En momentos en los que avanzan las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto que estalló el pasado 28 de febrero, Rafael Grossi opinó sobre la posibilidad de una solución a la crisis actual que no incluya al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

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“Sin verificación, cualquier acuerdo es un no acuerdo”, enfatizó el director general del OIEA durante una entrevista con el diario británico The Telegraph. “Sería la ilusión de un acuerdo, o una promesa, que no sabemos si se cumplirá efectivamente o no”. Al respecto, afirmó en relación a la organización que preside: “Somos los únicos que podemos garantizar absoluta imparcialidad en nuestro trabajo”.

Sobre el material nuclear en poder del régimen de Teherán, Grossi barajó la posibilidad de que Irán diluyera una parte de los 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60% y transfiriera el resto a un tercer país. Y señaló sus reparos respecto de la posibilidad de la recuperación de ese material por la fuerza, dados los riesgos de seguridad de las instalaciones que fueron bombardeadas y atacadas durante la ofensiva conjunta de EE. UU. e Israel.
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Rafael Grossi, el riesgo nuclear y el fantasma de una nueva “carrera armamentista”
El diplomático argentino aseguró que “un mundo con 20 países en posesión de armas nucleares sería extremadamente peligroso”. Durante la entrevista con The Telegraph, Grossi también advirtió que una nueva carrera armamentista es su “mayor temor” en las actuales circunstancias.

“No es lo que está sucediendo ahora mismo. Pero creo que es justo que resaltemos la necesidad de reforzar y reafirmar el compromiso con los principios de no proliferación si queremos un mundo en el que prime la estabilidad”, añadió.
Por último, el candidato argentino a ocupar la Secretaría General de Naciones Unidas mostró su preocupación por la “actual atmósfera de fragmentación, conflicto y polarización”, que podría llevar a muchos países a replantearse su posición en el régimen de no proliferación.




