Las elecciones presidenciales de Brasil se resolverán en una segunda vuelta entre el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), ya que ninguno alcanzó la mayoría necesaria en la primera instancia. En ese contexto, el perfil ideológico de los candidatos que quedaron afuera permite intuir que la definición podría beneficiar más a uno de los dos aspirantes.
- Te puede interesar: Elecciones Brasil 2026: los principales candidatos a gobernadores y ¿un presidente para 2030?
Cabe recordar que la distancia entre los dos finalistas fue de menos de dos puntos, la más estrecha en una primera vuelta presidencial desde 1989. Por eso, los millones de votos que quedaron en manos de otros candidatos, o hasta incluso de aquellos que no fueron a votar, pasan a ser un factor decisivo.
Elecciones en Brasil: qué ideología es mayoritaria entre los candidatos eliminados en primera vuelta
En la primera instancia de las elecciones, Flávio Bolsonaro ganó con un poco más del 47% de los votos, frente al 45% de Lula. Ninguno superó el 50% necesario para evitar la segunda vuelta. El resultado sorprendió, porque la mayoría de las encuestas anticipaba al presidente por delante.
Detrás quedaron Augusto Cury, de Avante, con casi 3%, Renan Santos, del partido Missão, con cerca de 2,2%, y Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático, con un porcentaje similar. Romeu Zema, del partido Novo, apenas llegó al 0,27%. Los tres primeros suman unos 8,7 millones de votos, casi cuatro veces la diferencia entre los finalistas.

En términos ideológicos, el grueso de ese electorado se ubica a la derecha o al centroderecha. Caiado es un dirigente conservador, Santos es un outsider antisistema que canaliza el voto de la derecha que no apoya al bolsonarismo y Zema es un exgobernador liberal. Cury, escritor de perfil centrista, es la excepción.
Esa composición explica por qué Flávio ya consiguió los primeros apoyos. Zema se declaró a su favor y Caiado anunció su respaldo para derrotar a Lula, aunque antes había mantenido distancia de ambos finalistas. Ese gesto le acerca a unos 2,6 millones de votantes potenciales.
- Te puede interesar: La derecha en Latinoamérica: cómo impactan las elecciones de Brasil en la política regional
Las proyecciones de la encuestadora Quaest muestran cómo podrían repartirse esos votos. Flávio captaría el 60% del electorado de Santos, el 43% del de Caiado y el 34% del de Cury. Lula retendría el 11%, el 19% y el 23%, respectivamente. A eso se suma el buen desempeño de aliados conservadores en las elecciones legislativas y de gobernadores. Ese resultado alimenta la idea de un posible giro a la derecha en Brasil.
Por qué la ventaja de Bolsonaro no está garantizada
Los analistas advierten que no se puede sumar todo el voto de derecha a favor de Flávio Bolsonaro. Bruno Soller, de Real Time Big Data, señaló que el electorado que conserva Cury tiene rasgos más cercanos a la base de Lula, mientras que el de Santos expresa un rechazo a toda la dirigencia.
Santos descartó hacer campaña por cualquiera de los dos finalistas y cuestionó con dureza a Bolsonaro, aunque reconoció que el resultado lo favorece. Cury también rechazó apoyar a Lula, pero tampoco respalda a Flávio, lo que deja a sus votantes libres de elegir.

Hay otro factor que limita a ambos candidatos. Antes de la primera vuelta, Datafolha mostraba que cerca de la mitad del electorado no votaría nunca por Flávio y un porcentaje apenas menor decía lo mismo sobre Lula. Además, los sondeos previos daban una leve ventaja al presidente en un balotaje, pero subestimaron a Flávio, por lo que las nuevas mediciones se leen con más cautela.
En pocas palabras, Flávio Bolsonaro llega con ventaja ideológica y numérica, pero la elección se definirá por cuántos de esos votantes decidan volver a las urnas y para votar por quién. La participación, el voto en blanco y la campaña de los próximos días serán claves para saber quién gobernará Brasil los siguientes cuatro años.




