A pocos días de la jornada electoral, la religión se convirtió en la variable que más divide a los votantes y que más preocupa a las campañas de Lula y Flávio Bolsonaro.
El senador e hijo del exmandatario Jair Bolsonaro se perfila como uno de los candidatos favoritos y principal rival de Lula da Silva, quien aspira a su cuarto mandato.