Por Carlos Toppazzini
Por décadas, el mercado consideró a la actividad logística como un simple engranaje necesario, técnico y silencioso, que arrancaba cuando terminaba una transacción comercial. Sin embargo, la aceleración del eCommerce también modificó ese escenario. “Ahora, la logística ya no es un eslabón posterior o un soporte secundario: se consolidó como infraestructura crítica de la economía moderna y como el corazón de la propuesta de valor comercial”, afirmó Franco Tertzakian, CEO y cofundador de Shipnow.
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En un ecosistema donde hoy convergen la omnicanalidad y el comercio agéntico, la verdadera batalla por la competitividad se mudó al área de operaciones. En ese nuevo paradigma, Tertzakian advirtió que “vender más ya no alcanza si la red logística no está diseñada y preparada para absorber picos de demanda, coordinar procesos dinámicos y escalar sin perder eficiencia ni sostenibilidad financiera”.

Tecnología y logística: el nuevo motor de eficiencia en la industria global
Al considerarse históricamente como una industria caracterizada por márgenes ajustados y alta intensidad de recursos, optimizar cada trayecto y proceso dejó de ser un diferencial comercial para convertirse en una necesidad estructural. Al respecto, el directivo destacó que “el desarrollo tecnológico propio y la inteligencia artificial (IA) adquieren una nueva relevancia estratégica central”.
En efecto, la integración de estas herramientas aporta resultados cuantitativos concretos en la operación diaria. Según Tertzakian, se implementan “algoritmos para la validación automática de direcciones que mejoran los SLAs, redefinición de modelos de ruteo basados en predicción de datos históricos y visibilidad en tiempo real”. Estas soluciones, destacó el directivo, permiten detectar y corregir fallas operativas antes de que afecten al usuario final, reduciendo drásticamente los costos de la ineficiencia.
eCommerce: del mito de la velocidad al valor de la certidumbre
Por otro lado, un error frecuente al analizar los hábitos de consumo es asumir que la velocidad extrema -entregar un paquete en minutos- constituye la única exigencia del cliente. Al contrario, la evidencia revela una prioridad diferente. “El consumidor actual demanda, sobre todo, precisión, transparencia y control sobre su tiempo”, señaló el ejecutivo.

En ese sentido, implementar una política de información clara y trazabilidad completa, conceptualizada como una “cocina abierta”, subvierte la experiencia de compra tradicional, aseguró Tertzakian. Y agregó: “Al otorgarle al usuario la potestad de elegir el día y el rango horario que mejor se acomodan a su vida cotidiana, la logística se convierte en una herramienta de fidelización de marca y construcción de confianza a largo plazo”.
El futuro de la logística: hacia un rol estratégico regional
Por otra parte, al imaginar el desarrollo de la logística en los próximos años, probablemente, el mercado exigirá redes cada vez más integradas, flexibles y sostenibles. Al respecto, Tertzakian consideró que “el gran desafío del sector logístico consiste en abandonar por completo el rol tradicional de transportista para consolidarse como un partner consultivo estratégico, capaz de aportar datos e insights decisivos para el crecimiento orgánico de las empresas”.
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Según su visión, construir la infraestructura logística del futuro demanda “articular tecnología local sólida, alta adaptabilidad ante escenarios dinámicos y un firme compromiso con la experiencia del usuario”.
Por último, para el cofundador de Shipnow, “las organizaciones que lideren las próximas décadas serán aquellas que comprendan que la promesa comercial no termina con el clic en el botón de compra, sino en el instante exacto en que el producto llega a manos del cliente”.




