El líder supremo de Corea del Norte presentó imágenes del nuevo proyecto estratégico que busca fortalecer su capacidad de disuasión, lo que genera un nuevo foco de tensión en el Indo-Pacífico.
El régimen de Kim Jong-un avanza con un ambicioso plan militar que busca convertir a Corea del Norte en una potencia bélica capaz de amenazar por tierra, mar y aire, despertando preocupación en la comunidad internacional.
Corea del Norte cerró el acceso de Corea del Sur a una zona industrial conjunta que genera 2000 millones de dólares al año en comercio para el régimen de Pyongyang.
El régimen nocoreano amenazó con atacar bases militares de EE.UU., mientras Washington y sus aliados reforzaron las sanciones económicas contra el país, dirigidas hacia el principal banco de intercambio extranjero.