Cinco días después del devastador terremoto que sacudió Venezuela, cuando las posibilidades de encontrar sobrevivientes parecían desvanecerse bajo toneladas de cemento, un ladrido trajo de regreso la esperanza. Bart, un pastor belga malinois de la Armada Argentina, marcó el lugar exacto donde aún había personas con vida. Detrás de él avanzaba su guía, el agente civil e instructor Cristian Girotti, quien, en una conversación conDEF, reconstruyó la misión en la que el entrenamiento, la confianza y el trabajo en equipo marcaron la diferencia entre la vida y la muerte.
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Un dato: Girotti integró el contingente de las Fuerzas Armadas Argentinas que desplegó capacidades de búsqueda y rescate en el estado venezolano de La Guaira tras el fuerte terremoto. De regreso al país, él y sus compañeros fueron recibidos y reconocidos por el ministro de Defensa, teniente general Carlos Alberto Presti, en homenaje a la labor realizada durante la operación humanitaria.

“El túnel de nueve metros donde Bart volvió a encontrar esperanza”
En diálogo con DEF, Cristian Girotti relató cómo fue ingresar junto a Bart en un túnel de nueve metros bajo un edificio colapsado y vivir uno de los momentos más emocionantes de su carrera: confirmar que, incluso después de cinco días, todavía había esperanza.
El instructor de los perros de búsqueda de personas vivas de la Agrupación Perros de Guerra de la Armada Argentina contó que, desde que llegaron a Venezuela, el día 27 de junio, fueron desplegados en el estado de La Guaira, una de las zonas más afectadas por el terremoto.
“Con mi perro Bart, un pastor belga malinois de seis años y medio, fuimos a diferentes zonas a realizar las búsquedas. Fue en uno de esos despliegues que nos llamaron porque en un lugar podía haber vida”, contó.
Inmediatamente, él y Bart se presentaron en la zona del desastre: un edificio de 10 pisos que había colapsado. “Habían hecho un túnel de nueve metros de profundidad y dos de ancho. Ahí tuvimos que entrar con mi perro. Lo mandé a buscar y yo, por detrás, lo seguí, siempre alumbrando con mi linterna”, describió.

Cinco días bajo los escombros: el momento en el que Bart encontró a dos niños con vida
Bart hizo lo que aprendió desde cachorro: usar su olfato para encontrar sobrevivientes en una zona de desastre.
“El perró fue buscando hasta que finalmente marcó. Él, cuando encuentra una víctima, comienza a ladrar. Eso fue lo que hizo. Así que, cuando me avisó el lugar en el que podían estar los sobrevivientes, yo hice la marcación y salimos para dar la novedad a los rescatistas. Ellos fueron quienes extrajeron a las víctimas, dos niños, del lugar exacto”, contó Girotti.
Para el instructor de la Agrupación Perros de Guerra de la Armada Argentina, ese instante quedó grabado para siempre. “Fue un desafío personal muy grande y una enorme satisfacción. Después de ver la magnitud del desastre, encontrar personas con vida que llevaban cinco días bajo los escombros fue algo muy emocionante”, recordó.
Compañerismo y trabajo sin descanso: “Nos distingue como argentinos”
“Nos sentimos acompañados. La gente de Venezuela fue muy amable con nosotros, en todos los sentidos. Además, se armó un buen equipo de trabajo. Entre nosotros, nos llevamos muy bien e hicimos un excelente grupo”, confesó Girotti durante la ceremonia de reconocimiento.
¿Qué identificó a los efectivos de nuestras Fuerzas Armadas durante el despliegue en Venezuela? “El compañerismo y el trabajar sin descanso y sin ‘peros’. Es lo que siempre se nota y nos distingue como argentinos”, respondió Girotti sin dudar.

El testimonio revela que el resultado de la misión no fue producto del azar. Detrás de ese rescate hubo años de entrenamiento. Girotti contó que comenzó a trabajar con Bart cuando el perro tenía apenas 60 días de vida. “Luego se lo di a un guía que estuvo con él durante tres años. Más tarde volvió conmigo y, juntos, seguimos el entrenamiento”, recordó.
Cabe destacar que no todos los perros de la Agrupación Perros de Guerra de la Armada Argentina cumplen la misma misión. La unidad está organizada en distintas secciones según las especialidades: búsqueda de personas con vida, localización de restos humanos, seguridad, detección de narcóticos y explosivos. Bart pertenece al primer grupo, el que interviene cuando todavía existe la posibilidad de hallar sobrevivientes.




