El próximo 10 de enero es la fecha prevista para la asunción del presidente de Venezuela. Por lo tanto, el viernes aparece como un día determinante para Nicolás Maduro y el presidente electo Edmundo González Urrutia:continuar con el mismo rumbo o terminar con años de régimen, aislacionismo y expulsión de millones de venezolanos.
En los últimos días, se dieron a conocer los primeros indicios de las estrategias que ambos llevarán a cabo para imponerse en una disputa de poder que mantiene en vilo al país y a toda Latinoamérica.
La gira internacional de Edmundo González
Desde el fraude electoral del 28 de julio, la oposición se mantuvo firme y presentó miles de actas que evidenciaron al mundo lo que había acontecido en Venezuela. Sin embargo, el gobierno chavista se aferró al Palacio de Miraflores y validó su victoria puertas adentro.
El presidente electo Edmundo González Urrutia emprendió una gira por países que reconocieron su triunfo.
La falta de un golpe de efecto entre los venezolanos obligó al presidente electo Edmundo González Urrutia y a María Corina Machado a pensar en el 10 de enero, la fecha indicada para la asunción, como una cita cumbre por el futuro del país.
Por su parte, en los últimos días, el Congreso de Colombia reconoció el resultado ilegítimo que se proclamó en julio y le dio más fuerza a la oposición venezolana.
En ese sentido, antes de llegar a Caracas, el presidente electo también viajará a Estados Unidos para encontrarse con su par Joe Biden y definir cuál será la estrategia en los próximos días, y obtener apoyo del equipo de la futura administración de Donald Trump. A su vez, la gira también incluye otros destinos como Panamá y República Dominicana, dos de los primeros países en reconocer a Edmundo González como presidente electo por los venezolanos.
Lacalle Pou recibió al presidente electo de Venezuela.
González Urrutia con Milei y Lacalle Pou
En el marco de esta gira internacional, durante el pasado fin de semana, González Urrutia fue recibido por los mandatarios Javier Milei y Luis Lacalle Pou, de Argentina y Uruguay, respectivamente.
“Un encuentro que reafirma el compromiso con una Venezuela libre y democrática, que pueda resolver sus conflictos bajo el imperio de la voluntad popular”, estableció un comunicado de la Oficina del Presidente de la República Argentina.
En la reunión en Casa Rosada, Milei destacó “la necesidad de fortalecer la colaboración regional para construir una Latinoamérica próspera y libre del yugo opresor de cualquier régimen dictatorial”.
La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, ratificó que su gobierno lo acompañará el 10 de enero y que tomará posesión de la presidencia de Venezuela.
La visita de la oposición venezolana a Buenos Aires y Montevideo tuvo un gran impacto en la región y en la expectativa de un cambio político a partir del próximo viernes. María Corina Machado convocó a una gran movilización popular en Venezuela y todo el mundo para el 9 de enero, en la víspera de la asunción, con el objetivo de presionar al gobierno de Maduro y que entregue el poder.
González Urrutia junto a Milei.
Nicolás Maduro, al frente de la militarización de Caracas
Sin embargo, la idea de una salida pacífica del poder no parece integrar el abanico de posibilidades del político chavista que gobierna Venezuela desde marzo de 2013. A partir de los movimientos de la oposición, el mandatario ordenó la militarización de Caracas.
En el aeropuerto, cruces importantes y en los accesos a la capital venezolana, el Ejército y las fuerzas de seguridad comenzaron a realizar numerosos controles. Instituciones claves como el Palacio de Miraflores y la Asamblea Nacional (AN), donde se realizará la juramentación, ya están fortificadas ante la creciente tensión social y la expectativa de conflicto para el 10 de enero.
Jorge Rodríguez, presidente reelecto de la AN y hermano de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, y Diosdado Cabello, ratificaron la recompensa de 100.000 dólares por Edmundo González Urrutia y amenazaron con detenerlo. “Solicitaremos su arresto inmediato por violación de la ley orgánica Libertador Simón Bolívar, por traición a la patria, por lavado de dinero, y de quienes lo acompañen”, expresó el presidente de la Asamblea Nacimiento, en referencia a la comitiva que viajará a Caracas junto al presidente electo.
En el aeropuerto de Caracas, cruces importantes y en los accesos a la capital venezolana, el Ejército y las fuerzas de seguridad comenzaron a realizar numerosos controles.
Qué va a pasar el 10 de enero en Venezuela
Lo que puede suceder en la asunción prevista para el 10 de enero es una incógnita para Venezuela y la región. Los sucesos registrados desde las elecciones del 28 de julio y las últimas operaciones realizadas en Caracas hacen creer que lacúpula de las Fuerzas Armadas se mantendrá junto a Nicolás Maduro.
Sin embargo, el descontento dentro de la sociedad es creciente y la masividad de la marcha prevista para el 9 de enero puede jugar un papel fundamental para ganar adeptos entre los militares.
Ante esta incertidumbre, Edmundo González Urrutia se dirigió por video a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. “Están llamados a ser garantía de la soberanía y el respeto a la voluntad popular.
Nicolás Maduro gobierna Venezuela desde marzo de 2013.
“Muchos de ustedes han manifestado su deseo de cambio. Es el momento de reafirmar nuestro compromiso con la patria, debemos actuar con determinación y unidad para proteger a Venezuela”, expresó el mandatario, quien afirmó que pretende asumir sus funciones como Comandante en Jefe a partir del viernes.
El 10 de enero será una fecha clave para Venezuela que determinará la continuidad del régimen de Nicolás Maduro o el comienzo de una nueva etapa política en el país, a cargo de Edmundo González Urrutia y personalidades como María Corina Machado.
La planta de tratamiento de crudo del bloque La Amarga Chica, que YPF explota junto a la compañía malaya Petronas.
YPF: mayor producción y más exportaciones
Se proyecta para este año una producción superior a los 500.000 barriles diarios y un nivel de exportaciones en torno a los 230.000 barriles por día. Gracias al aporte de los bloques que opera en la cuenca neuquina, YPFapuesta a seguir siendo el principal exportador de petróleodel país, superando el volumen promedio de 40.000 barriles diarios de 2024.
¿Cuáles son las áreas más productivas de YPF? Su bloque estrella de Vaca Muerta es Loma Campana, que opera junto a Chevron, y alcanzó una producción promedio de 80.000 barriles diarios en 2024. Le sigue, en volumen, el yacimiento La Amarga Chica, que explota junto a la malaya Petronas, con cerca de 65.000 barriles diarios. En tercer lugar, se ubica Bandurria Sur, bloque en el que también participan Shell y la noruega Equinor, con un promedio superior a los 50.000 barriles diarios.
Instalaciones petroleras en Loma Campana, el bloque con mayores cifras de producción de la cuenca equina.
Vaca Muerta: las cifras del Proyecto Duplicar
En diciembre, Oleoductos del Valle (Oldelval) anunció que había completado la carga de los 525 kilómetros del oleoducto del Proyecto Duplicar, que permitirá ampliar sensiblemente las exportaciones de crudo desde la localidad bonaerense de Puerto Rosales.
Con el pleno funcionamiento de esta infraestructura, a partir de marzo de este año, Oldelval estará en condiciones de transportar 86.000 metros cúbicos diarios. De esta manera, ampliará su capacidad en 50.000 metros cúbicos diarios, lo que permitirá exportar 310.000 barriles por día.
Por otra parte, la propia Oldelval trabaja en el Proyecto Derivación, que permitirá reponer el oleoducto de derivación hacia la refinería del trader de combustibles Trafigura en el puerto de Bahía Blanca. De esa forma, se potenciará la capacidad de transporte de Oldelval en 24.000 metros cúbicos diarios adicionales y se habilitará una opción alternativa para la exportación de crudo.
Gracias a la producción de las áreas que explota en Vaca Muerta, YPF es hoy el principal exportador de crudo del país.
Mientras tanto, YPF ha sumado a las principales petroleras de la cuenca neuquina a su ambicioso proyecto Vaca Muerta Sur, que permitirá transportar 550.000 barriles diarios hacia el futuro puerto de exportación de Punta Colorada, en la costa rionegrina.
Para su primera fase, YPF, Vista Oil & Gas, Pan American Energy (PAE) y Pampa Energía han comprometido el llenado del ducto con 275.000 barriles diarios. Para ello, constituyeron la sociedad VMOS S.A., a la que también podrían ingresar Chevron, Pluspetrol y Shell con un volumen adicional de al menos 230.000 barriles diarios de transporte.
El oleoducto, que gozará de los beneficios del RIGI,tendrá una extensión de 437 kilómetros, desde la terminal de bombeo en Allen (Río Negro) hasta la terminal de almacenamiento y despacho en Punta Colorada (Río Negro). La inversión rondará los 3000 millones de dólares.
Primero, los drones revolucionaron el concepto de guerra moderna y, ahora, los robots prometen continuar con este cambio histórico. La Guardia Nacional de Ucrania confirmó que utilizó los Droid TW 12,7, un robot de combate tipo oruga en la ciudad de Holyoke, en Járkov, uno de los frentes más complejos para la defensa contra Rusia.
La falta de elementos para librar la guerra en todos los frentes defensivos, y a su vez, mantener la invasión en Kursk, es un problema cada vez más grave para Ucrania. Según el propio presidente, Kiev perdió a 43.000 soldados y otros 370.000 resultaron heridos durante los casi tres años de guerra.
La cifra cercana a 400.000 de soldados perdidos impide que los ucranianos puedan destinar personal a cada urgencia que impone la guerra con Rusia. Por este motivo, Ucrania confía en la tecnología para subsanar la crisis de reclutas.
Un ejército automatizado compuesto por drones y los vehículos TW 12,7 defendieron una sección dentro del frente de batalla en Járkov.
En la ciudad de Holyoke, ubicada en Járkov, la 13 brigada de la Guardia Nacional distribuyó un ejército de robots para atacar una sección dentro de los ocho kilómetros de territorio en disputa con cuatro regimientos rusos. El sargento Volodymyr Degtyarev, portavoz del servicio de relaciones públicas de la Brigada Charter, anunció la designación exitosa de docenas de unidades de drones kamikazes controlados por videos y vehículos terrestres armados.
Es la primera vez que Ucrania utiliza una división automatizada para realizar una ofensiva desde que comenzó el conflicto, en 2022.
¿Cómo son los Droid TW 12,7?
El 10 de diciembre Ucrania había presentado los Droid TW 12,7, un nuevo sistema robótico móvil de fabricación local, listos para intervenir en el largo enfrentamiento con Rusia. En las vísperas de Nochebuena, los ucranianos lo utilizaron en Járkov.
Equipado con una ametralladora Browning de 12,7 mm, utiliza la misma tecnología que un dron aéreo y es controlado a distancia. Las orugas le permiten movilizarse a través de las duras condiciones del terreno y ser funcional a las operaciones de combate, según revelaron funcionarios del Ministerio de Defensa en su presentación.
Meet Droid TW—a Ukrainian-made tracked robotic system equipped with a Browning machine gun. pic.twitter.com/smgUUICoI7
“En las condiciones de la guerra moderna, las tecnologías juegan un papel decisivo para garantizar la superioridad en el campo de batalla”, dijo el viceministro de Defensa, Dmytro Klimenkov.
Las desventajas de la tecnología en la guerra
La ventaja de no comprometer al personal en la guerra se contrapone al mayor punto débil que presentan los vehículos no tripulados, la falta de asistencia humana. Esta tecnología que se augura como revolucionaria, como ya sucedió con los drones, son vulnerables a los recursos inhibidores de Rusia y le impiden mantener posiciones durante largos períodos.
La duración de la batería y la sensibilidad ante los ataques enemigos hacen que robots como el Droid TW 12,7 no sean ideales como un soldado, pero de todas formas ya mostraron resultados en distintos momentos de la extensa y desgastante guerra con Rusia.
El objetivo de llegar al Polo Sur por vía terrestre ya se había logrado en 1965, con la expedición comandada por el coronel Jorge E. Leal, que realizó la travesía en vehículos snowcat. Sin embargo, treinta y cinco años después, nuevos expedicionarios se trasladaron hacia la Antártida para un hecho sin precedentes en el mundo: llegar al polo sur pero, esta vez, en motos para nieve.
La expedición, que comenzó a gestarse en 1998, convocó a un equipo de especialistas que no dudaron en aceptar el desafío porque todos compartían la pasión por la aventura y el honor de formar parte de una misión única. Para cada uno de ellos, formar parte de esta travesía hacia el fin del mundo significó un reto personal y profesional de magnitudes insospechadas.
La expedición, que comenzó a gestarse en 1998, convocó a un equipo de siete especialistas argentinos.
Con el liderazgo del por entonces teniente coronel Víctor H. Figueroa, el equipo del Ejército argentino también lo integraban el médico Nicolás Bernardi; los técnicos mecánicos Julio Dobarganes y Daniel Paz; el técnico topógrafo Ramón Celayes; el técnico polar Luis Cataldo; y Juan Brusasca, operador de radio. Estos hombres cumplieron el sueño de izar por segunda vez la bandera argentina en el límite más austral del planeta. Una gesta que ahora celebra sus 25 años.
Un equipo de élite para un desafío extremo en el Polo Sur
En efecto, la expedición comenzó a organizarse dos años antes. De a uno fueron convocados los especialistas, quienes coinciden en afirmar que ni por un momento dudaron en dar el sí al proyecto. “La convocatoria me sorprendió, me emocionó. Fue una mezcla de felicidad y desafío, como persona y como profesional”, cuenta a DEF Daniel Paz.
“Cuando me informaron que estaba en la lista de convocados, fue como si me dijeran que tenía un boleto para viajar a la Luna. Ni lo dudé y, a partir de entonces empecé a vivir la expedición”, cuenta Juan José Brusasca, quien por ese entonces estaba en una misión de Paz en Chipre.
Las dificultades fueron muchas, pero a la hora de destacar las más importantes, todos coinciden en mencionar los campos de grietas.
A su vez, Julio Dobarganes, relata que lo primero que le vino a la mente al enterarse del proyecto fue el accidente sufrido por la expedición noruega, cuyo jefe, en 1994, cayó al fondo de una grieta a kilómetros de la base Belgrano. Pese a ello, dice, ni lo dudó: “Lo tomé como un desafío personal. Hay que estar convencido para hacer cosas de ese tipo y yo lo estaba”. Para el médico Nicolás Bernardi el haber sido seleccionado fue “un privilegio y un honor, incluso fue la concreción de un sueño”.
En el año 1998, ya estaban todos destinados en el Comando Antártico de la Ciudad de Buenos Aires, y cada especialista abocado a lo suyo. “Trabajamos con absoluta libertad”, recuerda Brusasca. “El entonces comandante antártico, coronel Miguel F. Perandones, y el jefe expedicionario, teniente coronel Figueroa, nunca nos cuestionaron las decisiones. Tenían plena confianza en cada uno de nosotros”.
Cuatro meses de logística intensa para la Antártida
En enero de 1999, el grupo había llegado a la base Belgrano II, la más austral de las instalaciones científicas argentinas. Ese verano el rompehielos A.R.A. Almirante Irízar, que llevaba todos los pertrechos para la futura expedición, cercado por el hielo, debió descargar el material y el combustible a unos 150 kilómetros de la base.
“Ese escollo inicial nos generó una complicación enorme. Trasladar todo el material esos 150 kilómetros nos demandó cuatro meses, pero no teníamos opción. La mayor parte la hicimos entre febrero y mayo”, recuerda Víctor Figueroa, jefe expedicionario. Y Paz agrega: “No paramos ni un momento hasta que nos agarró la penumbra. Usábamos vehículos con trineos y las motos Yamaha 540 que llevamos en la expedición”.
El mapa muestra la distancia y el enorme recorrido que realizaron ambas expediciones.
Este imprevisto tuvo como principal consecuencia una demora hasta el mes de octubre en el despliegue de los depósitos de combustible para el abastecimiento. Pero no solo eso, sino que el hecho de utilizar las motos para ese recorrido que, calculan, debió alcanzar los 10.000 kilómetros, implicó un desgaste de los componentes que obligaron a su reparación antes de iniciar el recorrido.
Durante ese mes, el equipo realizó el traslado de los 50 tambores de combustible que necesitarían a lo largo del viaje. “Llevábamos el combustible con la capacidad de carga del trineo y volvíamos. Ida y vuelta, y lo íbamos dejando cada 60 kilómetros aproximadamente, hasta unos 700 kilómetros de la meta. Armamos 42 depósitos a lo largo de la ruta”, dice Figueroa; y Paz describe que los enterraban hasta la mitad para “evitar que la nieve los tapara por efecto del viento”.
Faltando apenas 20 días para iniciar la travesía, tuvieron un accidente en el que un vehículo con cinco personas cayó en una grieta unos 30 metros y, afortunadamente, lograron rescatar a todos sin consecuencias importantes. “Fue como un recordatorio de que nunca hay que confiarse”, reflexiona Figueroa.
Dobarganes, que vivió la experiencia, afirma que en ese momento crítico no se tiene miedo. “Es tal la adrenalina y la concentración que solo se piensa en cómo salir”, afirma. Sin embargo, para Figueroa fue el momento más duro de la expedición: “Es imposible describir la desesperación que se siente hasta comprobar que están todos bien”.
Finalmente, el 28 de noviembre de 1999, los expedicionarios partieron desde la base Belgrano II con 7 motos y 14 trineos. El objetivo era atravesar los 1500 kilómetros que los separaban del Polo Sur, para recibir allí el nuevo milenio.
Entre grietas y tormentas de nieve
Fueron 39 días de un esfuerzo extremo en el que, en pleno día polar, recorrieron casi 5.000 kilómetros, entre avances y retrocesos, esquivando los campos de grietas en una geografía difícil, con temperaturas gélidas que alcanzaron los 54 grados bajo cero, comiendo una vez al día y viviendo en pequeñas carpas.
“Salvo el jefe, el resto dormía de a dos. Desayunábamos y salíamos, parábamos cada tanto para tomar algo caliente -té, café, sopa- que llevábamos en los termos, comer algo que podía ser mantecol o frutos secos, hasta que dábamos por finalizada la jornada”, cuenta Dobarganes. Entonces llegaba el momento de armar las carpas para comer y descansar.
“Ese proceso nos llevaba cerca de dos horas, porque había que picar el hielo para hacer agua, derretir la nieve, calentar la comida”, recuerda Paz. “En la Antártida, para una expedición larga, los horarios de marcha deben ser de alrededor de seis horas. Nosotros hacíamos el doble, porque nuestro objetivo era llegar antes del nuevo milenio y estábamos retrasados, a consecuencia de los inconvenientes que debimos sortear”, manifiesta Brusasca.
Al regreso, en la base Belgrano, esperaban al equipo con un gran asado de bienvenida, tras una travesía histórica.
“Hay que tener en cuenta también que es una geografía en la cual no se puede avanzar en línea recta, porque tiene muchas irregularidades topográficas, fundamentalmente unas elevaciones de nieve –llamadas sastrugis- que pueden alcanzar un metro de alto y es necesario sortear”, explica Luis Cataldo, navegante polar. Fue tanto el desgaste que todos perdieron alrededor de siete u ocho kilos, a excepción de Nicolás Bernardi, el médico, que adelgazó 18.
Brusasca comenta que, a medida que pasaban los días, sentían cada vez más el frío y el desgaste: “Un termómetro del agotamiento era que cada vez necesitábamos parar más rápido para que las calorías de los alimentos neutralizaran el frío”. A veces, algunos sufrían principio de enfriamiento y tenían que meterse rápido en la carpa.
Al respecto, recuerda que en una ocasión, ya a los 82 grados de latitud sur, en lo que se conoce como la Antártida profunda, estaban tan agotados que armaron una sola carpa, donde se amontonaron para descansar un rato. “Alguien dijo que los únicos que podrían entender lo que estábamos viviendo eran los que habían pasado por una experiencia similar, 35 años antes, en la Primera Expedición. Y era cierto”.
Una larga lista de dificultades para llegar al Polo Sur
Las dificultades fueron muchas, pero a la hora de destacar las más importantes, todos coinciden en mencionar los campos de grietas. Para Figueroa, se trata del principal peligro a afrontar. “Hay distintos tipos de grietas. Unas que son visibles porque la nieve no llegó a taparlas. Otras, que se reconocen por los bordes sobresalidos y, las más complejas, aquellas que quedan disfrazadas debajo de la nieve acumulada. De hecho, en un momento se encontraron en medio de un campo de grietas que los obligó a retroceder”.
“Hicimos 200 kilómetros, no pudimos cruzar y debimos desandar el camino, lo que nos hizo perder cuatro o cinco días. Para mí, fue uno de los momentos más difíciles de la expedición”, recuerda Dobarganes. Fue una situación tan extrema que llegaron a plantearse qué debían hacer y, unánimemente, sin dudarlo, decidieron seguir adelante para encontrar otro paso. “No hacerlo hubiera significado un gran fracaso para todos”, sostiene Paz.
Víctor H. Figueroa, por aquel entonces, teniente coronel y líder del equipo
Pero no fue ese el único hito del recorrido: más adelante tuvieron que enfrentarse a una tormenta que los obligó a permanecer siete días atrapados en las carpas. El problema fue que con la tormenta se produjo el conocido “blanqueo”, que reduce al máximo la visibilidad y la noción del espacio. Esa semana, un rol clave lo tuvo el topógrafo Ramón Celayes, encargado de la logística, quien debió arrastrarse de una a otra carpa para distribuir la comida a sus compañeros.
“De no haber quedado detenidos una semana, hubiéramos llegado en la fecha prevista”, sostiene Brusasca y dice que la parte positiva fue que pudieron descansar. Para el encargado de las comunicaciones, el que la pasó peor fue Figueroa porque no soportaba estar quieto y, cada tanto, se trasladaba a alguna carpa para charlar un rato. Y parece no equivocarse porque el jefe de la expedición evoca esa circunstancia como terrible, “los siete días más largos de mi vida”.
Así fue transcurriendo la travesía rumbo a los 90 grados de latitud sur. Según relatan los protagonistas, las dudas y la ansiedad comenzaron cuando faltaban alrededor de 100 kilómetros para llegar a la meta. Por los relatos de los antecesores, trataban de vislumbrar a la distancia unos puntos negros que indicarían la presencia de la base norteamericana Amundsen– Scott, sin embargo, nadie lograba verlos.
Cada tanto detenían las motos para mirar con atención, pero nada interrumpía la uniformidad del paisaje. “Recién respiramos aliviados cuando faltaban menos de 20 km, porque vimos algo oscuro y supimos que lo habíamos logrado”, expresa Figueroa. Entonces, después de llorar abrazados, se pusieron la ropa de presentación y recorrieron el último tramo con el orgullo de haber cumplido el objetivo. “Como ocurre en la montaña, explica Cataldo, cuando se llega a la cima uno se da cuenta de que el sufrimiento y el esfuerzo valieron la pena”.
Regreso con gloria
Después de presentarse ante el jefe de la base polar estadounidense, se comunicaron con las autoridades argentinas y plantaron la bandera en el mástil de comunicaciones que los había acompañado durante todo el trayecto.
Transcurridos cuatro días durante los cuales descansaron y repararon las motos y trineos, emprendieron el regreso que fue mucho más fácil porque conocían el terreno e incluso, en algunos trayectos, reconocían las huellas dejadas por las motos poco antes, cuando todo era incertidumbre. Los 39 días de ida se redujeron a solo 12. “Fue más rápido y a la vez más peligroso por el ansia de la llegada”, afirma Paz.
En la base Belgrano, por su parte, esperaban al equipo con un gran asado de bienvenida, donde abundaron la alegría, las charlas y las anécdotas.
Veinticinco años después, todos los exploradores polares recuerdan con tristeza la muerte, el 11 de agosto de 2021, de Ramón Celayes, el topógrafo de la expedición. Por otra parte, y pese a los grandes desafíos que debieron afrontar, todos coinciden en que jamás tuvieron dudas de lo que estaban haciendo. “Nosotros sabíamos que era peligroso, pero no dudamos. Hay que estar ciento por ciento convencido porque si no la Antártida te devora”, dice Brusasca con una voz colectiva. “La historia está hecha por gente que asume riesgos”, concluye.
A partir del 1° de enero, el corte de suministro de gas ruso a través de Ucrania, por decisión de las autoridades de Kiev, alteró la situación en Moldavia. Se tornó particularmente crítica en la república secesionista de Transnistria, un territorio con el que Moscú tiene estrechos vínculos.
Su principal central termoeléctrica, Cuciurgan, depende enteramente de los suministros de gas de la estatal rusa Gazprom. Su propiedad está, desde 2008, completamente en manos de la compañía rusa Inter RAO UES.
Un paso fronterizo, en el ingreso a la república separatista de Transnistria, que depende estrechamente del gas ruso.
Un territorio totalmente dependiente del gas ruso
Transnistria, fronterizo con Ucrania y gobernado de facto como un territorio independiente de la autoridad central moldava, ha dependido históricamente de la provisión de gas desde Rusia. Ahora, ante la negativa de las autoridades de Ucrania de renovar el contrato de tránsito de gas que tenían con la estatal rusa Gazprom, Transnistria podría quedar a oscuras.
“Esta decisión confirma la intención del Kremlin de dejar a los habitantes de la región de Transnistria sin luz y sin calefacción en la mitad del invierno”, escribió en Facebook el primer ministro moldavo, Dorin Recean.
Un monumento en Transnistria, delante de las banderas de Rusia y esta república secesionista que forma parte de Moldavia.
Por su parte, el presidente de la autoproclamada república de Transnistria, Vadim Krasnosevski, instó a la compañía estatal Moldovagaz a buscar una solución para no dejar al territorio desabastecido en pleno invierno.
Cerradas las vías de suministro a través de Ucrania, una solución para Transnistria podría aparecer si las autoridades de Rusia y Moldavia acuerdan otras vías de llegada del gas ruso. Sin embargo, las tensiones entre los gobiernos de ambos países dificulta cualquier posibilidad de negociación.
El 50% del capital accionario de Moldovagaz, la compañía distribuidora de gas moldava, está en poder de Gazprom.
El meollo de la discusión es una vieja deuda por suministros impagos, exigida por la empresa rusa Gazprom y que ascendería a poco más de 700 millones de dólares. Las autoridades de Moldavia se niegan a reconocer esa deuda.
La situación se complejiza aún más porque el 50% de la estatal Moldovagaz está en manos de Gazprom, mientras que el gobierno moldavo solo detenta el 35,3%. En medio de la escalada de los últimos días, el gobierno moldavo anunció su intención de “nacionalizar” el capital accionario de Gazprom en la empresa.
Una estación de servicio en Tiraspol, la capital de la región secesionista de Transnistria.
Los nuevos vehículos lunares, diseñados por la NASA para las próximas misiones del programa Artemis, representan un avance significativo en la exploración espacial. Estos vehículos están concebidos para facilitar operaciones en la superficie lunar, brindar mayor autonomía a los astronautas y permitir la realización de experimentos científicos en entornos extremos.
Se trata de una evolución tecnológica respecto a los rovers utilizados en el programa Apolo, con un enfoque centrado en la sostenibilidad, la eficiencia energética y la compatibilidad con la infraestructura moderna del programa Artemis.
La NASA ya testeó a su primer prototipo del vehículo lunar que llevará una tripulación a la Luna.
NASA: cómo es el nuevo modelo lunar para el programa Artemis
El Lunar Terrain Vehicle (LTV) será el principal vehículo de transporte. Diseñado como un rover de nueva generación, el LTV será una plataforma modular y multifuncional que permitirá recorrer largas distancias en la Luna. Una de las características destacadas es que estará equipado con sistemas de conducción autónoma, lo que facilitará su uso tanto por los astronautas como de manera remota desde la Tierra.
Esto lo convierte en una herramienta invaluable para la exploración previa a las misiones tripuladas y para apoyar la logística en zonas de difícil acceso. Además, el LTV estará presurizado, lo que permitirá a los astronautas viajar en su interior sin necesidad de trajes espaciales durante trayectos prolongados, aumentando significativamente su confort y capacidad operativa.
Otra innovación del LTV es su fuente de energía. Utilizará sistemas híbridos, como paneles solares avanzados y baterías de alta densidad energética, para maximizar la duración de las misiones. Esto responde al desafío de operar en regiones polares de la Luna, como el Polo Sur, donde los períodos de luz solar son limitados.
Asimismo, contará con ruedas y suspensiones diseñadas específicamente para enfrentar el terreno lunar, caracterizado por su polvo fino y cráteres irregulares. Los materiales y tecnologías de sus componentes están optimizados para resistir el desgaste causado por la abrasividad del regolito lunar.
El vehículo lunar permitirá tener una mejor adaptación a las misiones en la Luna.
En cuanto a su capacidad de carga, el LTV podrá transportar tanto a los astronautas como equipos científicos y muestras recolectadas en la superficie lunar. Esto incluye instrumentos para analizar el agua congelada presente en los cráteres del Polo Sur, un recurso clave para futuras misiones prolongadas.
Su diseño modular también permitirá adaptar el vehículo a diferentes tipos de misiones, desde exploración hasta apoyo logístico para la construcción de infraestructuras lunares como hábitats o estaciones científicas.
Las novedades del LTV y cómo se acopla a las nuevas misiones lunares
El desarrollo de estos vehículos es llevado a cabo en colaboración con empresas privadas y socios internacionales, como parte de la estrategia de NASA para fomentar la participación del sector comercial en la exploración lunar.
Empresas como Lockheed Martin, Northrop Grumman y otras especializadas en robótica y movilidad terrestre han presentado prototipos en los últimos años, y se espera que las pruebas finales se realicen antes del lanzamiento de Artemis III, programado para 2025. Este cronograma es crítico, ya que Artemis III será la primera misión del programa en llevar nuevamente humanos a la superficie lunar desde 1972.
Un aspecto clave de estas innovaciones es su alineación con los objetivos a largo plazo del programa Artemis, que incluyen el establecimiento de una presencia sostenible en la Luna para finales de la década de 2020 y la preparación para futuras misiones tripuladas a Marte. Los vehículos lunares jugarán un papel central en estas metas, ya que facilitarán la investigación y la construcción de infraestructuras esenciales en el entorno hostil de la Luna.
Además, el Lunar Terrain Vehicle tiene un enfoque sustentable y reutilizable.
El diseño y la funcionalidad del LTV también reflejan un enfoque hacia la sostenibilidad y la reutilización. La NASA busca que los vehículos puedan operar durante múltiples misiones, con capacidades para ser recargados, reparados y actualizados en la superficie lunar. Esto no solo optimiza costos, sino que también fomenta la viabilidad a largo plazo de las operaciones lunares.
En términos de tecnología, estos rovers estarán equipados con sistemas de navegación avanzados que emplean inteligencia artificial y aprendizaje automático. Esto permitirá a los vehículos mapear el terreno lunar con precisión, evitar obstáculos y planificar rutas más eficientes.
También integrarán sistemas de comunicación de última generación que mantendrán a los astronautas conectados con el Gateway, la estación espacial lunar que servirá como centro logístico y científico en órbita.
El programa Artemis ha fijado estándares ambiciosos para los vehículos lunares, considerando no solo su funcionalidad inmediata, sino también su papel en la construcción de una economía espacial sostenible. Esto incluye la exploración de recursos lunares que podrían ser utilizados tanto en la Luna como para misiones interplanetarias, y el establecimiento de una presencia humana a largo plazo en el espacio profundo.
En una segunda entrega sobre la lectura que hacen los especialistas en materia militar y geopolítica sobre el primer año de gestión del ministro Luis Petri y el papel de las Fuerzas Armadas, DEF consultó al experto en Defensa, Seguridad y Economía Política,Leandro Ocón.
El magíster en Estrategia y Geopolítica, coordinador del libro de TAEDA “Ciberdefensa: claves para pensar una estrategia de Soberanía Nacional”, habló de un cambio de época que estará marcado por las alianzas con Occidente y la victoria electoral de Donald Trump.
“Vivimos una época de cambios y ellos demandan el arte de la política más que nunca”, detalló Leandro Ocón (Foto: Fernando Calzada)
“Petri viene a significar el fin de una época”
-¿Cómo evalúas el primer año de gestión de Luis Petri frente al Ministerio de Defensa?
-La gestión de Luis Petri debe ser analizada en dos dimensiones. La primera es qué rol ocupa en la historia misma de la política de defensa nacional y, en segundo nivel, cuál es el cambio geopolítico que está atravesando la Argentina producto del cambio de gobierno -y de lo que significa Javier Milei– y todo el cambio de paradigma que estamos atravesando más allá de lo económico.
Petri viene a significar el fin de una época y el principio de otra. Eso es visible en distintos aspectos de su gestión.
-Un hecho muy simbólico es la compra de los aviones F-16. Porque eso, en muchos gobiernos, supuso un ida y vuelta que parecía que no iba a cambiar. Finalmente, los aviones se compraron y creo que eso fue en gran medida gracias a la gestión de Juan Battaleme (Secretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa).
Eso viene a marcar también algo mucho más vivo de la política de defensa que está vinculado a la gestión. En ese sentido, Petri tuvo bastante éxito como ministro en contraposición con algo que siempre se criticó en la defensa argentina: hay mucho discurso y poca acción. En este caso, la concreción de la compra de aviones viene a demostrar este fin de ciclo.
En palabras de Leandro Ocón, el éxito de Luis Petri radica en que supo actuar en contraposición con algo que siempre se criticó en la defensa argentina: hay mucho discurso y poca acción (Foto: Fernando Calzada)
Alineamiento con Estados Unidos
-Con respecto a la segunda dimensión que subrayar, la del cambio geopolítico, ¿cuál es tu mirada?
-Hay un alineamiento orientado a Estados Unidos y a Occidente. A su vez, existe un alejamiento de China. A esta gestión y al cambio en la política de defensa hay que considerarlos en ese contexto.
Cualquier compra de material, alianzas estratégicas o cambios en la política de defensa hay que entenderlos en ese paradigma: la alineación con EE.UU., la subordinación con los países centrales de Occidente, y a cómo Petri está tratando de abordar ese nuevo modelo, que de alguna manera es un cambio importante con respecto a gobiernos anteriores que se caracterizaron con el acercamiento a China.
-¿Qué pensás con respecto al acercamiento a la OTAN?
-En ese esquema de posicionamiento geopolítico, la cercanía con la OTAN puede ser una de las tantas herramientas que utilice Argentina para dirimir la cuestión no resuelta con la ocupación ilegal de las islas en el Atlántico Sur e, incluso, con lo que tiene que ver con la disputa con la Antártida.
Entonces, en mi opinión este gobierno busca alinearse con Occidente y dar garantías económicas, políticas y militares de que nosotros somos de confiar y somos los garantes de asegurar el control del Atlántico Sur y alejarlo de influencias exógenas, como pueden ser China, Rusia y otras potencias no occidentales. Ese realineamiento político puede ser una clave para resolver de forma pacífica la cuestión Malvinas.
“La cercanía con la OTAN puede ser una de las herramientas que utilice Argentina para dirimir la cuestión no resuelta con la ocupación ilegal de las islas en el Atlántico Sur”, adelantó Ocón.
“¿Qué tan fuerte es el espíritu humano frente al narcotráfico?”
-¿Cuál es tu visión con respecto a los recientes anuncios relacionados con el papel de las Fuerzas Armadas en cuestiones de seguridad?
–Entiendo que tiene que ver mucho con estas nuevas oportunidades económicas. La estrategia que tiene el actual gobierno de recibir inversiones extranjeras: gran parte de las inversiones extranjeras están orientadas a los recursos estratégicos nacionales y la posibilidad de explotarlos.
Como la estrategia nacional de defensa prevé que la política de defensa tiene que preocuparse por los recursos estratégicos, ahí tiene lugar la vinculación entre lo militar y lo económico. Entonces, si las Fuerzas Armadas pueden resguardar de manera segura la capacidad de explotar esos recursos, entonces eso garantiza mayor seguridad para que vengan esas inversiones.
También se vincula mucho al reciente anuncio del Presidente de la Nación con respecto al desarrollo de un nuevo plan nuclear argentino, que estaría relacionado con alimentar de energía a la Inteligencia Artificial. Entonces, podría ser posible la existencia de instalación de servidores en base a esa producción de energía nuclear que permitirá dar poder de procesamiento a otros países y empresas. Eso estaría situado en Argentina y requiere un gran nivel de seguridad militar, ciberdefensa y ciberseguridad. Esas áreas se van entremezclando por la misma realidad en la que opera el mundo en el presente.
Para el ministro, el modo de trabajo de las Fuerzas Armadas a la hora de proteger objetivos de alto valor estratégico será fundamental para poder recibir inversiones.
-¿Estás de acuerdo con el rol que podrían tener las Fuerzas Armadas en materia de seguridad?
-El involucramiento de las Fuerzas Armadas en materia de seguridad interior representa siempre un riesgo de mayores actos de corrupción. Es personal con gran capacidad de ejercicio de la violencia y con instrumentos de gran poder de fuego involucrado en la protección de determinados espacios. Son áreas delicadas que no solamente respecta a recursos estratégicos y de alto valor.
Por ejemplo, si se determinara el uso de las FF. AA. en la lucha contra el narcotráfico, para mí sería un gravísimo error.En la mayoría de los países en América del Sur que trataron de hacerlo, el resultado fue desastroso, sobre todo cuando se involucran en la acción. Si proveen servicios de inteligencia, logística o tantas otras cosas, no. Pero estamos hablando de un enfrentamiento abierto en el que se utiliza el poder de fuego de las Fuerzas y eso puede ser preocupante o puede generar un conflicto mayor, no solo militar, sino político y social.
En ese contexto tienen mucho que ver las denuncias de corrupción que se hicieron, porque es necesario tener FF. AA. que sean lo más correctas posible. Pero bueno, vale la pregunta: ¿qué tan fuerte es el espíritu humano frente al narcotráfico?
El embajador de Estados Unidos, Marc Stanley; la extitular del Comando Sur de los Estados Unidos, general Laura Richardson; y el ministro de Defensa, Luis Petri.
-¿Cómo ves el futuro en el corto plazo considerando los resultados de las elecciones de Estados Unidos?
-La capacidad de Petri en su gestión y los profesionales que lo rodean le dieron una relativa capacidad de éxito a nivel interno, de gabinete. En la coalición política actual, Petri está haciendo bien su trabajo. Eso lo valida a seguir continuando con el sendero trazado por el presidente y su círculo interno de alineamiento con EE.UU.
Hay que ver qué pasa cuando asuma Donald Trump y qué ocurrirá con las inversiones, si vienen o no. Eso está asociado con la política de defensa actual. Hay que ver qué depara para el mundo la asunción de Trump y qué cambios trae eso para China. Porque si el presidente electo decide volver a una apuesta de competencia mayor con China, eso va a poner en una situación incómoda a Argentina por la vinculación histórica, de las últimas décadas, que tuvo el país con el gobierno chino y otros países. Eso quizá acelere un tipo de problemática.
Son cosas que hay que ir viendo, vivimos una época de cambios y ellos demandan el arte de la política más que nunca.
El territorio europeo comenzó a aplicar una nueva directriz para la industria tecnológica. La Unión Europea(UE)impuso un puerto de carga universal para gran parte de los aparatos tecnológicos con el objetivo de reducir sustancialmente los desechos generados, así como su impacto negativo en el medioambiente.
Cerca del final del 2024, la Comisión Europea puso en vigor una medida que tiene como objetivo “promover una solución que favorezca la innovación tecnológica en dispositivos electrónicos de carga mientras se evade la fragmentación del mercado”.
El organismo ejecutivo cita la Directiva 2022/2380 y la Regulación de la Comisión Delegada 2023/1717 para introducir un medio de carga común y las referencias para las especificaciones técnicas. Años de debate culminaron en la decisión de establecer el USB-C como el conector de carga estándar para el territorio europeo.
La Unión Europea estableció el USB-C como el puerto de carga universal para todos los dispositivos fabricados en su territorio.
Esta determinación alcanza a teléfonos móviles, tablets, cámaras digitales, parlantes inalámbricos, consolas de videojuegos, auriculares, e-readers, teclados, mouse y sistemas de navegación portátiles, desde el 28 de diciembre. Las laptops tendrán un mayor tiempo de adaptación a los nuevos requerimientos y la industria deberá cumplir con los cambios antes del 28 de abril de 2026.
La Unión Europea busca que los consumidores puedan cargar sus dispositivos con cualquier USB-C, independiente de la marca. Además, se hace foco en que esta estandarización permitirá que los productores no limiten “injustificablemente la velocidad de carga” y que esta sea la misma con cualquier cargador compatible.
Por otro lado, los consumidores podrán comprar sus aparatos sin que venga incluido un cargador y así limitar el número de cargadores en el mercado y aquellos sin usar. El objetivo final de la UE es reducir los residuos electrónicos en 980 toneladas anuales y colaborar con el medioambiente.
Los residuos electrónicos, un problema que se profundiza
En los últimos años, los desechos provenientes de la industria tecnológica y sus consumidores crecieron a un ritmo alarmante. Según un informe de The Global E-waste Monitor, en 2022 el ser humano arrojó 62.000 kilotoneladas de residuos electrónicos en todo el planeta, equivalentes a 7,8 kilogramos por persona, y cada año se suman 2,6 millones de toneladas adicionales.
En esta medición se detectó que se desecharon, en kilos, 31.000 millones de metales, 17.000 millones de plásticos, 14.000 millones de otros materiales.
En 2022 el ser humano arrojó 62.000 kilotoneladas de residuos electrónicos en todo el planeta, una tendencia que se profundiza cada año.
Los desechos provenientes de productos tecnológicos tienen un impacto doble, el consumado en el medioambiente debido a su lenta degradación y el económico, valuado en 37.000 millones de dólares en pérdidas por el procesamiento de los residuos y por las emisiones de plomo y mercurio, fugas de plástico y contribuciones al calentamiento global.
The Global E-waste Monitor determinó a Europa como la región más problemática, con 17,6 kg de residuos generados por persona y con 7,53 kg reciclados una vez descartados, una tasa de reconversión del 42,8%.
Oceanía es el segundo continente con 16,1 kilos promedio por persona y le siguen América con 14,1, Asia con 6,4 y, por último, África con 2,5 kilos, que ostenta el peor porcentaje de reciclaje del planeta: solo un 0,7% de los kilos que se arrojan a la basura es reutilizado.
De 2019 a 2023, creció de 78 a 81 la cantidad de países que establecieron una legislación sobre residuos electrónicos. De estos, solamente 48 fijaron objetivos en cuanto a índices de recogida, y únicamente 37 sobre índices de reciclado.
Teniendo en cuenta el crecimiento alarmante de esta tendencia, resulta insuficiente el esfuerzo que realizan los países y se espera que para 2030 se superen los 75 millones de toneladas de residuos, un 33% de aumento respecto a 2022.
Rusia ha dado un giro estratégico hacia el uso de criptomonedas como herramienta para el comercio global, una medida que responde directamente a las sanciones económicas internacionales que han aislado al país de los sistemas financieros tradicionales. Este movimiento busca garantizar la continuidad del comercio exterior y fortalecer su autonomía económica en un escenario de crecientes tensiones geopolíticas.
Por qué utilizarán criptomonedas en Rusia
Desde 2014, Rusia ha estado bajo sanciones económicas impuestas por Occidente debido a la anexión de Crimea. Estas restricciones se intensificaron tras la invasión de Ucrania en 2022, afectando sectores clave como la exportación de recursos naturales y desconectando a bancos rusos del sistema de pagos internacionales SWIFT.
Además, activos del gobierno y empresas rusas fueron congelados en el extranjero, limitando gravemente la capacidad de operar en mercados globales.
Rusia baraja la posibilidad de comercializar con criptomonedas a nivel internacional.
Frente a este panorama, las criptomonedas emergieron como una alternativa viable. Su naturaleza descentralizada permite transacciones directas entre países, evitando intermediarios financieros regulados por Occidente. Asimismo, ofrecen rapidez, menores costos de transacción y un alto grado de anonimato, características ideales para sortear las restricciones internacionales.
Este interés en las criptomonedas no solo responde a una necesidad coyuntural, sino también a una visión estratégica. Rusia busca diversificar su economía, reducir su dependencia del dólar y fortalecer relaciones con países como China, Irán y Venezuela, que comparten el objetivo de desafiar la hegemonía financiera de Estados Unidos.
La comercialización con criptomonedas se daría como respuesta a las sanciones globales a Rusia.
En ese sentido, el interés de Rusia por las criptomonedas no es nuevo, pero adquirió una dimensión práctica y estratégica con la intensificación de las sanciones en 2022. Inicialmente, el país adoptó una postura estricta hacia las criptomonedas; aunque, en 2019, se impulsó una estrategia nacional enfocada en blockchain y monedas digitales, pero con fuertes restricciones para evitar su uso ilícito. Sin embargo, el aislamiento financiero forzó al gobierno a flexibilizar su postura.
Avances de las criptomonedas en Rusia
En 2022, el Banco Central de Rusia lanzó el rublo digital, una moneda virtual respaldada por el Estado diseñada para uso interno. Aunque no es una criptomoneda descentralizada, marcó un cambio en la política monetaria digital del país y allanó el camino para explorar el comercio exterior con otros activos digitales.
En 2023, el gobierno ruso aprobó una legislación que permite utilizar criptomonedas en transacciones internacionales. Este marco legal se centró en exportaciones de productos como petróleo y gas, así como en la importación de bienes esenciales, garantizando un flujo comercial pese a las restricciones impuestas por Occidente.
Rusia también comenzó a explorar acuerdos con países como Irán. En 2023, ambas naciones anunciaron el desarrollo de una criptomoneda estable respaldada por oro para facilitar transacciones comerciales. Este proyecto refleja un interés compartido en utilizar la tecnología blockchain para sortear sanciones económicas.
En 2023, el gobierno ruso aprobó una ley que permitía la comercialización con criptomonedas.
Al respecto, Rusia ha diseñado un sistema que combina innovación tecnológica y pragmatismo económico. Empresas rusas pueden aceptar criptomonedas como pago por sus exportaciones de petróleo, gas, metales y otros recursos naturales. De igual forma, pueden utilizarlas para adquirir productos manufacturados o alimentos de países aliados.
Las ventajas y desafíos planteados por el uso de monedas digitales
Para minimizar la volatilidad asociada con criptomonedas como Bitcoin, Rusia está priorizando el desarrollo de las denominadas stablecoins o monedas digitales estables. Éstas están respaldadas por activos tangibles, como oro o petróleo, que ofrecen mayor estabilidad y confianza en transacciones internacionales.
Además, planea construir su propia infraestructura para intercambiar criptomonedas, garantizando la seguridad de las transacciones y reduciendo la dependencia de plataformas internacionales que podrían bloquear sus operaciones.
Aunque las criptomonedas son atractivas por su capacidad de anonimato, el gobierno ruso está implementando sistemas para monitorear y regular su uso, previniendo actividades ilícitas como el lavado de dinero.
En 2022, se lanzó el rublo digital en Rusia.
Este enfoque presenta ventajas estratégicas importantes. El uso de criptomonedas permite a Rusia sortear bloqueos financieros, asegurando la continuidad del comercio internacional con países dispuestos a aceptar esta forma de pago.
Las transacciones en criptomonedas son más rápidas y económicas, ya que eliminan intermediarios financieros. Al depender menos del dólar, Rusia refuerza su independencia económica frente a Occidente. Además, este modelo fomenta la cooperación con otros países interesados en escapar del dominio financiero de Estados Unidos.
Sin embargo, también enfrenta desafíos significativos. Aunque las stablecoins mitigan este problema, las criptomonedas en general son propensas a fluctuaciones que podrían complicar contratos comerciales. La comunidad global podría imponer nuevas sanciones o regulaciones para frenar el uso de criptomonedas en transacciones internacionales, dificultando su implementación.
Las criptomonedas y las plataformas de intercambio son vulnerables a ataques cibernéticos, lo que pone en riesgo la integridad financiera del sistema ruso. No todos los países están dispuestos a aceptar criptomonedas como medio de pago, lo que restringe el alcance de esta estrategia.
Las implicancias del plan ruso con criptomonedas
El plan de Rusia tiene profundas implicaciones globales. Si Rusia logra implementar esta estrategia con éxito, otros países bajo sanciones podrían seguir su ejemplo, debilitando la influencia de Occidente en el sistema financiero global.
Rusia quedó fuera de la comercialización internacional al desconectarse del sistema de pagos SWIFT.
Este enfoque podría acelerar la aceptación de las criptomonedas en el comercio internacional, impulsando su legitimidad y regulación. Al reducir la dependencia del dólar en el comercio global, Rusia contribuye a un cambio en el equilibrio del poder financiero.
En definitiva, el uso de criptomonedas por parte de Rusia en el comercio internacional es una respuesta audaz a las sanciones económicas y una estrategia que podría cambiar las reglas del juego en la economía global.
Aunque enfrenta desafíos significativos, este plan representa un paso hacia una mayor autonomía financiera y un desafío directo al orden económico establecido.
La banca es un sistema milenario marcado por la constante innovación. Desde los tiempos anteriores a Cristo, en Medio Oriente, los préstamos ya eran una realidad entre los comerciantes y, 4.000 años después, la digitalización ofrece un salto sin precedentes. En Argentina, Miguel Santos, Germán Pugliese Bassi y Adrián Iglesias se sumaron a la nueva corriente y crearon Technisys, una consolidada empresa dentro del selecto grupo de unicornios argentinos que ofrece una plataforma digital a las entidades financieras de todo el mundo.
La empresa, de origen nacional y fundada en 1995, fue adquirida por 1.100 millones de dólares por SoFi Technologies, a principios de 2022 y, desde el año pasado, ya se convirtió en una sola marca bajo el nombre de Galileo.
Una plataforma de banca digital para todo el mundo
A través de Cyberbank, Galileo ofrece desde 2023 “experiencias digitales excepcionales” para más de 100 millones de clientes de bancos en 16 países. Bancos, neobancos, challenger banks y empresas fintech utilizar la plataforma. Algunos ejemplos son Itaú, Banco Falabella, TAB Bank y HSBC, que en Argentina fue comprado por Galicia y hoy funciona como Galicia +.
El servicio fue nombrado por Forbes como uno de los cuatro principales proveedores emergentes de plataformas bancarias y reconocido por Gartner como uno de los tres principales disruptores en Core Bancario.
Galileo (ex Technysis) ofrece desde 2023 “experiencias digitales excepcionales” para más de 100 millones de clientes de bancos en 16 países.
Miguel Santos, cofundador y ex CEO de Technysis, es el encargado de la estrategia de expansión global de Galileo tanto en Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y a los “otros mercados a los que queramos ir”.
La principal oferta de Technisys es su plataforma de banca digital, que permite a las instituciones financieras ofrecer servicios bancarios completos a través de aplicaciones móviles y en línea. Esta plataforma incluye módulos para la gestión de cuentas, pagos, transferencias y servicios de atención al cliente. La tecnología está diseñada para ser altamente flexible y escalable, lo que permite a las entidades financieras adaptar sus servicios a las necesidades específicas de sus clientes y mantenerse al día con las tendencias del mercado.
Miguel Santos, Germán Pugliese Bassi y Adrián Iglesias vieron en la digitalización una oportunidad para los servicios financieros y bancarios, y crearon Technisys.
En 2021, Technisys alcanzó una valuación significativa tras su adquisición por parte de la empresa de tecnología financiera, SoFi, en una transacción valorada en 1.1 mil millones de dólares. Esta adquisición le permitió convertirse en Galileo, producto de la fusión con Galileo Financial Technologies, y expandir su presencia en el mercado latinoamericano y fortalecer su capacidad para ofrecer soluciones de banca digital avanzadas a nivel global.
Technisys en números
Fundador: Miguel Santos, Germán Pugliese Bassi y Adrián Iglesias.
CEO: Miguel Santos.
Año de creación: 1995.
Sector: Software.
Cotización: USD $1.100 millones.
Presencia: Argentina, Brasil, Chile, Estados Unidos y México.