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Avances en el combate a la corrupción y el crimen organizado

En la apertura del II Congreso Internacional de Compliance, organizado por el Capítulo Argentino de la World Compliance Association (WCA) en la Universidad Católica Argentina (UCA), funcionarios del Ministerio de Justicia expusieron sobre las políticas del Gobierno en materia de lucha contra la corrupción, extinción de dominio y responsabilidad penal empresaria.

¿Quién es Ursula von der Leyen?

Von der Leyen nació en Bruselas el 8 de octubre de 1958. Tiene 60 años y estudió en la Escuela Europea de la capital belga. Luego, durante su adolescencia, se mudó con su familia a Hannover. Médica de profesión es madre de siete hijos y lleva 20 años en la política alemana.

Su trayectoria data de 1990, cuando se afilió a la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Nueve años más tarde, en 1999, inició su actividad política. Desde entonces no hizo más que abrirse camino. Su gran salto a la escena nacional fue en 2005, año en que Merkel la convocó para formar parte de su equipo. Hasta 2009 fue ministra de Familia, Jubilados, Mujeres y Jóvenes; después pasó a la cartera de Trabajo y Asuntos Sociales.

Finalmente, en 2013, se convirtió en la primera mujer en ser ministra de Defensa en su país. Desde ese puesto, siempre sostuvo que las FF.AA. alemanas deberían desempeñar un papel mayor en las crisis globales. También se mostró favorable hacia una integración europea en materia de Defensa. “Estoy convencida de que pronto habrá un ejército europeo”, dijo.

Como si fuera poco, la flamante presidenta de la Comisión Europea habla alemán, francés e inglés. Feminista declarada y firme defensora de la igualdad de género, gracias a ella hay una guardería en cada cuartel alemán.

“Desde 1958 ha habido 183 comisarios. Solo 35 han sido mujeres. Esto es menos del 20 %. Representamos la mitad de nuestra población, queremos nuestra representación justa. Si los Estados miembros no proponen un número suficientes de comisarias mujeres, no dudaré en pedir nuevos nombres”, afirmó Von der Leyen, recalcando su compromiso con la paridad. En ese plano, además abogó por incluir la violencia contra las mujeres como un delito penal tipificado en los tratados europeos.

Amante de los animales (tiene una cabra, un caballo y un perro labrador) y del medio ambiente, Von der Leyen también se destaca por sus políticas climáticas: prometió un nuevo “Pacto verde” para Europa durante los primeros cien días de su mandato y una reducción más rápida de las emisiones de carbono, destinada a fijar la neutralidad climática para 2050.

En su perfil de Twitter se define como “Europea de corazón”. Ahí tiene cerca de 78 mil seguidores que, sumados a los 22 mil de su cuenta de Instagram, ya son cerca 100 mil.

Se presentó el Fondo Simón Wiesenthal en la Biblioteca Nacional

La organización internacional de DD. HH. dedicada a investigar el Holocausto inauguró el primer archivo público y gratuito de, al menos, mil libros sobre el antisemitismo y la Shoá. A partir de esta semana tendrá un espacio en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Por Francisco Reyes.

En la sala Juan L. Ortiz de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno se presentó el Fondo Simón Wiesenthal sobre antisemitismo y Holocausto. Bajo la conducción de la actriz y dramaturga, Jessica Schultz, el evento contó con la presencia de Ariel Gelblung, director del Centro Simón Wiesenthal; y de Elsa Barber, directora de la Biblioteca Nacional. Durante ocho meses, ambas instituciones trabajaron en conjunto para aportar un fondo de mil libros a la sociedad. “Esta es otra pequeña gran batalla ganada al negacionismo”, dijo la artista, que luego presentó un emotivo video con testimonios de chicos y grandes que donaron diversos ejemplares.

Tras la bienvenida, el Rabino Ioni Shalom compartió una bendición con los allí presentes. “Que hoy podamos tener, en esta biblioteca nacional, un espacio para estudiar, recordar y hacer honor es importantísimo. Habla de la unión y de la imposibilidad de separar esto, de lo que es nuestra historia. Todos somos parte de esta misma historia”, dijo.

Por su parte, Elsa Barber destacó: “Donar es potenciar la gratitud entre lo dado y lo recibido, es reforzar un vínculo, unirlo en la temporalidad de los sucesos y hacerlo germinar en otros”. La directora de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno también explicó cómo -en octubre de 2018- el Centro Simón Wiesenthal de Latinoamérica junto con el Museo del Holocausto de Buenos Aires y generaciones de la Shoá le propusieron crear la Biblioteca del Fondo Simón Wiesenthal. “La idea me resultó fascinante. El fondo está conformado con libros referentes a la historia del antisemitismo, testimonios de sobrevivientes del Holocausto e investigaciones sobre el genocidio, así como también material sobre la estadía de los nazis en la Argentina”, contó a cerca del primer archivo público por la memoria de la Shoá, pensado desde sus principios para una sociedad que brega por la convivencia en la diversidad.

Elsa Barber, actual directora de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Foto: Secretaría de Cultura de la Nación.

¿Cómo se gestó esta colección valiosísima? Luego de la propuesta inicial, el Centro Wiesenthal se encargó de elaborar un listado de títulos infaltables para la constitución de este archivo, se contactó con donantes, libreros, editores y familiares de sobrevivientes del genocidio. “Título a título, las donaciones nos trascendieron”, agregó Barber. Y cerró: “El pasado activa el fuego de una memoria que nos trasciende. La Biblioteca Nacional es el lugar donde la memoria se resignifica día a día”.

Por último, y previo al corte de cinta por parte de sobrevivientes del Holocausto y de las autoridades, Ariel Gelblung agradeció a quiénes hicieron posible llevar adelante este proyecto y resaltó: “Simón Wiesenthal nos dejó un legado, ser la institución que a él le hubiera gustado que existiera para impedir el ascenso de los nazis”. A su vez, enfatizó acerca de la importancia de preservar los libros como parte fundamental para conservar la memoria: “Hace dos mil años nos desterraron a una diáspora bimilenaria, pero nos llevamos el libro. Esa fue nuestra Nación. Salvamos el libro de nuestra tierra y el libro nos salvó a nosotros de la extinción”.

El director del Centro Simón Wiesenthal, Ariel Gelblung saluda a sobrevivientes de la Shoá. Foto: Guillermo Llamos.

Consultado respecto a como seguirá el proceso de incorporación de títulos y libros al fondo, Gelblung explicó: “Todos los libros sobre este tema que, tanto editores o ciudadanos, quieran seguir trayendo a la Biblioteca Nacional lo que se sigan publicando van a estar en este fondo que ya es parte de esta institución. Lo que nosotros hicimos fue dar el empuje: hoy están los inflatables. De ahora en adelante, habrá que seguir manteniéndolos, pero esto ya existe y eso es lo importante”.

“La Biblioteca Nacional va a ser la sede de este fondo. Entendíamos que semejante institución no podía no tener los libros básicos y necesarios sobre esta temática a disposición para consultar. El principal germen del odio es la ignorancia”, concluyó para DEF el director del Centro Simón Weisenthal, al finalizar la presentación.

Con una sala Juan L. Ortiz de la Biblioteca Nacional repleta se presentó el Fondo Simón Wiesenthal. Foto gentileza: Museo del Holocausto de Buenos Aires.

Panorama de la inversión social privada en América Latina

¿Cuáles son los principios sobre los que se edifica una nueva economía? El desafío de las pymes, el rol de las grandes empresas y la medición del impacto a gran escala. Por Lucía Tornero.

En un principio, se hablaba de “caridad”, un término que parecería quedar obsoleto, o al menos superado. América Latina tiene una larga tradición caritativa, que ha sido fundamental en la Región para la conformación de sociedades de ayuda mutua, gremios y sindicatos que surgieron en los siglos XIX y XX. Luego se habló de “filantropía”, más propia de la cultura anglosajona y habitualmente referida al altruismo de una élite económica. Está principalmente enfocada en la pobreza y en grupos en situación de marginalidad o vulnerabilidad, pero sin un objetivo de transformación sistémica.

Hoy en día se habla de “inversión social privada” (ISP). “Este término es muy acertado, en el sentido que asocia un concepto muy claro o éticamente muy cercano al mundo de los negocios como el de ‘inversión’, pero lo saca de su área natural –la maximización de la ganancia económica– y lo lleva al terreno de la inversión que busca maximizar la ganancia social”, explica Pablo Vagliente, director de Negocios y Finanzas Sostenibles de la Fundación Avina. Sin embargo, según una investigación colaborativa titulada “Recursos privados para la transformación social”, realizada en 2015 entre Avina y otras organizaciones de la Región, como GDFE (Grupo de Fundaciones y Empresas) de Argentina; GIFE (Grupo de Institutos, Fundaciones y Empresas), de Brasil; AFE (Asociación de Fundaciones Empresariales) de Colombia y CEMEFI (Centro Mexicano para la Filantropía), hay voces que en la actualidad quieren retomar positivamente la filantropía y ubicarla, junto con la inversión social privada, como parte de un continuo, y evitar así una visión dicotómica y contrapuesta de ambos conceptos.

La era de la caridad y la filantropía puntual está quedando cada vez más obsoleta.

Según el director ejecutivo de GDFE, Javier García Moritán, no basta con promover que cada actor haga “lo suyo” de la mejor manera posible, como si la suma de las individualidades resultara en un bienestar general. “Hay que repensarse según el modo en que articulamos para el bien del conjunto”. De acuerdo a lo que establece el directivo, antes de saber si perseguir lucro o no, las empresas están llamadas a tener un rol virtuoso. Esto tiene que ver con llevar adelante servicios o desarrollar productos que aporten un bien a la sociedad. “Creo que hay que seguir impulsando la idea de la economía del bien común en donde entendamos a las empresas como actores sociales relevantes capaces de promover valores positivos”, señala.

EL DESAFÍO DE LAS PYMES

La inversión social privada se suele considerar privativa de las grandes empresas, sin embargo, existe una tendencia a que las pymes también comiencen a incorporar la noción. Edith Pecci es directora general de HR Strategy –una consultora que brinda servicios de liquidación de sueldos– y miembro del comité de Idea Pyme (Instituto para el Desarrollo Empresarial), en donde están impulsando el trabajo en red para profundizar el impacto de la ISP. “En términos generales, las pymes llevan adelante acciones de responsabilidad social, pero de manera aislada. Estamos tratando de articular para que se comprometan en la generación de empleo. Creemos que uno de los grandes focos que tenemos en la Argentina es la generación de empleo inclusivo, más allá de temas de educación”, explica.

La ONG Chicas en Tecnología busca cerrar la brecha de género en ésta área.

Desde la consultora donde trabaja, se enfocan en la inclusión laboral de jóvenes de los sectores más vulnerables, trabajando fuertemente con la Fundación Forge que se dedica a la inserción laboral de chicos en la secundaria, con acompañamiento durante la inserción laboral. También han trabajado con la Fundación Integrar, junto a quienes han brindado tutores universitarios a estudiantes que lo necesitaran e incorporado a su equipo jóvenes que forman parte de los programas de la organización social.

“Parte de mi decisión de participar activamente fue tener la posibilidad de conocer prácticas de empresas grandes relativas a la generación de empleo joven, para luego divulgarlas y generar compromiso para replicarlas, pero trabajando en red”, dice Pecci. “La realidad es que la mayoría de las pymes no tienen estructura RSE y muchas hacen acciones de forma aislada o poco enfocadas, no por falta de voluntad, sino quizás por una falta de conocimiento o por la tendencia a no contactarse y compartir”, explica.

“Las pymes también comienzan a incorporar la noción de ‘inversión social privada’”.

LOS GRANDES TAMBIÉN SE COMBINAN

Desde el lado de las grandes empresas, DIRECTV es una compañía con un fuerte foco en acciones de RSE. Según su último reporte de sustentabilidad, invierten 553 horas en formación en derechos humanos y capacitaron al 99 % de los empleados en temas de anticorrupción. Por quinto año consecutivo, DIRECTTV en 2017 fue reconocida como una de las empresas locales más comprometidas con el Municipio de Vicente López, donde operan, y además trabajan con varias organizaciones sociales con foco en educación y deporte.

Durante mucho tiempo, las empresas desarrollaron sus actividades de inversión social a través de fundaciones corporativas creadas para ese fin.

De hecho, una de las últimas acciones dio cuenta de la sinergia que además canalizan con otras empresas para escalar el impacto. A través de Piedra, Papel, Tijera, el programa de voluntariado corporativo que DIREACTTV lleva adelante hace diez años, trabajaron junto con Flybondi (que proporcionó pasajes aéreos) para llevar adelante una iniciativa solidaria en Corrientes junto a los miembros de la Liga Nacional de Básquet que contribuyeron a remodelar las instalaciones de una escuela.

“Creemos que el deporte es una herramienta de inclusión que promueve valores como la superación, el trabajo en equipo y el bienestar personal. Si a eso le sumamos nuestro trabajo en educación con ESCUELA+, logramos un impacto de ayuda con beneficios a toda la sociedad”, comentó Enzo Dotto, gerente de Voluntariado y Alianzas para DIRECTV Latin America.

A través de una acción de la empresa DIRECTV, los miembros de la Liga Nacional de Básquet contribuyeron a remodelar las instalaciones de una escuela en Corrientes.

“Además de que dos compañías pueden generar mayor impacto a través de la sinergia que logran, estar presentes en esta iniciativa nos permite estimular la cultura del voluntariado en Flybondi y darle continuidad al desarrollo de la conectividad para generar un cambio positivo en la comunidad local”, dice Lucía Ginzo, directora de Comunicaciones Corporativas de DIRECTV.

LA MEDICIÓN DEL IMPACTO

La ISP, como toda inversión, proyecta un retorno (en inglés, Social Return of Investment o SROI). No se habla de dinero, sino de valor. Mide el cambio en formas que son relevantes para las personas u organizaciones, a modo de resultados sociales, ambientales y económicos, y usa términos monetarios para representarlos. Esto permite calcular el costo-beneficio. “Entonces, se puede hablar de que la ISP tiene un impacto monetario indirecto”, explica Vagliente de Avina. “Monetizar la inversión social busca medir no solo en el corto plazo, sino en el mediano y largo plazo. Por cada peso o dólar que uno invierte, se puede estar capturando valor económico para la empresa. Hay una tendencia creciente a medir la inversión para ponderar no solo el impacto, sino la contribución en términos económicos indirectos”, suma “Hay una tendencia creciente a medir la inversión para ponderar no solo el impacto, sino la contribución en términos económicos indirectos”.

“Hay una tendencia creciente a medir la inversión para ponderar no solo el impacto, sino la contribución en términos económicos indirectos”.

Y, al hablar de medición, emerge otro concepto: el Índice de Progreso Social, que nace como una iniciativa del Consejo sobre Filantropía e Inversión Social dentro del Foro Económico Mundial de Davos (2009). Tiene el propósito de proporcionar un marco de medición para el desempeño social y ambiental, que puede ser utilizado por gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, como parámetro de éxito para catalizar el crecimiento inclusivo, identificar oportunidades concretas de mejora y facilitar la colaboración dentro de ecosistemas de diversos actores. “Desarrollamos esta herramienta que busca medir en términos de progreso, no económico, sino progreso social, en el que se incluyen variables ambientales y sociales, porque justamente busca romper con la idea de que el progreso se mide solo por el desarrollo económico: el PBI. Es decir, ayuda a entender de qué manera el progreso social puede impulsar la competitividad económica”, explica Vagliente de Avina. Actualmente el Índice de Progreso Social se calcula para más de 140 países y es coordinado a nivel global por la organización sin fines de lucro Social Progress Imperative. Fundación Avina es responsable de la implementación del Índice de Progreso Social en América del Sur.

Entonces, ¿por qué una empresa destinaría recursos en realizar inversión social privada? Porque percibe beneficios que, incluso, son medibles: fideliza a la empresa ante consumidores cada vez más exigentes, cuya decisión de compra está cada vez más influenciada por la búsqueda de compañías con propósito (especialmente la generación millennial); porque construye valor agregado y valor de marca que la diferencia de la competencia; porque mejora la adaptación de las empresas a un contexto cada vez más cambiante y desafiante; porque pone en debate y revisión el uso de recursos naturales cruciales para la cadena de valor; porque en el largo (o quizás corto) plazo puede reducir costos; porque impulsa el crecimiento económico de una sociedad que, en definitiva, es beneficioso para la actividad de la empresa per se. Y, a pesar del escepticismo, además de la conveniencia, en muchos casos, también está la convicción y el compromiso de comenzar a transitar el camino hacia una nueva economía. 

Combatiendo las plagas

Considerado un organismo de referencia por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud, el prestigioso Centro de Investigaciones en Plagas e Insecticidas (CIPEIN) está dedicado a optimizar el control de insectos plaga.  

Misiones, sede de un ejercicio internacional de respuesta ante catástrofes naturales

La provincia mesopotámica que alberga una de las cataratas más grandes del mundo fue protagonista de un ejercicio, durante el XXXIII encuentro de la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA), en el cuál se trabajó en pos de mejorar la respuesta que se da ante emergencias, catástrofes, en protección del medio ambiente y los recursos naturales. Allí se reunieron más de 450 personas con el objetivo de profundizar el trabajo entre las Fuerzas Armadas y agencias que dan respuesta ante una emergencia. Por Francisco Reyes (enviado especial).

Puerto Libertad es una localidad que se encuentra en el departamento Iguazú, 25 kilómetros al sur de las Cataratas del Iguazú, a 3,5 kilómetros del río Paraná. Allí, en medio del monte, tuvo lugar el Ejercicio de Operaciones Interagenciales en Protección del Medio Ambiente y los Recursos Naturales organizado por el Ejército Argentino. ¿El objetivo? Aceitar los mecanismos de coordinación, comunicación y respuesta entre los organismos del ámbito público, privado, nacional, provincial, autoridades de las Fuerzas Armadas, Seguridad, ONG y especialistas ante una eventual catástrofe. Cabe destacar que en la Argentina existe desde el año 2016 la Ley 27.287, que regula el accionar de las agencias ante este tipo de eventualidades, se trata del Plan Operativo del Sistema Nacional de Gestión Integral del Riesgo o SINAGIR.

LA ACCIÓN

La primera jornada fue el martes 25 de junio en el paisaje protegido Lago Urugua-í: un área natural ubicada a 44,5 kilómetros de la localidad de Puerto Iguazú. En un Puesto Comando se desarrolló la parte teórica y se presentaron los representantes de los quince países que se hicieron presentes. Con un mensaje de bienvenida, a cargo del director del ejercicio y comandante de la Brigada de Monte XII, general de brigada Aldo Daniel Ferrari, se dio inicio formal a la actividad. “Desde su creación en Panamá en 1960, la Conferencia de Ejércitos Americanos constituye un foro de discusión y análisis de ideas y temas de interés, proporcionándonos productos de alto nivel que son aprovechados por nuestros ejércitos, en función de sus características particulares y organizaciones”, explicó Ferrari.

Conformados los grupos de trabajo, se impartieron los detalles de una situación inicial hipotética que contemplaba una contingencia; en este caso, el desborde de los ríos Iguazú y Paraná. Este evento, causado por la persistencia de intensas lluvias en la Región, fue la excusa ideal para ejercitar, durante la segunda jornada y a partir de los grupos de trabajo, cuatro casos críticos de los momentos ficticios que azotarían a esta zona ante dicho desborde de los ríos.

Grupos de trabajo conformado por representantes de las agencias y países de la CEA presentes. Foto: Francisco Reyes.

A su vez, se realizaron diversos coloquios de expertos, entre ellos, una videoconferencia con el general de división del Ejército de Brasil, Henrique Martins Nolasco Sobrinho, quien compartió experiencias adquiridas en la ruptura de la represa de Brumadinho en el estado de Minas Gerais, desastre ambiental ocurrido el 25 de enero que acabó con la vida de más de 157 personas y donde aún hoy hay más de 182 desaparecidos.

CASOS CRÍTICOS

La situación inicial que se simuló fue la el desborde del arroyo Urugua-í, donde los grupos de trabajo –conformados por representantes de agencias nacionales, provinciales, locales y los oficiales de los ejércitos participantes– propusieron modos de acción y formas de dar respuesta, coordinando la comunicación entre ellos, analizando los posibles contratiempos y calculando los protocolos empleados en cada eventualidad.

En este contexto, se simuló en un primer momento la logística para el acopio de elementos recibidos ante un aluvión de ayuda humanitaria. Allí se debatió sobre las prioridades en el almacenamiento y distribución de los mencionados efectos. Durante la segunda jornada se realizó el rescate de turistas que se encontraban asilados en una zona de acantilados, utilizando la técnica de cuerdas, con sogas y allí se pudo ver en tiempo real la evacuación aérosanitaria de los heridos.

Momento del rescate de un herido que se encontraba aislado en zona de acantilados. Foto: Pablo Senarega – Ministerio de Defensa.

Otra situación planteada fue una emergencia donde dos cauces de los ríos se verían desbordados por la enorme cantidad de agua recibida por las lluvias. Entonces, a partir del colapso de las rutas, se simuló el vuelco de un camión que contenía sustancias tóxicas. Frente a eso, el conocimiento y la experiencia de la Compañía de Ingenieros QBN y de Apoyo a la Emergencia 601 del Ejército Argentino fueron imprescindibles y fundamentales para descontaminar a los afectados y asegurar la zona por este incidente. Vale destacar que esta unidad es la única con tecnología para suplir las necesidades para la Defensa Nuclear, Radiológica, Biológica y Química.

El cuarto y último escenario presentado fue el del hundimiento de una barcaza en el lago Urugua-í. Allí, buzos tácticos formados en rescate de varias agencias coordinaron la acción conjunta ante este naufragio, aprovechando los helicópteros del Ejército para llevar a cabo el sembrado de los buzos rescatistas y en la evacuación de los heridos en distintas situaciones planteadas.

Momento de la descontaminación y evacuación de los afectados por el vuelco de un camión con sustancias tóxicas. Foto: Pablo Senarega – Ministerio de Defensa.

VISITA DE AUTORIDADES

Durante la última jornada, el miércoles 26 de junio, se continuaron las ejercitaciones previstas contando con la presencia de la secretaria de Estrategia y Asuntos Militares, Paola Di Chiaro; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general VGM Bari del Valle Sosa; el comandante Operacional de las Fuerzas Armadas, general de división Carlos Alfredo Pérez Aquino; el jefe del Estado Mayor General del Ejército, teniente general Claudio Ernesto Pasqualini; el comandante de Adiestramiento y Alistamiento del Ejército, general de división Aldo Daniel Sala; y el comandante de la Brigada de Monte XII y director del ejercicio, general de brigada Aldo Daniel Ferrari.

Entre otras cosas, las autoridades pudieron observar en tiempo real cómo se llevaban a cabo los enlaces entre las distintas agencias a través del centro de comunicaciones interagencial conjunto. La comitiva además participó de las conclusiones de los grupos de trabajo integrados por los diversos actores de este ejercicio. La secretaria de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, licenciada Paola Di Chiaro resaltó la importancia de este ejercicio: “Uno de los grandes desafíos que tenemos en la Argentina es el trabajo interagencial. Actividades como estas son las que nos permiten avanzar hacia un cambio en la cultura estratégica”.

Por su parte, la directora nacional de Planeamiento para Asistencia en Emergencia del Ministerio de Defensa, Silvia Fontana sostuvo: “Participamos del ejercicio coordinado por el Ejército Argentino cuya importancia radicó en el fortalecimiento de las capacidades de respuesta para enfrentar de manera conjunta los impactos que generan los fenómenos que causan emergencias”. Y agregó: “La experiencia de los ejercicios permite el entrenamiento de los actores involucrados, radicando su importancia en la fortaleza que implica el planeamiento y el desarrollo de simulacros frente a escenarios hipotéticos que colaboran en la articulación de acciones entre agencias para hacer frente a eventuales desastres”.

El subsecretario de Protección Civil de Misiones, Enrique Parra (tercero desde la izquierda) comparte reflexiones del ejercicio con las autoridades que visitaron la actividad. Foto: Francisco Reyes.

Asimismo, el subsecretario de Protección Civil de la provincia de Misiones, Enrique Parra manifestó: “Para nosotros es muy importante este trabajo con el Ejército. Dentro de la protección civil tenemos un plan de emergencia provincial para situaciones meteorológicas adversas con 22 instituciones involucradas, entre ellas, las fuerzas federales y el Ejército, que es con quien más articulamos. Las emergencias más críticas que tenemos en la provincia son las inundaciones en la creciente del Río Uruguay, donde el aporte y ayuda que brinda el Ejército es muy importante debido a su experiencia, estructura y equipamientos”. A modo de cierre, el jefe del Ejército, teniente general Pasqualini destacó: “La Conferencia de Ejércitos Americanos es un ámbito muy importante para la interacción entre los ejércitos del continente y nos permite, a través de la realización de distintos eventos, interactuar, conocernos, sacar experiencias y conclusiones valiosas que nos sirvan a todos”. Y concluyó: “Las respuestas en caso de emergencias son siempre interagenciales y requieren de una estrecha coordinación y de un trabajo mancomunado, codo a codo, entre todos”.

El espejo de los Balcanes

La reciente publicación de La guerra en los Balcanes, libro que analiza las razones que llevaron al conflicto en la ex Yugoslavia, es una buena oportunidad para poner en perspectiva el crecimiento de los nacionalismos y su aprovechamiento político, más aún en el contexto de América Latina.

Hace poco he presentado un libro sobre la guerra de los Balcanes, la tercera del siglo XX. En él analizo y describo el proceso ocurrido allí entre 1989 y 1999, en el marco de la crisis del bloque comunista y los cambios en la estructura del sistema internacional. En el ámbito interno, el contexto estaba marcado por una profunda crisis política y económica. En ese marco, se estudiaron las acciones políticas y militares de los líderes de los bandos que llevaron a los pueblos balcánicos a la guerra, estimulando la pasión nacionalista para lograr la cohesión detrás de objetivos políticos. Esta guerra constituye un fenómeno de enormes consecuencias políticas, por cuanto tuvo como resultado la disolución violenta de la República Socialista Federativa de Yugoslavia y la creación de siete nuevos Estados. La guerra y sus consecuencias en el plano humanitario llevaron a las potencias occidentales lideradas por los Estados Unidos a la intervención diplomática y militar, para restablecer la paz.

Las causas de la guerra fueron analizadas a partir de la teoría de Carl von Clausewitz, considerado en este trabajo un filósofo político, según la tesis de José Fernández Vega, cuya profundidad y amplitud mantiene plena vigencia. La motivación empleada por los líderes políticos para movilizar a sus seguidores, el nacionalismo, fue analizado a partir de la teoría del nacionalismo modernista de autores europeos de los cuáles se ha hablado en esta columna, cuya aplicación permitió comprender un poco mas por qué estos pueblos que convivieron durante décadas bajo el régimen político Titoísta fueron capaces de enfrentarse en el campo de combate, llegando a cometer crímenes de guerra.

Con estas bases, la teoría de la guerra clásica clausewitziana y las nuevas teorías sobre la guerra elaboradas por autores contemporáneos y un breve repaso de los argumentos de la teoría del nacionalismo que mencionamos, se analiza luego lo investigado en el campo empírico, presentados en capítulos dedicados a los conceptos que conforma la extraña trinidad de la que habla el prusiano: el pueblo, el gobierno y las fuerzas militares. Estos conceptos permiten estudiar a los protagonistas de la guerra. En primer lugar, a quienes tomaron las decisiones en el ámbito que domina la guerra, la política. Luego, los avatares del campo donde los bandos juegan su destino, el combate. Ambas circunstancias, las decisiones políticas y las operaciones militares tuvieron efectos dolorosos sobre el tercer elemento, el pueblo, que sufrió las consecuencias de aquellas decisiones.

El episodio que analizé pone en evidencia que en momentos de crisis y alta volatilidad política, la apelación al nacionalismo permite poner en marcha a las sociedades, pero también relativiza los límites al empleo de la violencia. La limpieza étnica, las violaciones masivas y el genocidio se convirtieron en prácticas aceptables luego de la inflamación del nacionalismo de las diferentes facciones, apuntando a lograr la homogeneidad étnica, cultural y religiosa en los territorios disputados.

La investigación intentó ampliar el análisis de la disciplina politológica, la importancia del buen funcionamiento del Estado para la sociedad civil, las consecuencias del colapso de las instituciones jurídicas y la desintegración de un Estado. Buscó, también, discernir el papel de las élites y la influencia del nacionalismo sobre la génesis de la violencia, temas que la tradición de la filosofía política ha puesto en centro de la discusión desde el principio.

Recordar la tragedia de los Balcanes en la década del 90 resulta útil para comprender un poco más la guerra. Como dije, éste es un fenómeno político donde intervienen el pueblo, las fuerzas armadas y los gobernantes. Lo ocurrido en esa región permite observar a estos protagonistas en acción, envueltos en un ambiente particular. El enfrentamiento militar se produjo en un contexto histórico donde intervinieron factores políticos, económicos, sociales, étnicos y religiosos, pero también es posible observar que las causas que llevaron a la guerra fueron eminentemente políticas.

El estado y la guerra

Lo ocurrido en los Balcanes es un fenómeno bélico de trágicas consecuencias y resultados trascendentes, por cuanto al final del proceso de desintegración de un Estado multinacional se crearon siete nuevos Estados. La crisis de la República Socialista Federativa de Yugoslavia (RSFY) y la guerra que estalló entre las repúblicas y provincias autónomas que la conformaban produjo entre 130.000 y 140.0000 muertos, más de un millón de refugiados y desplazados, la mayoría de los cuales no pudieron regresar a sus hogares.

En el desarrollo de las acciones se produjeron enfrentamientos armados de carácter generalizado, en algunos casos, operaciones militares planificadas y conducidas como regulares y, en otros, operaciones de guerrilla e irregulares. Asimismo, se ejecutaron acciones intencionales de aquello llamado “limpieza étnica”, tácticas criminales que violaron leyes y convenciones de la guerra, así como violaciones masivas y mutilaciones rituales.

La mayoría de las operaciones militares fueron conducidas por líderes políticos que gobernaban Estados preestablecidos o auto establecidos sin reconocimiento internacional, pero siempre en un esquema político de gobierno estatal. Algunas operaciones militares tuvieron alcance masivo, con características semejantes a batallas convencionales. Otras fueron de carácter local, con combates de baja intensidad y tácticas de la guerra asimétrica. Si bien se generalizaron actividades de criminalidad organizada, ésta no fue la característica de la guerra.

El número de bajas, de heridos y mutilados, así como la destrucción económica y de infraestructura son propias de una guerra mayor, pero lo que define lo ocurrido durante la década estudiada es el enfrentamiento armado de actores hostiles que peleaban por intereses políticos, mayormente materializados en el control territorial, conducidos por gobernantes que tenían a su mando ejércitos organizados.

“La guerra es la madre de todos nosotros”, afirmó Heráclito en el inicio de los tiempos. En los autores contractualistas, la guerra está presente siempre y tiene una fuerte influencia sobre la vida social. La formación o destrucción de un Estado constituye un fenómeno de gran atracción para la ciencia política. El origen del estado y el fenómeno de la guerra están entrelazados y en los últimos años parecen seguir igual. El tema que nos ocupa lo refleja.

Al respecto, Oscar Oszlak, autor argentino que ha dejado su impronta en la discusión sobre el Estado, escribe lo siguiente: “El ámbito de competencia y acción de Estado puede observarse entonces como una arena de negociación y conflicto, donde se dirimen cuestiones que integran la agenda de problemas socialmente vigentes. De esta forma el origen, expansión, diferenciación y especialización de las instituciones estatales resultarían de intentos por resolver la creciente cantidad de cuestiones que va planteando el contradictorio desarrollo de la sociedad”. En nuestro caso de estudio, esa arena de conflicto estatal se convirtió en territorio de guerra.

Existen diferentes conceptos sobre la relación del Estado con la guerra. Charles Tilly, presentó una reflexión sobre qué es la guerra y su relación con el Estado y el mercado. Al respecto, sostuvo Tilly: “El término Estado nacional lamentablemente, no por fuerza significa nación Estado, un Estado cuyos pobladores comparten una fuerte identidad lingüística, religiosa y simbólica”. Tilly retoma el concepto weberiano de Estado, en tanto se conforma como tal al monopolizar la coacción física dentro de su territorio. Así, este autor considera que la guerra es un fenómeno constitutivo del Estado y no una anomalía; por esa razón, sostiene que las diferentes guerras han derivado en distintos formatos de Estado, en un estudio que comprende desde el año 1000 hasta 1990.

Se puede observar que más allá de la correlación directa entre guerra y Estado, ésta es constitutiva del mismo. Es condición sine qua non para su permanencia como tal que sus pobladores compartan una identidad social, en otras palabras, que compartan el sentido colectivo de la nacionalidad. Esto se rompió entre los países de este caso de estudio y se separaron las distintas visiones de “nación”, generando divisiones políticas que derivaron finalmente en la creación de nuevos Estados.

Si bien las ciencias sociales han soslayado generalmente los temas de guerra y paz, consideramos, que el estudio de la guerra es relevante para la ciencia política. Según Hans Joas, lo han hecho en parte por un enfoque pacifista, por un concepto europeo de la ciencia del siglo XIX. Sin embargo, estos son parte de la realidad del mundo.

La guerra y la violencia pertenecen íntimamente a la modernidad, reflexiona este especialista de la sociología de la guerra, para quien la teoría del desarrollo mejoró la salud y aumentó el conocimiento, pero no consiguió reducir la violencia. A pesar de todos los avances, la paz no estuvo nunca garantizada; el sueño de la modernidad no se hizo realidad.

Sin embargo, en un momento de optimismo que siguió al fin de la Guerra Fría, la guerra de los Balcanes puso de manifiesto la incidencia de la guerra en la realidad contemporánea. La contienda constituye un caso interesante para investigar por cuanto se trata de una unidad política conformada al final de la Segunda Guerra Mundial sobre la base de una monarquía, el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, creado al fin de la Primera Guerra Mundial.

El devenir histórico hizo que hacia el fin de la Guerra Fría se desestabilizara fatalmente, En esta cuestión interesa especialmente la indagación sobre el origen de este proceso social destructivo que culminó en un resultado político creativo. El fenómeno se produjo a través de una guerra costosa en vidas humanas y bienes materiales, cuyo inicio, desarrollo y desenlace se analizó en el libro.

La desaparición de la Unión Soviética, la crisis del socialismo real, el fin de la Guerra Fría, auguraban un período de paz bajo los valores de la democracia, como prescribía Fukuyama. Sin embargo, lo que ocurrió con la aparición de la guerra en los Balcanes fue el despertar del sueño de una nueva modernidad pacífica. El optimismo se dio por terminado, el deseo de eliminar la guerra, el mal fundamental que ocurría porque la modernidad era defectuosa, se frustró una vez más.

La utopía liberal de una modernidad sin violencia y la utopía socialista se desdibujaron y las fuerzas destructivas de la guerra regresaron; fuerzas que, paradójicamente, en el caso de la ex Yugoslavia, construyeran un nuevo orden político y social. El proceso de esta guerra permite observar el fenómeno bélico y sus implicancias sociales y políticas.

En una interpretación influenciada por la concepción weberiana, Ikenberry y Hall definen al Estado según tres elementos: primero, un conjunto de instituciones gestionadas por un ente común (entre las que se destaca la tarea de control de los medios de violencia y coerción); segundo, un territorio donde se enmarcan estas instituciones; y tercero, el monopolio de la normativa jurídica dentro de ese territorio.

En este sentido, la disgregación de la RSFY permite observar cómo las unidades políticas integrantes del Estado multinacional cuestionaron al ente común, erosionaron las instituciones hasta desafiar su monopolio jurídico en el territorio. El resultado fue la guerra civil y la disgregación de la república.

Lecciones a tener en cuenta

A partir de experiencias ajenas es posible extraer reflexiones sobre los efectos de la activación del nacionalismo en un ambiente de alta volatilidad. La historia no se repite y el contexto europeo es diferente al nuestro, pero compartimos una cultura, donde el nacionalismo no es ajeno.

En época de crisis en América latina, lo ocurrido allí puede servir de alerta. Asimismo, atravesamos una crisis económica global, por lo cual resulta útil pensar cómo influyó la crisis soviética sobre los Balcanes; máxime, cuando se trata de países con desarrollo inequitativo.

Los llamados populismoslatinoamericanos han demostrado amplia capacidad para alcanzar y mantener el poder. Sin embargo, en sociedades marcadas por la desigualdad, con núcleos de pobreza, con la educación en crisis, incentivar las contradicciones puede resultar ventajoso, pero también representa un peligro. En épocas de inestabilidad, la tentación de la activación nacionalista es alta, pero impulsar la polarización puede llevar a una crisis política grave. La guerra de los Balcanes nos muestra claramente los peligros de exacerbar los enfrentamientos, que en algún momento pueden escaparse de las manos. Lo que ocurre en Venezuela debiera ser un llamado de atención a políticos e intelectuales sobre estos riesgos.

En un medio que parece diseñado para desestabilizar a la democracia, un exfuncionario de Defensa del kirchnerismo llama “ratas” a dos funcionarios del actual gobierno. El artículo se encuadra en un supuesto programa universitario postdoctoral. Ya en alguna oportunidad, desde el ápice del poder, se llamó “burro” a un profesor universitario que publicó un artículo en un diario.

No es difícil comparar ese lenguaje agresivo y guarro con el Memorándum de la Academia de Ciencias de Serbia que legitimaba los pasos hacia la guerra. Como los laberínticos documentos de Carta Abierta, estas actitudes reflejan la hemofilia que padecen estas ideologías cuando se abren los diques de la violencia verbal.

Un amigo mío, psiquiatra y psicoanalista de gran cultura, ha expresado hace poco que la lectura de un libro publicado recientemente le ha dado todas las explicaciones sobre la realidad política que estaba esperando. Me sorprendió que un cerebro tan desarrollado se fascinara tanto con ideas que resultan casi infantiles.

Este es otro fenómeno de este tipo de ideología: tocan centros sensibles que obturan el razonamiento y llevan a los ciudadanos, aun los más educados, a la masificación propia de las hordas. La imagen de militantes enardecidos agrediendo a una joven periodista en un centro de cultura lo demuestra. La guerra de los Balcanes señala lo rápido que se pasa de la inflamación política a la acción violenta.

Manifiesta también que cuando se empiezan a oír esos cantos de sirena, el manual nacionalista recomienda a los líderes ejercer una seducción impropia de sociedades democráticas, donde la racionalidad, el diálogo y la comprensión mutua constituyen la base de la convivencia pacífica.

Radio La Colifata: Un puente hacia la integración

Radio La Colifata es un proyecto de salud mental clínica y comunitaria que, construido mediante la utilización de los medios de comunicación, aborda la recuperación de los pacientes y el problema de la estigmatización de la locura. En el Día Nacional de la Radio, recordamos este informe de Susana Rigoz, publicado por DEF en julio 2008.

Crisis EE. UU. – Irán: ¿Por qué es improbable una guerra?

Luego de los atentados a los petroleros y del derribo de un dron de los EE. UU., la escalada verbal entre ambas naciones hizo temer el peor desenlace. Pero, ¿son temores bien fundados o, más bien, se trata de declaraciones pensadas ante una salida negociada? Por Omar Locatelli

Cuando el 12 de mayo pasado cuatro petroleros que estaban anclados en el puerto de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos (EAU) fueron atacados, la comunidad internacional volvió sus ojos a un paso marítimo de singular importancia geopolítica y de permanente ebullición: el estrecho de Ormuz, en el Golfo de Omán. Un 30 % del petróleo de la Región sale por este estrecho, que enfrenta costas de Irán y de Arabia Saudita, países en conflicto. Más aún, el derrotero marítimo de los buques petroleros atraviesa zonas en conflicto como Yemen, donde los rebeldes Houtis, apoyados por las fuerzas iraníes de élite, enfrenta al gobierno apoyado por las petro-monarquías de la península arábiga, encabezada por Arabia Saudita, sin una solución clara a la vista.

La opinión generalizada del momento, dirigida por EE. UU. a través de su secretario de Estado, Mike Pompeo, culpó a Irán por las acciones, en razón de buscar subir el precio del crudo a fin de obtener mayores ganancias. Dos días después de los atentados, un dron atacó una estación de bombeo del oleoducto saudí que va de Este a Oeste. El ataque fue ejecutado por el grupo rebelde Ansar Allah perteneciente a los Houtis, pero Irán no reconoció su participación.

La comunidad internacional volvió sus ojos a un paso marítimo de singular importancia geopolítica y de permanente ebullición: el estrecho de Ormuz, en el Golfo de Omán.

Para reforzar su acusación, EE. UU. mostró evidencia recolectada por el destructor USS Mason que, horas antes de la explosión en los buques petroleros, detectó a 20 pequeñas embarcaciones del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) que ingresaban en aguas de los Emiratos Árabes Unidos, en dirección a donde estaban fondeados los petroleros. Se supuso que las explosiones fueron consecuencia de minas magnéticas plantadas por buzos iraníes.

La especulación de EE. UU. es que las acciones fueron una respuesta al despliegue en la región de bombarderos B-52, de una batería Patriot de defensa aérea y del buque de desembarco anfibio USS Arlington. Por su parte, el Consejo de Cooperación del Golfo (GCC, por sus siglas en inglés) se limitó a atribuir los ataques a algunos países que trataban de desestabilizar la seguridad de la región, sin especificar a cuáles se referían. Lo único que expresó referido a Irán fue un llamado a evitar interferir en los asuntos internos de otros países, evitar apoyar a organizaciones terroristas internacionales y evitar amenazar la libre navegación marítima.

En su momento la comunidad internacional también supuso que el incidente había concluido.

La chispa de la guerra

La primera semana de junio, el jefe del Comando Central de EE. UU., general Frank McKenzie, declaró ante la prensa en su recorrida por Medio Oriente que Irán o alguno de sus apoderados (llamados proxis) podrían ejecutar un ataque en cualquier momento. Nunca supuso que, apenas unos días después, los hechos le darían la razón. El 13 de junio, dos petroleros rentados por Japón fueron atacados en su paso por el estrecho de Ormuz, a solo 24 millas de una base del IRGC. El buque Front Altair sufrió una explosión en su casco, lo que forzó que su tripulación lo abandonara y rescatada por un buque iraní. El segundo petrolero, el Kokuka Courageos, se incendió y quedó a la deriva, luego de haber sido, supuestamente, atacado por un torpedo. En este caso, sus tripulantes fueron recatados por el USS Bainbridge que estaba en la zona

El secretario Pompeo culpó a Irán por el “evidente asalto” a los petroleros (Foto: AFP).

A final de aquel día, el vocero del Comando Central de EE. UU., capitán Bill Urban, hizo público un video donde se observa a una pequeña embarcación iraní cercana al petrolero con un pequeño artefacto sobre el costado del buque. Agregó que “a las 0410 pm un barco patrulla de la IRGC clase Gashti se aproximó al Kokuka Courageous con lo que se identificó como una supuesta mina magnética pegada al casco”.

El mismo día, el secretario Pompeo culpó a Irán por el “evidente asalto” a los petroleros. Su evidencia se basó en los datos aportados por la propia inteligencia, en el tipo de armas usadas y en el nivel de expertisse demostrado, pues solamente las milicias iraníes tienen los recursos y la profesionalidad para ejecutar tan sofisticada operación. Además, los rumbos en el casco de los buques fueron realizados sobre la línea de flotación, lo que hace suponer que se trató de una advertencia de quien lo haya realizado.

Los rumbos en el casco de los buques fueron realizados sobre la línea de flotación, lo que hace suponer que se trató de una advertencia de quien lo haya realizado.

Por rara coincidencia, ambos ataques se produjeron cuando el premier japonés, Shinzo Abe, se encontraba en Irán como posible mediador en las conversaciones entre EE. UU. e Irán por el acuerdo nuclear. La escalada al conflicto comenzaba a instalarse.

Del Golfo de Tonkín al de Omán

En agosto de 1964 ocurrió una situación algo similar, cuando el presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, dijo que fuerzas norvietnamitas habían atacado dos veces a destructores de los EE. UU. en el golfo de Tonkín. Luego se comprobó que las acciones fueron exageradas en favor de quienes buscaban hacer ingresar a EE. UU. en la guerra que mantenía Vietnam del Sur contra Vietnam del Norte. El hecho fue el punto de inflexión para la intervención masiva de tropas regulares estadounidenses en el conflicto.

El USS Maddox, uno de los destructores estadounidenses protagonistas del incidente en el golfo de Tonkín.

El ataque a los petroleros, en junio de 2019, ocasionó que Trump, al igual que en su momento Johnson, decidiera enviar 1000 tropas más a Medio Oriente como forma de intimidación en una supuesta escalada en contra de Irán. El interrogante se plantea en si también en esta oportunidad EE. UU. está dispuesto a iniciar un conflicto armado de difícil final.

La primera reflexión es que Trump, hasta ese momento, había actuado de manera impulsiva para amedrentar a sus eventuales oponentes. El mismo Trump en su libro The art of deal (El arte del acuerdo) propone la conveniencia de proyectar una imagen amenazadora inflexible para disminuir las expectativas del bando opositor y discutir en una posición ventajosa. Los iraníes, herederos de la ancestral e ingeniosa diplomacia persa, respondieron sin amedrentarse, anunciando que incrementarían el enriquecimiento de uranio, con miras a lograr una mayor cantidad de lo estipulado en el acuerdo vulnerado por EE. UU. Más aún, su jefe de Estado Mayor, Mohammed Baqueri, respondió al despliegue militar estadounidense diciendo que su país estaba listo para “dar una respuesta aplastante”. Por su parte, como complemento, el canciller iraní, Mohammed Zarif, respondió a un tweet de Trump que anunciaba “el final oficial” de Irán si amenazaba a EE. UU., diciendo que “Irán llegará a ver el final de Trump; pero él no verá el de Irán”.

La cancillería iraní acusó a EE. UU. de utilizar una “diplomacia del sabotaje”, aduciendo que nunca podrían haber sido los responsables cuando fueron los primeros en llegar al rescate de los tripulantes siniestrados. Más allá de la insistencia diplomática norteamericana sobre la responsabilidad iraní en el ataque, la herencia de la guerra de Vietnam obra en su contra. En 1964, EE. UU. incursionó en un lugar en el cual ya los franceses habían tenido que rendir sus fuerzas. En este caso, EE. UU. en dos ocasiones incursionó en el Golfo Pérsico para imponer su voluntad. No obstante, el territorio iraní reviste características muy diferentes a los arenosos desiertos iraquíes, con una orografía que impone respeto y que facilita a sus defensores operaciones defensivas y de retardo de magnitud. En razón de ello es que Trump explicó que con un pequeño incremento de fuerzas alcanzaría para el apoyo a las acciones en desarrollo, no para iniciar un desembarco.

En el 64, EE. UU. entró solo en el conflicto como forma de balancear el apoyo chino a los vietcongs. Hoy en día, si bien cuenta con el apoyo israelí y de los países islámicos sunitas en contra de la masa shiíta iraní, también se enfrentaría de manera solitaria a los iraníes, pues algunas de las potencias que lo acompañaron en sus anteriores incursiones en el golfo mantienen su firma en el acuerdo de control nuclear sobre Irán como última ratio para impedir una escalada en la región. Enfrentar a Irán solo no es lo mismo que hacerlo contra el Iraq de Saddam Hussein.

Enfrentar a Irán solo no es lo mismo que hacerlo contra el Iraq de Saddam Hussein.

Por último, al igual que en 1964, un conflicto armado con Irán, tendría la total desaprobación, tanto de sus propios legisladores como de su población en general. Al respecto, ambas sociedades rechazarían una acción militar de magnitud, que los involucre en un final incierto, en una región de profunda necesidad para la comunidad internacional.

La supuesta escalada parecía controlada y sin aprestos bélicos.

Del dicho al hecho, hay un dron en el estrecho

Tres días después del ataque a los petroleros, Trump, como forma de presentarse ganador, ratificó el envío de una mayor cantidad de tropas sobre las 1500 enviadas en mayo último, hasta llegar a un eventual máximo de 6000. Por su parte, la Organización de Energía Atómica de Irán dijo que en 10 días produciría y mantendría una mayor cantidad de uranio enriquecido que el autorizado en el acuerdo que había roto EE. UU., si los otros firmantes no accedían a ayudarlo a mitigar las severas sanciones impuestas por EE. UU. El vocero de la organización atómica iraní, Behruoz Kamalvandi, justificó el enriquecimiento de uranio a un nivel mayor al 20 % de pureza para ser usado en un reactor dado por EE. UU. en 1967 que se usa para crear isótopos empleados en tratamientos médicos.

El jueves 20 de junio, a las 4:05, un dron de EE. UU. modelo RQ-4 Global Hawk fue derribado por un misil iraní tierra-aire. Nuevamente, los tambores bélicos sonaban su alerta de combate. Los iraníes adujeron que el dron volaba sobre aguas territoriales 8 millas dentro de las 12 permitidas. Por su parte EE. UU. lo ubicaba sobre aguas internacionales del estrecho de Ormuz.

Un dron RQ-4 Global Hawk estadounidense como el de la foto fue derribado por las fuerzas iraníes (Foto: AFP PHOTO / US Air Force / Airman 1st Class Tristan D. Viglianco).

Los halcones de EE. UU., el secretario de Estado Pompeo, su asesor de seguridad nacional Bolton y la directora de la CIA Haspel, asesoraban que la única respuesta era un bombardeo sobre Irán. El país persa, por su parte, declaraba a través de una carta al Consejo de Seguridad de la ONU que el dron ignoró reiteradas advertencias radiales antes de ser derribado. Su embajador ante la ONU agregó además que “Teherán no busca la guerra pero que está vigorosamente determinado a defender su tierra, mar y aire”. Los legisladores demócratas de EE. UU. buscaron bajar la intensidad de la escalada aduciendo que el presidente necesitaba la aprobación del Congreso para iniciar cualquier acción ofensiva al respecto.

Trump, por su parte, dudaba al decir en su reunión con el premier canadiense que “vamos a ver qué sucede”. Horas más tarde en otra aparición pública buscó evitar una seria crisis militar al culpar del hecho a los líderes iraníes diciendo que “alguien perdido y estúpido” fue el responsable de derribar al dron, lo que era “un gran error”.

Al buscar una opinión militar, el comandante aéreo de EE. UU. en el Comando Central en Medio Oriente, teniente general Joseph Guastella, manifestó que el dron volaba sobre aguas internacionales, pero que no obstante cualquier ataque involucraría “civiles inocentes”. Su contraparte iraní, el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Hossein Salami, dijo que la frontera del país es “su línea roja”. Sin embargo, agregó que “no estamos dispuestos a involucrarnos en una guerra con cualquier país, pero estamos totalmente preparados para la guerra”.

Las tensiones se calmaron cuando el asesor de EE. UU. John Bolton dijo el 25 de junio en una reunión en Jerusalén que la intensión general es hacer que Irán se encamine hacia un nuevo acuerdo nuclear. Agregó además que su presidente Trump había dejado “ una puerta abierta para las negociaciones reales”.

Las tensiones se dirigen a un nuevo acuerdo desde diferentes posiciones relativas de sus firmantes.

El garrote diplomático

Las dubitativas intenciones de Trump guardan relación con las máximas del presidente Theodore Roosevelt en relación a las amenazas militares extranjeras: “habla fuerte y lleva un pequeño garrote. O lleva un garrote grande, pero agítalo mucho y úsalo poco”.

Las demostraciones de ambos gobiernos llegarán hasta que la escalada diplomática sienta la necesidad de más que un apoyo militar a sus declamaciones. Los tambores de guerra podrán seguir sonando, pero solamente para llamar a quienes los escuchan a fin de la firma de un acuerdo con diferente letra mas con una misma finalidad: mantener el adecuado flujo de petróleo para el mundo.

Greta Thunberg: la joven sueca símbolo de lucha contra el calentamiento global

Con apenas 16 años tiene más de dos millones de seguidores en Instagram y lleva en sus hombros la carga de un pedido fundamental para el futuro: evitar que el planeta eclosione.

Oriunda de Suecia, esta activista adolescente (hija de un actor y una cantante de ópera) mantiene un compromiso muy fuerte con el cambio climático desde que, a los once años, vio un documental sobre sus consecuencias. A partir de entonces, se pregunta por qué nadie hizo nada al respecto.

Con más de dos millones de seguidores, la joven activista @gretathunberg difunde su labor en las redes

En 2018, y ante la inacción de las autoridades mundiales frente a esta problemática, se plantó en el Parlamento sueco con un cartel que decía “Huelga escolar por el clima”. Desde entonces, todos los viernes continúa con su pedido a través del movimiento “Fridays For Future”, que lidera.

¡Alrededor de 40 000 personas marcharon por el clima en Copenhague hoy! @gretathunberg 

Greta, que además tiene síndrome de Asperger, ya se presentó ante el Consejo Económico y Social de la Unión Europea, participó en la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas y en el Foro de Davos. No lleva banderas políticas ni ideológicas, solo convicciones. Incluso, mantuvo un encuentro con el papa Francisco. En esa oportunidad, consecuente con sus ideas, solicitó un cambio de fecha para evitar usar el avión y, así, contaminar menos. El pontífice no solo accedió al pedido, sino que también, durante la reunión, la instó a seguir con su lucha.

“Si, podemos” señala la joven acompañada por el ex presidente de los Estados Unidos Barack Obama.

“Hoy los niños y adolescentes estamos luchando por nosotros mismos, pero tantos de nuestros padres están ocupados discutiendo si tenemos buenas notas, una nueva dieta o la final de Juego de Tronos, mientras el planeta se quema”, escribió en una carta sobre la emergencia climática que firmó junto a otros líderes del movimiento. “Los políticos han sabido sobre el cambio climático durante décadas, pero deliberadamente pasaron la responsabilidad de nuestro futuro a manos de especuladores cuya búsqueda de ganancias rápidas amenaza nada menos que nuestra existencia”, sigue. Y cierra: “Hemos aprendido que si no actuamos por nuestro futuro, nadie dará el primer paso. Somos aquellos por quienes hemos estado esperando”.