España atraviesa uno de los mayores procesos de regularización migratoria de su historia reciente. A pocas semanas del cierre del programa extraordinario impulsado por el Gobierno de Pedro Sánchez, las autoridades informaron que ya se presentaron cerca de 900.000 solicitudes para obtener permisos de residencia y trabajo, casi el doble de lo previsto inicialmente.
La magnitud de la demanda sorprendió incluso a las autoridades migratorias y refleja el volumen de personas que viven y trabajan en el país sin una situación administrativa regular.
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Qué es el plan de regularización de migrantes en España
El programa extraordinario comenzó en abril de 2026 con el objetivo de permitir que cientos de miles de extranjeros en situación irregular accedan a permisos temporales de residencia y empleo.
La iniciativa busca incorporar a estos trabajadores a la economía formal, permitiéndoles cotizar a la seguridad social, pagar impuestos y acceder a derechos laborales que actualmente no poseen. Hasta mediados de junio, el Gobierno había admitido a trámite alrededor de 360.000 expedientes, equivalentes a cerca del 40% de las solicitudes recibidas.
Además, quienes logran la admisión inicial pueden comenzar a trabajar legalmente mientras sus casos continúan siendo evaluados por las autoridades migratorias.
Por qué hubo más solicitudes de las previstas
Uno de los principales motivos es que el número real de migrantes en situación irregular era superior a las estimaciones oficiales.
Cuando el Gobierno diseñó el programa calculó que alrededor de medio millón de personas podrían acogerse a la medida. Sin embargo, organizaciones sociales y centros de estudios ya advertían que la población susceptible de regularización era considerablemente mayor.

El aumento de solicitudes también revela los problemas estructurales del sistema migratorio español. Miles de personas llevan años esperando una resolución de asilo o residencia, muchas veces trabajando en la economía informal mientras atraviesan procesos administrativos lentos y complejos.
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El papel de los migrantes en la economía española
La regularización coincide con un momento en el que España depende cada vez más de la inmigración para sostener su crecimiento económico.
Diversos estudios indican que los trabajadores extranjeros fueron fundamentales para cubrir vacantes en sectores como la hostelería, la construcción, la agricultura y el cuidado de personas mayores. También contribuyen al sostenimiento del sistema previsional mediante el pago de aportes y cotizaciones sociales.
Para tomar dimensión, la Seguridad Social registró en el mes de mayo un nuevo máximo con 3.360.000 afiliados extranjeros, tras un aumento de más de 111.000 en el último mes. Del número total, 420.939 son de origen marroquí, mientras que Rumanía (355.087) y de Colombia (291.371) se consolidan como países de origen para el esquema migratorio que finaliza en España.

Según un informe reciente, la inmigración explicó cerca de tres cuartas partes del crecimiento económico español registrado desde 2018, en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la caída de la natalidad.
¿Qué pasará cuando cierre el plazo?
El período de inscripción finalizará a fines de junio y las autoridades tendrán varios meses para analizar cada expediente. Aunque todavía resta depurar posibles solicitudes duplicadas o incompletas, todo indica que España cerrará el mayor proceso de regularización migratoria desde 2005.
El resultado final tendrá implicancias económicas, sociales y políticas para el país. Si la mayoría de los expedientes son aprobados, cientos de miles de trabajadores pasarán a integrarse formalmente al mercado laboral español, reforzando un modelo migratorio que contrasta con las políticas más restrictivas adoptadas por varios países europeos en los últimos años.




