Un error de configuración en un entorno de pruebas permitió que el modelo de inteligencia artificial de Google accediera a la red pública, donde adivinó credenciales y vulneró sistemas corporativos reales.
El Google Threat Intelligence Group confirmó el hallazgo histórico de una vulnerabilidad de día cero desarrollada con IA que permitía eludir la autenticación de doble factor.
La Unión Europea investiga si Google abusó de su posición dominante al usar contenido de terceros para entrenar su IA y favorecer sus propios resultados en el buscador.