En una decisión histórica que marca un giro en la política exterior, el gobierno de los Estados Unidos retiró a Venezuela de la lista de países que han “incumplido de manera demostrable” sus compromisos internacionales en la lucha contra el narcotráfico, un señalamiento en el que el país caribeño figuraba desde hace dos décadas.
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El giro geopolítico respecto a Venezuela
La medida fue oficializada a través de la Determinación Presidencial sobre Países Principales de Tránsito o Producción Ilícita de Drogas para el Año Fiscal 2027, publicada por la Casa Blanca y el Departamento de Estado de EE. UU.

A pesar de que Venezuela sigue figurando en la lista general de países identificados como rutas o productores significativos de estupefacientes (debido a factores geográficos y comerciales), la eliminación de la designación de “incumplimiento demostrable” representa un reconocimiento explícito a los avances en la cooperación antidrogas y los esfuerzos operativos recientes entre Caracas y las agencias internacionales.
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Colombia se mantiene en la lista de incumplimiento
A diferencia de Venezuela, Washington incluyó nuevamente a Colombia en el grupo de cuatro naciones designadas por haber fallado en cumplir con las obligaciones internacionales antidrogas durante los últimos 12 meses.
No obstante, el memorando oficial subrayó un voto de confianza hacia la nueva administración colombiana bajo el mandato del presidente Abelardo de la Espriella, destacando sus compromisos para combatir el cultivo récord de hoja de coca y la producción de cocaína heredados de administraciones anteriores.
La situación de Bogotá también se replica en Afganistán, Birmania y Bolivia, pese al comienzo del trabajo de organizaciones estadounidenses con el gobierno de Rodrigo Paz en materia de seguridad.
Además, el documento reiteró la prioridad sobre el control de precursores químicos de fentanilo, haciendo llamados adicionales de cooperación a China, Canadá y México.




