El organismo de las Naciones Unidas teme por las consecuencias a corto plazo del conflicto con Irán y activa protocolos ante posibles incidentes atómicos a gran escala.
El conflicto entre Irán, EE. UU. e Israel ha entrado en una peligrosa escalada, con los ataques al principal bloque productor de gas del mundo. Cuáles son las consecuencias.
Una alta representante del bloque confirmó el inicio de gestiones internacionales con la República Islámica para evitar una escalada mayor del conflicto.
El conflicto entra en una nueva fase marcada por movimientos que generan preocupación en Estados Unidos e Israel. De qué se trata esta escalada en el conflicto.
Con la caducidad de las restricciones al programa nuclear iraní, la Organización para la Energía Atómica de Irán (OEAI) confirmó el nuevo proyecto alegando que tendrá “fines estrictamente civiles”.
El organismo nuclear no podrá acceder al programa nuclear iraní y Teherán podría experimentar nuevas sanciones y presiones de la comunidad internacional.
El gobierno austríaco asignó al diplomático argentino, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), una custodia de las fuerzas especiales antiterroristas.
El ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, reconoció que las instalaciones fueron seriamente dañadas, pero que su país no renunciará a los esfuerzos.
La reciente ruptura con el OIEA puso en evidencia el peso de un actor poco conocido pero decisivo en Irán: el Consejo de Guardianes. ¿Qué papel cumple y cómo influye en la política del país?