A los 16 años dejó San Juan para ingresar a la Armada y, casi sin conocer el mar, tuvo claro cuál quería que fuera su destino: la Fragata Libertad. Tras 36 años de servicio, el suboficial mayor Alejandro Castro realizó su último viaje. Entre recuerdos y emoción, volvió a navegar el buque que marcó su historia.