Este fin de semana las alarmas mundiales se encendieron: Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque coordinado a Irán. Desde entonces, el régimen persa tomó represalias: primero, los misiles fueron contra Israel; más tarde, fue el turno de Qatar, Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak. Este domingo, los misiles balísticos iraníes llegaron a Europa: la isla de Chipre.
Según declaró el secretario de Defensa británico, John Healey, los misiles iraníes tenían como destino a Chipre, país del Mediterráneo, que, hasta junio de 2026, ejerce la presidencia del Consejo de la Unión Europea.

Un dato: Chipre -un país de la Unión Europea ubicado en una zona estratégica del Mediterráneo oriental, ya que la isla se encuentra a poca distancia de Medio Oriente (se encuentra frente a las costas de Siria, Líbano, Israel y Turquía) y del Canal de Suez– está dividido al medio por una “línea verde” desde el año 1974, momento bisagra para las hostilidades entre las comunidades greco y turcochipriotas de la isla del Mediterráneo. Esa zona, de amortiguamiento del conflicto, es patrullada por los cascos azules destinados en la Misión de Paz de las Naciones Unidas en Chipre (UNFICYP). Además, en distintos puntos de este país, hay dos bases soberanas del Reino Unido: estas fueron establecidas en 1960. Para comprender el contexto, solo basta recordar que Chipre -antes de su independencia- fue colonia británica.
Chipre en alerta
Según contó el secretario de Defensa británico a la BBC, Irán disparó dos misiles balísticos hacia Chipre. Aunque, reconoció que éste podría no haber sido el objetivo real. Cabe señalar que, allí, hay dos bases aeronavales británicas (Akrotiri y Dhekelia), donde operan miles de soldados ingleses y aviones de combate (F-35 y Eurofighter Typhoon FGR4).

“No apuntaban a nuestras bases”, afirmó John Healey, a la prensa británica, sobre los dos misiles balísticos en dirección a Chipre, al descartar que se haya tratado de un ataque directo contra esas instalaciones. En medio de la incertidumbre típica del contexto, hay una certeza: los proyectiles encendieron las alarmas y los protocolos de las fuerzas desplegadas.
“Demuestra que nuestras bases y personal, tanto militar como civil, están actualmente en riesgo“, detalló.
Cascos azules argentinos en Chipre
Son varios los kilómetros que separan a las bases británicas de los campos y puestos de observación operados por el contingente argentino. Allí, la situación es estable.

Y, si bien desde la cuenta oficial de la misión de las Naciones Unidas en Chipre (UNFICYP) aún no brindaron detalles sobre el presente del personal en la Isla, sí se puede inferir, por una publicación del Ejército de Uruguay en su cuenta oficial de Facebook, que la situación de los efectivos asignados en las distintas misiones de paz de la ONU está estable.
“El personal se encuentra en buenas condiciones, cumpliendo con las medidas de seguridad correspondientes ymanteniendo el nivel de apresto”, escribió el Ejército de Uruguay en su cuenta oficial de X (@EjercitoUY) al describir el presente de los militares de ese país que se encuentran destinados en las misiones de Naciones Unidas (como en los Altos del Golán, Pakistán y la Península del Sinaí).
El detalle: mientras algunas líneas aéreas privadas, como Lufthansa, suspendieron las operaciones en Medio Oriente, Argentina tiene previsto enviar a un tercer contingente de cascos azules (para relevar a los efectivos que están, desde hace seis meses, en la Isla) en un vuelo que se realizaría durante los primeros días de marzo. El viaje, operado por un Boeing 737 y una tripulación de la Fuerza Aérea Argentina, es planificado por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas. Cabe recordar que, años atrás, el Boeing voló a una zona en guerra cuando, tras el ataque terrorista de Hamas a Israel -el 7 de octubre de 2023-, la Fuerza Aérea despegó desde Buenos Aires para traer a los argentinos varados en ese país durante la operación que se denominó “Regreso Seguro”.




