmado en 2022 por Vladimir Putin y Xi Jinping, Rusia y China incluyen la cooperación en el espacio como un ámbito estratégico para los dos gobiernos.

En el ámbito estrictamente militar, las autoridades rusas trabajan en su sistema de posicionamiento por satélite Glonass, como competencia del Global Positioning System (GPS) estadounidense. Por su parte, los chinos desarrollaron su propio sistema de posicionamiento satelital: el BeiDou (BDS).
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Desconfianza y falta de regulaciones
La falta de regulaciones y acuerdos internacionales vinculantes sobre armamento espacial han dado lugar a un clima de desconfianza. La competencia está alcanzando un punto crítico. Desde la protección de infraestructuras críticas hasta la capacidad de proyectar poder global, las naciones ven al espacio exterior como el próximo campo de batalla, con potenciales efectos catastróficos para toda la humanidad.
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El Director de Materiales de la Armada Argentina se refirió a los grandes proyectos que persigue la Fuerza en pos de la recuperación de capacidades e invitó al sector privado a sumarse a los desarrollos.
Tras el paso al costado de Biden, ¿cómo sigue la carrera presidencial estadounidense?
Finalmente, Joe Biden declinó su candidatura. Las dudas, lagunas mentales y titubeos de Joe Biden durante el primer debate presidencial, que tuvo lugar el pasado 27 de junio, fueron el inicio del fin de sus chances de reelección.
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Tras 24 días de incertidumbre y nuevos actos fallidos en público, el mandatario tiró la toalla con una carta dirigida a los ciudadanos estadounidenses. “Creo que es en el interés de mi partido y del país que retire mi candidatura y me focalice exclusivamente en continuar mis obligaciones como Presidente en lo que queda de mi mandato“, afirmó en la misiva, firmada de su puño y letra.

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La vicepresidenta Kamala Harris parece ser la carta natural para evitar un proceso traumático de competencia entre candidatos, a menos de cuatro meses del voto, que tendrá lugar el 5 de noviembre. También han sido mencionado los nombres de los gobernadores de California, Gavin Newsom, y de Michigan, Gretchen Whitmer. Otros dos nombres que sonaron fueron los de los gobernadores de Pennsylvania, Josh Shapiro, y de Illinois, J. B. Pritzker.
¿Cómo se elige el candidato en la Convención Demócrata?
El plazo para definir la candidatura del Partido Demócrata concluye el jueves 22 de agosto, cuando finalice la convención de cuatro días que tendrá lugar en Chicago. Allí se reunirán los 3.949 delegados elegidos por los estados, que deberán ungir oficialmente al postulante a la Casa Blanca.

Según el reglamento, se requiere el “voto mayoritario de los delegados de la Convención” para “nominar el candidato presidencial”. Sin embargo, existe una disposición dentro del Reglamento que prevé que los delegados puedan “votar por el candidato de su preferencia”, aun cuando esa persona no se haya presentado a la nominación. Por lo tanto, nada impediría que al momento de la nominación surgiera otro nombre. Ese escenario parece muy poco probable.

¿Qué es una “convención abierta” y qué sucedió en 1968?
La otra alternativa, ante la ausencia de candidatos si finalmente Biden retirara su postulación, es lo que se denomina una “convención abierta”. ¿En qué consiste? Se llega a la cita sin que la candidatura esté definida por el resultado de las primarias celebradas en los 51 estados. Los aspirantes a la nominación debaten durante las tres jornadas y se someten al proceso de votación.

La última vez que esto sucedió dentro del Partido Demócrata fue en 1968, cuando el entonces presidente Lyndon Johnson renunció a sus aspiraciones a la reelección. En junio de ese año, en pleno proceso de primarias demócratas, fue asesinado en Los Ángeles el entonces senador Robert Kennedy, que aparecía como gran favorito.

Quedaron en carrera dos candidatos: el entonces vicepresidente Hubert Humphrey y el senador Eugene McCarthy. Hubo que esperar hasta el penúltimo día de la convención, cuando finalmente McCarthy bajó su candidatura y aceptó ser compañero de Humphrey en la fórmula demócrata. La elección presidencial de noviembre, finalmente, dio la victoria al republicano Richard Nixon.
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Dentro de la SIDE, así será la Agencia Federal de Ciberseguridad
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La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) volverá a ver la luz tras nueve años desde su disolución y tendrá bajo su órbita cuatro agencias especializadas, entre ellas la Agencia Federal de Ciberseguridad.
La reestructuración del Sistema de Inteligencia en Argentina
Desde la asunción de Milei en diciembre de 2023, la Agencia Federal de Inteligencia fue auditada. Las conclusiones de la revisión llevaron a su disolución después de nueve años de existencia. Más allá del cambio de denominación, el resurgimiento de la Secretaría de Inteligencia del Estado se traducirá en una amplia reestructuración.
Como su nombre lo indica, el Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) volverá a la órbita estatal como una secretaría y dejará de rendirle cuentas al Congreso. Esto implica un flujo de información constante con los ministerios relacionados con la defensa nacional.

La SIDE dependerá directo de Presidencia de la Nación y mantendrá la coordinación operativa y el control presupuestario bajo la órbita de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal y la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, oficinas dependientes del Ministerio de Seguridad y del Ministerio de Defensa, a cargo de Patricia Bullrich y Luis Petri respectivamente.
A su vez, se estableció la creación de cuatro agencias especializadas:
- Servicio de Inteligencia Argentino (SIA), al mando de Alejandro Walter Colombo.
- Agencia de Seguridad Nacional (ASN), bajo la responsabilidad de Alejandro Pablo Cecati.
- Agencia Federal de Ciberseguridad (AFC), a cargo de Ariel Waissbein.
- División de Asuntos Internos (DAI), sin autoridad informada a la ciudadanía.
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Ariel Waissbein, la cabeza de la Agencia Federal de Ciberseguridad
A través de un comunicado de Presidencia de la Nación, se confirmó las áreas de acción y el espíritu de las responsabilidades de cada agencia. La Agencia Federal de Ciberseguridad “evaluará, planificará y desarrollará soluciones para la detección y contención de ciberataques contra la infraestructura informática crítica en el país, así como también de la capacitación del capital humano del Estado para la prevención de amenazas y fallas de seguridad”.

En el mismo texto se confirmó que el Dr. Ariel Waissbein será el encargado de llevar las tareas de la agencia especializada. La cuenta oficial de la AFC expresó: “El Dr. Waissbein tendrá la misión de elevar la capacidad de planeamiento y respuesta del capital humano del organismo y del sector público en general frente a los desafíos que este nuevo dominio de operaciones plantea”.
¿Quién es Ariel Waissbein?
Waissbein es un experto con numerosos papers publicados en el ámbito académico y de la investigación en materia de criptografía y seguridad de la información. Uno de sus trabajos más citados es su publicación de 2010: “Establecer y hacer cumplir políticas de seguridad y privacidad en aplicaciones basadas en web”, que fue patentada en Estados Unidos.
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Además, se desempeñó como consultor sobre ciencia de datos, ciberseguridad y fundador de BetterAgro S.R.L., una empresa vinculada a la agricultura.

