La religión se transformó en una de las grandes líneas divisorias de las elecciones presidenciales de Brasil. El presidente Lula da Silva, católico, concentra su respaldo entre algunos fieles, mientras que Flávio Bolsonaro, de fe evangélica, se impone entre otros.
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Lula vs Flávio Bolsonaro: qué muestran las encuestas
La última medición de Datafolha, el instituto brasileño de sondeos electorales, ubica a Lula con 40% de intención de voto frente a 36% de Flávio Bolsonaro. Pero al mirar la religión de los votantes, el mapa cambia por completo.Entre los católicos, el actual presidente suma 45% contra 33% de su rival.
Entre los evangélicos la relación se invierte casi como en un espejo. Allí, Flávio Bolsonaro alcanza 47% y Lula apenas 27%. Otro sondeo, difundido por BTG y Nexus, mostró un resultado muy parecido, con 45% para el senador y 27% para el presidente.
El peso de este electorado explica la atención de ambas campañas. Los evangélicos representan cerca del 27% del padrón y superan los 47 millones de personas, según el último censo. Es una porción bastante grande para ignorarla en una elección tan pareja.

Además, el rechazo hacia el gobierno es marcado. Una encuesta del Instituto de Estudios de la Religión, realizada junto con Quaest, reveló que 39% de los evangélicos valora de forma negativa la gestión de Lula. Por eso, este sector es señalado como el talón de Aquiles del oficialismo.
La geografía también cuenta. En el Norte del país, la región con mayor proporción de evangélicos, ellos suman 36,8% de la población y los católicos 50,5%. En el Nordeste, bastión histórico de Lula, el presidente lidera con 55% contra 25% de su rival.
Elecciones en Brasil: la estrategia de Lula para acercarse a los evangélicos
Frente a este escenario, Lula multiplicó los gestos hacia las iglesias. Envió una carta a los evangélicos con citas de proverbios y menciones a la familia, y su campaña sumó canciones publicitarias con participación de pastores. La primera dama, Janja, incluso cantó en una pieza de música góspel.

El presidente también llegó a decir ante un grupo de pastores que la bandera de su partido es roja en referencia a la sangre de Cristo. Del otro lado, líderes como el pastor Silas Malafaia, referente de peso y aliado de la familia Bolsonaro, movilizan a sus fieles a favor de Flávio.
Sin embargo, los especialistas advierten que no existe un voto evangélico unificado. La investigadora Magali Cunha explica que la preferencia por Bolsonaro no es automática. Tras un escándalo vinculado a un banquero preso, el apoyo a Flávio cayó en sondeos anteriores, aunque el temor a la izquierda podría revertirlo.
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Dentro del propio sector hay voces críticas de la derecha. Nilza Valéria, del Frente Evangélico por el Estado de Derecho, sostiene que los evangélicos piensan de manera diversa y que Malafaia no influye sobre muchos de ellos. Además, 8 de cada 10 creyentes rechazan que se hable de política dentro de los templos.
Aun así, los mensajes electorales circulan con intensidad por las redes y los grupos de mensajería ligados a las iglesias. Cunha alerta que estas comunidades son muy permeables a la desinformación, que apela al miedo con temas perjudican más a uno de los candidatos que al otro.




