La jefa de Inteligencia de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, presentó un informe ante el Senado que sostiene que Irán no retomó su programa nuclear, en una evaluación que contradice el argumento central de la guerra impulsada por Washington.
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Guerra con Irán: Inteligencia contradice a Trump sobre el programa nuclear iraní
La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos aseguró que Irán no reactivó su programa de enriquecimiento de uranio tras los ataques militares lanzados en 2025, en una declaración que introduce dudas sobre la justificación del conflicto.
Durante una comparecencia ante el Senado, Gabbard afirmó que las agencias de inteligencia no detectaron esfuerzos por reconstruir la infraestructura nuclear iraní, que había sido fuertemente dañada en los bombardeos en la Guerra de los 12 días.
Además, señaló que el programa de enriquecimiento fue prácticamente destruido y que, hasta el momento, no hay evidencia de que Teherán haya intentado retomarlo.

Las declaraciones de la jefa de Inteligencia generan un fuerte contraste con la postura del presidente Donald Trump, quien había defendido la ofensiva militar bajo el argumento de una amenaza nuclear inminente.
Según el informe estadounidense, si bien el régimen iraní continúa operativo, su capacidad militar convencional y estratégica se encuentra debilitada, y el desarrollo nuclear no aparece como una prioridad inmediata.
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Renuncia de Joseph kent: otro golpe al apoyo interno en Washington
El informe también dejó en evidencia diferencias dentro del aparato estatal estadounidense. Mientras Inteligencia sostiene que no hay amenaza nuclear inmediata, sectores políticos y militares cercanos a Donald Trump continúan defendiendo la ofensiva contra Irán como una acción preventiva.
Más allá de lo acontecido tras el informe de la jefa de Inteligencia de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, hubo otro acontecimiento clave respecto al apoyo interno a la guerra librada por Estados Unidos en Irán.
Joseph Kent, quien se desempeñaba como director del Centro Nacional Antiterrorista, renunció a través de una carta en la que criticó el conflicto en curso y dijo que no podía “en buena conciencia apoyar la guerra en curso en Irán”.

“Irán no representaba una amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby en Estados Unidos”, señaló.
Inmediatamente, comenzó a circular que Kent renunció en medio de investigaciones del FBI por una presunta filtración de información clasificada, quien podría haberse beneficiado de documentación privilegiada en calidad de jefe de la lucha antiterrorista de Washington.
Frente a estos acontecimientos, Donald Trump y la Casa Blanca ven un aumento de los opositores a la Operación Furia Épica. La afirmación de la Inteligencia de Estados Unidos de que Irán no reactivó su programa nuclear reconfigura el debate sobre la guerra en Medio Oriente y plantea interrogantes sobre el futuro de la región.




