A pesar de la cercanía política entre ambos países, y según un informe de la inteligencia ucraniana, el flujo de capital chino muestra señales de trabas desde el inicio de la guerra.
El presidente ucraniano describió las propuestas como “bastante sólidas” y destacó que los borradores incluyen un plan de 20 puntos respaldado por Europa y Estados Unidos.
El bloque europeo acordó congelar indefinidamente millones en activos rusos para reforzar el apoyo financiero a Ucrania, en una medida clave tras la invasión de Moscú.
Pese a su estrecho vínculo con el Kremlin, Dmitry Kozak dejó el gabinete y se convirtió en la primera baja del gobierno por sus críticas a la conducción del conflicto en Ucrania.
La instalación Elmendorf–Richardson será la sede del primer diálogo cara a cara entre Estados Unidos y Rusia desde el comienzo de la guerra en Ucrania.