En el discurso registrado más largo de la historia de Estados Unidos, Donald Trump se refirió a las expectativas por un ataque a Irán, en el marco de una importante movilización militar y las negociaciones por el programa nuclear de Teherán en Ginebra.
- Te puede interesar: Aranceles de EE. UU.: la decisión de Trump tras el fallo adverso de la Corte Suprema
Trump y un discurso clave por el ataque a Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su discurso del Estado de la Unión como una oportunidad central para persuadir a los votantes sobre su política hacia Irán, en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente.
El mensaje llegó mientras Washington acumula fuerzas militares en la región y mantiene abierta la posibilidad de nuevas acciones si fracasan las negociaciones nucleares: 24 destructores, bombarderos, aviones de caza y portaaviones como el Gerald R. Ford y el Abraham Lincoln se encuentran dentro de un radio de ataque al régimen de los Ayatolás.

Durante su intervención, Trump insistió en que no permitirá que Irán obtenga armas nucleares y volvió a describir al país como un actor desestabilizador. El mandatario citó el programa nuclear iraní, el apoyo de Teherán a grupos armados y la represión interna como motivos para justificar una postura dura de Estados Unidos.
Aunque reiteró que prefiere la vía diplomática que se inició en Ginebra, también dejó abierta la puerta a medidas más contundentes si Irán no flexibiliza su postura de cara a definir los alcances y techos de desarrollo para el área nuclear.
- Te puede interesar: LongShot: el proyecto de Estados Unidos para revolucionar el combate aéreo con drones en 2026
Un electorado escéptico, el ala demócrata en contra
Uno de los desafíos para la Casa Blanca es la cautela de la opinión pública. Una encuesta reciente realizada por la Universidad de Quinnipiac muestra que muchos estadounidenses solo respaldarían una acción militar bajo una amenaza directa al país.
Según la información recabada, el 70% se opone a la participación militar de Estados Unidos en Irán y la misma proporción de votantes cree que Trump debería solicitar autorización al Congreso antes de realizar una acción militar en el extranjero.
Por eso, el discurso de Trump sobre el Estado de la Unión buscó equilibrar el mensaje: firmeza frente a Irán, pero dentro del marco de la política de “America First” y con énfasis en la búsqueda de la paz.

El tema también genera fricciones en el Capitolio. Legisladores demócratas cuestionaron la falta de debate público sobre una posible escalada militar, mientras algunos republicanos respaldan la línea dura.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó a los líderes del Congreso sobre la situación con Irán, en medio de preparativos militares y contactos diplomáticos. El futuro de la estrategia estadounidense dependerá en gran medida de las negociaciones nucleares con Irán y de la reacción del electorado.
Por ahora, el discurso del Estado de la Unión de Donald Trump marcó un paso más en el intento de la Casa Blanca de construir apoyo para un ataque a Irán, un hecho que abriría una nueva etapa de conflicto en Medio Oriente y una ola de incertidumbre sobre los procesos políticos que ocurren internamente en Teherán.




