Una nación de Sudamérica, conocida por su perfil pacífico y su estabilidad institucional, apodada la “Suiza de América Latina”, acaba de dar un salto tecnológico sin precedentes en su historia militar reciente. A fines de 2024, el país cerró un contrato con la empresa aeronáutica de Brasil, “Embraer”, para la adquisición de hasta seis aviones A-29 Super Tucano.
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El contrato también incluyó equipo de misión, un paquete logístico integrado y un simulador de vuelo. Esta operación convierte al país en el sexto Estado sudamericano en operar el Super Tucano, sumándose a Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá y Paraguay.
El Super Tucano aterriza en otro país de Sudamérica: ¿de quién se trata?
El Estado en cuestión es Uruguay que, desde 1981, no adquiría nuevos aviones de combate, lo que le permite expandir capacidades clave. Así, los Super Tucano llegan para reemplazar a los Cessna A-37B Dragonfly, que habían llegado al límite de su vida operativa, y también cubren el vacio dejado por la baja de los FMA IA-58 Pucará.
Dicha adquisición forma parte de un plan estratégico más amplio que incluye la incorporación de radares tácticos y la mejora de las capacidades de los radares de largo alcance de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU). El Comandante en Jefe, Fernando Rubén Colina Alsinet, calificó la adquisición como un cambio operacional y tecnológico en la flota de combate y destacó que, con los Super Tucano, Uruguay obtiene una herramienta para recuperar y ampliar capacidades de protección del espacio aéreo.

Los nuevos aviones pertenecen a la generación más moderna de la aeronave, y están casi al mismo nivel que los A-29N adquiridos por Portugal para la Alianza Atlántica. La principal diferencia está en que el data link (o enlace de datos) que equipa a los uruguayos no es el estándar dispuesto por OTAN ya que el país sudamericano no puede integrar ese tratado por su ubicación geográfica.
El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, señaló que, con esta compra, buscan reforzar la capacidad de vigilancia del espacio aéreo y de respuesta ante amenazas. Además, enfatizó la confianza en la tecnología brasileña como plataforma adecuada para ese fin.
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Por su parte, João Bosco Costa Junior, presidente y CEO de Embraer S.A., destacó que Uruguay fue el primer cliente internacional de la compañía fabricante, por lo que lograron consolidar una relación bilateral de más de 50 años en materia aeronáutica.
Aviones de combate: todo sobre el A-29 Super Tucano
El A-29 Super Tucano es un avión biplaza turbohélice monomotor orientado al entrenamiento avanzado, el ataque a tierra y misiones de interdicción. Está equipado con un motor Pratt & Whitney Canada PT6A-68C de 1.600 caballos de fuerza, lo que le permite alcanzar una velocidad máxima cercana a los 590 km/h. Su alcance supera los 3.000 kilómetros con tanques externos, tiene un techo de servicio de más de 10.600 metros y puede transportar hasta 1.550 kilogramos de carga externa.
En cuanto a su armamento, dispone de dos ametralladoras internas de 12,7 mm y cinco puntos de anclaje que admiten una amplia variedad de configuraciones, lo que incluye misiles aire-aire, bombas guiadas por láser, cohetes y misiles aire-superficie.

El avión incorpora aviónica avanzada, sistemas de identificación de objetivos y un conjunto integral de comunicaciones, lo que mejora la precisión y eficacia en combate. Además, Embraer anunció en 2025 mejoras para reforzar sus capacidades antidrones, adaptándolo a las nuevas dinámicas de los conflictos modernos. Su capacidad para operar desde pistas no preparadas lo convierte en una opción especialmente útil para países con grandes extensiones territoriales o infraestructura limitada.
Este avión fue utilizado por Colombia en operaciones contra las FARC. También fue empleado por Estados Unidos en Afganistán desde 2011, donde demostró alta eficacia en ataques de precisión. Actualmente, más de 22 fuerzas aéreas en todo el mundo operan el A-29.




