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Volvió Trump y apuntó a las criptomonedas: ¿un nuevo boom o la caída final del mercado?

Momentos previos a la asunción de Donald Trump como nuevo presidente de los Estados Unidos, Bitcoin (BTC), la criptomoneda más famosa, alcanzó un nuevo máximo histórico en su valor que trepó por encima de los USD 109.000. Tendencia que se mantuvo tras el juramento y las primeras horas del magnate al frente de la Casa Blanca.

De esta manera, el activo digital creado por el misterioso Satoshi Nakamoto presentó un notorio incremento que reflejaría un camino de prosperidad para la industria cripto a partir del regreso de Trump como el 47° presidente de EE. UU. 

Sin dudas, la presencia del empresario neoyorquino en la Casa Blanca genera grandes expectativas, aunque, también, bastante incertidumbre sobre las medidas que pueda implementar y que afecten directa o indirectamente al sector de las criptomonedas. 

A favor: con la vuelta de Trump a la presidencia de Estados Unidos, Bitcoin alcanzó un nuevo máximo histórico en su valor.

Al respecto, cabe recordar que su administración pasada fue un período de resultados mixtos para las criptomonedas: mientras el mercado creció en valor y adopción, su posición frente a los activos digitales -como Bitcoin- fue marcadamente crítica. Ahora, con una postura más abierta por parte del magnate, es natural que aparezca la duda: ¿su presidencia será el empujón que necesitan las criptomonedas para consolidarse o traerá un período de más regulación y tensión en la industria?

Donald Trump y su relación con las criptomonedas

Durante su primer mandato, Trump se refirió al Bitcoin como una “estafa” y expresó preocupación por el impacto de las criptomonedas en el sistema financiero tradicional. Sin embargo, Estados Unidos experimentó un auge de startups y proyectos blockchain, aprovechando el creciente interés global por estos activos. A pesar de ello, su administración implementó medidas regulatorias que desalentaron la operación de algunas empresas cripto en el país.

Para María Fernanda Juppet, CEO de CryptoMKT, “el gobierno de Trump podría tener un impacto significativo en la regulación y adopción de Bitcoin y criptomonedas en Latinoamérica, especialmente si su administración adopta una postura clara y favorable hacia estos activos”. En efecto, reconoció, “Estados Unidos tiene un efecto dominó en las políticas financieras globales y, un enfoque pro-cripto, podría incentivar a los gobiernos latinoamericanos a considerar las criptomonedas como una herramienta clave para la inclusión financiera y el desarrollo económico”.

En su reciente campaña, Trump adoptó una postura más abierta hacia las criptomonedas, aceptando donaciones en criptoactivos y sugiriendo políticas más favorables para el sector. Una de sus propuestas más destacadas es la creación de una “reserva estratégica de bitcoin”, similar a la reserva estratégica de petróleo, con el objetivo de incorporar bitcoin a la tesorería nacional y posicionarlo como un activo crucial para la estrategia financiera de Estados Unidos. 

De hecho, comentó para DEF Sebastián Serrano, CEO y cofundador de Ripio: “Con la asunción de Trump como su presidente, los Estados Unidos, uno de los principales mercados globales y el líder financiero indiscutido del mundo occidental, van a pasar a estar conducidos por un entusiasta de las criptomonedas”. 

Según su percepción, “tener una persona de los mercados, que los entiende y que tuvo un acercamiento directo al ecosistema cripto, en pleno bull market y con la adopción de criptomonedas en récords a nivel retail, estatal y corporativo, puede ser el catalizador de un nuevo salto de categoría para la industria blockchain”.

Estados Unidos como capital cripto del mundo 

Efectivamente, Donald Trump expresó su intención de convertir a Estados Unidos en la “capital cripto del planeta”, impulsando la adopción y el desarrollo de tecnologías blockchain en el país. Estas propuestas buscan fortalecer la posición del país en el ámbito de las criptomonedas y promover su integración en la economía nacional.

Leo Elduayen, CEO de Koibanx, empresa proveedora de software transaccional sobre blockchain, reflexiona: “El efecto inicial podría reflejarse en un creciente interés por parte de instituciones financieras y gobiernos de la región, así como en un aumento de la inversión extranjera en iniciativas blockchain locales”. 

En este contexto, añade, “es esperable que se aceleren los tiempos para que se establezcan marcos regulatorios más claros y favorables en países que buscan atraer justamente capital extranjero”. 

Al respecto, pronosticó Serrano, “la euforia que vimos por su triunfo no se compara a lo que podría pasar cuando empiece a implementar algunas medidas que ya adelantó: como la búsqueda de una dirección más afín a cripto en la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), o empezar a conformar un fondo de reservas en BTC para el Tesoro estadounidense”.

Trump pro-cripto: qué cambiaría y cómo impactaría en Latinoamérica

Las políticas económicas de Trump suelen priorizar el “America First” y buscan fortalecer el dólar como moneda de reserva global. Esto podría traducirse en:

  • Mayor presión regulatoria: se podrían endurecer las restricciones a las plataformas de intercambio y la fiscalización de las transacciones cripto.
  • Impulso indirecto a Bitcoin: la desconfianza hacia el sistema financiero tradicional y la posibilidad de mayor impresión de dinero podrían favorecer a bitcoin como refugio de valor.
  • Impacto en el comercio internacional: si se retoman políticas proteccionistas, podría aumentar el interés por criptomonedas como herramienta para transacciones transfronterizas.

En la región, países como Argentina y Perú ya han demostrado ser mercados clave para el crecimiento cripto. Las criptomonedas son vistas como un refugio ante la inflación y la devaluación. 

En este sentido, Juppet explica que “países como Brasil, México, Argentina y Colombia tienen un potencial significativo para tomar medidas favorables hacia las criptomonedas. Por ejemplo, Argentina, con su historial de restricciones cambiarias, podría ver en las criptomonedas una oportunidad para fomentar la inversión y la innovación tecnológica“.

En definitiva, el mercado cripto es resiliente y, aunque el regreso de Donald Trump podría traer volatilidad, también abre la puerta a nuevas oportunidades.

Mundo tecno: la agenda que se viene en la segunda presidencia de Donald Trump

La administración de Donald Trump ha mostrado interés en colaborar con líderes tecnológicos para impulsar la eficiencia gubernamental y fomentar la innovación. Tanto es así que la mayoría de los grandes empresarios tecnológicos asistieron a la asunción presidencial como Elon Musk, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg. 

Además, el nombramiento de Elon Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) es un ejemplo de esta estrategia, que busca aplicar prácticas empresariales para optimizar el funcionamiento del gobierno. Sin embargo, este enfoque ha generado preocupaciones sobre la posible influencia excesiva del sector privado en asuntos públicos y el impacto en los empleados gubernamentales.

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Algunos de los empresarios que asistieron a al asunción de Trump fueron Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos.

El rol de la tecnología en el gobierno de Trump

Los analistas políticos coinciden en que la tecnología desempeñará un papel crucial en el segundo mandato de Trump, no solo en términos de políticas internas, sino también en el ámbito geopolítico. La colaboración entre el gobierno y las grandes empresas tecnológicas podría influir en la competencia estratégica con países como China, especialmente en áreas como la Inteligencia Artificial (IA) y la ciberseguridad.

Sin embargo, esta estrecha relación también plantea desafíos para la democracia y la regulación tecnológica, ya que la concentración de poder en manos de unos pocos magnates tecnológicos podría afectar la transparencia y la rendición de cuentas en la administración pública.

Desde su regreso a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump ha marcado un rumbo claro en cuanto a las prioridades tecnológicas de su administración. Uno de los pasos más significativos fue la creación del DOGE mediante una orden ejecutiva

Este nuevo organismo tiene como objetivo modernizar los sistemas de software del gobierno federal, adaptándolos a los estándares del sector privado. Con Elon Musk a la cabeza, el DOGE busca reducir la burocracia, optimizar procesos y mejorar la eficiencia general de la administración pública. La elección de Musk como líder de este departamento resalta la intención de Trump de incorporar innovadores del sector privado para transformar la infraestructura gubernamental.

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Elon Musk llevará adelante el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).

Cómo se abordarán las políticas de Inteligencia Artificial

Otro aspecto clave en la agenda tecnológica de Trump ha sido la revisión de las políticas de IA. Al eliminar las regulaciones que obligaban a las empresas a implementar medidas de seguridad y protección en sus desarrollos de IA, la administración apunta a liberar el potencial de la innovación tecnológica. 

La eliminación de estas restricciones refleja una apuesta por un enfoque menos regulado, permitiendo que las empresas avancen sin las limitaciones previas, lo cual, según la administración, estimulará el crecimiento y la competitividad en el sector.

Además, se anticipó que la administración adoptará una postura más favorable hacia las criptomonedas, con regulaciones más laxas que podrían beneficiar al sector. De hecho, el Presidente sugirió tener una reserva federal en monedas digitales. 

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Donald Trump dio guiños al uso de las criptomonedas como maneras de reservar fondos.

La presencia y participación activa de los CEOs tecnológicos en la asunción de Donald Trump reflejan una relación simbiótica entre el gobierno y el sector tecnológico. Si bien esta colaboración tiene el potencial de impulsar la innovación y la eficiencia, también es fundamental monitorear y equilibrar estas dinámicas para garantizar que sirvan al interés público y no comprometan los principios democráticos ni los derechos de los ciudadanos.

Uno por uno, los líderes tecnológicos que se mostraron en la asunción

La asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos contó con la destacada presencia de líderes tecnológicos de renombre, incluyendo a Elon Musk (Tesla y SpaceX), Mark Zuckerberg (Meta), Jeff Bezos (Amazon), Tim Cook (Apple) y Sundar Pichai (Google). Estos ejecutivos no solo asistieron a la ceremonia, sino que ocuparon asientos prominentes, incluso por delante de algunos miembros entrantes del gabinete, lo que subraya su influencia en la nueva administración.

Elon Musk ha mostrado un apoyo significativo al presidente Trump, contribuyendo con 277 millones de dólares a su campaña de reelección. En reconocimiento a su respaldo, Musk ha sido designado para liderar el recién creado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), cuyo objetivo es asesorar en la reducción de costos gubernamentales. 

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Sundar Pichai, CEO de Google, asistió a la ceremonia de asunción de Donald Trump.

Sin embargo, este nombramiento ha generado controversia, ya que el mayor sindicato de empleados federales presentó una demanda contra el plan, argumentando que podría perjudicar a los trabajadores y eliminar servicios esenciales. Además, Vivek Ramaswamy, quien fue clave en la creación del DOGE, renunció para postularse como gobernador de Ohio, dejando a Musk a cargo del proyecto.

El CEO de Meta, ha ajustado las políticas de su plataforma para alinearse con la visión de la administración Trump, incluyendo la eliminación del servicio de verificación de informaciones en Estados Unidos y la relajación de restricciones sobre discursos de odio. Estos cambios reflejan un esfuerzo de Mark Zuckerberg por mantener una relación favorable con el gobierno y evitar posibles represalias regulatorias.

Por su parte, Jeff Bezos, fundador de Amazon y propietario del tradicional diario The Washington Post, también ha buscado acercarse a la administración. Asistió a la ceremonia y realizó contribuciones significativas al fondo inaugural. Sin embargo, su decisión de bloquear el respaldo planificado del periódico a la candidata demócrata y exvicepresidenta Kamala Harris generó controversia y protestas entre periodistas y lectores.

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Tim Cook, el Director Ejecutivo de Apple, se mostró junto a los otros líderes tecnológicos en la asunción.

Finalmente, Tim Cook y Sundar Pichai también estuvieron presentes en la inauguración, reflejando el interés de Apple y Google en mantener relaciones constructivas con la administración Trump. Ambas compañías realizaron donaciones considerables al fondo inaugural, lo que indica su intención de influir en las políticas tecnológicas y regulatorias del nuevo gobierno.

Los 7 principales decretos de Donald Trump en su primer día como presidente

Donald Trump asumió su segundo mandato al frente de Estados Unidos y acaparó inmediatamente la atención del mundo entero. En sus primeras horas como presidente, lanzó decenas de decretos en materia de medio ambiente, política exterior, economía e inmigración. Además, el republicano anuló algunas de las órdenes ejecutivas firmadas bajo la administración de Joe Biden y se desligó del mandato de su antecesor.

Trump confirma los aranceles para Canadá y México

Como había anticipado tras su victoria electoral, Donald Trump impondrá nuevas barreras arancelarias para Canadá y México. Ahora los productos provenientes de los miembros de la alianza comercial NAFTA abonarán un 25% en el pago de derechos de aduana.

A pesar de que todavía no lo instrumentó, el presidente estadounidense confirmó que comenzará a aplicarse a partir del 1 de febrero tras determinar que estos países no hicieron lo necesario para detener la migración ilegal y el tráfico de fentanilo, una de las drogas que más repercuten en la sociedad estadounidense.

Queda por conocerse si China y la Unión Europea correrán la misma suerte y serán objeto de nuevos aranceles por parte de la administración Trump.

Donald Trump: “La inmigración es una emergencia nacional”

Como se preveía, el presidente Donald Trump incluyó la problemática de la inmigración ilegal dentro de su paquete de decretos. “La inmigración por la frontera sur ya es una emergencia a nivel nacional y estará acompañada de medidas de respaldo”, advirtió.

El anuncio tuvo un efecto inmediato en CBP One, un programa de entrada legal que rigió bajo el mandato de Joe Biden y a partir del 20 de enero quedó sin efecto, dejando a 30.000 migrantes sin su cita pactada dentro de las próximas tres semanas. 

En reemplazo, se buscará instaurar el “Quédate en México”, una política impulsada por Trump en su primer mandato que obligó a los solicitantes de asilo a permanecer en México mientras resolvían sus trámites.

Donald Trump decretó que la situación de la frontera sur es un problema de emergencia nacional y buscará cerrarla.

En su discurso inaugural, el republicano declaró sus intenciones de militarizar la frontera y finalizar la construcción del “muro” en los 3.000 kilómetros separan a Estados Unidos y México.

Las deportaciones también están en la agenda de Donald Trump, aunque como la militarización de la frontera sur, deberán ser instrumentadas acorde a la legislación estadounidense. Se estima que aproximadamente 14 millones de indocumentados residen actualmente en Estados Unidos y serían objetivo de una deportación a sus países de origen.

Energía: inminente salida del Acuerdo de París

Al igual que la migración, Donald Trump declaró la emergencia nacional en el área energética y destinará todos los recursos necesarios para el fortalecimiento de la infraestructura crítica.

Estados Unidos abandonará las granjas de viento y los parques eólicos tras determinar que este tipo de fuente de energía degradaba al sector agrario y “le falló a los estadounidenses”.

Para hacerlo posible, Estados Unidos se retirará nuevamente del Acuerdo de París y priorizará un nuevo esquema de desarrollo en el que se empoderará la decisión de los consumidores.

Seguridad nacional: las nuevas organizaciones terroristas 

Para atacar a las organizaciones criminales focalizadas en México, el flamante presidente ordenó un nuevo marco legal. Ahora los carteles de droga, así como otras agrupaciones criminales, fueron catalogados como “terroristas”.

Durante gran parte de su campaña y ya como mandatario electo, Trump apuntó contra los carteles mexicanos y entidades como el Tren de Aragua y el MS-13 como responsables del ingreso de droga y el tráfico de personas a Estados Unidos.

Estados Unidos tratará a los carteles mexicanos y al Tren de Aragua como organizaciones terroristas.

Al designarlos como organizaciones terroristas, le permite a Washington prohibir el apoyo material por parte de los ciudadanos estadounidenses. Además, el gobierno federal podrá retener activos y ordenar la deportación inmediata de los miembros instalados en EE. UU.

Se especula con la posibilidad de que el ejército intervenga en México y otros países que alberguen organizaciones delictivas, una idea que Donald Trump no desechó. “Podría pasar, han pasado cosas más extrañas”, comentó el mandatario.

Cuba vuelve a ser un Estado patrocinador del terrorismo

El país caribeño había salido del listado en las últimas semanas de Joe Biden al frente de la Casa Blanca. Sin embargo, la administración Trump decretó el reingreso de Cuba como un Estado que promueve la actividad terrorista en su territorio.

Todo Estado mencionado se somete a sanciones que van desde la prohibición de las exportaciones a Estados Unidos y ventas relacionadas con armas, a restricciones en la ayuda financiera.

Los cubanos fueron incluidos en 1982 por su asistencia a miembros de las FARC, ETA, ELN, gobiernos dictatoriales y fugitivos estadounidenses. Habían conseguido salir en 2015 durante la presidencia de Barack Obama, pero fueron incluidos por el mismo Trump dos años más tarde tras el apoyo a Nicolás Maduro en Venezuela.

Además del Estado cubano, Siria, Irán y Corea del Norte componen la lista negra impulsada desde Washington.

La Organización Mundial de la Salud, entre los decretos de Trump

Por segunda vez bajo su presidencia, Donald Trump retiró a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El republicano incluyó esta decisión en sus decretos durante la maratónica sesión en el Capitolio e implica una serie de cambios.

Washington pasará de aplicar las determinaciones de la OMS en su territorio a tomar las propias. Si bien Elon Musk lo calificó como “la restauración de la soberanía estadounidense sobre la salud”, hay dudas de cómo la medida pueda impactar directamente sobre los servicios de sanidad.

Trump retiró a Estados Unidos del Acuerdo de París y de la Organización Mundial de la Salud.

Sin embargo, la orden ejecutiva de Trump tendrá un efecto inmediato en la organización mundial. EE. UU. realiza el 22% de las contribuciones fijadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas para los 196 países miembros y bajo la administración de Joe Biden era la nación que más aportaba.

Los aportes integran el 20% del presupuesto anual de la Organización Mundial de la Salud, que también se compone de las donaciones de los Estados, entidades intergubernamentales y fundaciones.

El decreto presidencial implica que tanto las contribuciones obligadas como los aportes voluntarios de Estados Unidos quedarán sin efecto y dejará a la OMS sin una parte del presupuesto contemplado para 2025.

Polémico indulto masivo a los asaltantes del Capitolio

El regreso de Donald Trump al poder trajo nuevamente el Asalto del Capitolio a la escena nacional. El suceso que buscó evitar la validación de la victoria de Joe Biden en 2021 provocó el enjuiciamiento del actual presidente y las personas involucradas en la toma del edificio gubernamental.

El decreto presidencial alcanza a un total de 1500 detenidos que quedarán libres de inmediato, entre los que se encuentran 14 miembros de los grupos de extrema derecha Proud Boys y Oath Keepers que fueron condenados o acusados de sedición. “Esto pone fin a una grave injusticia nacional perpetrada contra el pueblo estadounidense durante los últimos cuatro años”, detalló Donald Trump.  

Tregua en Gaza: ¿ganó la democracia o el terrorismo?

La reciente tregua en Gaza entre el Estado de Israel y Hamas presenta la dicotomía ideológica o pragmática de tratar de entender quién ha salido favorecido. Si se analiza el acuerdo desde el punto de vista ideológico, surge el interrogante si ha triunfado la democracia o el terrorismo.

Esta visión maniquea plantea el hecho de que la democracia occidental, por un lado, ha salido victoriosa al lograr que una organización terrorista haya comenzado a entregar a los rehenes capturados desde el 7 de octubre de 2023, obtenidos como trofeos para su intercambio por presos palestinos en poder de Israel. Además, habría neutralizado el peligro constante de lanzamientos de cohetes sobre territorio israelí.

Por el otro lado, el mismo Estado de Israel, más allá de haber descabezado a Hamas, no ha podido concretar una derrota aplastante que implique una rendición total y el consecuente descabezamiento definitivo de la organización terrorista. Como ejemplo es que, a la eliminación de su comandante militar, Yahya Sinwar, su hermano Mohammed ha tomado su lugar, dando lugar a una sucesión interminable de comando, que aún presume de volver a regenerarse con los 30 prisioneros palestinos entregados por Israel a cambio de cada rehén devuelto.

Tregua en Gaza: desde lo ideológico, desde algunos sectores se preguntan con algo de razón quiénes salieron victoriosos por el acuerdo.

Hamas se fortalece con la tregua en Gaza

Respecto de Hamas, por el lado positivo, ha logrado la atención del mundo árabe, tal cual lo hizo Hezbollah en el 2006, demostrando la posibilidad de tener en vilo a las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), con sus eventuales lanzamientos de cohetes y misiles, fabricados y/o contrabandeados en la red de túneles aun sin descubrir o sin destruir. Además, esgrime su eventual resurgimiento para seguir con su lucha contra las fuerzas de ocupación israelíes. También ha concretado, no solo el ingreso de los 600 camiones con ayuda humanitaria en la franja, sino que los ha incrementado a 700.

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Como contrapartida, el combate desde hace 15 meses, sin lograr doblegar a las FDI, ha provocado daños colaterales en la población gazatí de una magnitud tal, que hacen que la propia población desprecie el método empleado en el balance con el costo del mismo. 

Además, tener que reconstruir su cadena de comando, hace que quien se postule, más allá de su ideológica devoción, valorice el consecuente peligro de tener un final similar, o cercano a su eliminación, tanto en el propio territorio, como aquellos que le brinda su permanencia, tal cual lo sucedido con su jefe político Ismael Haniyeh.

De esta forma, Hamas recuperó la atención del mundo árabe, tal cual lo hizo Hezbollah en el 2006.

Medio Oriente: pragmatismo o ideología

En relación con la dicotomía habitual en Medio Oriente sobre si el fin justifica los medios, también produce análisis dispares. En el caso de Israel, la necesidad de rescatar a sus conciudadanos, capturados por una supuesta falla en su servicio de inteligencia (que hizo destituir al responsable) hizo que no escatimara en acciones de todo tipo a tal fin.

Incluso le valieron hasta el consiguiente fallo a su premier Benjamín Netanyahu por parte de la Corte Penal Internacional, de ser responsable de presuntos crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad para el logro de su cometido. 

Más allá de esa valoración y de la presión ejercida por los familiares de los rehenes de finalizar las acciones armadas, el premier tuvo que enfrentar las desavenencias dentro de su gabinete de crisis, tanto como dentro del propio gabinete ministerial. En el primer caso, quien ahora es su principal opositor político, Benjamín “Benny” Gantz, renunció a su cargo luego de ser ministro de Defensa hasta 2022 y de ser el líder del principal partido Azul y Blanco.

Israel no escatimó acciones y recursos para rescatar a sus conciudadanos, capturados por una supuesta falla en su servicio de inteligencia.

Gantz se alejó por no coincidir con las férreas decisiones del premier en cuanto a la evolución y desarrollo de las acciones armadas para el rescate de los rehenes. Algo similar sucedió con su inicial ministro de Defensa Yoav Gallant, a quien Netanyahu tuvo que despedir por no compartir sus previsiones armadas respecto a la evolución del conflicto y a las acciones posteriores al supuesto final.

Un devastador ataque cargado de horror e implicancias

El eventual reconocimiento del Estado de Israel por parte de Arabia Saudita, como continuación de los Acuerdos de Abraham (septiembre de 2020) hizo eclosionar a Hamas en un devastador ataque y captura de rehenes del 7 de octubre del 2023, como forma de protesta ante la supuesta debilidad de los estados árabes. Para un accionar de tal magnitud, los terroristas que lo perpetraron debieron, al igual que Hezbollah en su oportunidad, ingerir pastillas de Captalón, para inhibir el peligro que produciría cualquier enfrentamiento con riesgo de vida.

Al igual que luego de las 4 guerras libradas contra Israel, Hamas utilizaba sus propios medios para incurrir en una cuarta Intifada (moderna guerra con piedras), como forma de lograr la atención del mundo árabe, y por qué no del resto, a efecto de contar con apoyo para su permanente gesta en contra de Israel. En ambos casos, el pragmatismo necesario superó a las ideologías tanto religiosas, como doctrinarias.

La democracia occidental se siente victoriosa al lograr que una organización terrorista haya comenzado a entregar a los rehenes capturados.

Apoyos hegemónicos o retirada política

Sobre los apoyos hegemónicos también surge el análisis de quienes salieron ganadores y quiénes no. En el caso de Israel, su principal aliado, EE. UU. demostró que el actual presidente Trump, con su sola presión ante los negociadores, hizo, supuestamente, que Hamas aceptara la tregua y comenzara a entregar los rehenes, aun cuando las FDI no se hubieran retirado de la franja. También, hizo que Israel aceptara detener las acciones armadas sin haber podido destruir definitivamente el aparato de Hamas y permitir el acceso de la ayuda humanitaria. 

En el caso de Egipto, se constituyó como la base de las eventuales negociaciones, a cambio de evitar que los civiles desplazados palestinos ingresaran a su territorio, cruzando/escapando por el corredor Filadelfia en su frontera con la franja. Su postura política lo ubica como un mediador beneficiado, pues toda la ayuda humanitaria ingresa por su territorio hacia el sur de Gaza.

Otro apoyo hegemónico de Hamas es el de Qatar, que, si bien es un estado shiíta que apoya a las organizaciones terroristas, se constituyó en representante de Hamas para las negociaciones, aceptando las “sugerencias” de EE. UU. respecto de las condiciones finales aceptadas por la organización terrorista. Su rol de benefactor de las organizaciones terroristas se ve atenuada por esta injerencia en la geopolítica regional.

Trump presionó ante los negociadores y logró que Hamas aceptara la tregua, aun cuando las FDI no se hubieran retirado de la franja.

A su vez, otro soporte de Hamas, Irán, salió perjudicado, más allá de haber publicado el éxito de Hamas, pues evolucionó hasta soportar el ataque aéreo de Israel, contra sus objetivos nucleares, lo que asegura una disminución de su escalada en la consecución de armas de destrucción masiva y eventuales respuestas a las acciones armadas de Israel.

También otro aliado de Hamas, Hezbollah, resultó damnificado, pues supuso que dividiendo el esfuerzo de guerra de las FDI lograría favorecer a la organización sunita palestina en su confrontación. Sin contar, claramente, con que las FDI están en calidad de enfrentar dos frentes de combate, en especial en la salvaguarda de quienes intenten afectar a sus poblaciones fronterizas, tanto en el sur como en el norte. Además, le permitió a Israel alejar y disminuir y/o completar la degradación que no pudo realizar en la 2ª guerra del Líbano.

Por su parte, la degradación de Hezbollah no solo favoreció que Hamas dejara de contar con el apoyo armado, sino que favoreció una tregua de 60 días entre Israel y Hezbollah, avalada y controlada por el comando sur de EE. UU.

Hezbollah supuso que dividiendo el esfuerzo de guerra de las FDI lograría favorecer a la organización sunita palestina en su confrontación.

Más allá de interrumpir una creciente ofensiva israelí en territorio libanés, permitió al propio gobierno libanés ejercer su potestad territorial al sur del río Litani, perdida desde la retirada de las FDI en el año 2000. También favoreció el incremento de las Fuerzas armadas libanesas a 10.000 efectivos, de los cuales 5.000 serían destinados a controlar la tregua junto a las fuerzas de la ONU en el sector.

Derivada de la degradación de Hezbollah y de la inacción iraní, se produjo una escalada armada de los grupos terroristas Hayat Tahrir al-Sham (HTS) en la guerra civil siria, que motivó la salida del gobierno alawita de Bashar Assad, que contaba con el apoyo ruso, más involucrado en su guerra contra Ucrania, que comprometer su presencia en Medio Oriente.

El mismo HTS (de confesión sunita) expresó que su guerra no era contra Israel, sino contra el régimen shiíta sirio, lo que le permitió a las FDI afianzar sus puestos de observación en Monte Hermón a 50 km de la capital siria Damasco. Por el momento, el nuevo gobierno sirio confesó dejar de ser una preocupación bélica para Israel.

Por último, la ONU cuenta con el aval internacional para fortalecer su Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FINUL), que estaría reforzada por tropas de países islámicos, como para colaborar con las tropas libanesas en el desarme de Hezbollah y en el control de la retirada de las FDI del territorio libanés.
Mientras la paz siga a la tregua en toda la región, el balance de cualquier acción es positivo. No obstante, es demasiado pronto para arriesgar un pronóstico durable en el vuelo de la Blanca Paloma de la Paz.

Constanza Mazzina: “Trump necesita un aliado en América Latina y solo Milei parece ocupar ese espacio”

Escribe Constanza Mazzina (*)

¿Qué puede esperar América Latina en esta nueva presidencia de Donald Trump? Parece que la victoria de Trump conlleva todo tipo de consecuencias catastróficas para la región. La administración demócrata se ha cubierto de un halo de buenismo, en la cual seguramente hubiera hecho llover maná del cielo si ganaba Kamala Harris. Sin embargo, durante la administración Biden, América Latina estuvo marcada por la intrascendencia en la agenda demócrata, o dicho de otro modo, la falta de trascendencia estratégica para cualquiera de los dos partidos.

Detener el flujo migratorio en la frontera sur es una de las prioridades que se fijó Donald Trump en su nueva presidencia.

Las prioridades de Donald Trump: migraciones y comercio

En la campaña de 2024, Donald Trump no ha presentado prioridades específicas sobre América Latina, lo que genera incertidumbre sobre su enfoque hacia la región. Pocas menciones hubo para América latina durante la campaña de Trump: migraciones y comercio han dominado la escena. Las consecuencias de sí Trump lleva adelante sus promesas de campaña –deportaciones masivas, aranceles a las importaciones– podrían generar mayores problemas, sobre todo para Centroamérica.  

Sin embargo, hay una cuestión que puede revertir ese desinterés creciente y constante: la presencia de China en el patio trasero. En el pasado, Trump ha expresado su descontento con la expansión económica y política de China en América Latina, que considera una amenaza para los intereses de Estados Unidos en la región.

La estación espacial china en Bajada del Agrio (Neuquén) es una muestra del interés de China en América Latina

También ha mencionado la necesidad de fortalecer las relaciones entre Estados Unidos y América Latina para contrarrestar la influencia de China. Mientras ocurría la presidencia de Biden, China aprovechó ese vacío para ocuparlo y ampliar su agenda económica, financiera, política y cultural con la región. Hoy, la presencia de China es innegable e ineludible. Qué hará Trump ahora es un gran interrogante.

México y Brasil, en la nueva agenda de Washington

Por lo pronto, podemos poner la lupa en las relaciones bilaterales con tres países: México, Brasil y Argentina. Comencemos por México: la presidencia de Claudia Sheinbaum tiene dos posibilidades: construir una relación win-win con Trump, en la que ambos países ganan; o una relación lose-lose, donde ambos pierden. Pareciera que la segunda opción es la que predominará, si la presidenta profundiza las políticas de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y continúa con su agenda y su narrativa “antigringos”.

China también ha ampliado su mercado con México, pero la dependencia mutua de México y EE.UU. sigue siendo un hecho. Es un ida y vuelta, pero los dos pierden si Trump sube aranceles y si México como respuesta sube aranceles. Las posibilidades  y la potencialidad del nearshoring, se diluyen, se pierden.

Constanza Mazzina, autora de esta columna, es directora de la Licenciatura en Ciencias Políticas de UCEMA.

En el caso de Brasil, hace unos dos meses, el senador por Florida y próximo secretario de Estado de la administración Trump, Marco Rubio, comentó: “Desde hace algún tiempo, he oído hablar de la continua campaña de censura del gobierno en Brasil. La reciente decisión de prohibir la red social X es la última maniobra del juez Alexandre de Moraes para socavar las libertades básicas. Desde multar a individuos y entidades privadas que buscan información sobre X, hasta imponer censura legal, el pueblo de Brasil enfrenta serias represiones simplemente por participar en una plataforma de redes sociales. Por el bien de las libertades fundamentales y de nuestra relación bilateral, Brasil debería rectificar este movimiento autoritario”.

El futuro secretario de Estado, Marco Rubio, junto al presidente Donald Trump, durante un acto de campaña.

Lula ya no es el Lula de la foto con Chávez. Está claro que los años dorados quedaron en el pasado y su distancia ideológica tanto como sus políticas lo alejan de unos EE.UU. que ya no lo ven como un aliado sino como un riesgo.  En febrero de 2023, Rubio escribía: “El presidente Biden debe adoptar una línea firme, responsabilizando a Lula por su amistad con el Partido Comunista Chino, así como con otras dictaduras sanguinarias como las de Cuba, Nicaragua y Venezuela”.

Durante sus años como senador, Rubio definió al gobierno de Venezuela como “la narco-dictadura de Maduro”; al de Cuba, como un “régimen criminal” que es “enemigo de Estados Unidos” y al de Nicaragua lo definió como “un centro de migración masiva ilegal”. Sus declaraciones están en sintonía con la postura menos permisiva y amigable que adoptará Trump hacia las dictaduras de la región.

Donald Trump encontró en el presidente argentino, Javier Milei, a su mayor aliado en la región.

¿Una oportunidad para la Argentina de Milei?

Por lo dicho, ¿es una oportunidad para la Argentina? Por afinidades ideológicas, por similitudes políticas y narrativas, todo indica que la relación personal entre Milei y Trump se afianzará. Trump necesita un aliado en la región, siendo que Lula es imposible, Gabriel Boric tampoco y tras el triunfo de Yamandú Orsi en Uruguay, parece que solo Milei puede ocupar ese espacio. De todos modos, como el optimismo no nos caracteriza, podemos tener más fotos pero no más dólares. Estos últimos quizás provengan más de Elon Musk que de la administración Trump.

Al final, la pregunta no es qué podemos esperar de Trump, sino por qué deberíamos esperar algo.

(*) La autora es directora de la Licenciatura en Ciencias Políticas de UCEMA.

Trump ya es el 47° presidente de EE. UU.: las 4 medidas clave que anunció y sus 10 frases más polémicas

“Una nueva era dorada comienza para Estados Unidos justo en este momento”. Con esa frase contundente, Donald Trump arrancó el discurso inaugural de su segunda presidencia. También afirmó que el país “volverá a florecer y a ser respetado alrededor del mundo” y prometió “una revolución del sentido común”.

Pasadas las 12 horas en Washington (14 horas en Argentina), Trump prestó el juramento ante el presidente de la Corte Suprema, John Roberts; en tanto que su vice J. D. Vance lo hizo ante otro de los miembros del máximo tribunal, Brett Kavanaugh.

Durante su discurso, Trump anticipó que enviará tropas a la frontera sur para “detener la invasión de delincuentes”.

Las 4 medidas destacadas que anunció Trump en su discurso

Emergencia nacional en la frontera sur y envío de tropas para “detener la invasión”. El presidente ordenó detener cualquier nuevo ingreso ilegal al país y prometió iniciar la deportación masiva de inmigrantes ilegales, “muchos de ellos procedentes de prisiones e instituciones mentales”. Además, aseguró que iba a poner fin a la “política de detener y liberar”.

Designación de los Cárteles narcos como “organizaciones terroristas”. Invocando la Ley de Enemigos Extranjeros, de 1798, instó al uso de todos los medios federales de los que el gobierno disponga para “eliminar la presencia de todas las bandas y redes criminales extranjeras”.

Recuperación del Canal de Panamá. Trump calificó de “loca” la decisión de entregar la gestión de esa vía interoceánica a Panamá, al tiempo que acusó al país centroamericano de “incumplir sus promesas” y de “violar el espíritu del tratado”, enfrerencia al Tratado Torrijos-Carter, firmado en 1977. En ese sentido, cuestionó el trato que reciben los barcos estadounidenses, incluidos los de la Armada, con las tarifas que deben pagar. Por su parte, se refirió a la injerencia de China en la gestión del Canal y dijo que iba a ponerle fin. “No le dimos el Canal a China sino a Panamá, y lo recuperaremos”, concluyó.

Revocación de la legislación que brinda incentivos a la compra de autos eléctricos. El nuevo mandatario aseguró que cada estadounidense podrá comprar el auto que decida, sin importar su tecnología, y agradeció el apoyo de los trabajadores de la industria automotriz para conseguir su triunfo electoral.

La liberación de las trabas a la perforación de petróleo es una de las medidas más esperadas por la industria energética.

Estados Unidos: las 10 frases más polémicas del presidente Donald Trump

  • “Siento que mi vida fue salvada por una razón: fui salvado por Dios para hacer a EE.UU. grande otra vez”.
  • “Lanzaremos a los astronautas estadounidenses para que planten nuestra bandera en el planeta Marte”.
  • “A partir de hoy, será una política oficial del Gobierno de EE.UU. la existencia de solamente dos géneros: masculino y femenino”.
  • “Mediremos nuestro éxito no solo por las batallas que ganemos, sino también por las guerras a las que hayamos puesto fin y, lo que es aún más importante, por las guerras en las que nunca participaremos”.
  • “Mi mayor legado será el de constructor de la paz y unificador”.
  • “Volveremos a ser una nación rica y nos ayudará ese líquido negro (el petróleo) que está debajo de nuestros pies”.
  • “En lugar de tasar con impuestos a nuestros ciudadanos para enriquecer a otros países, vamos a subir las tarifas a otros países para enriquecer a nuestros ciudadanos”.
  • “Restauraremos la ley y el orden en nuestras ciudades”.
  • “EE.UU. podrá considerarse nuevamente una economía en crecimiento, que incrementa su riqueza, expanda su territorio, aumenta las expectativas de su población y lleva en alto su bandera hacia nuevos y hermosos horizontes”.
  • “El 20 de enero de 2025 es, para los estadounidenses, el día de la liberación”.

Diego Guelar: “Trump definió a China como su enemigo estratégico”

Escribe Diego Guelar (*)

Ya sabemos lo que ocurrió en Estados Unidos a partir del 2016. Como 45° presidente, Donald Trump terminó con el periodo de “asociación y cooperación” que había comenzado con la Administración Clinton, cuando Washington patrocinó el ingreso de China al naciente G-20 en 1999 y a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001.

En 2001, el gigante asiático ingresó en la Organización Mundial del Comercio (OMC), con el apoyo de EE.UU.

El gigante asiático, en la mira de Washington

Trump definió a China como “enemigo estratégico”. En ese marco, anunció que aumentaría los aranceles a la importación de los productos de ese origen, suspendió cualquier forma de cooperación científica y tecnológica, y buscó amigarse con Corea del Norte, en un claro intento de meter una cuña entre los dos vecinos asiáticos.

Al respecto, Biden no se apartó de ese nuevo rumbo, y la tendencia confrontativa se mantuvo durante toda la presidencia del líder demócrata. No son necesarios los exégetas ni los adivinos: un hombre a los 78 años, la edad que tiene el presidente electo de EE.UU., solo es más de lo mismo.

Hoy China es un actor de peso en el mercado global y los aranceles de Trump pueden impactar en el comercio global.

Los que votaron a Trump, así como los que no lo hicieron, no pueden esperar ninguna sorpresa. En particular, el mandatario estadounidense ya ha anunciado un nuevo incremento de los aranceles y, seguramente, se producirá una respuesta similar por la parte china.

Objetivo central de Trump: frenar la expansión de China

El conflicto bilateral opacará a la diplomacia multilateral. Sabemos el disgusto que Trump siente por la ONU, las cumbres climáticas y todo el entramado internacional que se ha venido tejiendo desde el fin de la Segunda Guerra mundial.

El nuevo presidente tiene una visión profética de su rol en el mundo y entiende que lo mejor que puede hacer Washington es fortalecerse hacia adentro, como la nación más poderosa del planeta. Y, desde allí, construir un “nuevo orden” que desplace los intentos “socialistas” y hacer que aflore lo mejor del espíritu emprendedor del capitalismo. En especial, fortalecer el desarrollo tecnológico fruto de la iniciativa privada, limitando la intervención del Estado.

Donald Trump, durante una reunión bilateral con el dictador norcoreano Kim jong-un, en su primer período en la Casa Blanca.

Con estas banderas, queda claro que su gran rival mundial es China. Por ese motivo, más que incrementar la presencia norteamericana en el exterior, Trump buscará parar la expansión de China, que hoy es el principal socio comercial de 140 países en el mundo, mientras que EE.UU. lo es de 53 países.

Es dificil imaginar cómo llevara adelante Trump sus planteos desde un posicionamento nacionalista y proteccionista, especialmente con los socios estratégicos tradicionales -la Unión Europea (UE), Japón, Australia y Canadá- y los pocos amigos que le quedan en America Latina -solo cuatro de los 34 países de la región-.

Trump buscará frentar la expansión de China, que hoy es el principal socio comercial de 140 países en el mundo.

Tampoco está claro qué ocurrirá en Ucrania e Israel, en un momento en que ambos necesitan del mayor apoyo político y militar norteamericano para frenar la expansión rusa e iraní. Siempre quedan los ajustes que impone el pragmatismo y Trump ha dado muestras de saber adaptarse a las cambiantes circunstancias globales.

La “paz caliente” entre Washington y Pekín

Algo muy relevante es el respeto que Trump tiene por el presidente Xi Jinping y su forma de ejercer el poder. Es previsible que las dos superpotencias administren la “paz caliente” que les toca liderar con la sabiduría que solo el poder que detentan les otorga.

El presidente de China, Xi Jinping, se prepara para una nueva era de tensiones y confrontación con Donald Trump

De los 100 trillones de dólares del PBI mundial, la mitad está concentrada en esta curiosa pareja de socios-rivales, que bien saben que una confrontación frontal representaría el fin de la vida en la Tierra. Dios los ilumine y guíe por el camino del diálogo y la coexistencia en paz.

(*) El autor es ex embajador argentino en USA, China, la UE y Brasil, y precandidato a senador nacional por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Donald Trump: quiénes integrarán su próximo gabinete a partir del 20 de enero

La administración Trump tendrá su segundo período al frente de Estados Unidos y el gabinete ya está nominado en su totalidad. Uno de los nombres más resonantes es el de Elon Musk, pero el dueño de X, Tesla y SpaceX estará acompañado de otras figuras conservadoras de renombre.

Elon Musk, la estrella del gabinete de Donald Trump

El apoyo económico y mediático de Elon Musk surtió efecto y Donald Trump regresó a la presidencia de los Estados Unidos tras una victoria arrasadora frente a Kamala Harris.

De hecho, Musk no sólo tuvo una intervención clave en la campaña republicana, sino que acompañó al candidato a los distintos mítines y creó América PAC, un comité de acción política que atrajo millones de dólares en apoyo a Trump.

el fundador de Tesla y SpaceX encabezará el Departamento de Eficiencia Gubernamental en el gabinete de Donald Trump.

Este respaldo sin precedentes fue recompensando por el neoyorquino con un puesto en el gabinete. En honor a su perfil más liberal, el fundador de Tesla y SpaceX encabezará el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).

En un esfuerzo conjunto con el empresario Viviek Ramaswamy, revisarán los gastos estatales y buscarán reestructurar las agencias federales de Estados Unidos. El objetivo es reducir las partidas innecesarias y optimizar los procesos burocráticos que pasan por el gobierno federal. DOGE, sin antecedentes en políticas recientes, trabajará en comunicación directa con la Casa Blanca y la Oficina de Administración y Presupuesto.

Marco Rubio y Pete Hegseth a Política Exterior y Defensa

Dos piezas clave para el gabinete de Trump son la Secretaría de Estado y el Departamento de Defensa. Ambos organismos definen la política exterior y la proyección de los esfuerzos militares estadounidenses dentro y fuera del territorio.

Las medidas anunciadas por el presidente electo, ya sea la ambición sobre Panamá y Groenlandia, o el reperfilamiento de la estrategia sobre la guerra en Ucrania, anticipan parte de la agenda geopolítica de la nueva administración.

Las designaciones de Marco Rubio como secretario de Estado y Pete Hegseth en la cartera de Defensa alimentarán la renovada proyección global de Donald Trump.

Rubio llegaría al puesto tras ser senador por Florida, integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, y de la Comisión de Inteligencia en la Cámara alta. De resultar exitosa su nominación, se convertirá en el primer secretario con ascendencia hispana y sucedería a Antony Blinken.

Marco Rubio fue nominado y se podría convertirse en el primer secretario de Estado con ascendencia hispana en la historia de EE.UU..

Por otro lado, Defensa sería encabezado por Hegseth, veterano en las guerras de Afganistán e Irak, y conocido en el último tiempo por ser presentador de Fox News. No es una cara nueva en el gabinete de Donald Trump: ocupó el máximo cargo en el Departamento de Asuntos de los Veteranos en la primera presidencia del republicano.

Los potenciales miembros del gabinete han sido sumamente críticos con China, por la  rivalidad comercial “desleal” con Washington, y con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) debido al escaso gasto militar del resto de los miembros de la alianza. 

Los 25 funcionarios nominados al gabinete de Donald Trump

En un tiempo récord, señal de la gran adhesión a las nominaciones, Trump nominó a más de 25 funcionarios para conformar su gabinete de gobierno:

  • Marco Rubio – Secretario de Estado de los Estados Unidos
  • Pete Hegseth – Secretario de Defensa
  • Susie Wiles – Jefa de Gabinete
  • Robert F. Kennedy Jr – Secretario de Sanidad
  • Elon Musk – Departamento de Eficiencia Gubernamental
  • Vivek Ramaswamy – Departamento de Eficiencia Gubernamental
  • Tom Homan – “Zar de la frontera”
  • Elise Stefanik – Embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas
  • Matthew Whitaker – Embajador para la OTAN
  • Tulsi Gabbard – Directora de los servicios de Inteligencia
  • Kash Patel – Director del FBI
  • John Ratcliffe – Director de la CIA 
  • Scott Bessent – Secretario del Tesoro
  • Pam Bond – Fiscal General
  • Lori Chávez-DeRemer – Secretaria del Trabajo
  • Brooke L. Rollins – Departamento de Agricultura
  • Doug Burgum – Departamento del Interior
  • Kristi Noem – Departamento de Seguridad Nacional
  • Chris Wright – Secretario de Energía
  • Howard Lutnick – Secretario de Comercio
  • Sean Duffy – Departamento de Transporte
  • Scott Turner – Departamento de Urbanismo y Vivienda
  • Linda McMachon – Secretaria de Educación
  • Doug Collins – Secretario de Asuntos de los Veteranos
  • Lee Zeldin – Administrador de la Agencia de Protección Ambiental. 

Por qué la reducción de moderación de contenido en Meta se relaciona con Donald Trump

En línea con el nuevo Presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, el empresario tecnológico, Mark Zuckerberg, decidió cambiar algunas de sus políticas de moderación de contenido en Meta. Gran parte de su equipo fue reducido y se eliminó el sector que verifica información, lo que podría llevar a la proliferación de la desinformación y a fomentar discursos de odio.

De hecho, en los últimos tiempos, Meta ha tomado decisiones controvertidas en torno a la moderación de contenidos en sus plataformas, incluidas Facebook e Instagram. Estas decisiones han generado un amplio debate sobre el papel de la empresa en la difusión de información y su responsabilidad en la lucha contra la desinformación.

Moderación-contenido
El equipo de moderación de Meta se redujo y no existe más la herramienta de verificaciones.

Qué cambios hubo en la moderación de contenido en Meta

Uno de los cambios más significativos ha sido la reducción del equipo de moderación de contenidos. Meta ha despedido a una parte sustancial de los moderadores que se encargaban de revisar y verificar el contenido publicado en sus plataformas. Esta medida, parte de una serie de recortes de costos, ha afectado directamente la capacidad de la empresa para manejar la gran cantidad de publicaciones que se suben diariamente.

Los moderadores de contenido son esenciales para identificar y eliminar publicaciones que violen las políticas de la comunidad, incluidas aquellas que promueven discursos de odio, violencia o desinformación. Con una menor cantidad de personal, ha habido un incremento en los errores de moderación, permitiendo que más contenido problemático permanezca visible por más tiempo, antes de ser revisado o eliminado.

Junto a la reducción del personal, Meta también cambió sus prioridades en cuanto a la verificación de información. Mientras que en años anteriores la empresa había intensificado sus esfuerzos para combatir la desinformación, particularmente durante eventos críticos como elecciones o emergencias de salud pública, los últimos meses han mostrado una disminución en estos esfuerzos.

Mark-Zuckerberg
Mark Zuckeberg busca expandir la libertad de expresión con sus nuevas medidas.

La justificación de Mark Zuckerberg respecto a los recortes en moderación

Meta ha justificado parte de estos recortes con un mayor enfoque en el uso de Inteligencia Artificial (IA) para la moderación de contenidos. Sin embargo, aunque la IA puede ser útil para identificar patrones y automatizar la detección de ciertos tipos de contenido, todavía no puede reemplazar completamente el juicio humano, especialmente en casos complejos donde el contexto es esencial.

Las herramientas de IA de Meta han enfrentado críticas por ser ineficaces o sesgadas en ciertos casos. Por ejemplo, han fallado en diferenciar entre contenido humorístico o satírico y contenido dañino, lo que ha llevado a decisiones de moderación incorrectas. Además, estas herramientas pueden ser manipuladas por actores malintencionados que entienden cómo funcionan los algoritmos.

El retroceso en la moderación también se refleja en una menor supervisión de la desinformación, especialmente en temas sensibles como las elecciones y la pandemia de COVID-19. Los expertos han advertido que esta reducción podría tener consecuencias graves, permitiendo que la desinformación influya en la opinión pública y en el comportamiento de las personas.

Meta-Facebook
Sin moderación de contenido, se presta a más desinformación.

La reducción en los esfuerzos de verificación también contrasta con las expectativas de los usuarios y reguladores, que han exigido una mayor responsabilidad por parte de las plataformas digitales en la gestión del contenido. La desinformación ha demostrado ser una fuerza potente, capaz de afectar elecciones, promover teorías de conspiración y exacerbar divisiones sociales.

Ante estas medidas, Meta ha enfrentado una ola de críticas de diversos sectores, incluyendo políticos, organizaciones no gubernamentales y expertos en tecnología. Las críticas se centran en la aparente desconexión entre los valores proclamados por la empresa y sus acciones recientes. 

Zuckerberg ha argumentado que estos recortes son necesarios para hacer a la empresa más eficiente y rentable en un entorno económico desafiante. Sin embargo, esta postura ha sido recibida con escepticismo, ya que muchos ven la moderación de contenidos como un aspecto esencial de la responsabilidad corporativa y no como un área donde se pueda comprometer en busca de ahorro.

Por qué Meta parece estar alineado con Donald Trump

Por su parte, Donald Trump ha sido un crítico vocal de las grandes plataformas tecnológicas, acusándolas de censurar voces conservadoras y de parcialidad contra sus seguidores. Su campaña y retórica han defendido una visión amplia de la libertad de expresión, abogando por menos restricciones en las plataformas digitales. 

Al disminuir sus esfuerzos de moderación, Meta parece alinearse con esta visión, promoviendo un entorno donde el contenido puede fluir con menos barreras, incluso si es controvertido o no verificado.

En línea con estas decisiones, una característica de la administración Trump fue la desregulación en múltiples sectores, incluida la tecnología. La reducción en los controles de contenido en Meta puede verse como una continuación de esa filosofía, permitiendo a las plataformas operar con mayor autonomía y menos intervención externa. 

Meta-Instagram
Dentro de las plataformas afectadas de Meta, se incluyen tanto a Facebook como a Instagram.

Al adoptar políticas menos estrictas, Meta podría estar anticipándose a un entorno regulatorio más favorable bajo Trump, donde las empresas tienen mayor libertad para definir sus propias reglas sobre la moderación de contenido.

En consecuencia, esta postura podría ser vista como un intento de ganar favor con la administración Trump, al apoyar indirectamente una narrativa que valoriza la libertad de expresión como un derecho fundamental, sin importar las consecuencias sociales de la desinformación.

Por otro lado, las oficinas de Meta también se están mudando a Texas, un lugar que generalmente tiene un sesgo político completamente distinto a California. Se inclina más hacia el conservadurismo y se alinea con las ideas de Donald Trump, lo que le aseguraría un lugar en este nuevo régimen político.

Además, también busca combatir las regulaciones extranjeras, lo cual suena muy similar a las políticas que quiere tomar el Presidente electo.

La postura de Meta podría estar reflejando una inclinación hacia narrativas conservadoras que critican las restricciones como una forma de control ideológico. Al minimizar la intervención en la moderación de contenido, Meta está facilitando un entorno donde las voces pro-Trump pueden prosperar sin el temor de ser silenciadas, algo que resuena con los seguidores de Trump y refuerza su mensaje de resistencia contra el “control” de las élites liberales.

Si bien esta alineación con la postura de Trump sobre la libertad de expresión podría atraer apoyo de su base y de otros defensores de un discurso más libre, también conlleva riesgos significativos.

Trump: las 4 medidas que anticipó antes de su llegada a la Casa Blanca

Donald Trump iniciará su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos y, lejos de cambiar sus métodos, posicionó algunas preocupaciones de la ciudadanía y otras relacionadas con las ambiciones geopolíticas. Proteccionismo, fentanilo, inmigración y territorios en disputa como Panamá y Groenlandia fueron tema de discusión en la previa de la asunción, el próximo 20 de enero.

Donald Trump: fentanilo e inmigración, las causas de más aranceles 

60 días antes de su asunción, el republicano dio uno de los primeros anuncios controversiales: el incremento sustancial de los aranceles para sus principales socios. Los objetivos de esta medida serían Canadá, México y China, comercialmente los países más cercanos a Estados Unidos.

Donald Trump pretende aumentar el marco tributario en un 25% sobre los productos mexicanos y canadienses, y un 10% para las fabricaciones chinas. De concretarse esta nueva disposición, causaría un aumento de los precios a nivel local y probablemente se produzca una reacción espejo en Ottawa, Pekín y México D.F. 

Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, los opioides sintéticos como el fentanilo contribuyen a casi el 70 % de las muertes por sobredosis.

Esto llevaría a que la cadena de valor estadounidense sufra un incremento de precios y no resulte tan atractiva en los mercados de sus asociados. Y este efecto puede transformarse en una reforma de los mercados internacionales y los vínculos entre países.

Los argumentos de Trump para tomar esta decisión son el fentanilo y la inmigración. El republicano identifica a estos tres países como partes esenciales en la ruta de una de las drogas más destructivas vistas en EE. UU. A su vez, el presidente electo alertó a Canadá y México acerca de la migración descontrolada que proviene de sus países y genera un problema de seguridad nacional para Washington.

La problemática de las fronteras abiertas es algo que el presidente electo buscó resolver durante su primer mandato e intentará ponerle fin en este nuevo período al frente del país, con deportaciones masivas de ilegales y el endurecimiento de los controles en los puntos fronterizos.

Panamá y Groenlandia, las ambiciones geopolíticas de Trump

En un mundo más conflictivo y economías afectadas por la guerra, se suponía que el magnate iba a replicar su política internacional de 2017-2021. Sin embargo, apuntó contra el Canal de Panamá y Groenlandia como principales ejes de su nuevo enfoque puertas afuera.

El canal que atraviesa el país caribeño es una de las principales vías marítimas a nivel mundial. Conecta a 180 rutas de distintas partes del planeta y, según los propios datos de la Autoridad del Canal, en 2023 más de 14.000 buques de 1920 puertos diferentes utilizaron este medio para comerciar.

Su importancia y rédito económico es un atractivo para Donald Trump, quien busca aprovecharse del pasado para hacerse con su propiedad. Panamá y Estados Unidos firmaron un tratado en 1903 mediante el cual Washington emprendió la construcción de un canal interoceánico a través del Istmo de Panamá.

El Canal de Panamá es una de las rutas comerciales que conecta América con las potencias asiáticas.

Se invirtieron 3.000 millones de dólares y miles de trabajadores para terminar el proyecto en 1913. Sin embargo, bajo el gobierno de Jimmy Carter, se firmó un acuerdo que le transfirió el control, el mantenimiento y la administración a los panameños.

Si bien Estados Unidos recuperó dos tercios de la inversión, el nuevo presidente desafía la soberanía de Panamá y busca que el Canal pase a manos estadounidenses. 

Lo mismo sucede con Groenlandia, la isla norteamericana en poder de Dinamarca, que es clave para entender las rutas árticas y la discusión en el Consejo Ártico sobre los límites de explotación de los recursos de la zona. El mandatario electo propuso comprar la isla para mejorar su posición frente a otras potencias como Rusia y los países nórdicos. Aunque sea improbable que suceda una transacción de esta índole, Donald Trump ya influyó en los asuntos de los isleños y puso en duda la relación histórica con los daneses.

Los planes de Trump para la OTAN

La Organización del Tratado del Atlántico Norte se financia en gran medida por el aporte directo o indirecto de sus asociados. Pero además, el funcionamiento de la alianza está estrechamente relacionado con la inversión en defensa de cada uno de los integrantes.

En 2006 se fijó un objetivo para que los países destinen el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) al ámbito militar, aunque 18 años más tarde no todos lo cumplen. Según información de la OTAN, el gasto en defensa de Estados Unidos equivale a dos tercios del presupuesto de la Alianza en su conjunto.

Donald Trump apuntó contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte y su pasividad a la hora de invertir en Defensa.

Si bien se aclara que esto no define la contribución de los socios, sí define el compromiso respecto a la seguridad del bloque occidental, sobre todo teniendo en cuenta los acontecimientos en Ucrania. Donald Trump pretende cambiar esto y le exige a 32 Estados miembros que incrementen al 5% su inversión del PIB en Defensa.

Para ciertos países, el 2% establecido en 2006 resultaba imposible y este aumento de tres puntos porcentuales no hace más que obligar a encontrar nuevas vías de financiamiento para este gasto, ya sea por reforma fiscal, del Estado o endeudamiento con los propios miembros.

De esta manera, Trump busca reducir el asistencialismo militar a Europa y enfocar el dinero en su propia agenda geopolítica, ya sea Groenlandia, Panamá o incluso Canadá, que fue objeto de la presión mediática para que se convierta en el estado número 51 de los Estados Unidos.