Inicio Blog Página 175

Dragón de Agua: así es el avión anfibio más grande del mundo desarrollado por China

China dio un paso significativo en la aviación con el AG600 “Dragón de Agua”, el avión anfibio más grande del mundo. Diseñado para despegar y aterrizar tanto en tierra como en agua, este gigante de los cielos tiene un papel clave en misiones de rescate marítimo, extinción de incendios y patrullaje. 

Con su capacidad para recoger grandes volúmenes de agua en segundos y operar en zonas remotas, el AG600 no solo refuerza la respuesta ante desastres naturales, sino que también representa un avance estratégico en la industria aeronáutica china.

Cómo funciona el avión chino Dragón de Agua

El AG600, conocido como “Kunlong” o “Dragón de Agua”, es el avión anfibio más grande del mundo, desarrollado por la Corporación de la Industria de Aviación de China (AVIC). Con unas dimensiones comparables a las de un Boeing 737, mide 36,9 metros de largo y tiene una envergadura de 38,8 metros. Su peso máximo al despegue es de 53,5 toneladas y puede transportar hasta 50 pasajeros.

El avión “Kunlong” es anfibio al ser capaz de aterrizar tanto en tierra como en agua.

Equipado con cuatro motores turbohélice, alcanza una velocidad de crucero de 500 kilómetros por hora y tiene una autonomía de vuelo de aproximadamente 12 horas, lo que le permite cubrir distancias de hasta 4500 kilómetros.  

El AG600 es un avión anfibio, lo que significa que puede despegar y aterrizar tanto en tierra como en agua. Esta versatilidad se debe a su diseño, que combina características que le permiten operar en diversos entornos. Esta capacidad para aviones convencionales y barcos es especialmente útil en misiones de rescate marítimo, extinción de incendios forestales y patrullaje marítimo.

Te puede interesar: Cómo es el “avión del juicio final” de Estados Unidos y su alternativa

En operaciones de extinción de incendios, el AG600 puede recoger hasta 12 toneladas de agua en aproximadamente 20 segundos y liberarlas sobre áreas afectadas en intervalos de 12 a 20 segundos, cubriendo superficies de hasta 4000 metros cuadrados. En misiones de búsqueda y rescate, su capacidad para amerizar le permite acceder a zonas marítimas remotas, facilitando la evacuación de personas en situaciones de emergencia.

El Dragón de Agua como estrategia de defensa

Además de sus aplicaciones civiles, el AG600 tiene potencial para usos militares, como patrullaje marítimo, vigilancia y apoyo logístico en áreas estratégicas, incluyendo el Mar de la China Meridional. Su capacidad para operar en diversas condiciones climáticas y su amplio alcance lo convierten en una herramienta valiosa para la proyección de poder y la protección de los intereses marítimos de China.

El avión podría ayudar en situaciones de catástrofe como desastres naturales.

El desarrollo del AG600 forma parte de los “Tres Grandes Proyectos de Aviones” de China, junto con el avión de transporte militar Y-20 y el avión comercial C919. Estos proyectos reflejan el compromiso de China por avanzar en su industria aeronáutica y reducir la dependencia de tecnologías extranjeras en el sector aeroespacial.  

Tras más de 16 años de desarrollo, el AG600 realizó su primer vuelo en diciembre de 2017 y acumuló más de 3500 horas de vuelo en diversas condiciones climáticas. En marzo de 2025, AVIC anunció que el AG600 completó con éxito todas las pruebas de vuelo necesarias para obtener la certificación de aeronavegabilidad, marcando un hito significativo en la industria aeronáutica china y posicionando al AG600 como una herramienta clave para misiones de rescate marítimo y extinción de incendios.

Tragedia en Bahía Blanca: la necesidad urgente de contar con un centro de prevención de conflictos regional

La situación en Bahía Blanca es dramática. Las inundaciones fueron un evento climático trágico y sin precedentes, caracterizado por lluvias torrenciales. Cayeron más de 400 mm de agua en pocas horas, superando ampliamente los promedios mensuales históricos ya que es la cantidad que llueve en todo un año.

Las consecuencias vienen siendo devastadoras: múltiples víctimas fatales, con cifras que superan las 16 personas; numerosos desaparecidos, incluyendo menores de edad y
más de 1.300 evacuados. Con calles convertidas en ríos, viviendas y hospitales inundados, se interrumpieron los servicios básicos como transporte público, electricidad y agua potable y se suspendieron las clases. Estimaciones preliminares advierten que la reconstrucción de la ciudad demandará más de $400 mil millones.

Este evento puntual nos da pistas que el mundo cambió desde la última pandemia. Somos conscientes, y no hace falta ser un especialista en el tema, que una nueva amenaza puede volver a alterar la cotidianidad de la humanidad. La tendencia enciende todas las alarmas y requiere de medidas para disminuir los efectos colaterales, ya sea un incendio forestal, una crisis migratoria, una inundación o un conflicto entre Estados.

La necesidad urgente de un centro de prevención de conflictos reigonal

En este contexto, la Universidad de la Defensa Nacional (UNDEF), en una de sus últimas publicaciones académicas, puso el foco en la necesidad de un centro de prevención de conflictos a nivel regional que podría funcionar como un órgano multilateral y que esté integrado por todos los Estados de la región. ¿Su finalidad?, procesar la información disponible, interactuar entre los organismos especializados y sugerir conductas. 

Daniel Esteban, secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNDEF, detalló que la presencia de un centro de prevención de conflictos en la región atraería inversiones y aceleraría los desarrollos (Foto: Fernando Calzada)

​​Para el doctor y coronel (retirado) Daniel Esteban, secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNDEF, un centro de prevención de conflictos se trata, en síntesis, de anticiparse de manera estratégica. Al ser consultado por DEF, el académico fue contundente: “Este centro es una medida superadora de confianza mutua”

Seguridad cooperativa entre los Estados

En palabras de Esteban, a la hora de pensar en un posible centro de prevención de conflictos en la región, hay que tener en cuenta la diferencia entre la seguridad colectiva y la cooperativa. 

La colectiva nace con Pearl Harbor y plantea que en Sudamérica hay que adoptar una capacidad defensiva y organizada. Entonces, se crea la Junta Interamericana de Defensa y, posteriormente, el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y la Organización de Estados Americanos (OEA). Sin embargo, la principal crítica es que este concepto demostró su ineficacia pues, de alguna manera, lleva a los países a actuar de forma conjunta luego de una amenaza. 

Para Esteban, el centro exige de un trabajo interagencial y multidisciplinario (Foto: Fernando Calzada)

En contrapunto, la seguridad cooperativa tiene otra dinámica: todos deberían aportar distintos elementos para actuar en caso de que exista una amenaza. “Cada una de las partes cede alguna posición e interés y se trabaja sobre niveles de medidas de confianza. Es decir, la seguridad cooperativa es un trabajo de consenso y de aportar elementos para tener una mejor reacción ante una amenaza”, detalló Esteban. 

Según el también Veterano de Guerra de Malvinas, la base es la confianza mutua y la no competencia.

Prevención de conflictos: niveles de confianza entre Estados

Cuenta Esteban que las medidas de confianza entre Estados pueden ser tres. La primera se caracteriza por su no obligatoriedad y tiene una significación militar simbólica. 

“La pretensión del continente sudamericano siempre fue crear una zona de paz”, sostuvo el militar y académico de la UNDEF (Foto: Fernando Calzada)

Una segunda medida, en cambio, es obligatoria y, además de suponer intercambios multilaterales, tiene un condicionamiento militar. Finalmente, la tercera se basa en los mecanismos de seguridad cooperativa y se trata de una instancia de trabajo previo sobre posibles crisis y amenazas y, en especial, de un gran compromiso entre las partes. 

“La pretensión del continente sudamericano siempre fue crear una zona de paz. En este punto del planeta, la seguridad cooperativa no es tan compleja de elaborar porque no tenemos conflictos. Y, consecuentemente, eso atrae inversiones y acelera los desarrollos. A eso se suma que tenemos materias primas y un clima aceptable”, agregó. 

Obviamente, ante la consulta sobre problemáticas ya existentes, el académico fue contundente: “La elaboración de este centro supone atravesar los niveles de confianza hacia unos de cuarta o quinta generación. Esto es anticipación. Con esta organización se pueden prevenir los conflictos, que pueden ser económicos, territoriales, sanitarios o alimentarios, por ejemplo. Entonces, se preparan los planes y se espera que las partes estén dispuestas a aportar elementos. ¿Qué mayor nivel de confianza que decir que vamos a atender un determinado problema todos juntos?”, argumentó.

En el encuentro con DEF, Daniel Esteban explicó que la elaboración de este centro supone atravesar los niveles de confianza entre Estados (Foto: Fernando Calzada)

Anticipación estratégica frente a crisis

¿Cómo nos anticipamos a las futuras crisis?, “Con la voluntad de todas las partes. El modo de actuar de un centro de prevención de conflictos puede ser ejemplificado con los incendios. Si uno de los Estados integrantes atraviesa una crisis ígnea, un país puede colaborar con un avión hidrante y otro con brigadistas. Incluso, previamente, se pueden hacer ejercicios en esta materia. Entonces, cuando surge una problemática,  hay estudios hechos, elaborados y ejercitados. Eso es la anticipación estratégica”, respondió Esteban. 

Asimismo, el secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación de la UNDEF, trajo al presente el conflicto con Chile en 1978 para imaginar cuánto dinero se hubiesen ahorrado ambos países al evitar la movilización de tropas a raíz de un trabajo previo realizado por un centro de las características que propone. 

Los incendios forestales, una problemática actual en la que podría capitalizarse el trabajo preventivo de un centro de prevención de conflictos.

“En el centro todos aportan y evaluaron las posibilidades de conflicto. Además, se cumpliría con un mandato de las Naciones Unidas”, sostuvo, y aclaró: “Si queremos que esta zona sea de paz y de seguridad, entonces hay que diseñar un centro de prevención de conflictos”.

Globalización y democracia

En palabras de Daniel Esteban, hay dos tendencias mundiales que son claves a la hora de garantizar un centro de prevención de conflictos: la globalización y la democracia. 

El mundo es uno. Entonces, ante eso, ¿qué aconseja Naciones Unidas?, que se generen zonas seguras. Un mecanismo para lograr ese objetivo es un centro de prevención de conflictos con mecanismos de anticipación y preparación”, insistió, no sin antes recordar que debería estar integrado por diferentes especialistas, para evitar consecuencias como, por ejemplo, lo ocurrido en pandemia (oportunidad en la que se consultó a múltiples sanitaristas sobre las medidas a tomar, pero no a economistas para evaluar el impacto que tendrían en la sociedad). Esos expertos son fundamentales a la hora de formular medidas o neutralizar el conflicto. 

Según Esteban, la multidisciplinariedad y la interagencialidad son dos características que debería considerar la elaboración de un centro de estas características. En cuanto a los actores, subrayó que están vinculados a la coyuntura y características de las problemáticas de la zona sobre la que opere. En Sudamérica, ejemplificó, puede estar integrado por especialistas en derecho internacional; diplomacia; defensa; seguridad; ingenierías química, petrolera, nuclear, civil (por las represas que existen en el continente) e informática; sanidad; y en materia aeroespacial, ya que uno de los grandes problemas para el futuro puede venir de la mano de la chatarra espacial.

En un centro de prevención de conflictos, al aporte y colaboración entre los Estados, se sumaría a la ejercitación de los actores que lo integran (Foto: Fernando Calzada)

“Es un avance de la humanidad”

¿Cómo debería actuar un centro de prevención ante una crisis? “Monitoreo de la evolución, reanudación del ciclo y, posteriormente, redacción y difusión de un informe con las lecciones aprendidas. Es un avance de la humanidad y, de hecho, ésta puede avanzar hacia una medida de confianza mutua dentro de la seguridad cooperativa. Podemos utilizar todos los talentos y expertos en beneficio de todos”, respondió. 

Asimismo, y sobre las amenazas que sufre la región, no evitó hablar del combate al narcotráfico: “Es fundamental ponerse de acuerdo. Por ejemplo, no es lógico que un país tenga ley de derribo y otro no, porque el narco va estudiando eso, entonces saben dónde descargar. Por eso, si estamos decididos a combatirlo para ser una zona segura, hay que avanzar en un sistema defensivo coordinado y consensuado”. 

¿Puede ser costoso un centro de estas características?, por supuesto. Pero, en palabras de Esteban, son más caros los conflictos armados o las crisis posteriores a una inundación. “Es adelantarse a una problemática, como uno suele hacer en su hogar o con el vehículo”, comentó.

Centro de prevención de conflictos: ahorro de vidas, bienes y divisas

En cuanto a los posibles conflictos bélicos, el coronel retirado del Ejército advirtió que este centro puede trabajar sobre los intereses que se superponen entre los Estados. Básicamente, ese es uno de los diferenciales que podría tener con organizaciones como la ONU, que actúan cuando ya existe una problemática entre dos países: “La Organización de las Naciones Unidas puede hacer peacekeeping, peace enforcement o peacemaking; no es un trabajo preventivo. Con este centro, los Estados pueden estar tranquilos que, si hay una crisis, se resuelve. Es decir, si existe un incendio, un país no tiene que salir a buscar aviones hidratantes o brigadistas, sino que las fuerzas necesarias ya están preparadas”. 

En síntesis, un centro de prevención de conflictos permitiría el ahorro de vidas, bienes y divisas. “Primero hay que trabajar con los ministerios de Relaciones Exteriores y de Defensa para pensar la estructura que pueda servir de base para el Centro y ver qué están dispuestos a aportar los Estados integrantes”, finalizó. 

Estados Unidos: cómo es la nueva base militar que construye en una isla del Pacífico

En medio de crecientes tensiones en el Indo-Pacífico, Estados Unidos ha puesto su mirada en una isla que tenía olvidada para poder fortalecer la presencia militar del país y contar con más puntos estratégicos. Esto viene de la mano con los planes de la nueva administración de Donald Trump

El territorio fue abandonado en 2004 y convertido en un refugio de vida silvestre. Ahora, el enclave podría revivir su pasado militar como parte de un ambicioso plan para fortalecer la presencia estadounidense en la región

Una isla con pruebas nucleares en el pasado

El Atolón Johnston es un territorio no incorporado de los Estados Unidos, situado en el océano Pacífico central, aproximadamente a 1.328 kilómetros al suroeste de Hawái. Este atolón, que abarca alrededor de 2,67 kilómetros cuadrados, desempeñó un papel significativo en la historia militar y ambiental de Estados Unidos.

El Atolón Johnston es un territorio que no se usaba como base militar hace años.

Descubierto en 1807 por el capitán Charles J. Johnston, el atolón permaneció deshabitado durante más de un siglo. A partir de la década de 1930, Estados Unidos comenzó a utilizarlo con fines militares. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió como base aérea y naval estratégica. 

Posteriormente, entre las décadas de 1950 y 1970, fue escenario de pruebas nucleares atmosféricas, incluyendo la notable prueba “Starfish Prime” en 1962, una de las explosiones nucleares más grandes realizadas en el espacio.

Además de las pruebas nucleares, el atolón fue utilizado para experimentos con armas biológicas y químicas. En la década de 1990, albergó el Sistema de Eliminación de Agentes Químicos del Atolón Johnston (JACADS, por sus siglas en inglés), donde se destruyeron agentes químicos almacenados. Estas actividades dejaron una huella ambiental significativa en el atolón.

En el interín, la isla funcionó bajo la administración del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos.

Tras la clausura de las instalaciones militares en 2004, el atolón quedó deshabitado y se convirtió en un refugio de vida silvestre bajo la administración del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos. Sin embargo, informes recientes indican que Estados Unidos está considerando reactivar el Atolón Johnston como una base militar estratégica en el Pacífico. 

Este movimiento se enmarca en un plan más amplio para reforzar la presencia militar estadounidense en la región, especialmente ante la creciente influencia de China.

Estados Unidos: cómo es el territorio militar que quiere renovar la administración de Trump

Aunque los detalles específicos del proyecto no fueron completamente divulgados, las imágenes satelitales recientes muestran actividades de construcción y renovación en el atolón. Se especula que la base podría servir como centro de envío y almacenamiento de armas, así como punto estratégico para operaciones militares en el Pacífico. La reactivación de esta base permitiría a Estados Unidos dispersar sus activos militares, reduciendo la vulnerabilidad de instalaciones clave en la región.

Ahora, la base podría funcionar como centro estratégico de almacenamiento y datos.

La historia del Atolón Johnston está marcada por actividades que dejaron contaminantes en el medio ambiente local. Cualquier plan de reactivación de la base militar deberá abordar cuidadosamente la remediación ambiental y garantizar la protección de los ecosistemas presentes en el atolón.

Las autoridades estadounidenses llevaron a cabo acciones correctivas en el pasado para mitigar los impactos ambientales, y es probable que se implementen medidas adicionales en el futuro.

Contaminación: el novedoso plan de una empresa tecnológica para reducir sus emisiones de carbono

Microsoft lanzó un proyecto innovador con el objetivo de reducir la contaminación generada por las emisiones de dióxido de carbono en la construcción de centros de datos, incorporando madera como material principal en lugar de los tradicionales acero y hormigón. Esta estrategia forma parte de su compromiso con la sostenibilidad y sus esfuerzos para ser una empresa “carbono negativa” para 2030. 

La madera contralaminada (CLT, por sus siglas en inglés) es el material elegido para este proyecto, un tipo de madera prefabricada y resistente que se construye con capas de madera dispuestas en ángulos alternos. Esta tecnología permite crear estructuras de gran resistencia con un impacto ambiental mucho menor que el de los materiales de construcción convencionales.

Contaminación: cómo se pueden reducir las emisiones de carbono con madera

El uso de madera en los centros de datos puede reducir la huella de carbono de la infraestructura en un 35% en comparación con el acero y en un 65% frente al hormigón. Esto se debe a que la madera es un material natural que, durante su crecimiento, absorbe dióxido de carbono, lo que contribuye a la mitigación del cambio climático.

Madera-Centro-De-Datos
La madera surge como una idea para reducir las emisiones de carbono de los centros de datos.

Además, al utilizar madera en lugar de materiales más intensivos en carbono, como el acero y el concreto, Microsoft está haciendo un esfuerzo significativo para disminuir su impacto ambiental.

Uno de los beneficios clave de este enfoque es la sostenibilidad. La madera es un recurso renovable, y cuando se obtiene de fuentes gestionadas de manera responsable, su uso en la construcción se vuelve mucho más ecológico que el de materiales que requieren procesos industriales intensivos en energía. 

Además, el CLT ofrece propiedades técnicas que lo hacen ideal para proyectos de gran escala, como centros de datos. Este material tiene una resistencia comparable a la del acero y el concreto, a la vez que es ligero, y ofrece excelentes propiedades de aislamiento térmico y acústico, características clave para la eficiencia energética de los centros de datos.

Cómo fueron los orígenes de este proyecto en Microsoft

Este proyecto tiene su origen dentro del marco de los esfuerzos de Microsoft para alcanzar sus ambiciosos objetivos climáticos. La empresa se ha comprometido a eliminar todas sus emisiones históricas de carbono para 2050 y ha destinado inversiones para apoyar la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías que ayuden a reducir las emisiones de CO₂. 

Centro-De-Datos-Microsoft
Microsoft quiere asumir este compromiso para ser una empresa de carbono negativa para 2030.

El uso de madera en la construcción de centros de datos es solo una de las muchas estrategias que Microsoft está adoptando para alcanzar estos objetivos.

El proyecto piloto de Microsoft se está llevando a cabo en Virginia, Estados Unidos, y es uno de los primeros ejemplos de centros de datos de hiperescala construidos con madera en el país. Si tiene éxito, podría servir de modelo para futuras construcciones no solo de centros de datos, sino también de otros edificios comerciales y residenciales, impulsando el uso de materiales sostenibles en la construcción a gran escala. 

Madera: la innovación en la tecnología y la construcción 

El uso de CLT en la construcción de infraestructuras de alta tecnología también puede abrir la puerta a nuevas oportunidades en la industria, al combinar la innovación tecnológica con prácticas de construcción más sostenibles.

El impacto de este proyecto puede ir más allá de la propia Microsoft, ya que representa una oportunidad para la industria de la construcción en general de explorar nuevas soluciones que contribuyan a la lucha contra el cambio climático.

Centro-De-Datos-Microsoft
Además, la empresa pretende poder aprender más sobre el rendimiento de la madera en aplicaciones de alta demanda.

Al involucrarse en el desarrollo y utilización de materiales como la madera, Microsoft no solo está reduciendo su huella de carbono, sino también impulsando el avance hacia una construcción más responsable y ecológica.

Este enfoque también permitirá a la empresa aprender más sobre el rendimiento de la madera en aplicaciones de alta demanda, como los centros de datos, lo que podría acelerar la adopción de este material en otros sectores y en proyectos a gran escala.

Microsoft espera que la experiencia adquirida en este proyecto sirva de base para futuras investigaciones y para mejorar las prácticas de construcción sostenible a nivel global.

De esta manera, no solo contribuye a la reducción de las emisiones de dióxido de carbono de la empresa, sino que también establece un precedente para la industria de la construcción en su conjunto, demostrando que es posible combinar el desarrollo tecnológico con el respeto por el medioambiente. Si este enfoque tiene éxito, podría transformar la manera en que construimos infraestructuras en todo el mundo, haciendo de la sostenibilidad una prioridad clave en la construcción de nuestros edificios más importantes.

Guerra en Ucrania: ¿la semilla para un ejército de Europa?

La falta de soluciones para culminar la guerra en Ucrania y la suspensión de la ayuda de Estados Unidos exigió una respuesta de Europa. Tras una gira por las principales capitales del viejo continente, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski propuso la creación de un ejército continental para la defensa territorial y la iniciativa ya surtió efecto dentro de la Comisión Europea.

¿Europa apuesta por su propio ejército?

La Conferencia de Múnich fue el inicio de un cortocircuito mayor en las relaciones de Estados Unidos, Ucrania y Europa. La exigencia de una compensación por los paquetes de ayuda generó un repudio generalizado y, en la ciudad alemana, Volodímir Zelenski sugirió la creación de un ejército europeo.

Las discrepancias sobre la constitución de una mesa de negociación de paz con Rusia sembraron la discordia en Occidente y terminaron por dinamitar la colaboración tras la visita de Zelenski a la Casa Blanca.

El encuentro con Donald Trump, el vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, para firmar un acuerdo sobre tierras raras, se convirtió en un escenario de reproches y amenazas.

El presidente de los Estados Unidos anunció la suspensión de la ayuda exterior a Ucrania y llevó a que los principales líderes de Europa mostraran una unidad sin precedentes. En pocos días se concertaron reuniones en París y Londres para hablar sobre el futuro de la región.

trump-zelenski
La visita de Zelenski a la Casa Blanca provocó la reacción en masa de gran parte de los líderes europeos.

800.000 millones de euros para el rearme de Europa

La idea de un ejército europeo no es nueva y se remonta a los inicios de la guerra en Ucrania. En paralelo, como alternativa a una medida que podría desatar una guerra global, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, buscó impulsar el envío de tropas al frente de batalla sin mucho apoyo.

Pero con la ruptura del apoyo estadounidense se reflotó la posibilidad de un ejército conjunto. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mostró su respaldo y rápidamente anunció un plan de defensa.

“La seguridad de Europa está amenazada de una manera muy real. Estamos en la era del rearme y Europa está dispuesta a aumentar masivamente el gasto en Defensa”, expuso la presidenta del órgano ejecutivo de la Unión Europea.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mostró su respaldo y rápidamente anunció un plan de Defensa.

El proyecto de rearme parte de la suspensión de las reglas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y activaría la cláusula de salvaguardia nacional, un mecanismo que excluirá de los cálculos de deuda y déficit fiscal las inversiones en industria militar.

Ursula von der Leyen estima que si todos los países elevan el gasto en defensa al 1,5% del PBI se podría conformar un fondo de 650.000 millones de euros en un período de cuatro años.

Otros 150.000 millones llegarían a través de préstamos para los países que integran la Unión Europea y apuntan a reforzar los sistemas de defensa y los avances en torno a los drones, tanto para su utilización como para su neutralización. También se contempla la reutilización del dinero destinado a presupuestos de años anteriores e incluso apelar al financiamiento con los activos rusos incautados a través de las sanciones internacionales.

¿Qué sucederá con la OTAN?

A pesar de que Donald Trump busca impulsar el aumento del presupuesto en defensa al 5% del PBI para los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la búsqueda de rearme de Europa persigue una búsqueda de autonomía de Washington.

La incursión de Kiev a la Alianza Atlántica es otro punto de fricción. Mientras que los europeos buscan dar garantías de una paz sin concesión de territorio, Estados Unidos busca evitar un problema futuro y excluir a los ucranianos de la membresía.

La crisis en las relaciones entre Estados Unidos y Europa puede provocar un debilitamiento de la OTAN y su elemento de disuasión en Rusia.

Además, países como Reino Unido confirmaron que la ayuda brindada a Ucrania era incondicional, un anuncio que funciona como una crítica contra la intención del gobierno estadounidense de recuperar el dinero otorgado durante los últimos tres años.

Si Europa y Estados Unidos emprenden caminos separados, no solo en la guerra en Ucrania, sino en otros asuntos exteriores, la OTAN podría estar cerca de una fragmentación.

Trump ya había sido crítico de la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico Norte a partes iguales, por lo que no sería improbable una salida de Estados Unidos del bloque militar si siguen las disputas. Esta decisión podría acompañar el alejamiento de otros espacios internacionales como el Acuerdo de París y la Organización Mundial de la Salud.

De ser así, Canadá sería el único país no europeo dentro de la OTAN y generaría un lineamiento más centrado en las preocupaciones europeas, principalmente en terminar con la guerra en Ucrania por los medios que se consideren necesarios.

Bahía Blanca: ¿se podía anticipar la inundación?

Emplazada en la cuenca inferior del río Napostá, la ciudad de Bahía Blanca sufre el impacto del escurrimiento generado aguas arriba, lo que además aumenta el peligro de inundación por sus crecidas. Así lo advierte un estudio de la investigadora Paula Andrea Zapperi, publicado en 2012 por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

“El principal efecto de las precipitaciones intensas en la ciudad es el anegamiento en zonas de menor pendiente. En las zonas de mayor altitud, el escurrimiento del agua erosiona las calles sin pavimentar y el material socavado es depositado en niveles inferiores”, señala Zapperi en el resumen de su tesis.

Zonas afectadas: el sur y el noreste de Bahía Blanca

Zapperi también estudió los procesos generados por la escorrentía superficial derivada de las precipitaciones. Y destacó, en ese sentido, lo que ocurren en los sectores de la ciudad de mayor pendiente: “Allí el trazado de las calles, coincidente con los sistemas naturales de desagüe, contribuye con la profundización de los procesos erosivos que se derivan de la escorrentía”.

Tras estudiar el patrón de escurrimiento y los montos acumulados de precipitación en distintos puntos de la ciudad, la autora concluye: “Los mayores registros se han dado en el sector sur, donde se presentan dificultades para el escurrimiento, y en el noreste de la ciudad, donde se han reconocido procesos erosivos”.

“La forma dispersa en que se extiende la ciudad encarece el tendido de servicios y mantenimiento de las vías de circulación, favoreciendo el surgimiento de estas problemáticas”, concluye Zapperi.

Inundaciones en Bahía Blanca: aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aérea llevan ayuda a los damnificados

Tras el fuerte temporal que sufrió Bahía Blanca, cientos de efectivos de las Fuerzas Armadas están desplegados para colaborar en la emergencia. Paralelamente, las autoridades nacionales -entre ellas, los ministros de Defensa, Luis Petri, y de Seguridad, Patricia Bullrich– trabajan junto a las locales para asistir a los damnificados y reforzar las tareas de seguridad, rescate y apoyo logístico. 

Desde el Ministerio de Defensa difundieron que, tanto Petri como Bullrich, están en permanente contacto con el presidente de la Nación, Javier Milei, quien sigue de cerca la situación en el lugar. 

A partir de este sábado 8 de marzo, al apoyo también se sumaron dos aeronaves Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina (FAA): parten desde la Brigada Aérea I, de El Palomar, para llevar ayuda.

Entre la ayuda que transporta el Hércules C-130 hay colchones para los damnificados por las indundaciones en Bahía Blanca (Foto: Fuerza Aérea Argentina)

¿Por qué los Hércules C-130 despegan desde El Palomar hacia Bahía Blanca?

Este sábado 8 de marzo, cerca del mediodía, partió un primer vuelo de un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina hacia Bahía Blanca. 

El aterrizaje deberá realizarse en Bahía Blanca, en un aeropuerto que, por la situación, debió ser clausurado. ¿El objetivo de los viajes?, llevar cinco mil kilos de carga que servirán para ayudar a los damnificados por el fuerte temporal de lluvia que sufrió el sur de la provincia de Buenos Aires. 

Básicamente, los Hércules trasladan colchones, mesas y frazadas para los evacuados, botas de lluvia, elementos de higiene fundamentales en estas situaciones (como cloro y jabón en polvo) y herramientas de trabajo.

Desde la cartera de Defensa aclararon que los insumos fueron proporcionados por el Ministerio de Capital Humano y que buscan que toda esa ayuda llegue rápidamente a quienes más lo necesitan. 

Además, en el vuelo también viajarán militares (de todas las Fuerzas) que prestan servicio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y que, a raíz de la emergencia, están incomunicados con sus familiares que están apostados en Bahía Blanca. 

La tripulación del primer C-130 saluda al ministro Luis Petri. La aeronave llevó cinco mil kilos de carga a Bahía Blanca (Foto:Ministerio de Defensa)

Un dato: el primer vuelo, que despega en el Día Internacional de la Mujer, está integrado por una tripulación conformada por efectivos de la Fuerza Aérea Argentina. La navegadora, una oficial femenina. 

Se espera que, en breve, parta un segundo vuelo de este avión de transporte de la FAA desde El Palomar hacia Bahía Blanca. 

Gracias a sus capacidades, las Fuerzas Armadas pudieron responder rápidamente. Además de efectivos, asisten con camiones, vehículos anfibios, instalaciones y aeronaves como el C-130 (Foto: Ministerio de Defensa)

Los detalles de la asistencia militar en Bahía Blanca

En este momento las tres Fuerzas Armadas participan de los apoyos a la emergencia en Bahía Blanca: allí dicen presente el Ejército Argentino, la Armada y la Fuerza Aérea. 

Según informó el Ministerio de Defensa, hay más de 120 efectivos desplegados junto a camiones de la División de Ejército 3, botes de la Compañía de Comandos 603, y vehículos anfibios. A esa asistencia se suman las instalaciones militares que albergan a los evacuados por las inundaciones. 

Los vehículos de las Fuerzas Armadas trabajan sin descanso para llevar asistencia a los damnificados (Foto: Ministerio de Defensa)

Cabe destacar que las acciones que garantizan una respuesta eficaz a la emergencia son coordinadas por el Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo. 

El Hércules C-130: la aeronave de las emergencias

Meses atrás, la emblemática aeronave de transporte de la Fuerza Aérea Argentina fue noticia por ser parte del traslado del primer F-16 llegado al país. 

Sin embargo, el Hércules C-130 suele ser el héroe silencioso que opera y lleva asistencia en contextos críticos. 

Ya lo había hecho durante la pandemia de COVID-19, cuando debió protagonizar varios vuelos humanitarios para trasladar a los repatriados. 

Un par de años después, volvió a ser una figura clave: esta vez en la “Operación Regreso Seguro”, para conformar un puente aéreo con Israel tras el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 y, así, traer de vuelta al país, sanos y salvos, a nuestros compatriotas. 

Un Hércules C-130 aterriza en la pisa de Base Marambio (Foto: archivo DEF)

Luego, en el 2024, volvió a convertirse en actor principal: fue parte de la “Operación Mano Amiga”, oportunidad en la que las Fuerzas Armadas se trasladaron a Brasil para colaborar en las inundaciones que sufrió la localidad de Río Grande do Sul. 

El avión de la soberanía: ¿qué hizo el Hércules en Malvinas y por qué es fundamental para asegurar la presencia argentina en la Antártida?

En el presente, el Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina es el responsable del puente aéreo que Argentina mantiene con el continente blanco. 

El avión de transporte suele despegar desde Río Gallegos, con personal sumamente adiestrado, hacia la Base Marambio. Persigue una misión clave: aterrizar con sus cerca de 65 toneladas en una pista de permafrost para asegurar la logística necesaria para el mantenimiento de las Bases y, así, garantizar la presencia en la Antártida.

Esos aterrizajes, sumamente hostiles, se suman a otras hazañas realizadas por las tripulaciones de este sistema de armas. Resulta que, durante la Guerra de Malvinas, el Hércules fue una columna vertebral para el sostenimiento logístico de las tropas: voló desde el 2 de abril hasta el 13 de junio a las 23 horas. Es decir: hasta momentos previos al cese del fuego del 14 de junio.

Los Hércules recibieron la orden de realizar vuelos de exploración y reconocimiento lejano. En ese contexto, para evitar ser detectados por los británicos, sus tripulaciones llevaron adelante misiones que, los expertos, califican de suicidas: los “vuelos locos”.

¿Qué debían hacer y por qué las tripulaciones ponían en riesgo sus vidas?, debían volar pegados al agua, entre 10 y 15 metros sobre el nivel del mar, para que los radares de flota británica no pudieran detectarlos. Entonces, en el modo rasante en el que iban, tenían que lograr la máxima velocidad permisible. Cuando llegaban adonde querían hacer la detección, elevaban el avión. Mientras ascendían, el Hércules perdía velocidad. Por lo tanto, los mecánicos debían ajustar la potencia para que las aeronaves pudieran alcanzar los 10.000 pies.  

En el ascenso, el avión emitía señal para ver en qué momento eran iluminados por los radares de las fragatas inglesas. Es decir, para poder detectar, tenían que ser detectados. Una vez que, en su barrido, el radar encontraba los puntos de los buques, el navegador tomaba la posición en función de la propia ubicación del avión. “Apagaban todo, reducían la potencia y se volvían a tirar al mar. Volvían a hacerlo en circuito serrucho: se acercaban a la flota, subían y bajaban; y luego repetían las maniobras. En cada punta del serrucho, hacían un paneo de forma tal de triangular posiciones coordenadas y en el mismo momento se las pasaban al continente para que pudieran atacar”, contó a DEF uno de los oficiales que integran este sistema de armas de transporte de la Fuerza. 

Fueron seis los vuelos locos de la Guerra de Malvinas. El último ocurrió el 1º de junio de 1982: el  Hércules matrícula TC-63 fue derribado al ser descubierto por una patrulla enemiga. Fallecieron sus siete tripulantes. 

Fuerzas Armadas en Bahía Blanca: el imponente despliegue del Ejército y la Armada tras el temporal

Un fuerte temporal afectó a varias localidades del sur de la provincia de Buenos Aires. Mientras el Servicio Meteorológico Nacional emitía una alerta roja para advertir a otras ciudades, como Mar del Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sobre la probabilidad de que esas tormentas las afecten; las Fuerzas Armadas se desplegaron para colaborar con los damnificados en Bahía Blanca y Punta Alta, en donde ya se confirmaron al menos 6 muertos.

Desde el Ministerio de Defensa aclararon que, por instrucción del presidente de la Nación, Javier Milei, el titular de la cartera, Luis Petri, está en comunicación con el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, para saber sobre la situación. Asimismo, se están coordinando acciones junto al Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR). 

Además, en Bahía Blanca esperan la llegada del ministro Petri y de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quienes se trasladan al lugar para liderar el operativo y acompañar a los más afectados y a las fuerzas desplegadas.

Las Fuerzas Armadas como respuesta ante la emergencia

A través de un comunicado, el Ministerio de Defensa informó que el Comando Conjunto de Protección Civil puso a disposición de la situación a varios medios de evacuación terrestre y fluvial -como vehículos Unimog, Robus y BMW y botes de la Compañía de Comandos 603- para colaborar con la población afectada por las inundaciones. 

En este momento, los apoyos de las Fuerzas Armadas consisten, principalmente, en la evacuación de los afectados por el temporal (Foto: Ministerio de Defensa).

De hecho, ya se conformó el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) que operará en la zona y que, en este momento, coordina las asistencias junto a las autoridades locales. A la cabeza de esta organización, el general Jorge Luis Díaz, del Ejército Argentino

Temporal: uno por uno, los apoyos del Ejército Argentino

El Ejército Argentino fue uno de los primeros organismos en ser desplegados en la zona de emergencia, en Bahía Blanca.  De hecho, comenzaron con las primeras asistencias a la comunidad a las seis de la mañana de este viernes.

Una de las primeras acciones de la Fuerza fue el apoyo con camiones y personal en la evacuación de neonatología e internados (adultos) del hospital Penna. 

Asimismo, el Batallón de Comunicaciones 181 del Ejército Argentino está alojando a varios de los evacuados y autoevacuados a raíz de las inundaciones. 

El Ejército y la Armada Argentina dicen presente en las localidades afectadas por el temporal que afectó a varios puntos del sur de la provincia de Buenos Aires (Foto: Ministerio de Defensa)

Justamente, la Fuerza puso a disposición sus camiones militares para continuar colaborando con las evacuaciones en las zonas afectadas por el agua

El detalle: también la Brigada Mecaniza X envió vehículos desde sus unidades de Pigüé y Santa Rosa. Cinco camiones Osh Kosh y medios de comunicaciones y de apoyo al Puesto Comando son algunos de los elementos aportados por esta gran unidad de combate que tiene el Ejército Argentino en la provincia de La Pampa. Este último accionar deja al descubierto la capacidad de medios y de respuesta rápida que tiene la Fuerza.

La Armada Argentina junto a la población durante el fuerte temporal

Por su parte, la Armada Argentina también fue desplegada, con personal y vehículos livianos y pesados, para asistir al partido de Coronel Marina Leonardo Rosales y a toda la comunidad de la zona. 

Allí, para garantizar una respuesta rápida y eficiente, los efectivos de la Fuerza realizan tareas de evacuación y refuerzo de infraestructura. 

Asimismo, la Base Naval Puerto Belgrano está preparada para recibir a la población en caso de ser necesario. 

Hombres y mujeres del Ejército Argentino trabajan codo a codo con los profesionales del hospital Penna para poder evacuar el área de neonatología y a los internados (Foto: Ejército Argentino)

El rol de la capacidad de organización y gerenciamiento que tienen las Fuerzas Armadas

Mientras ocupó el cargo de subsecretario de Planeamiento y Coordinación Ejecutiva en Emergencias del Ministerio de Defensa, el actual secretario de Estrategia y Asuntos Militares de la cartera castrense, coronel (retirado) Marcelo Rozas Garay, explicó a DEF que “las Fuerzas Armadas tienen una gran capacidad de organización y gerenciamiento”. 

Justamente, en el caos inicial que general los desastres naturales (y que, por ende, desestabilizan a la comunidad) es fundamental poner orden y potenciar el rol y funcionamiento de cada agencia interviniente. “La tarea fundamental de las FF. AA. es apoyar a la autoridad local, organizar y gerenciar. También, aportan medios, como helicópteros, brigadistas, camiones 4×4 y medios radioeléctricos”, sostuvo en el momento de la entrevista.

Además, sobre el modo de actuar en esas situaciones, detalló que las fuerzas locales son las que reaccionan inmediatamente frente a la emergencia: “Por eso, es relevante el trabajo con los intendentes. Normalmente, ellos conforman un Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y suman al representante de las FF. AA. Esto permite ya saber cómo actuar, porque hay un trabajo interagencial y de prevención”. 

Astronautas varados: los detalles del inédito rescate de SpaceX y la NASA  

Los astronautas varados de la NASA, Barry “Butch” Wilmore y Sunita “Suni” Williams, se encuentran en la Estación Espacial Internacional (EEI) desde junio de 2024, cuando llegaron a bordo de la nave Starliner de Boeing. Para asegurar un regreso seguro, la Agencia Espacial estadounidense y la empresa SpaceX, de Elon Musk, coordinaron una misión de rescate. 

De esta manera, la misión Crew-10, cuyo lanzamiento está programado para el 12 de marzo de 2025, transportará a una nueva tripulación a la EEI, utilizando la cápsula Dragon Endurance

Inicialmente, la misión de Wilmore y Williams estaba programada para durar solo ocho días, pero problemas técnicos con la Starliner impidieron su retorno, extendiendo su estancia en el espacio por más de nueve meses.

Los astronautas varados ya levan unos 9 meses en la Estación Espacial Internacional.

Cómo será la misión de rescate de la NASA y SpaceX 

Una vez que la Crew-10 llegue y se acople a la estación, se espera que las dos tripulaciones convivan aproximadamente una semana antes de que Wilmore y Williams regresen a la Tierra, a bordo de la Dragon Endurance. Los astronautas que viajarán serán Nick Hague, por parte de la NASA, y Alexander Gorbunov, de la Agencia Espacial de Rusia. 

Te puede interesar: NASA: quiénes son los astronautas que están varados en el espacio

La decisión de utilizar la Dragon Endurance se tomó tras una evaluación exhaustiva del hardware reutilizado, para garantizar que cumple con los estrictos requisitos de seguridad y certificación del Programa de Tripulación Comercial de la NASA. La nave será trasladada al hangar de SpaceX en la plataforma de lanzamiento 39A, en el Centro Espacial Kennedy. Allí será integrada con el cohete Falcon 9 en preparación para su despegue.

Astronautas varados: cuál es su estado de ánimo y salud en la Estación Espacial 

Por su parte, Wilmore y Williams participaron en una conferencia de prensa desde la EEI para compartir sus experiencias y actualizar su situación. Durante la sesión, ambos astronautas mostraron un buen estado de ánimo y salud, a pesar de la prolongada estancia en el espacio.

Los astronautas realizaron una caminata espacial en los 9 meses que estuvieron.

Williams describió la experiencia como una “montaña rusa” emocional, especialmente para sus familias en la Tierra, debido a la incertidumbre sobre su regreso. Sin embargo, enfatizó que, como astronautas, están acostumbrados a adaptarse a situaciones cambiantes y que continuaron cumpliendo con sus responsabilidades a bordo de la EEI.

A su vez, Wilmore destacó la importancia de mantener una rutina y centrarse en las tareas diarias para sobrellevar la extensión inesperada de la misión. Finalmente, ambos expresaron su confianza en los equipos de la NASA y SpaceX que trabajan en su retorno seguro.

La mujer que trajo el F-16: hija de un veterano de Malvinas, quiso ser militar y cumplió su sueño en la Fuerza Aérea

En el mes de diciembre del año pasado comenzó la cuenta regresiva para el arribo del primer F-16 a la Argentina. Por aquel entonces, una comitiva de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) viajó a Dinamarca para organizar el traslado del F-16B MLU Block 10 (destinado al entrenamiento de pilotos y técnicos) que, al llegar, sería enviado a Tandil para ser ensamblado y presentado

En aquella oportunidad, una foto mostró a dos mujeres, en Copenhague, durante los preparativos para el traslado del avión. Una de ellas: la mayor Fernanda González Erben, de la Fuerza Aérea Argentina. 

La mayor González Erben junto a una miniatura del F-16. En su uniforme, los parches que identifican al nuevo sistema de armas de la Fuerza Aérea (Foto: Fernando Calzada)

DEF se trasladó a las oficinas del Programa F-16 en el edificio Cóndor, sede de la FAA, para entrevistarla. Esta es la historia de una de las tantas mujeres de las Fuerzas Armadas cuyo sacrificio, capacidad e idoneidad la llevaron a alcanzar un logro fundamental para la institución castrense y, en definitiva, para el país. 

El rol de las mujeres en las Fuerzas Armadas

Si hablamos de las mujeres en el ámbito militar, sabemos que supieron abrirse camino, romper varios techos de cristal y, por su profesionalismo, mérito y capacidad, llegaron a ocupar cargos que, en otros tiempos, estaban reservados para los hombres. 

    En definitiva, supieron ganarse un lugar en las instituciones castrenses y lograron hazañas únicas. Incluso, aceptaron los desafíos físicos que la profesión exige. Por su parte, las instituciones acompañaron esa evolución con la apertura de mayores oportunidades.

    En el presente, en las Fuerzas Armadas, muchas de ellas llegaron a ser jefes de unidades militares, vuelan aviones de caza, son cazadoras de monte, buzos, y, desde el año pasado, hasta hay una mujer comando.

    En ese contexto, el año pasado, la mayor Fernanda González Erben recibió un llamado para integrar el Programa F-16: “No lo esperaba. Me llamaron para una entrevista cuando yo estaba en otro puesto. Me pregunté si había ocurrido algo, porque no sabía de qué se trataba. Fui a la entrevista y, luego, salió el mensaje de que iba destinada al programa”. 

    “Es un honor muy grande para mí, porque uno es testigo de todo lo que se está llevando adelante. Es un cambio trascendental para la institución. El F-16 trae capacidades nuevas que nos van a poner a un primer nivel”, subrayó, no sin antes contar que vive al máximo el momento que atraviesa la Fuerza: “Lo estoy disfrutando. Es una responsabilidad y una presión que me autoimpongo para que todo salga de la mejor manera. Y, en esto, es importante el trabajo en equipo”

    A fines del año pasado la mayor se trasladó a Dinamarca junto a un equipo de la Fuerza Aérea. ¿La misión?, ultimar los detalles para el traslado del F-16 (Foto: Fernando Calzada).

    Detrás del viaje del F-16

    La mayor González Erben es oficial logística del Programa F-16. “Dentro del Programa, hay diferentes departamentos y divisiones, una es la Logística y Material. En esta última me desempeño junto a la suboficial principal Noelia Lugones. Justamente, esta división es la responsable de la cadena de suministro del avión F-16”, contó, no sin antes aclarar que el rol que cumple requiere de la colaboración de un equipo de varios profesionales militares.

    “Esta división, la logística, se apoya en otros organismos de la Fuerza, como el Comando de Material. La primera misión fue traer el material desde Dinamarca para, luego, ser presentado, ya ensamblado, en la ceremonia del 24 de febrero pasado. Fue una responsabilidad y un desafío muy grande”, contó a DEF. 

    “Es un cambio trascendental para la institución. El F-16 trae capacidades nuevas que nos van a poner a un primer nivel”, aclaró Fernanda desde el Cóndor (Foto: Fernando Calzada)

    Según detalló, en aquella oportunidad, debió viajar para estar a cargo del traslado de cada elemento. Y, ya en Argentina, el trabajo siguió siendo demandante: se debió nacionalizar el material y, posteriormente, se lo tuvo que enviar de forma terrestre a Tandil. “En esos días, trabajé a la par de la suboficial principal Lugones y del personal del Comando de Material. Hacemos un equipo muy bueno”, resumió.

    El detalle: el F-16B MLU Block 10 llegó cerca de Navidad y Año Nuevo. Y, hasta su presentación, en la Fuerza Aérea, el verano se vio interrumpido por todos los preparativos necesarios para poder ensamblar la aeronave. Sin embargo, esas dos mujeres no se detuvieron ni un minuto. “Estuvimos pendientes del arribo del buque. Siempre comprometidas con el objetivo y conscientes de que esto es un hecho histórico. Finalmente, el 31 de diciembre nos avisaron que había llegado”, confesó desde el Cóndor. 

    “La primera misión fue traer el material desde Dinamarca para, luego, ser presentado, ya ensamblado, en la ceremonia del 24 de febrero pasado”, contó (Foto: Fernando Calzada)

    González Erben: “Mi familia sabe lo que ocurre y me acompaña”

    Paralelamente, mientras esperaban el arribo de los materiales trasladados desde Dinamarca, Fernanda celebraba las fiestas junto a su marido (también integrante de la Fuerza Aérea) y sus cuatro hijos

    ¿Pensaban en las vacaciones que se tomarían? En lo más mínimo. Sabían que, una vez que el avión llegase a destino, ella debía ser parte de los preparativos para el armado (que concluyeron con la presentación oficial del 24 de febrero): “Mi familia sabe lo que ocurre y acompaña bastante ese proceso. Esto, que es una responsabilidad muy grande, se suma al desafío de poder conciliar el trabajo con el ser madre. Es muy complicado, pero se logra con el apoyo de la familia. Mis hijos están acostumbrados, porque mi marido también es militar. Ahora, con este nuevo rol dentro de la institución, él me acompaña más en lo que respecta a la organización del hogar. Antes, me tocó suspender la carrera para acompañarlo a él”. 

    Cabe aclarar que, tiempo atrás, Fernanda pausó su carrera militar durante tres años porque su esposo tuvo que cumplir funciones en uno de los destinos que tiene la Fuerza Aérea.  “Yo elegí acompañarlo simplemente porque uno pone prioridades. Para mí, esa fue una oportunidad de desarrollo para la carrera de mi marido y, personalmente, para yo poder dedicarme a mis hijos. Y la aproveché”, contó. 

    En palabras de la mayor González Erben, sus hijos absorben la pasión que, tanto ella como su marido, vuelvan en su trabajo (Foto: Fernanda González Erben)

    ¿Piensan que es inspirador para ellos ver sus logros?, “Yo creo que es lo que lo hace más fácil, ellos lo entienden y también sienten la pasión con la que uno trabaja. Ellos terminan recibiendo eso. Incluso, cuando tuve que ir a Tandil para la presentación del F-16, ellos directamente me preguntaron si iba para trabajar con el avión… No saben bien cuál es esa aeronave, pero, luego de la ceremonia, aproveché a mostrarles lo que había salido en los medios y miraban asombrados”, respondió Fernanda, no sin antes contar que la mayor de sus hijos ya les dijo que de grande quiere ser ingeniera aeronáutica: “Absorben todo esto y, de hecho, yo también lo absorbí de mi papá”. 

    La historia de un sueño cumplido en la Fuerza Aérea

    Fernanda es la cuarta de cinco hermanos de una familia militar: su papá, suboficial mayor (retirado) del Ejército Argentino, peleó en la Guerra de Malvinas como integrante de la Compañía de Comandos 601. 

    Ella nació unos años después del conflicto en el Atlántico Sur. “Mi papá tiene un perfil muy bajo. No habla de sus logros. Un día, mientras ayudaba a mis padres en una mudanza, descubrí los diarios de guerra que había escrito. Me fui enterando de lo que sucedió a través de ellos”.

    Fue en una de esas mudanzas de su padre cuando, durante su infancia, Fernanda se trasladó con su familia a Canadá. Allí, con tan solo 12 años, asistió a una feria con un show aéreo: “Estaba asombrada por todos esos aviones juntos. Eso me despertó interés. En ese evento, conocí lo que es una fuerza aérea. Más tarde, ya viviendo en Córdoba, me presenté a rendir en la Escuela de Aviación Militar. Pensé que no iba a quedar, porque los exámenes son muy rigurosos. Pero un día me llegó la notificación por carta: lo había logrado. Fue una alegría para mí y para toda mi familia, que siempre me apoyó, en especial mi hermana, Mercedes”. 

    Fernanda es hija de un Veterano de Guerra de Malvinas: “Él me inculcó mucho la honestidad, el ser proactiva, la importancia de la familia y el profundo amor a la patria” (Foto: Fernando Calzada)

    ¿Por qué su hermana? “Es la más grande y quizá es la que más ganas tenía de ser militar. Pero, en esa época, no pudo hacerlo. Entonces, todos sus deseos me los transmitió a mí y me apoyó muchísimo. Finalmente ella, que ya había obtenido el título de licenciada en Marketing, pudo entrar al Ejército Argentino cuando se abrió el ingreso a las mujeres. Hoy es del arma de Ingenieros. Recuerdo que, para ingresar a la Escuela de Aviación, me dieron una lista de cosas. Ella, que recién estaba comenzando a trabajar en ventas, me la pidió y me dijo que se iba a encargar de comprarme las cosas”, respondió. 

    Sobre aquel legado vocacional que recibió de su papá, Fernanda recuerda uno de los consejos y valores más importantes que heredó: “Él me inculcó mucho la honestidad, el ser proactiva, la importancia de la familia y el profundo amor a la patria. Cuando tengo situaciones complicadas le consulto, y él me dice que todo pasa y que tengo que sentir que cumplí con el deber e hice todo lo que estaba a mi alcance. En definitiva, poner el mayor compromiso en cada etapa, porque, cuando uno ama lo que hace, lo tiene que dar todo”. 

    “A la larga, sale a la luz la idoneidad”

    “En toda esta trayectoria, el desafío más grande fue conciliar la vida familiar con la profesional. Con respecto a lo profesional, siempre uno puede mejorar con capacitación y aprendizaje. En ese sentido, considero que hay que mantenerse actualizado. En lo familiar, obviamente es más complicado porque no sabés cuándo vas a volver a tu casa o en qué horario y, aun así, intentás organizar todo y evitar que alguien pague los platos rotos de uno para que ningún miembro de la familia lo sufra. Evitamos que, por priorizar nuestras, ellos no puedan disfrutar de su niñez. Entonces, tratamos de que eso no suceda”, reconoce Fernanda, al tiempo que destaca que la clave, en ese sentido, fue el trabajo en equipo con su marido. 

    Finalmente el 24 de febrero pasado se presentó el avión que, como oficial logística del programa F-16, debió trasladar Fernanda (Foto: Ministerio de Defensa)

    Sobre ser mujer en la Fuerza Aérea, Fernanda fue contundente: “Hay muchas oportunidades. El límite se lo pone uno. Hay mujeres muy capaces que pueden llegar donde se lo propongan. Siempre, a la larga, sale a la luz la idoneidad que tienen”. 

    En ese sentido, contó que una de las mayores oportunidades que a ella le dio la Fuerza Aérea es la de poder capacitarse para estar a la altura de los desafíos. “Me gustaría poder terminar esta etapa siendo parte de este sistema de armas, quisiera verlo operar. Al menos, seguir hasta que lleguen los que vendrán en vuelo. Ese sería el cierre de esta etapa”, concluyó.