Luego de semanas de aislamiento digital, el gobierno iraní habilitó el regreso parcial de Internet en medio de protestas, crisis económica y denuncias por control de información.
La nueva cifra difiere alevosamente de los 3.117 fallecidos reportados en los informes oficiales del régimen de los Ayatolá y pone en alerta a organismos de derechos humanos.
Mientras medios locales mostraron el dolor de parte de los iraníes que se volcaron a Tabriz para velar al primer ministro, en redes crece el repudio al régimen.
El sucesor del fallecido Ebrahim Raisi es un histórico funcionario del régimen de Teherán. Conducirá el país hasta la convocatoria de nuevas elecciones presidenciales.