Las consecuencias de la operación militar de Estados Unidos que resultó en la captura de Nicolás Maduro trascendieron el plano regional y transformaron al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) en un campo de batalla diplomático.
- Te puede interesar: Sin Maduro en Venezuela, el complejo escenario que enfrenta Cuba en Latinoamérica
Naciones Unidas rechazó los argumentos de Estados Unidos
La representación estadounidense defendió la acción alegando razones de seguridad hemisférica y lucha contra el narcoterrorismo, mientras que varios miembros cuestionaron su legitimidad jurídica y soberanía territorial.
Al respecto, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, sostuvo que la operación se justificó por “la amenaza continua de tráfico de drogas, crimen organizado y terrorismo que emanaba de redes vinculadas al gobierno de Maduro”, y que Washington actuó en legítima defensa de su seguridad nacional.
Sin embargo, distintos interlocutores de las Naciones Unidas manifestaron su rechazo y su preocupación por el accionar estadounidense en un Estado soberano y sus potenciales consecuencias en el corto plazo.

La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos cuestionó con dureza la intervención, al considerar que vulneró principios centrales del derecho internacional. El Alto Comisionado Volker Turk advirtió que la operación impulsada por Washington viola la prohibición del uso de la fuerza para resolver disputas políticas o territoriales.
Por su parte, el secretario general, Antonio Guterres, calificó el accionar de EE. UU. como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y teme una “posible intensificación de la inestabilidad” en Venezuela.
- Te puede interesar: Nicolás Maduro: el abogado que representó a Julian Assange asumió la defensa del dictador
Rusia y China criticaron la captura de Nicolás Maduro
La posición de Rusia y China, ambos miembros permanentes del Consejo con derecho de veto, fue de fuerte rechazo. Moscú se alineó con Guterres, acusando a EE. UU. de usar la ONU como plataforma para justificar “intervenciones unilaterales”.
La delegación china afirmó que la captura de Maduro en suelo venezolano sin la aprobación explícita de la ONU “socava la soberanía de los Estados y el principio de no intervención”, y advirtió que este tipo de operaciones podría “desestabilizar la arquitectura del sistema multilateral”.
La postura de Argentina y países periféricos
Países como Sudáfrica, India y Brasil pidieron respetar los principios de soberanía y no intervención consagrados en la Carta de la ONU, sin necesariamente avalar a Maduro como líder, pero sí rechazando métodos considerados ilegítimos.
Argentina, bajo la representación de Francisco Tropepi ante las Naciones Unidas, fue uno de los pocos países de Latinoamérica en brindar su respaldo a la operación militar dictada por Donald Trump en Venezuela.

“El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los EE. UU. y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, líder del Cartel de los Soles, declarada como organización terrorista por el Gobierno argentino en 2025, mismo año que declaró también organización terrorista al Tren de Aragua”, señaló Tropepi.
El embajador argentino recordó las denuncias de violaciones de derechos humanos contra el régimen chavista y exigió la “inmediata liberación” del gendarme argentino, Nahuel Gallo, detenido de manera ilegal desde el 8 de diciembre de 2024 y cuyo paradero es desconocido.
La intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro persiste como un tema de debate en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y podría convertirse en un problema complejo para la comunidad internacional.




