A tres semanas del inicio de la Operación Furia Épica, la ofensiva conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra infraestructuras militares y nucleares en Irán, el conflicto no muestra señales de desescalada. En este contexto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó su nivel de alerta y activó protocolos de emergencia ante lo que define como el peor escenario posible: un incidente nuclear.
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La dura advertencia de la OMS: “El peor escenario es un incidente nuclear”
La directora regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental, Hanas Balkhy, manifestó que el panorama más grave es un accidente atómico, y es lo que más le preocupa al organismo. Además, mencionó que “por mucho que nos preparemos, nada puede impedir los daños que se producirán en la región y a escala mundial si esto ocurriera”, con consecuencias que podrían perdurar por años.
Rodeados de incertidumbre y pavor, el personal de la organización se prepara para un incidente nuclear en su sentido más amplio: tanto un ataque a una instalación como el uso de un arma nuclear. Países como Israel y Emiratos Árabes Unidos, cuentan con instalaciones nucleares al alcance de los misiles iraníes.

La alarma se disparó después de que un proyectil impactara en las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr, al suroeste de Irán. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que el ataque alcanzó una estructura situada a unos 350 metros del reactor, aunque por el momento no se notificaron daños en la instalación ni heridos. Ante este incidente, la entidad pidió la máxima moderación para evitar que la situación derive en un accidente con mayores consecuencias.
Balkhy también advirtió que los recientes ataques a las instalaciones petroleras iraníes podrían tener repercusiones importantes para la salud, como un aumento de las enfermedades respiratorias.
La OMS denunció 18 ataques verificados contra servicios de salud iraní y 25 en el Líbano, incidentes que cobraron la vida de personal médico, lo que limitó el acceso a ciudadanos en situación de emergencia. En Irán, al menos 241 establecimientos de salud fueron dañados y varios hospitales tuvieron que ser evacuados.

El organismo también advierte que, como consecuencia directa del conflicto, millones de personas pierden acceso a vacunas, tratamientos, diálisis y atención oncológica.
Medio oriente: los planes de emergencia de la OMS
En respuesta a los bombardeos, el organismo mundial actualizó los protocolos para su personal y reforzó las guías sobre cómo actuar ante un incidente nuclear, así como también sobre los riesgos a largo plazo vinculados a la exposición a la radiación.
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Además, reforzó el suministro de medicamentos esenciales y equipos en los países de la región más expuestos al conflicto.
Este tipo de protocolos vienen de incidentes como el accidente nuclear en Chernóbil en 1986. Ante este escenario de emergencia, la organización de la salud elaboró guías sobre el impacto de la radiación sobre la población civil.




