La aviación aerocomercial enfrenta turbulencias debido a las restricciones en la oferta y al aumento del precio del combustible. El salto del jet fuel, de los 93 dólares por barril que cotizaba el 27 de febrero –un día antes del inicio del conflicto– a los actuales 195 dólares, obliga a las compañías aéreas a reprogramar sus operaciones y aumentar el valor de sus pasajes.
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De acuerdo monitor de los precios de IATA, Asia y Oceanía encabezan la escalada del jet fuel, con valores que ya se ubican en torno a los 208 dólares por barril. En esa zona del mundo, la aerolínea Cathay Pacific, de Hong Kong, ha confirmado un incremento del 34% en sus recargos por combustible desde el 1 de abril. Por su parte, Air India está implementando recargos progresivos de hasta 200 dólares en vuelos de larga distancia, especialmente hacia América del Norte y Australia.
Aviación comercial: Europa, el mercado más afectado
La crisis en el estrecho de Ormuz también deja muy expuesto al sector aerocomercial europeo, que depende de las importaciones para cubrir el 30% de su demanda de jet fuel. En 2025, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) había advertido a las empresas del Viejo Continente sobre “el riesgo de escasez y la volatilidad de los precios, especialmente si las crisis geopolíticas o las sanciones limitaran aún más la disponibilidad mundial de combustible para aviones”.

Frente al actual panorama, la alemana Lufthansa estudia la posibilidad de dejar en tierra 20 aviones, en una primera etapa, lo que representa el 2,5% de su flota. Por su parte, International Airlines Group (IAG) –casa matriz de British Airways e Iberia– afirma tener cubierto el 70% de sus necesidades de combustible para el actual trimestre (abril/mayo/junio), aunque una inestabilidad prolongada podría afectar los vuelos en el verano boreal.
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A largo plazo, asegura IATA “acelerar el desarrollo de combustibles de aviación sostenibles y reforzar la redundancia de la cadena de suministro serán fundamentales para reducir la exposición a crisis de esta magnitud”.

Medio Oriente: cuál es el impacto de la guerra en el turismo
Por su parte, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) estima que la guerra está costando al sector en Medio Oriente, uno de los de mayor poder adquisitivo, al menos 600 millones de dólares diarios. Las llegadas de turistas internacionales podrían caer entre un 11% y un 27% en lo que resta del año. “Las interrupciones en los viajes aéreos, la confianza de los viajeros y la conectividad regional afectan a la demanda”, observó la organización.
“Los principales centros de aviación regionales, incluidos Dubái, Abu Dabi, Doha y Bahréin, que en conjunto suelen gestionar alrededor de 526.000 pasajeros al día, han sufrido cierres e interrupciones operativas a medida que el conflicto se intensifica, lo que afecta significativamente a la conectividad regional y mundial”, señala el WTTC. Medio Oriente representa el 14% del tráfico aerocomercial internacional.




