Con objetivos terrestres, navales y nuevamente con las instalaciones nucleares iraníes como blanco, la administración Trump cumplió su amenaza, en forma coordinada con las fuerzas israelíes. La operación denominada “Furia Épica” por Washington y “Rugido del León” por Tel Aviv, se produce tras varias semanas de negociaciones con el régimen de Teherán, con Omán como mediador.
- Te puede interesar: El régimen de los ayatolas en Irán: quiénes son y cómo funciona el poder de la religión
Entre los blancos confirmados, se encuentran el complejo nuclear deNatanz y el centro tecnológico nuclear de Isfahán, donde se desarrollan actividades vinculadas al enriquecimiento de uranio y al procesamiento y conversión de material sensible.

También se registraron explosiones en Tabriz y en áreas de Teherán próximas a instalaciones de la Guardia Revolucionariay del aparato de seguridad del Estado. Otras ciudades fueron Qom, Karaj y Kermanshah, aunque el alcance total sigue siendo incierto y las cifras oficiales están aún por confirmar.
Según fuentes militares israelíes, el ministro de Defensa de Irán, Amir Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria de Irán, Mohammed Pakpour, habrían sido eliminados en la operación.

El ataque más mortífero
En el sur del país, la ciudad portuaria de Minab, en la provincia de Hormozgan, se produjo el ataque más mortífero. Allí opera una base de la Guardia Revolucionaria. El ataque buscaba degradar capacidades logísticas y de despliegue en el Golfo, pero uno de los proyectiles alcanzó una escuela primaria de niñas situada en las inmediaciones. La cifra provisoria es de 63 estudiantes fallecidas y decenas de heridas, en el episodio civil más grave de esta escalada.
La residencia oficial del ayatolá Alí Jamenei también fue bombardeada, aunque todo apunta a que el líder supremo se encontraba no fue alcanzado porque estaba refugiado en otras dependencias. Su paradero y el del presidente Masoud Pezeshkian son desconocidos, pero se encuentran aparentemente en lugares seguros. Las autoridades han anunciado el cierre de su espacio aéreo y han cortado el servicio de internet y telefonía en todo el país.

La respuesta iraní
Por su parte, el régimen iraní ha respondido con el lanzamiento de misiles y drones contra bases militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, aunque no se reportaron víctimas.
La Guardia Revolucionaria justificó la acción como una respuesta directa a la “agresión del enemigo hostil y criminal” contra su soberanía. La ofensiva, denominada “Operación Verdadera Promesa 4”, buscó golpear centros estratégicos en respuesta a la incursión previa en suelo iraní. También tuvo como blanco el territorio israelí.
- Te puede interesar: Irán y su programa nuclear: ¿Teherán puede volver a enriquecer uranio?

“Ha comenzado la primera oleada de amplios ataques con misiles y drones de la República Islámica de Irán hacia los territorios ocupados”, indicó la fuerza de élite del régimen, en referencia a las bases de EE.UU. en la península arábiga.
La capital saudita, Riad, también fue blanco de la respuesta iraní. La monarquía de Al-Saud expresó “su más enérgica condena a los flagrantes y cobardes ataques iraníes dirigidos contra las regiones de Riad y la Provincia Oriental, que fueron repelidos”.




