La primera jornada de la Conferencia Hemisférica de Seguridad dejó en evidencia la diversidad de enfoques con los que los países de la región están enfrentando un escenario cada vez más complejo, donde conviven amenazas tradicionales como el narcotráfico con nuevos desafíos vinculados a la modernización militar, la soberanía territorial y los cambios en el orden geopolítico global. En la primera jornada, Carlos Presti y Henry Saénz Ramos, los ministros de Defensa de Argentina y Guatemala respectivamente, ofrecieron su mirada al respecto.
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Guatemala: narcotráfico, comando unificado y el desafío de la seguridad terrestre
Por su lado, en una charla con Eduardo Gamarra, investigador principal en la FIU, el ministro de Defensa de Guatemala, Henry Sáenz Ramos, expuso que el principal desafío en materia de seguridad para su país –y para gran parte del hemisferio– sigue siendo el narcotráfico en todas sus dimensiones.
“La amenaza mayor es la amenaza común que tiene el hemisferio, que es el narcotráfico”, afirmó, al tiempo que aclaró que no se trata solo de producción o transporte de drogas, sino de un fenómeno complejo que atraviesa múltiples capas del Estado y la sociedad.
En ese contexto, destacó el rol de Estados Unidos como socio estratégico histórico de Guatemala, subrayando que “ha sido el que nos ha dado educación, donaciones y equipo por mucho tiempo”, lo que permitió sostener capacidades operativas incluso durante décadas de limitaciones.

Uno de los ejes centrales de su gestión es la creación del Comando Estratégico contra las Amenazas Transnacionales, una estructura que unifica las operaciones militares en aire, tierra y mar para mejorar la coordinación. Según explicó, este nuevo esquema responde a la necesidad de superar fallas previas: “Con el nuevo comando, se busca una ‘unidad de mando’ que permita actuar con mayor rapidez y eficacia frente al crimen organizado”.
El ministro también puso en valor los avances logrados en el control del espacio aéreo y marítimo, señalando que Guatemala lleva casi dos años sin recibir vuelos ilegales en su territorio. No obstante, reconoció que el principal desafío pendiente está en el ámbito terrestre: “la gran tarea pendiente es combatir el narcotráfico por tierra”, donde las organizaciones criminales han adaptado sus estrategias hacia esquemas más fragmentados, como el narcomenudeo y el uso de múltiples corredores.
El ministro proyectó una visión a futuro basada en tres pilares: mayor capacitación del personal militar, integración institucional con otras áreas del Estado y un aumento sostenido del presupuesto en defensa. “No podemos pensar en un desarrollo si no ponemos la línea de defensa en una seguridad fuerte y robusta”, concluyó, vinculando directamente la estabilidad en seguridad con el crecimiento y el bienestar de la población.
Argentina refuerza su rol en el Atlántico Sur y acelera la modernización de su defensa
Más tarde, el Ministro de Defensa argentino, Carlos Presti, mantuvo una conversación con Fabián Calle, investigador principal de la FIU en donde analizaron la actualidad de las Fuerzas Armadas argentinas y sus próximos pasos.
En clave geopolítica, Presti sostuvo que la Argentina atraviesa “un momento histórico” marcado por un alineamiento estratégico con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump. En ese marco, planteó que el país debe asumir un rol protagónico en el Atlántico Sur y consolidar su proyección hacia la Antártida. “Argentina debe ser protagonista del Atlántico Sur y la principal puerta de acceso al continente blanco”, afirmó.
Sobre la cuestión de las Islas Malvinas, el ministro reafirmó la postura histórica argentina, al señalar que los derechos de soberanía son “imprescriptibles e inclaudicables”. No obstante, remarcó que la estrategia pasa por generar condiciones para el diálogo: “la Cancillería está trabajando para crear el espacio para poder negociar, por medios pacíficos, la soberanía”.

En el plano interno, destacó los cambios normativos impulsados por el gobierno que habilitan a las Fuerzas Armadas a intervenir en la protección de objetivos estratégicos. Entre ellos mencionó a Vaca Muerta como un recurso clave: “es un objetivo estratégico fundamental que le va a permitir a la Argentina despegar”. En ese sentido, subrayó que la defensa de infraestructura crítica será central en la nueva doctrina.
A nivel regional, Presti remarcó que el país busca consolidarse como un “socio estratégico” de Estados Unidos y liderar la proyección hacia la Antártida, además de colaborar en la protección de recursos estratégicos como minerales y energía.
Finalmente, el ministro puso el foco en los nuevos dominios de conflicto, como la ciberdefensa y la ciberseguridad. Señaló que Argentina fue pionera en la región en la creación de un comando conjunto en esta área y que hoy se incorporan dimensiones como el espacio, el espectro electromagnético y el dominio cognitivo. “Estamos en una revolución tecnológica en la forma de combatir la guerra”, concluyó.




