Las discrepancias entre Estados Unidos y Reino Unido por el acuerdo de Chagos llegaron a un nivel sin precedentes. El gobierno del primer ministro Keir Starmer impedirá el uso estadounidense de la base Diego García ante los últimos dichos de Donald Trump, una instalación estratégica para un potencial ataque a Irán.
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Trump reitera su crítica al acuerdo de Reino Unido por Chagos
Estados Unidos lanzó una nueva advertencia en torno al acuerdo que negocia el Reino Unido para transferir la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio. El presidente estadounidense Donald Trump ya había calificado el acuerdo como un “grave error” y criticó la decisión británica de ceder el control de la isla ubicada en el océano Índico.
La preocupación de la Casa Blanca surge del estatus de la base Diego García, una instalación militar utilizada conjuntamente desde hace décadas por Reino Unido y Estados Unidos. El acuerdo establece el arrendamiento por 135,7 millones de dólares al año, durante un período inicial de 99 años.
Frente a este nuevo escenario, Washington teme que la base termine en manos de Mauricio y pierda así su control, al igual que su valor estratégico para las operaciones militares en la región.

Recientemente, Trump advirtió a Reino Unido a través de su cuenta en la red social Truth Social que no cederá Diego García e informó que sus advertencias también fueron transmitidas a Starmer.
“Está cometiendo un gran error al firmar un contrato de arrendamiento de 99 años con quienquiera que esté ‘reclamando’ derechos, títulos e intereses sobre Diego García, ubicado estratégicamente en el Océano Índico”, dijo Trump.
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Ataque a Irán, ¿por qué la base Diego García es clave?
Las críticas del gobierno estadounidense a Reino Unido se producen en medio de las negociaciones en Ginebra en base al programa nuclear de Irán y las amenazas del uso de la fuerza si no se llega a un acuerdo.
Además de un frente marítimo de 12 destructores y los portaaviones Abraham Lincoln y Gerald R. Ford, Estados Unidos reforzó su poderío aéreo con la presencia de aviones F-16, F-35 y F-22, acompañados de aviones cisterna y de alerta temprana.

En ese sentido, la base Diego García, ubicada a 3.500 kilómetros de Irán, es clave para la proyección de fuerza de Trump en la región y una potencial operación. La instalación ubicada en Chagos, una cadena de islas en el océano Índico, siempre tuvo la facilidad de poder ser utilizada por Estados Unidos con permiso de Reino Unido.
Esta ubicación le permitiría a EE. UU. prescindir de la autorización de países de Medio Oriente para utilizar su espacio aéreo para un ataque a Irán, que se especula que sería inminente dado el fuerte despliegue norteamericano.
Se desconoce si este revés para Estados Unidos afectará su estrategia de presión para alcanzar un acuerdo para prohibir el desarrollo y despliegue de armas nucleares por parte de Teherán. El enfrentamiento entre Reino Unido y Estados Unidos por Chagos y el futuro de la base Diego García revela su factor estratégico para las relaciones bilaterales y la importancia militar para una operación contra el régimen de los Ayatolás.




