A más de un mes del acuerdo de alto el fuego firmado el 29 de julio, Tailandia y Camboya mantienen tensiones en la frontera común ante la ausencia de un tratado de pazque ponga fin a las diferencias fronterizas.
Cierre de los pasos fronterizos, ¿indicador de mayores tensiones?
A semanas de los combates armados que dejaron, 15 civiles y 14 militares muertos del lado tailandés y 5 soldados del lado camboyano, los países asiáticos mantenían un tenso alto el fuego y cierta normalidad en los intercambios fronterizos.
Sin embargo, Tailandia sorprendió con el cierre del paso de Poipet, que colinda con la provincia de Sa Kaeo en Camboya, tras haberlo mantenido abierto durante un día y sin mayores informaciones respecto a su reapertura. Esta ubicación resulta ser clave para el comercio entre ambos países y el flujo entre poblaciones, pero su libre acceso había sido motivo de críticas por los ciudadanos tailandeses debido a la continua tensión y el temor al resurgimiento de los enfrentamientos.
El pasado 26 de agosto, la portavoz del Ministerio de Defensa camboyano, Maly Socheata, informó sobre un intento de incursión por parte de tropas tailandesas en la provincia de Banteay Meanchey, en el noroeste del país.
Los enfrentamientos entre Bangkok y Nom Pen protagonizaron dejaron un saldo de más de 30 muertos y 200 heridos en ambos bandos.
Según los dichos en una conferencia de prensa, Tailandia intentaba erigir una nueva valla en la zona fronteriza, pero fueron repelidas gracias a la ayuda de residentes y autoridades de la localidad de Chok Chey.
“Camboya pide a la parte tailandesa cumplir estrictamente con los términos del alto el fuego acordado y el espíritu del pacto alcanzado. Este documento pide encarecidamente evitar acciones que provoquen un aumento de la tensión o que contribuyan a impulsar un cambio geopolítico en la zona”, indicó Socheata.
El propio acuerdo había encontrado obstáculos debido a las infracciones de Bangkok y Nom Pen durante las primeras horas del cese al fuego firmado y ratificado a principios de agosto, aunque representantes militares se reunieron para ultimar detalles y propiciar una paz que todavía continúa en duda.
La ausencia de un acuerdo de paz entre Tailandia y Camboya
A poco más de un mes, ambos países continúan sin entablar una mesa de negociaciones para un tratado de paz que aborde las diferencias que suscitaron una larga historia de conflictos militares.
Tailandia y Camboya firmaron un acuerdo para un alto el fuego, pero sigue pendiente la resolución del conflicto ocon un tratado de paz.
Los enfrentamientos entre Tailandia y Camboya tienen como base las consecuencias del protectorado de Francia en este último, en 1863, y la redefinición de las fronteras. Entre ellas, se reconoció la posesión tailandesa de las provincias de Battambang y de Angkor, regiones ubicadas en el noroeste de Camboya.
Además, los franceses pusieron al templo de Preah Vihear de 1.000 años de antigüedad en una difusa línea divisoria entre ambos Estados asiáticos, pero del lado camboyano. Lo mismo sucede con Ta Muen Thom, Ta Muen Toch, Chong Bock y Ta Kwai, otros lugares importantes para la religión hindú, construidos de la civilización jemer y hoy bajo dominio tailandés.
En el caso de Preah Vihear, tanto la Corte Internacional de Justicia como las Naciones Unidas resolvieron en 1962 que la soberanía corresponde en mayor medida a Camboya y exigieron en 2013 la desmilitarización de la región por parte de Tailandia. Sin embargo, el conflicto entre las naciones asiáticas continúa y dista de ser resuelto.
(*) Por Héctor Agustín Arrosio y Sergio Daniel Skobalski – Especial para DEF
Tras la Cumbre de Anchorage entre Donald Trump y Vladímir Putin, en Alaska, se desató una escalada en la intensidad de las ofensivas rusas en Ucrania y la apertura de una ofensiva naval de Estados Unidos sobre el borde sur de la Cuenca del Caribe. En su interpretación se combinan tres campos: certeza práctica, probabilidades y evidencia incierta.
La segunda administración Trump comenzó con una política de seguridad nacional declaratoria, centrada en la defensa del Hemisferio Occidental (las Américas); el perfeccionamiento de las capacidades militares de proyección del Comando Indo-Pacífico para la contención de China, Corea del Norte y la flota rusa del Pacífico; el mantenimiento de los estándares operativos del Comando Central sobre Medio Oriente; y la revisión de las relaciones transatlánticas con los aliados europeos en la OTAN.
En el marco del Hemisferio Occidental, las certezas se manifiestan en las decisiones ejecutivas declarando amenazas a la seguridad nacional de los EE. UU. a las organizaciones criminales transnacionales. Las implicancias estratégicas alcanzan especialmente a los cárteles de la droga en el área de responsabilidad del Comando Sur en la Cuenca del Caribe, México y Venezuela.
Seguridad hemisférica: qué es el “Dominio del Cuarto de Esfera”
En este campo adquiere relevancia un concepto histórico de la geopolítica de guerra de Washington: el Dominio del Cuarto de Esfera, el sector con vértice en el Ártico y que se extiende hasta las costas venezolanas y colombianas del borde sur del Mar Caribe. Este espacio contiene las líneas de defensa y alerta temprana sobre el Ártico, desde Alaska hasta Groenlandia, y el objetivo crítico y prioritario de la defensa del Canal de Panamá.
La segunda administración Trump comenzó con una política de seguridad nacional declaratoria, centrada en la defensa del Hemisferio Occidental.
El contenido del documento del Comando Sur “Theater Strategy 2017-2027”, resulta crucial para comprender una estrategia de largo plazo. En él se definen como principales amenazas y desafíos en su área de responsabilidad a las denominadas amenazas T3N (Amenazas de Redes Terroristas, Trasnacionales / Transregionales) y a la injerencia de actores extracontinentales.
Los actores extracontinentales son explícitamente mencionados: Rusia, China e Irán. Las amenazas T3N se redefinen en la doctrina de los jefes del Comando Sur de 2024 y 2025 como “Organizaciones Criminales Transnacionales” con espacios de conexión con las estructuras de guerra en red de Hezbollah, y las células de la diáspora terrorista del Estado Islámico y Al Qaeda. Así lo declaró, en febrero de 2025, el Almirante Alvin Holsey ante el Comité de Servicios Armados del Senado de los EE. UU.
Estados Unidos y las amenazas de seguridad hemisférica en el Caribe
El tráfico ilegal en la Cuenca del Caribe está monitoreado desde la Estación Naval de Key West, y una red de despliegue naval, aéreo y espacial. Mientras tanto, la proyección expedicionaria, conducida desde el cuartel general del Comando Sur en Miami, se apoya en un conjunto de bases que comprenden Fort Sam Houston (Texas), Soto Cano (Honduras), Comalapa (El Salvador), Guantánamo Bay (Cuba), y los CSL (Cooperative SecurityLocations) avanzados, próximos a Venezuela, de Reina Beatriz, Hato Rey y Savaneta Barracks, en Aruba y Curazao, con fuerzas focalizadas en el combate contra el narcotráfico.
Por su parte, el encuadre jurídico del dictador Nicolás Maduro como líder de una organización criminal transnacional, definida como amenaza a la Seguridad Nacional de Estados Unidos, tiene como base que es considerado líder del “Cartel de los Soles”, relacionado con organizaciones terroristas colombianas y con la nueva generación de cárteles del narcotráfico mexicano. Redes conectadas con la estructura de tráfico migratorio ilegal “Tren de Aragua”, con base en Venezuela, que penetra en EE. UU. a través de Centroamérica, México y el Caribe.
La respuesta de la Administración Trump se basa en el despliegue naval compuesto por un escuadrón de destructores y el alistamiento de buques mayores.
La respuesta de la Administración Trump se basa en el despliegue naval compuesto por un escuadrón de destructores y el alistamiento de buques mayores: el USS Iwo Jima de asaltoanfibio, los USS San Antonio y USS Fort Lauderdale, de apoyo a operaciones del Cuerpo de Marines. En la doctrina naval, tal despliegue es el núcleo de un Grupo Expedicionario de Ataque, cuya unidad ofensiva es un Grupo Anfibio de Despliegue Inmediato. El objetivo de esta operación apunta a estrangular la red de tráfico ilegal de una organización criminal transnacional dirigida contra Estados Unidos desde Venezuela.
Ante la probabilidad de que, a la fuerza naval, se agregase en el futuro un Grupo de Ataque de Portaaviones, y se asignase al componente Ejército del Comando Sur la División Aerotransportada 82 (tal como ocurrió en la operación humanitaria ante el terremoto de Haití), estaríamos en presencia de una Fuerza Expedicionaria de Ataque.
Las operaciones Furia Urgente (Granada 1982), Causa Justa (Panamá 1989) y Respuesta Unificada (Haití 2010), son registros de grandes despliegues militares sobre objetivos en el Caribe, por parte del Comando Sur en la historia reciente. Las dos primeras operaciones armadas, la tercera de ayuda humanitaria.
El encuadre jurídico del dictador Nicolás Maduro, como líder de una organización criminal transnacional, tiene como base que es considerado líder del “Cartel de los Soles”.
Qué implica el Dominio del Cuarto de Esfera
El concepto de Dominio del Cuarto de Esfera integra la tradición geoestratégica de los EE. UU. sobre el Hemisferio Occidental, cuyos antecedentes se remontan a la defensa contra los planes de guerra naval del Imperio Alemán, previos a la Primera Guerra Mundial. Desde tiempos del Almirante Alfred von Tirpitz, se registraba una estrategia alemana cuyos objetivos eran la captura del Canal de Panamá y la ocupación de puntos de apoyo en el Caribe Sur, incluyendo la costa de Venezuela. Los planes defensivos codificados como “Black”, “Green” y, previo a la Segunda Guerra Mundial “Rainbow” (orientado sobre un potencial ataque japonés a la Zona del Canal), respondían a contrarrestar estas amenazas.
La matriz geográfica de las amenazas al Hemisferio Occidental y, específicamente, a la seguridad nacional, se replicó durante la Guerra Fría y durante la Guerra Global contra el Terrorismo (2001-2021). Durante la Guerra Fría, la estrategia Soviético-Cubana en la Cuenca del Caribe generó la “Crisis de los Misiles” en 1962, la crisis de la base de submarinos soviéticos en Cienfuegos en 1970, y la proyección de la guerra revolucionaria en América del Sur en los 70’ y en América Central en los 80’.
En tanto que, durante la Guerra Global contra el Terrorismo, la Operación Águila Noble y Libertad Duradera Fase Centroamérica (contra la “Brigada Mohamed Atta”, en El Salvador) se desarrollaron en el espacio del Dominio del Cuarto de Esfera.
La matriz de amenazas a la seguridad hemisférica se manifiesta actualmente en tres espacios. El Área Continental de Soldadura sudamericana, donde convergen los dos grandes sistemas hidrográficos: la Cuenca del Plata y la Cuenca del Amazonas, desde la Triple Frontera a Bolivia, y desde los territorios amazónicos subgobernados, hasta Venezuela. La Cuenca del Caribe con el eje Caracas – La Habana. Las “autopistas de las organizaciones criminales transnacionales” desde Centroamérica a México, penetrando la frontera sur de EE. UU.
En esta matriz convergen las proyecciones de Irán y Hezbollah sobre la Triple Frontera, Bolivia, y Venezuela. La proyección comercial de China a escala continental, y la incipiente red naval de Rusia con puntos de apoyo en Venezuela, Nicaragua y Cuba, replicando el escenario de la Guerra Fría en la Cuenca del Caribe.
Claudia Sheinbaum presentó su primer informe de gobierno en México y, entre numerosos tópicos relevantes, expuso los resultados e hitos de su gestión en materia de seguridad contra el crimen organizado, especialmente contra los cárteles de droga que se convirtieron en una agenda regional.
Con foco en el legado de su predecesor en el cargo, Andrés Manuel López Obrador, recordó la reducción de la pobreza y la desigualdad. La mandataria destacó que el porcentaje de personas en situación de pobreza pasó del 41,9% al 29,5%, mientras que el coeficiente de Gini indicó una baja en la desigualdad del 0.426 al 0.391.
Claudia Sheinbaum dio continuidad y, en los últimos 12 meses, 19 reformas constitucionales y 40 nuevas leyes, que resarcen “una parte del daño provocado por el periodo neoliberal y fortalecen los derechos sociales, la sustentabilidad, la soberanía, la libertad y la democracia”.
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el primer informe de gobierno en una esperada conferencia de prensa.
Entre los cambios aprobados por los legisladores se encuentra la reforma judicial que introdujo el mecanismo electoral para que los mexicanos eligieran por primera vez a jueces, magistrados y ministros de la Corte Suprema.
También destacó los avances en materia de soberanía nacional con la modificación de los artículos 19 y 40 de la Constitución. El cambio en estos últimos artículos estableció con claridad que “el pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la Nación, tales como golpes de Estado, injerencia en elecciones o la violación del territorio mexicano por tierra, agua, mar o espacio aéreo”.
Esta reforma cobra relevancia con la creciente presión de Estados Unidos para colaborar con México en materia de narcotráfico, especialmente con la intención de Donald Trump de intervenir militarmente contra los cárteles de droga.
¿Qué dice el primer informe de gobierno en México sobre la seguridad?
La presidenta Claudia Sheinbaum recordó el fortalecimiento de la inteligencia y la investigación para la seguridad pública. La Guardia Nacional recibió poderes para realizar inteligencia en el territorio nacional y se posibilitó que el personal militar ocupara cargos civiles. También mencionó la incorporación de la extorsión como delito grave en el artículo 19 constitucional como punto clave de su primer año de gestión.
Se confirmó la visita del secretario del Departamento de Estado de los Estados Unidos para acordar un marco de colaboración en materia de seguridad. “Hemos dejado claro que la base de este entendimiento es la responsabilidad compartida, la confianza mutua, el respeto a la soberanía y territorialidad y la cooperación sin subordinación”, detalló.
El secretario de Estado, Marco Rubio, viajará a México para ajustar la colaboración de México y Estados Unidos contra los cárteles de drogas.
En ese sentido, la actual gestión presentó en 2024 el fortalecimiento de la Estrategia de Seguridad y Justicia en cuatro ejes: atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, fortalecimiento de las capacidades de investigación e investigación y coordinación entre todos los órganos de gobierno.
Sheinbaum también se refirió a los últimos datos relacionados con homicidios y delitos. “En 11 meses hemos reducido el homicidio doloso en 25%; es decir, en el mes de julio, cada día se cometieron 22 homicidios menos que en septiembre de 2024”.
La mayor baja en casos de homicidios se observó en Zacatecas, con un 75% menos respecto al período anterior, mientras que en Guanajuato fue del 60%, en Estado de México del 45%, en Nuevo León del 70%, en Baja California del 36%, en Tabasco del 48% y en Colima del 33%.
Respecto a delitos de alto impacto, la reducción nacional fue del 20%, pero en robo de vehículo con violencia es del 31% y en feminicidio la reducción es del 34%, denotando una baja generalizada en la criminalidad.
La mandataria evitó mencionar el envío a Estados Unidos de 55 capos de la droga, entre ellos el histórico narcotraficante Rafael Caro Quintero, considerado el “Capo de Capos”, y quien era requerido desde hace años por su vinculación con el asesinato de un agente de la agencia antidrogas estadounidense DEA.
El primer informe de gobierno de Claudia Sheinbaum aparenta ser positivo en cuanto a los datos, pero la victoria en la lucha contra los cárteles de droga se mantiene como una deuda pendiente de la gestión nacional y de la política mexicana en su totalidad.
El hallazgo de la base secreta de Sinpung-dong, situada a tan solo 27 kilómetros de la frontera con China, confirma lo que muchos analistas sospechaban: Corea del Norte no solo ha avanzado en su programa de misiles, sino que lo ha hecho apostando por la clandestinidad y la disuasión estratégica.
Corea del Norte: cómo es la base secreta que amenaza al mundo
Este complejo, de 22 kilómetros cuadrados, más grande incluso que el aeropuerto JFK de Nueva York, se integra en lo que expertos llaman el “cinturón de misiles” norcoreano: una red de 15 a 20 instalaciones ocultas, diseñadas para asegurar la continuidad operativa del arsenal nuclear del país.
Construida desde 2004 y plenamente activa desde 2014, la base cuenta con almacenes, centros de mando, unidades móviles de lanzamiento y hasta viviendas camufladas bajo densos bosques, invisibles en imágenes satelitales la mayor parte del año.
Corea del Norte no solo ha avanzado en su programa de misiles, sino que lo ha hecho apostando por la clandestinidad y la disuasión estratégica.
En Sinpung-dong podrían desplegarse hasta nueve misiles balísticos intercontinentales (ICBM) con capacidad nuclear, probablemente de los modelos Hwasong-15 o Hwasong-18. Estos misiles no solo alcanzarían a Corea del Sur o Japón, sino también a gran parte del territorio continental de Estados Unidos.
La clave está en su movilidad: los lanzadores pueden salir del recinto, reunirse con ojivas y dispersarse en posiciones previamente preparadas, lo que multiplica la supervivencia del arsenal frente a un ataque preventivo.
La ubicación de la base añade otra capa de complejidad. Al estar tan próxima al territorio chino, cualquier acción militar contra ella corre el riesgo de provocar un incidente con Pekín, lo que refuerza el poder disuasorio de Kim Jong Un. En otras palabras: destruir Sinpung-dong no sería una operación quirúrgica, sino una jugada con repercusiones geopolíticas incalculables.
Este descubrimiento se suma a una lista de avances que Pyongyang ha acumulado en los últimos cuatro años. Desde la ojiva miniaturizada Hwasan-31 hasta la ambición de fabricar una bomba de hidrógeno superpotente; desde las pruebas con misiles hipersónicos como el Hwasong-16B hasta los experimentos con vehículos de reentrada múltiple (MIRV), capaces de lanzar varias cabezas nucleares con un solo misil.
La base cuenta con almacenes, centros de mando, unidades móviles de lanzamiento y hasta viviendas camufladas.
La guerra en Ucrania aceleró este proceso: Pyongyang entregó munición y tropas a Moscú y recibió a cambio transferencia tecnológica, asistencia militar y respaldo económico. Gracias a este canal, Corea del Norte está produciendo drones armados de nueva generación, entrenando a sus pilotos con instructores rusos y avanzando en el diseño de un submarino de propulsión nuclear, un hito reservado hasta ahora a un puñado de países.
El despliegue del Comando Sur de los Estados Unidos cerca de Venezuela prepara el escenario para una posible intervención militar, alimentada por actores políticos en todo el continente americano. La invasión a Bahía de Cochinos para remover al régimen de Fidel Castro, en 1961, podría ser uno de los escenarios a replicar para lograr la salida de Nicolás Maduro del poder.
A comienzos de la década del ´60, la administración de Dwight Eisenhower, en Estados Unidos, comenzó a mirar con atención el florecimiento del régimen comunista de Fidel Castro, quién llegó al poder en Cuba tras remover al dictador Fulgencio Batista.
Cuando asumió el poder, John Fitzgerald Kennedy autorizó una operación de Eisenhower que involucraba a exiliados cubanos que habían triunfado en la revolución, pero decidieron salir del país ante su disconformidad con el gobierno de Castro.
Así surgió la Brigada 2506, integrada por 1.400 jóvenes que fueron entrenados en Guatemala por la Agencia Central de Inteligencia (CIA). El plan era desembarcar en Bahía de los Cochinos, a 218 kilómetros de La Habana y realizar un golpe de Estado con respaldo militar de EE.UU.
En 1961, Estados Unidos entrenó a 1.400 jovenes cubanos exiliados para desembarcar en Bahía de Cochinos y derrocar el régimen de Fidel Castro.
La operación comenzó el 15 de abril con un bombardeo aéreo a las bases cubanas sin causar daños relevantes. Ocho aviones B-26 fueron camuflados con los colores cubanos para dar cuenta de una insurgencia entre el régimen militar. Uno de los bombarderos fue derribado y su piloto terminó por revelar la implicación de Estados Unidos.
La primera parte de la brigada arribó a Cuba en la madrugada del 17 de abril de 1961 con el factor sorpresa a su favor, pero fueron detectados por una de las patrullas y afectó el resto del desembarco. Fuerzas terrestres y aéreas reaccionaron inmediatamente a la invasión, obstruyendo la organización de la operación.
En menos de 72 horas, un total de 20.000 soldados derrotaron de forma implacable a los 1.400 brigadistas, que pasaron un año y medio en prisión hasta que se produjeron las negociaciones en la Navidad de 1962. Se estima que hubo 176 muertos, 300 heridos y 50 discapacitados del lado invasor durante los tres días de combate.
Una operación en Venezuela, ¿cerca de ser realidad?
Si bien fue fracaso, la Bahía de Cochinos emerge como un precedente del alcance que tiene Estados Unidos a la hora de actuar en tierra extranjera. Tanto Eisenhower como Kennedy vieron en Cuba un aliado de la Unión Soviética en plena Guerra Fría y una amenaza cercana a la esfera de influencia norteamericana en Latinoamérica.
Con algunos paralelismos, Venezuela representa hoy un peligro por su rol fundamental en el narcotráfico y terrorismo. La Administración de Control de Drogas (DEA) y funcionarios de la administración de Donald Trump denunciaron nexos gubernamentales con el Cártel de Soles y su alianza criminal con las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN), Hezbollah y Hamas.
La última acción militar de Estados Unidos contra un gobierno latinoamericano fue la Operación Causa Justa contra el dictador de Panamá, Manuel Noriega, buscado por extorsión y narcotráfico.
Trump decidió movilizar parte del Comando Sur frente a las costas venezolanas. Buques de asalto anfibio, destructores y submarinos de propulsión nuclear se encuentran para frenar el tráfico de drogas latinoamericano. Más de 4.000 marinesestadounidenses en el Mar Caribe esperan órdenes para actuar, aunque esta vez se presume que el apoyo militar disidente en la diáspora venezolana es más difuso.
Como actores importantes se encuentran el Grupo Carive, compuesto por castristas y civiles exiliados, y el Estado Mayor en el Exilio para el rescate de la Fuerza Armada que se estima que tiene 3.400 efectivos en el extranjero.
También deben tenerse en cuenta los 327 oficiales degradados por el Ministerio de Defensa, entre julio de 2020 y enero de 2024, de los cuales algunos fueron detenidos y otros lograron salir de Venezuela por cuenta propia.
La realidad es que el apoyo de un sector de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana a una operación de Estados Unidos parece improbable dados los numerosos llamamientos desde el extranjero para terminar con el régimen de Nicolás Maduro y los negocios del Cártel de los Soles.
La oposición de Colombia se posicionó contra el presidente Gustavo Petro por la militarización de la frontera con Venezuela contra el narcotráfico. La medida se produjo después de que el régimen chavista desplegó alrededor de 15.000 combatientes en Táchira y La Guajira, en medio de tensiones con Estados Unidos.
Acusan a Petro de favorecer al ELN y disidencias de las FARC
El anuncio de Petro repercutió de forma negativa en la política colombiana, generalmente en contra de su agenda internacional y la “Paz Total” que impulsa con el objetivo de poner fin al conflicto con el paramilitarismo.
La polémica nace con el despliegue de 25.000 soldados en la región del Catatumbo, integrada por los departamentos de Santander y César. Esta ubicación cercana a la frontera con Venezuela fue problemática en el pasado debido a enfrentamientos entre fuerzas paramilitares del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) que causaron 60.000 desplazados en enero de 2025.
La orden coincide con un despliegue similar realizado por Caracas y aparenta ser una operación coordinada en el marco de una “zona binacional” compartida con el régimen chavista, hoy envuelto en tensiones por la presencia de Estados Unidos en el Mar Caribe.
Elecciones en Colombia: quiénes apuntan contra Petro
Miguel Uribe Londoño, padre del fallecido senador Miguel Uribe Turbay y precandidato a presidente, señaló que “el gobierno de Colombia debe declarar oficialmente al régimen de Maduro y al Cartel de los Soles como un grupo terrorista y narcotraficante”.
El despliegue de 25.000 soldados de Colombia en el Catatumbo fue relacionado a la situación en Venezuela.
La senadora Paola Holguín aseguró que es “ilegítimo que el Gobierno colombiano haga coordinaciones con la dictadura de Maduro, jefe del Cartel de los Soles y prófugo de la justicia norteamericana. Militarizar el Catatumbo como un favor al verdugo aliado del ELN y las Farc, es inmoral, inconstitucional y un grave riesgo a nuestra soberanía”, dijo a Infobae Colombia.
Recientemente, Petro negó la existencia del Cártel de los Soles y argumentó que Washington lo utiliza como pretexto para intervenir militarmente en Venezuela.
Exmandatarios como César Gaviria e Iván Duque le pidieron al presidente colombiano que se aleje de la dictadura encabezada por Nicolás Maduro.
“No se puede, bajo ningún motivo, aceptar esa alianza que el presidente Gustavo Petro quiere realizar con Venezuela”, expresó Gaviria en sus redes sociales, donde también solicitó que la “zona binacional” sea discutida en el Congreso.
Por su parte, Duque calificó de “lamentable” la alianza que existe con tres regímenes opresores de América Latina y el Caribe, en relación a Venezuela, Cuba y Nicaragua, y solicitó que se incluyan al Cártel de los Soles y al Tren de Aragua como organizaciones terroristas.
¿Estados Unidos podría accionar contra Colombia?
Tanto Iván Duque como César Gaviria advirtieron el deterioro de las relaciones con Estados Unidos, en parte debido a los enfrentamientos entre Gustavo Petro y Donald Trump por los deportados, la cercanía con Caracas y la falta de designación de un embajador en EE.UU.
Las relaciones entre Colombia y Venezuela suscitaron críticas en Estados Unidos y otros países de la región.
Actualmente, la gestión nacional está bajo la mira de la Casa Blanca por su papel en la lucha contra las drogas y florecieron los cuestionamientos en relación con el aumento del cultivo de coca y producción de cocaína, según un informe de las Naciones Unidas. La Cámara de Representantes norteamericana advirtió que “Colombia no ha aprovechado eficazmente la asistencia de Estados Unidos para promover las metas y objetivos comunes”.
Este escenario podría propiciar la cancelación del acuerdo bilateral y la cooperación contra el narcotráfico. En el mejor momento del vínculo entre Bogotá y Washington, la Casa Blanca enviaba 400 millones de dólares, pero esta asignación bajó a 209 millones de dólares para el año fiscal 2026.
Esta pérdida implicaría un golpe para la estrategia de Colombia, el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad así como las políticas de prevención y supresión del tráfico de drogas a nivel nacional.
El mercado de modelos generativos de inteligencia artificial (IA) en 2025 está dominado por un puñado de jugadores que marcan el ritmo de innovación y adopción a escala global. Aunque existen decenas de alternativas abiertas y regionales, los más influyentes y populares son OpenAI, Anthropic, Google, Meta y DeepSeek.
Cada uno aporta una estrategia distinta, con fortalezas y debilidades que están configurando no solo la competencia empresarial, sino también el impacto cultural, económico y político de la IA.
Los modelos de inteligencia artificial más populares
OpenAI: el estándar de referencia
OpenAI sigue siendo el punto de referencia para muchos. Con GPT-4.5 y la línea “o” (como o1 y o3), la compañía ha puesto el foco en mejorar el razonamiento profundo y la capacidad de mantener conversaciones complejas. Sus modelos destacan por la calidad general de resultados, la integración con herramientas externas como el análisis de datos o la generación de código, y su posición privilegiada en el ecosistema corporativo, gracias a la adopción masiva en copilots y software empresarial.
Entre sus debilidades se encuentra el alto costo y la opacidad sobre cómo son entrenados, lo que alimenta críticas sobre transparencia. En el mercado, OpenAI mantiene un aura de “estándar de oro”, y su impacto es evidente: millones de usuarios utilizan diariamente sus modelos en tareas de productividad, programación, escritura e investigación.
OpenAI sigue siendo el punto de referencia para muchos con ChatGPT.
Anthropic: seguridad y confiabilidad
Anthropic, con su serie Claude 3.5, emerge como el competidor que mejor capitaliza la búsqueda de modelos confiables y seguros. Claude es especialmente apreciado por su redacción clara, obediencia a instrucciones complejas y su enfoque de alineamiento, diseñado para evitar sesgos dañinos o respuestas problemáticas. Su debilidad relativa está en la multimodalidad y en ciertas herramientas, donde suele ir un paso detrás de Google y OpenAI.
A nivel de mercado, Anthropic ha crecido gracias a alianzas con AWS (Bedrock) y Google (Vertex), consolidándose en empresas que priorizan el cumplimiento regulatorio. Su impacto se nota en sectores como legal, consultoría o documentación técnica, donde la precisión y el tono importan tanto como la creatividad.
Google apuesta por el músculo de distribución con Gemini 2.0 y 2.5, modelos que combinan texto, imagen y audio en un solo sistema. Su mayor fortaleza es la integración nativa: la IA ya está presente en Android, Workspace y pronto en dispositivos cotidianos como autos y electrodomésticos. Además, ofrece contextos largos y rapidez en el procesamiento.
Las debilidades pasan por la percepción de que la calidad de sus salidas no siempre es tan consistente como la de OpenAI o Claude, y por los continuos cambios de estrategia que generan incertidumbre. Comercialmente, Google juega a lo grande: convertir a Gemini en un asistente universal, desde el teléfono hasta el hogar. Su impacto es enorme porque acelera la normalización de la IA en la vida diaria, más allá de entornos técnicos o de oficina.
Google apuesta por el músculo de distribución con Gemini 2.0 y 2.5, modelos que combinan texto, imagen y audio en un solo sistema.
Meta Llama: democratización y control
Meta, con la familia Llama 3 y 3.1, domina el frente de los modelos de pesos abiertos (“open weights”). Su apuesta consiste en liberar modelos potentes, de hasta 405 mil millones de parámetros, que cualquier empresa o desarrollador puede adaptar. La principal fortaleza de Meta es que democratiza el acceso y permite que startups, gobiernos y empresas tengan su propia IA bajo control, a menudo con costos más bajos.
Además, construyó una comunidad vibrante que mejora y ajusta continuamente estos modelos. Su talón de Aquiles es que, al no ser “plug and play” como los modelos cerrados, requieren infraestructura y trabajo adicional para sacarle el máximo provecho, y no siempre alcanzan la consistencia de los modelos propietarios en todas las tareas. En el mercado, Llama se consolidó como estándar de facto para despliegues en entornos donde la privacidad y la soberanía de datos son esenciales. Su impacto es profundo: ha bajado la barrera de entrada para experimentar y competir a gran escala.
DeepSeek es el recién llegado que sorprendió al mundo. Con su modelo V3, un sistema de expertos (MoE) de código abierto, y R1, centrado en razonamiento mediante aprendizaje por refuerzo, alcanzó benchmarks comparables a los gigantes, pero con un costo de entrenamiento mucho más bajo. Su fortaleza es doble: rendimiento de primer nivel y licencias abiertas que permiten derivar modelos comerciales sin trabas.
Sus debilidades se relacionan con la incertidumbre sobre su sostenibilidad a largo plazo y las tensiones geopolíticas que pueden limitar su despliegue global. Aun así, su irrupción tuvo un efecto inmediato: desató una guerra de precios y obligó a los demás competidores a innovar más rápido. Su impacto es quizás el más disruptivo, al demostrar que la frontera tecnológica ya no es monopolio exclusivo de las grandes empresas de Silicon Valley.
La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) reunió a 12 países en Abuya, Nigeria, y aprobó un plan de recaudación para crear una fuerza que combata al terrorismo en un continente que fue foco de numerosos ataques en 2024.
África Occidental creará una fuerza antiterrorista
La CEDEAO, fundada en 1975, se reunió en la capital de Nigeria y, entre temas económicos y comerciales, abordaron la amenaza que representa al terrorismo para la vida diaria de millones de africanos.
La Comunidad Económica de Estados de África Occidental resolvió la creación de una brigada antiterrorista de despliegue rápido de 260.000 soldados. La fuerza será nutrida por efectivos con la participación de Benín, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea-Bissau, Liberia, Nigeria, Senegal, Sierra Leona y Togo.
Guinea es miembro desde 1975, pero se encuentra excluida desde 2021 por el golpe de Estado militar y el secuestro del primer presidente constitucional de la historia del país, Alpha Condé. De igual forma sucedió con Burkina Faso, Mali y Níger, pero comunicaron su salida conjunta del organismo el 28 de enero de 2024 y conformaron la Alianza de Estados del Sahel.
Los gobierno militares de Burkina Faso, Mali y Níger salieron de la CEDEAO y constituyeron su propia entidad, la Alianza de Estados del Sahel, para combatir el terrorismo.
Según el presidente de la CEDEAO, Omar Touray, la movilización requerirá una financiación anual de 2.500 millones de dólares, que servirá para activar la brigada, proporcionar logística y ofrecer apoyo financiero a aquellos estados que más sufren la actividad terrorista.
Los mecanismos recaudatorios todavía están pendientes de definirse, mientras se espera la posibilidad de inversiones de socios y organismos internacionales, pero África Occidental se encamina a formalizar su lucha contra el terrorismo.
El Sahel, la región que más sufre el terrorismo en el mundo
Según el Centro de Lucha contra el Terrorismo de la Unión Africana, en 2024 se produjeron más de 3.400 atentados terroristas que provocaron alrededor de 13.900 víctimas mortales.
Touray destacó la situación del Sahel en su encuentro con la Comunidad Económica de Estados de África Occidental en Nigeria. “Es innegable que África Occidental, en particular la subregión del Sahel, se ha convertido en el epicentro del terrorismo mundial. Varios estudios analíticos indican que el Sahel representó el 51% de las muertes por terrorismo mundial solo en 2024”.
El ISIS es uno de los grupos terroristas con más actividad en el continente africano.
Esta región incluye países como Argelia, Burkina Faso, Camerún, Chad, Eritrea, Etiopía, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, República Centroafricana, Senegal, Sudán, y Sudán del Sur.
Por su parte, el exministro de Asuntos Exteriores de Nigeria, Ibrahim Gambari, señaló que África se enfrenta actualmente a más de 1.000 grupos insurgentes, entre los que se encuentran grupos como el Estado Islámico (ISIS) y filiales de Al Qaeda.
A principios de año, el Comisario de Asuntos Políticos, Paz y Seguridad de la Unión Africana, Bankole Adeoye, proyectó “una escalada del terrorismo de entre el 10% y el 15% en 2025” durante una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En los últimos años, el cambio climático se convirtió en una de las mayores preocupaciones globales, y uno de los principales culpables es el dióxido de carbono liberado a la atmósfera por actividades humanas. Frente a la dificultad de reducir drásticamente las emisiones en sectores como la industria pesada, el transporte marítimo o la producción de energía, surgió una alternativa tecnológica: capturar el CO₂ y almacenarlo de manera segura bajo tierra.
En ese escenario aparece Northern Lights, un proyecto pionero impulsado por las petroleras Equinor, Shell y TotalEnergies, en Noruega, que promete ser la primera infraestructura transfronteriza de almacenamiento de carbono a gran escala en el mundo.
Cómo funciona este nuevo desarrollo para almacenar dióxido de carbono
La iniciativa forma parte del programa Longship, desarrollado por el gobierno noruego para avanzar en soluciones climáticas innovadoras. La lógica es relativamente simple: en lugar de dejar que el CO₂ llegue a la atmósfera y contribuya al calentamiento global, se captura directamente de las chimeneas industriales, se licúa y se transporta en buques especialmente diseñados hasta la costa noruega.
Desde allí, el gas se inyecta en tuberías y se envía a depósitos subterráneos situados a unos 2.600 metros bajo el lecho marino del Mar del Norte. En esos reservorios geológicos, antiguas formaciones rocosas porosas que alguna vez contuvieron petróleo y gas, el CO₂ queda atrapado de manera permanente.
Este nuevo método puede almacenar el dióxido de carbono para combatir el cambio climático.
El almacenamiento geológico de carbono no es una idea nueva, pero lo innovador de Northern Lights es su escala y accesibilidad internacional. Muchas empresas que producen grandes volúmenes de emisiones no tienen posibilidad de desarrollar sus propios sistemas de captura y almacenamiento.
Con esta infraestructura, podrán enviar su CO₂ a Noruega y pagar por el servicio, lo que convierte al proyecto en una especie de “planta de tratamiento global del carbono”. El plan es inaugurar la primera fase en 2025, con capacidad para almacenar 1,5 millones de toneladas de CO₂ al año, y ampliarla a más de 5 millones en etapas posteriores.
Medio ambiente: el impacto que tendría este nuevo desarrollo
Los beneficios potenciales son considerables. En primer lugar, esta tecnología puede ayudar a reducir las emisiones de sectores difíciles de descarbonizar, como la producción de cemento, acero o fertilizantes. Son industrias que seguirán siendo necesarias durante décadas, pero cuyo impacto ambiental es muy alto.
Con Northern Lights, esos sectores tendrían una salida transitoria mientras avanzan las energías limpias. Además, el proyecto podría abrir la puerta a un nuevo modelo de negocio: el transporte internacional de CO₂, donde países sin capacidad geológica propia contraten el almacenamiento en Noruega.
Esta tecnología puede ayudar a reducir las emisiones de sectores difíciles de descarbonizar.
Sin embargo, también hay críticas y desafíos. Los detractores advierten que esta tecnología no debe ser vista como una excusa para seguir quemando combustibles fósiles, sino como un complemento en la transición energética.
Además, el proceso de captura, transporte y almacenamiento tiene costos elevados, lo que plantea la duda de si será competitivo frente a soluciones más directas, como electrificación o energías renovables. También existe el reto de garantizar la seguridad a largo plazo de los depósitos: aunque los estudios indican que el CO₂ puede permanecer sellado durante miles de años, la sociedad debe confiar en que no habrá filtraciones.
En esta maniobra, la mayor de los últimos años (por la cantidad de efectivos y medios desplegados), también dicen presente los paracaidistas de la Fuerza. Con misiones de alto riesgo, estos hombres y mujeres se lanzan desde las aeronaves de combate para conquistar los objetivos propuestos en el marco de la actividad.
Mientras los paracaidistas de la Fuerza se lanzaban hacia el ataque desde el cielo, un salto fallido puso a prueba la fidelidad de Tobi, el perro de la Policía Militar (Foto: Fernando Calzada)
En ese contexto, la historia de un salto fallido, reveló algo más profundo que la destreza militar: un relato marcado por el vínculo inquebrantable entre un perro de guerra y su guía, un soldado de la Policía Militar del Ejército.
El soldado y su perro, un binomio indisoluble
En horas previas a la megaoperación, que tuvo lugar en el aeropuerto de Sáenz Peña, durante los movimientos de los paracaidistas, uno de los efectivos cayó en pleno monte chaqueño.
Con binoculares, los militares en tierra pudieron seguir el rumbo del hombre del Ejército; sin embargo, no pudieron identificar el punto exacto de la caída.
El cabo primero Isaías Arrieta, guía de Tobi, se acercó con su compañero a la zona del incidente. Finalmente, lograron dar con el paracaidista (Foto: Fernando Calzada)
En seguida, el personal de la Policía Militar, a cargo de la seguridad del aeropuerto, se desplegó en cuatriciclos para poder localizarlo y auxiliarlo. Mientras los minutos corrían, uno de esos hombres salió con el ovejero de trabajo a su cargo, Tobi.
“Hay un binomio indisoluble, el del can con su guía. Siempre, de hecho, el perro se mantiene al lado del mismo efectivo”, cuenta el teniente coronel Roberto Arias Malatesta, jefe de la Compañía de Policía Militar 601, al relatar lo sucedido tras el imprevisto: “Sabíamos que el paracaidista estaba en el monte, pero no podíamos verlo”.
Perros de guerra, cómo actúan en el combate
Cuando Tobi, un perro de búsqueda de venteo (por el viento), apareció en escena, cambió la situación: “Él levanta el hocico, percibe el olor humano y empieza a buscar en zig zag, siempre en contacto con su guía.
Por suerte, en el segundo direccionamiento, Tobi dio con el efectivo. En ese instante, el can hizo una marcación activa, al ladrar, y se mantuvo al lado del paracaidista hasta la llegada de la ayuda”.
Obviamente, cuentan desde Chaco, el perro rescatista -que ronda los tres años y medio de vida- ya tuvo su recompensa, comida y un juguete.
Según Arias Malatesta, el Ejército es el responsable de entrenar ese tipo de canes para búsqueda de personas. Incluso, se trata de nuevas capacidades adquiridas por la Fuerza. Además, agrega un dato clave: la Polícia Militar es la única unidad de la Fuerza que tiene perros de combate, ya que el resto de los elementos solo tienen los de seguridad. Es decir, son los únicos entrenados para atacar en caso de combate.