El embajador de Rusia en Venezuela, Serguéi Melik-Bagdasárov, aseguró que el expresidente Nicolás Maduro fue traicionado desde su propio entorno, lo que facilitó su captura por fuerzas estadounidenses. Además, afirmó que Moscú “conoce los nombres” de los supuestos implicados.
- Te puede interesar: La Defensa de EE. UU. en 2026: del realismo estratégico a la disuasión simultánea
Venezuela: ¿Maduro fue traicionado?
Según el embajador Serguéi Melik-Bagdasárov, la captura de Maduro fue posible por fallas internas y supuesta colaboración de personas cercanas al poder que “no hicieron todo lo que pudieron” para impedir el avance de las fuerzas estadounidenses durante la operación denominada Resolución Absoluta.
El diplomático también afirmó que Rusia “conoce los nombres” de quienes habrían facilitado la acción al trabajar “sistemáticamente para la inteligencia estadounidense”, aunque no mencionó identidades concretas ni presentó evidencia pública sobre estos señalamientos.

La acusación fue difundida como una advertencia hacia sectores del antiguo círculo de poder chavista que, según el Kremlin, habrían actuado contra los intereses del régimen y de Rusia en la región.
- Te puede interesar: Tras tres años, Israel repatrió los restos de Ran Gvili y puso fin a la crisis de los rehenes en Gaza
Rusia busca involucrarse en Venezuela
En este contexto, Rusia sigue de cerca los eventos posteriores a la caída del chavista, cuyos vínculos con Moscú y Pekín habían sido parte de su estrategia de respaldo internacional. La acusación de traición interna se suma a la narrativa rusa que busca deslegitimar la operación estadounidense y responsabilizar a actores dentro de Venezuela por permitir el éxito del operativo.

Además de hablar de traiciones, el embajador Melik-Bagdasárov también criticó la preparación de algunos efectivos venezolanos para emplear sistemas de defensa, como baterías antiaéreas rusas, durante el asalto, aunque aseguró que la cooperación militar entre Rusia y el país sudaméricano “no fue cancelada”.
En Venezuela, en tanto, figuras como Diosdado Cabello negaron fracturas internas del régimen y promovieron una narrativa de unidad revolucionaria, aunque la sorprendente captura de Nicolás Maduro y la reconfiguración del gobierno abren interrogantes sobre la lealtad de segmentos del antiguo aparato estatal.
De esta manera, la presión de Rusia y la amenaza a los presuntos traidores a Maduro marcan un giro a la estrategia de Vladímir Putin para deslegitimar el actual proceso político. Asimismo, presionan a Caracas frente a la intervención de Estados Unidos, con figuras involucradas como Donald Trump, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio.




