Los juicios contra Meta y el escándalo de Grok exponen una misma grieta: las plataformas tecnológicas construyeron sistemas optimizados para el engagement sin prever —o sin querer prever— que esa misma optimización podía convertirse en infraestructura para el daño. La regulación llega tarde, pero por primera vez llega con consecuencias reales.
Según el CEO de SpaceX, la compañía redefinió su hoja de ruta espacial para reconfigurar el rumbo de la exploración privada. Los detalles de su ambicioso plan.
La inteligencia artificial Grok, integrada en la red social X de Elon Musk, enfrenta investigaciones en la Unión Europea y el Reino Unido por la generación de deepfakes y contenidos ilegales.
El CEO de Tesla y dueño de la red social X apuesta por una posteridad donde los humanos serán meros agricultores metafóricos de verduras. ¿A qué se refiere con esta concepción del mundo?
La generación de imágenes falsas y sexualizadas sin consentimiento puso a la IA de xAI en la mira de gobiernos como Reino Unido e Italia, que exigen límites más estrictos y responsabilidades claras.
Tras despegarse de Donald Trump y una semana complicada para Grok, xAI sorprende con un contrato millonario para ayudar al Departamento de Defensa de Estados Unidos con sistemas de IA y su superordenador, Collosus.
Tras la aprobación del Senado del proyecto de ley fiscal, el presidente estadounidense amenaza con quitarle beneficios empresariales al magnate sudafricano.