El gobierno de Ecuador decidió elevar al 100% los aranceles a las importaciones provenientes de Colombia, en una medida que profundiza la crisis comercial entre ambos países y marca un nuevo capítulo en la creciente tensión regional por la seguridad fronteriza.
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Ecuador vs. Colombia: guerra arancelaria por la seguridad
El aumento de aranceles no es un hecho aislado, sino la continuidad de una escalada progresiva. A comienzos de 2026, Ecuador había impuesto una tasa del 30% a productos colombianos por la “falta de cooperación” en la lucha contra el crimen en la frontera.
Posteriormente, esa cifra subió al 50%, intensificando el conflicto económico entre ambos países.
Ahora, con el salto al 100%, la disputa comercial alcanza su punto más crítico y amenaza con afectar seriamente el intercambio bilateral.

El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, sostiene que las medidas tienen como objetivo presionar a Colombia para que adopte acciones más contundentes contra el narcotráfico y las organizaciones criminales que operan en la frontera común.
Desde Quito consideran que existe una falta de control en territorio colombiano, lo que facilita el accionar de bandas vinculadas al tráfico de drogas y la violencia no solo en la frontera común. Este argumento ya había sido utilizado para justificar los incrementos arancelarios previos, en lo que definieron como una “tasa de seguridad”.
Respuesta de Colombia y escalada regional
La reacción de Colombia no se hizo esperar en etapas anteriores del conflicto. El gobierno de Gustavo Petro aplicó aranceles recíprocos y otras medidas económicas, incluyendo restricciones comerciales y energéticas.
El presidente colombiano también decidió retirar a su embajadora en Ecuador e instó vía redes sociales a su canciller a abandonar el Pacto Andino e “iniciar el paso al Mercosur para ser socios plenos y dirigirnos hacia el Caribe y Centroamérica con más fuerza”.
Incluso, Bogotá llegó a suspender el suministro de electricidad hacia Ecuador y a imponer gravámenes a productos ecuatorianos, en un esquema de represalias cruzadas.
La escalada comercial ya impacta en sectores productivos, empleo y precios en ambos países, con advertencias de empresarios sobre consecuencias negativas a gran escala. El comercio bilateral entre Ecuador y Colombia supera los miles de millones de dólares y es clave para múltiples sectores productivos.
Con los aranceles del 100% y otras medidas económicas, Colombia y Ecuador endurecen su postura y elevan la presión el vínculo bilateral, que dependerá de la posibilidad de retomar el diálogo o, por el contrario, de una profundización de la guerra comercial que ya empieza a impactar en toda la región.




