El papa León XIV votó por correo en las elecciones de medio término de Estados Unidos y se convirtió en el primer pontífice de la historia que participa en unos comicios. En ese sentido, la Santa Sede confirmó que ya envió su boleta desde el Vaticano hacia Chicago, la ciudad donde nació.
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El gesto reabre el debate sobre el vínculo entre la Iglesia y la política, en un año en que el Papa y el presidente Donald Trump mostraron diferencias públicas en varios temas.
León XIV: el primer Papa en votar en las elecciones civiles de su país
La noticia surgió primero en medios locales de Illinois. El Chicago Sun-Times reveló que Robert Francis Prevost, nombre civil del Papa, figuraba en la lista de personas que habían pedido votar por correo. Poco después, la oficina de prensa vaticana lo confirmó con un comunicado.
Según esa nota, el Papa ejerció su derecho al voto como ciudadano estadounidense siempre que tuvo la oportunidad. El Vaticano agregó que el pontífice cree en el derecho y el deber de los ciudadanos de participar en los procesos democráticos.

León XIV nunca perdió su inscripción como votante en Illinois. Su registro está vinculado a una dirección en New Lenox, dentro del condado de Will. Desde allí se tramitó el envío de la boleta hasta la Ciudad del Vaticano, un recorrido poco habitual para una papeleta electoral.
Dos normas explican que el trámite fuera posible:
- La ley electoral de Illinois, que desde hace años permite a cualquier votante registrado sufragar por correo sin justificar su ausencia.
- Una ley federal conocida como UOCAVA, que garantiza el voto a los militares y a los ciudadanos estadounidenses que viven fuera del país. Como el Papa reside en el Vaticano, quedó amparado por esa norma, igual que cualquier compatriota en el extranjero.
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Sin embargo, no fue su primer voto a distancia. Los registros indican que ya había votado por correo en las elecciones presidenciales anteriores, cuando todavía era cardenal. También participó en primarias republicanas y en elecciones generales a lo largo de los años.
El contenido de su voto es secreto y el Vaticano no reveló por qué candidatos se inclinó. En la boleta de Illinois figuran, entre otros cargos, la banca del Senado que deja libre el demócrata Dick Durbin y la gobernación del estado.
Por qué ningún Papa había votado antes
Un historiador británico especialista en el papado, Michael Walsh, afirmó que no cree que ningún papa haya votado antes en una elección democrática y laica. De hecho, no existe constancia de que Juan Pablo II, Benedicto XVI o Francisco hayan participado en los comicios de sus países de origen.
El caso de Francisco es el más cercano para el público argentino. Jorge Bergoglio conservó sus documentos del país, pero nunca votó en las elecciones argentinas. Es decir que la ausencia de votos papales no se explica por falta de ciudadanía, sino por una costumbre de distancia con la política partidaria.

No existe una prohibición expresa que lo impida. El Código de Derecho Canónico establece que los clérigos no deben participar activamente en partidos políticos, pero no menciona el sufragio. Votar en secreto no equivale a militar en un partido, por lo que la norma de la Iglesia no frena a León XIV.
Tampoco lo impide el Tratado de Letrán, que dio origen al Estado de la Ciudad del Vaticano. Ese acuerdo garantiza la soberanía del Papa sobre su territorio, pero no regula su participación en elecciones de otros países. Sin embargo, fijó un estatus de estricta neutralidad internacional.
Lo que hizo posible el precedente es una combinación poco frecuente. Es el primer papa nacido en Estados Unidos, conserva su ciudadanía y su registro electoral, y el sistema de ese país facilita el voto a distancia. Hasta ahora ningún pontífice había reunido esas condiciones.




