Con objetivos terrestres, navales y nuevamente con las instalaciones nucleares iraníes como blanco, la administración Trump cumplió su amenaza, en forma coordinada con las fuerzas israelíes. La operación denominada “Furia Épica” por Washington y “Rugido del León” por Tel Aviv, se produce tras varias semanas de negociaciones con el régimen de Teherán, con Omán como mediador.
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Según fuentes militares israelíes, el ministro de Defensa de Irán, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Mohammed Pakpour, han sido eliminados en la operación. La residencia oficial del ayatolá Alí Jamenei también fue bombardeada y la televisión pública iraní confirmó su muerte. El paradero del presidente Masoud Pezeshkian sigue siendo desconocido.
Entre otros blancos confirmados, se encuentran el complejo nuclear de Natanz y el centro tecnológico nuclear de Isfahán, donde se desarrollan actividades vinculadas al enriquecimiento de uranio y al procesamiento y conversión de material sensible.

También se registraron explosiones en Tabriz y en áreas de Teherán próximas a instalaciones de la Guardia Revolucionaria y del aparato de seguridad del Estado. Otras ciudades fueron Qom, Karaj y Kermanshah, aunque el alcance total sigue siendo incierto y las cifras oficiales están aún por confirmar.

En el sur del país, en la ciudad portuaria de Minab, en la provincia de Hormozgan, se produjo el ataque más mortífero. Allí opera una base de la Guardia Revolucionaria. El ataque buscaba degradar capacidades logísticas y de despliegue en el Golfo, pero uno de los proyectiles alcanzó una escuela primaria de niñas situada en las inmediaciones. La cifra provisoria es de 85 fallecidos, en el episodio civil más grave de esta escalada. La Media Luna Roja cifra en al menos 200 el total de muertos en los bombardeos.

La respuesta iraní
Por su parte, el régimen iraní ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, aunque no se reportaron víctimas.
La Guardia Revolucionaria justificó la acción como una respuesta directa a la “agresión del enemigo hostil y criminal” contra su soberanía. La ofensiva, denominada “Operación Verdadera Promesa 4”, buscó golpear centros estratégicos en respuesta a la incursión previa en suelo iraní. También tuvo como blanco el territorio israelí.
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“Ha comenzado la primera oleada de amplios ataques con misiles y drones de la República Islámica de Irán hacia los territorios ocupados”, indicó la fuerza de élite del régimen, en referencia a las bases de EE.UU. en la península arábiga.
La capital saudita, Riad, también fue blanco de la respuesta iraní. La monarquía de Al-Saud expresó “su más enérgica condena a los flagrantes y cobardes ataques iraníes dirigidos contra las regiones de Riad y la Provincia Oriental, que fueron repelidos”.

Argentina activa la alerta en las fronteras y puntos sensibles
En nuestro país, el presidente Javier Milei dispuso elevar el nivel de seguridad a “alto” en todo el territorio argentino. “La medida alcanza a todos los objetivos sensibles del país, así como a la infraestructura crítica, y la comunidad judía, entre otros, con la finalidad de garantizar la integridad, la vida y la libertad de los habitantes”, informó la Oficina del Presidente de la República Argentina.
Además, se ha activado el protocolo de alerta en las fronteras, con el objetivo de aumentar la trazabilidad de los movimientos transfronterizos y la revisión de alertas tempranas en zonas consideradas sensibles. Se informó, asimismo, que el Sistema de Inteligencia Nacional seguirá monitoreando la evolución de los acontecimientos, en cooperación con agencias internacionales, y se reforzará la custodia de las representaciones diplomáticas extranjeras en el país.




