La provincia de Santa Fe inaugurará “El Infierno”, en mayo de 2027. Se trata de una nueva cárcel de máxima seguridad, ubicada en Piñero, que estará destinada a alojar presos de alto perfil vinculados al narcotráfico, sicariato y crimen organizado en Argentina.
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Cómo será “El Infierno”, la nueva cárcel de Argentina
La nueva unidad penitenciaria se construye dentro del predio de la Unidad Penitenciaria Nº8 de Piñero, una de las zonas estratégicas del sistema carcelario santafesino, que en los últimos años atravesó momentos de presión debido a la violencia ejercida por bandas como Los Monos.
Según informó el gobierno provincial, la obra demandará una inversión superior a los 143.000 millones de pesos y contará con cuatro módulos independientes integrados por celdas individuales de hormigón premoldeado.
El establecimiento tendrá:
- 1.152 plazas para internos de alto perfil.
- Doble muro perimetral de 10 metros de altura.
- Torreones de vigilancia cada 70 metros.
- Una torre central de 36 metros con visión 360°.
- Boxes de visitas sin contacto físico.
- Helipuerto.
- Atención sanitaria intramuros.
- Sala de conferencias.
El complejo penitenciario forma parte de la estrategia de seguridad impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro y tendrá capacidad para internos considerados de máxima peligrosidad.
El diseño apunta a maximizar el aislamiento de líderes narcos y sicarios para impedir que continúen organizando delitos desde prisión.
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La estrategia de Santa Fe para reducir la violencia
Pullaro aseguró que el nuevo penal forma parte de una política integral de seguridad enfocada en el control penitenciario y el combate contra las organizaciones criminales.

“La seguridad no solo tiene que ver con la Policía, sino también con el control efectivo de la población detenida”, afirmó el mandatario provincial.
El gobernador sostuvo que uno de los objetivos principales es romper los vínculos entre los detenidos y las estructuras delictivas que operan fuera de las cárceles. Según datos oficiales, cerca de 500 presos considerados de máxima peligrosidad serán trasladados al nuevo complejo penitenciario.
Durante la gestión actual, se restituyeron pabellones especiales para jefes narcos y sicarios, además de ampliarse la infraestructura penitenciaria provincial. El gobierno santafesino con Maximiliano Pullaro a la cabeza asegura que las nuevas medidas contribuyeron a reducir los índices de homicidios y violencia urbana, especialmente en Rosario y la capital provincial.
Un modelo penitenciario inédito en Sudamérica
El ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, afirmó que “El Infierno” representa un nuevo paradigma penitenciario en América Latina.

El funcionario explicó que el complejo fue diseñado no solo para evitar fugas, sino también para resistir ataques externos y limitar las operaciones criminales coordinadas desde el interior de las cárceles.
“En unos años otras provincias y países podrían tomar esta infraestructura como referencia”, sostuvo Cococcioni.
La construcción de “El Infierno” ocurre en un contexto de fuerte endurecimiento de la política de seguridad en Santa Fe, especialmente tras la crisis de violencia narco que afectó a Rosario en los últimos años.
Además de este complejo, Santa Fe avanza en la construcción de otras dos cárceles dentro del mismo predio de Piñero, que sumarán cerca de 1.950 plazas adicionales cada una, y buscan consolidar los logros de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en la provincia.




